BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS Comité Editorial: Francesc Borrell. Juan Carlos Hernández Clemente. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.
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BOLETIN IATROS, NOVIEMBRE 2018.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  IV Jornades Moisés Broggi: “Pensament crític”.
Comentario de libros.-  Repensar la vida y la muerte.
Webs de interés.-  Moral Machine, Sociedad Escéptica.
Artículo comentado.- Incremental Benefits and Harms of the 2017 American College of Cardiology/American Heart Association High Blood Pressure Guideline. 
Video recomendado.-  El método de tirar el lápiz   

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Noticias.- 

IV Jornadas Moisés Broggi sobre “Pensament crític: ensenyar i aprendre”. Ya tenéis a vuestra disposición el conjunto del acto (aquí) y próximamente los vídeos de las diferentes intervenciones por separado.

Comentario de libros.-

Repensar la vida y la muerte. El derrumbe de nuestra ética tradicional.
Autor: Peter Singer
Editorial: Paidós, 1997, 1ª edición.

El libro que a continuación se reseña puede considerarse un clásico sobre los aspectos conflictivos, desde el punto de vista de la bioética, que pueden tener lugar al principio y final de la vida en relación con los avances tecno-científicos de la medicina desde mediados del siglo XX. Es más, la propuesta del autor, el siempre polémico Peter Singer, es construir una nueva ética para el siglo XXI con el consiguiente derrumbamiento de la ética tradicional en las sociedades occidentales.
Peter Singer nos propone dar por finalizada la ética sobre la santidad de la vida humana y que sea sustituida por una ética basada en la calidad de vida. Hay que decir, que este posicionamiento el autor lo defiende con una poderosa base argumental tanto racional como empírica tomando numerosos ejemplos conflictivos sobre el final y el comienzo de la vida humana en las condiciones de los avances científicos en los que se mueve la medicina occidental.
Tanto es así que propone una reescritura de algunos de los Mandamientos éticos insertos en la tradición occidental: El primer antiguo mandamiento considera que toda vida humana tiene el mismo valor; el autor lo reformula reconociendo que el valor de la vida humana varía. El segundo antiguo mandamiento: nunca poner fin intencionadamente a una vida humana inocente; lo reformula pidiendo responsabilizarse de las consecuencias de tus decisiones. El tercer antiguo mandamiento: nunca te quites la vida e intenta evitar siempre que otros se quiten la suya; lo reformula por el respeto al deseo de vivir o morir de una persona. El cuarto antiguo mandamiento: creced y multiplicaos; lo reformula por traer niños al mundo sólo si son deseados. Y el quinto y último mandamiento que reformula sustituye: considerar que cualquier vida humana  siempre es más valiosa que cualquier vida no humana, por no discriminar por razón de especie.
Sin lugar a dudas, esta propuesta la va desbrozando argumentativamente en los diferentes capítulos del libro. Así desde el primer capítulo critica la expresión “muerte cerebral” como un constructo verbal que elude el fondo de la cuestión: la posibilidad de los trasplantes de órganos. Pero lo que él critica es el enmascaramiento de una cuestión ética basada en la elección, por un constructo verbal basado en aspectos clínicos. Así mismo, desde el inicio, también critica la distinción entre medios de tratamientos ordinarios y extraordinarios al final de la vida por considerarlos un disfraz verbal para no posicionarse sobre una elección en base a la calidad de vida  que en realidad se está haciendo.
Frente a la ética tradicional, que sigue aferrada al valor intrínseco de la vida humana, sin considerar su naturaleza y calidad, el autor considera que el momento actual “es un momento de oportunidades para configurar una ética que no necesite apoyarse en ficciones que nadie puede creer realmente y construir una ética más compasiva y más sensible sobre lo que la gente decide por sí misma, una ética que evite prolongar la vida cuando hacerlo es obviamente inútil y una ética menos arbitraria en sus inclusiones y exclusiones que la ética tradicional”. No parece necesario decir que Peter Singer aboga por una ética en que la autonomía del individuo se erija en preeminente a la hora de tomar decisiones en que la vida esté en cuestión y por una ética consecuencialista que se haga responsable de las decisiones que se toman.
Esta cimentación de su nueva ética, que frente a la sacralidad de la vida humana, se basa en la libertad de elección de manera autónoma y responsable, le sirve para afrontar los difíciles conflictos bioéticos que tiene planteada la medicina actual: muerte cerebral, estado vegetativo persistente (hoy se le denomina permanente), trasplante de órganos, el suicidio asistido, la eutanasia, o al inicio de la vida, la investigación sobre embriones o el aborto.
Sobre el final de la vida de una persona reproduce un escrito de la Comisión Presidencial para el Estudio de Problemas Éticos en la Medicina de Estados Unidos:
“Un paciente al que se diagnostica correctamente una pérdida permanente y total de funciones cerebrales nunca recobrará el conocimiento. No experimentará ni placer, ni dolor, no disfrutará de ninguna interacción social y será incapaz de proseguir con sus proyectos de vida o llevarlos a cabo. ¿Por qué entonces hay un problema ético acerca de la supresión de las intervenciones médicas?”
Y dentro de esa ética consecuencialista propone decisiones que tengan en cuenta si mantener la vida beneficiará o perjudicará al ser humano cuya vida se va a mantener.
El mismo patrón ético propone sobre el suicidio asistido o la eutanasia. Se pregunta: “¿Acaso el paciente no tiene derecho a pedir esta ayuda, y si un médico está dispuesto a prestársela, por qué debería obstaculizarlo la Ley?” Aunque en su argumentación es muy consciente, como él mismo señala, de la dificultad de estos casos pues:”preguntar a los médicos si pueden matar a pacientes conscientes y autónomos, si los pacientes lo piden, es un cuestionamiento directo de lo que se ha considerado el núcleo de la ética médica tradicional”. Y así mismo, señala que “políticamente es aquí donde se está librando la batalla más enérgica contra la ética de la santidad de la vida”. Y critica la diferenciación establecida, como un enmascaramiento más, en decisiones que afectan a la calidad de vida, entre la supresión de tratamientos que precipitarán la muerte y permitir la eutanasia activa voluntaria, es decir, el resultado de una inyección.
Con respecto a los problemas éticos del inicio de la vida, en todo lo que tiene que ver con el estatuto del embrión nos dice: “El hecho de que el embrión tenga determinado potencial no significa que podamos perjudicarle, en el sentido que podemos perjudicar a un ser que tiene necesidades y deseos o puede sufrir. Lo que significa realmente, si el embrión no realiza ese potencial, es que no vendrá al mundo un ser humano concreto”.
Para el autor “[el embrión] no tiene, ni ha tenido nunca, necesidades o deseos, por lo que no podemos perjudicarle haciendo algo contrario a sus deseos. No podemos causarle sufrimiento. En otras palabras, el embrión no es, ahora, el tipo de ser al que se puede dañar, no más que a un óvulo antes de la fertilización”.
Y con respecto al aborto su criterio es similar al de la potencia frente al acto en los primeros momentos de la concepción, ya explicado en el caso de los embriones para  estudio e investigación, pues estos momentos iniciales de la concepción son básicamente probabilísticos y que la potencia se desarrolle, según el autor, no es mucho mayor que la del espermatozoide seleccionado para la microinyección. Ahora bien, deja claro que la elección entre los diferentes momentos de vida intrauterina del embrión/feto seleccionados a partir de vida cerebral como fundamento ético o estatus moral no deja de ser, sin duda, un criterio ético y no científico y vuelve a criticar que esta elección, para alcanzar el estatus moral de una determinada protección a esa nueva vida, sea también una ficción similar a la de la muerte cerebral. Para el autor “una ficción oportuna que convierte a un ser evidentemente vivo en un ser que legalmente no está vivo”. Y se pregunta el autor “¿qué tiene de especial el hecho de que una vida sea humana?”
 Esta última pregunta le sirve al autor para abordar otro de los temas que tradicionalmente viene defendiendo y que expresa, como hemos visto en su último nuevo mandamiento de la ética que nos propone: no discriminar por razón de especie.
El autor se posiciona contra el especieismo y en su defensa nos dice que la exclusión por especie es similar a la exclusión por raza o sexo. “El racista, el sexista y el que discrimina por especie dicen todos: el límite de mi grupo también establece una diferencia de valor. Si eres miembro de mi grupo, tienes más valor que si no lo eres, sin importar de qué características puedas carecer. Cada una de estas posturas es una forma de protección del grupo o de egoísmo del grupo”.

Juan Carlos Hernández Clemente.
Madrid, 2018

Webs de interés.- 

Moral Machine.-
Moral Machine es un proyecto de investigación del MIT que intenta acercar la sensibilidad de la especie humana a la Inteligencia Artificial (IA). El proyecto se basa en ponderar diferentes escenarios, a cual peor, mutuamente excluyentes, a los que se enfrenta un coche de conducción robótica. Por ejemplo: ¿escogerías que el coche atropellara causando la muerte a 4 mujeres de mediana edad, o preferirías que el coche atropellara a 2 hombre, una mujer, un anciano y 3 perros?
Si realizáis la prueba se os invitará a que justifiquéis vuestras preferencias. Esta parte es optativa.
Un defecto de la prueba es que los iconos que usa no se explican, lo que induce a error, especialmente los iconos de “persona-delincuente”.


Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico.-

Esta sociedad tiene manifiesto fundacional y estatutos. Cubren anualmente una asamblea de socios y se mantienen alerta ante abusos a la buena fe, sobre todo en el campo de la Educación y la Sanidad. Destacaríamos de su manifiesto:

Hay dos clases de escépticos: los pasivos y los activos. Los escépticos pasivos se limitan a sonreír socarronamente cuando ven cómo los crédulos tragan el anzuelo que les ofrecen los charlatanes. Con desdén por esas masas ignorantes, a veces poco instruidas y otras veces aquejadas de "ignorancia relativa" de todo lo que es ajeno a su especialidad o profesión, los escépticos pasivos se encogen de hombros y en todo caso se duelen de que "la gente sea tan tonta", pero consideran inútil enfrentarse con los charlatanes y embaucadores.

En España los escépticos activos nos reunimos alrededor de una asociación: ALTERNATIVA RACIONAL A LAS PSEUDOCIENCIAS (ARP), que edita trimestralmente una revista llamada La Alternativa Racional. La Asociación no cuenta con el dinero ni las personas suficientes para llevar a cabo una investigación sistemática, objetiva y científica de todos los supuestos hechos "sorprendentes" o "carentes de toda explicación posible", como suele decirse, ni puede salir al paso de todas las afirmaciones temerarias que se oyen cada día por radio y televisión, o que se publican en diarios, revistas y libros. Pero tampoco se limita a la labor documental y bibliográfica. En los puntos de España donde los socios de ARP son más numerosos y activos, se están poniendo en marcha nuevas investigaciones, a veces con resultados sorprendentemente exitosos

Os recomendamos en especial la página donde tienen un repositorio de revistas y libros de acceso libre:



Pablo Oliveres
Murcia

Artículo comentado.- 

Bell KJL, Doust J, Glasziou P. Incremental Benefits and Harms of the 2017 American College of Cardiology/American Heart Association High Blood Pressure Guideline. JAMA Intern Med. 2018;178(6):755–757. doi:10.1001/jamainternmed.2018.0310

En ocasiones tenemos la impression de que el pensamiento crítico avanza. En el año 2017 el Colegio Americano de Cardiología y la Asociación Americana del Corazón (ACC / AHA) propusieron  reducir los umbrales para definir la hipertensión y, en consecuencia, ser mas activos en el tratamiento de pacientes con cifras tensionales hasta ahora consideradas fuera de la intervención farmacológica.

El Editorial que comentamos analiza la nueva definición de hipertensión: La nueva recomendación propone bajar las cifras  para el diagnóstico de “hipertensión”:  adultos con presión arterial sistólica de 130 a 140 mmHg. Propone también tratamiento farmacológico para personas con "alto riesgo" cardiovascular con hipertensión:  enfermedad cardiovascular concomitante, o un riesgo calculado de enfermedad cardiovascular a 10 años del 10% o más, o algún otro riesgo (por ejemplo, personas con diabetes o enfermedad renal). Para todos ellos se propone bajar la TA sistólica por debajo de 120.

Las voces en contra de esta propuesta han sido varias: por ejemplo, el Comité de Directrices Clínicas del Colegio Americano de Médicos (ACP) argumentó que los cambios "no están respaldados por evidencia y pueden resultar en atención de bajo valor" , y la Academia Americana de Médicos de Familia (AAFP) expresó su preocupación por los “daños al tratar a un paciente con una presión arterial más baja (PA) no se evaluaron” .

En esta editorial se concluye:

 “Para la mayoría de los adultos recién clasificados como hipertensos según la Guía de  ACC / AHA (el 80% de los recién diagnosticados que tienen un riesgo menor 10% cardiovascular a 10 años), no hay un beneficio en la reducción del riesgo de ECV, sino posibles daños ligados a los efectos adversos de los medicamentos. Para las personas que tienen un alto riesgo de un evento cardiovascular o que tienen antecedentes de ECV (el 9% de los recién diagnosticados que tienen un riesgo cardiovascular alto o antecedentes de ECV), los beneficios incrementales a menudo superan los daños incrementales , lo que lleva a un beneficio neto. Para algunas personas con alto riesgo (por ejemplo, la población de edad avanzada, las personas con diabetes y las personas con enfermedad renal), y para el 11% de los recién diagnosticados que tienen un riesgo de 10 años de 10% a 20%, los beneficios y los daños están muy equilibrados”

En resumen: parecería que la comunidad científica cada vez es mas capaz de considerar las consecuencias de sus propuestas a escala problacional. Los conocimientos teóricos derivados de ensayos poblacionales deben “aterrizar” a la realidad de una demografia compleja. Y es ahí donde se precisa algo mas que pensamiento lineal. Valga este ejemplo como un botón de muestra.

Pablo Oliveres
Murcia

Vídeo recomendado.-
El método de tirar el lápiz.-

¿Cómo podemos recorder algo importante que se nos ocurre en medio de la noche? ¿Nos despertamos del todo y lo escribimos? Mejor usar este método de “tirar el lápiz”. En breve: se nos ocurre que hemos de llamar a una persona y sabemos que no lo recordaremos si continuamos durmiendo. Lanzamos un objeto de la mesilla de noche y hacemos la foto de nosotros recogiendo dicho objeto y pensando: “debo llamar a fulanito”. Lo mas probable es que lo recordemos con la ventaja de continuar durmiendo…
¿Por qué mencionamos este truco mental? En nuestro blog damos mucha importancia a las ocurrencias, ideas que cruzan nuestra conciencia y a las que hay que hacer caso. Son una parte importante de nuestra creatividad. Pero ocurre que muchas de estas ideas simplemente se pierden porque no tenemos a mano una libretita para apuntarlas, o un artilugio semejante. Por fortuna los teléfonos inteligentes nos facilitan en gran medida la tarea, pero no siempre. Por eso este tipo de trucos pueden ayudarnos.
Nota práctica: el video está en un inglés muy inteligible, pero podéis activar los subtítulos.

La Redacción.-




BOLETIN IATROS, MARZO 2018.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Discriminación por discapacidad; sujeciones ancianos.
Comentario de libros.-  Entusiasmo;  Muerte cerebral y trasplante de órganos. Un problema de ética jurídica.
Webs de interés.-  Adisex
Vídeo recomendado- Vulnerabilidad y cuidados terminales.

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Noticias.- 

El TC declara contrarias al derecho a la igualdad las actuaciones de las administraciones que no adoptan las medidas necesarias para evitar la discriminación por discapacidad


Una nota informativa del Tribunal da a conocer que su Sala Segunda ha estimado el recurso de amparo de un ciudadano al que, pese a tener una minusvalía psíquica reconocida del 65% y una situación de dependencia en grado 1, la Comunidad de Madrid le negó la posibilidad de ingresar en un centro especializado en atención de personas con discapacidad por su edad. Según se explica en la nota, al ciudadano, por ser mayor de 60 años, se le adjudicó una plaza en una residencia de la tercera edad, “sin posibilidad de recibir un tratamiento específico para su discapacidad”. La sentencia declara que se ha producido una vulneración del derecho del recurrente a no ser discriminado por razón de edad y discapacidad (art. 14 CE) y considera que, para evitar la discriminación, la administración debía haberle proporcionado la asistencia adecuada a su situación en un centro especializado.

 La mayor parte de las sujeciones en residencias se ponen sin consentimiento

Un trabajo de Estévez – Guerra y colaboradores Gaceta Sanitaria, realizado en los nueve centros existentes en las Islas Canarias de titularidad y gestión pública, encontró que en el 82,5% de los casos de personas sometidas a restricciones físicas no figuraba consentimiento informado. Además, estaba incompleto en el 13,9%. En cuanto a la prescripción, no constaba en el 68,3% y estaba incompleta en el 12,0%.

Comentario de libros.-

Pablo d´Ors. Entusiasmo. Galaxia Gutenberg. Barna 2017. 434 páginas.

Sacerdote y escritor, nieto de Eugeni d´Ors y autor de un bellísimo libro, (Biografía del silencio), nos ofrece en “Entusiasmo” sus andares como seminarista y misionero.  ¿O quizás no? La presentación de la obra deja en el aire el porcentaje de auto-biografía o de novela que pudiera tener el libro que comentamos.

El interés de la obra es doble: por un lado atisbar un mundo muy cerrado del que tenemos testimonios indirectos y quizás no muy fiables…¿Cómo se formaba  un sacerdote en la España constitucional de los 80? También el interés de comprender a un joven de buena familia que decide emprender el camino del sacerdocio.

Hay bastantes aspectos que me han sorprendido en este relato. Venido de un ambiente burgués y acomodado, henchido por experiencias místicas y piadosos curas, Pablo entra en un seminario claretiano donde tiene como lectura obligatoria textos de Nietzsche y Freud, y Marx, (el seminario disponía de un profesor específicamente destinado a explicar el marxismo). Mucha política y poca teología, nos repetirá varias veces. Sus compañeros serán chicos de los suburbios madrileños, un punto revolucionarios, e incluso algunos de ellos no podrán evitar mirarle con hostilidad de clase social.

Hay varias líneas argumentales que hacen interesante el libro. Por un lado el encuentro con Dios, y, a su vez, el descubrimiento de su propia sensibilidad y voluntad. Pablo se nos aparece como un adolescente frágil, sensible, pero también un punto iluminado. Van a ser las experiencias místicas las que moldearán su vocación religiosa. Aquel tópico de “la llamada de dios” parece adecuada para nuestro protagonista.

Después viene la contraposición entre razón y emoción, entre capacidad crítica y experiencia mística. Se da la circunstancia de que Pablo no es muy diferente a usted o a mi, digamos que Pablo es una persona “normal”, (algo que por cierto pone de relieve con cierto alivio uno de sus mentores en el seminario). La pregunta entonces es inevitable…. “¿cómo se te ocurre meterte a sacerdote?”. Esta es la pregunta que le hacen sus amigos. Y curiosamente la respuesta que indirectamente nos proporciona el autor es tan sencilla que parece inverosímil: porque está entusiasmado con la idea de ser cura. De aquí el título del libro.

Un tercer elemento es la confrontación entre el mundo ruidoso y el silencio necesario para que nuestro “yo” pueda emerger, (y de paso instalarse en lo que llama “estado de gracia”). La gracia suele entenderse como estar libre de pecado, pero para el autor es un estado de felicidad, de estar en comunión con el mundo. Y aquí aparecen las primeras sombras, el reconocimiento de que la gracia es un estado espiritual frágil. En ciertos momentos tendrá dudas de si está jugando a ser infeliz o si verdaderamente también es infeliz.

Pablo d´Ors
Otro plano muy bien detallado es la lucha entre la vida religiosa y casta, y la natural atracción, (en su caso heterosexual), propia de la juventud. Un filón para el morbo, (¿se masturban los sacerdotes?), De este tema hablaremos un poco mas abajo, pero avancemos que lo resuelve con sinceridad y sentido común.

Y finalmente la voluntad persistente de “hacerse sacerdote” a pesar de la oposición de su familia, así como los estereotipos sociales a los que se enfrenta. No menos importante, entre dichos  estereotipos, los propios que manejan los religiosos, es decir, la imagen casposa que algunos (quizás muchos, a su parecer)  sacerdotes tienen de sí mismos y de su rol social. No ahorra críticas  a la Iglesia y a la manera de preparar a los novicios, así como a determinadas facetas de la vida religiosa en comunidad.

Para ilustrar estos aspectos he escogido algunos párrafos que me parecen sugerentes:

Los seminaristas recibían clases de filosofía, teología, psicoanálisis…. Desfilaban por las aulas Nietsche, Schopenhauer, Marx, Freud, incluso a mayor abundamiento  que otros teólogos o pensadores cristianos. Tras estas clases los seminaristas se juntaban hasta altas horas de la madrugada para debatir….

“Jugábamos y criticábamos las ideas ajenas confrontándolas de inmediato con las propias y olvidándonos, -éramos muy jóvenes- que, al confrontar las ideas, la consecuencia mas inevitable es que se pierda a la persona. Casi nunca merece la pena discutirse por ideologías, hoy lo sé. Venzamos o perdamos se genera malestar. El orgullo del triunfo se desvanece en pocos segundos,  y la amargura de la derrota , en cambio, dura mas, envenenándonos por dentro. Quizás hayamos ganado en razón, pero, ciertamente, hemos perdido en verdad. Cada vez que en aquellos conciliábulos nos enredábamos en discusiones por ideas, perdíamos la ocasión de encontrarnos de verdad con ese misterio que es el otro”. (pag 176)

Pablo d´Ors se muestra agradecido por la dosis de espíritu crítico que recibió en el seminario, pero apunta un aspecto que a mí me parece también muy importante…. Antes de debatir sobre ideas hay que dejarse sorprender por el mundo, repensarlo de nuevo, sin cortapisas, desde el estupor o la admiración, como dice….


Tendría que pasar muchos años, casi una década, para que yo pudiera comprender  que hay algo anterior a la capacidad crítica, que es el asombro.  Muchos años para darme cuenta de que, mas que a la duda, a lo que primordialmente mira la pasión filosófica es al estupor o a la admiración”. (pag 181)

Para lograr esta mirada desnuda e inocente, esta mirada que se percata y admira del mundo, hemos de salirnos de nosotros mismos, educar nuestra atención….

(…) viajamos sin ver verdaderamente los lugares a los que hemos viajado. Y amamos sin conocer a las personas que decimos que amamos. Diría mas: vivimos todo un año sin vivir de él  mas que, en el mejor de los casos, cuatro o cinco días. Y si viajamos sin ver, amamos sin conocer, y vivimos sin estar vivos, ¿cómo puede sorprender que leer, mas que entrar en un mundo (….) sea casi siempre un mero y vano descifrar unos cuantos signos? Para leer bien hay que concentrarse, y para concentrarse y estar atento (…) hay que olvidarse de uno mismo”.  Pa 212

El mejor Pablo d´Ors (en su faceta de escritor), emerge en estas reflexiones poético- místicas. La Vida Religiosa (así, en mayúsculas), la vive como un estado de gracia al que solo puede llegarse con una total entrega a Dios. En este punto le invade la felicidad y la confianza, pero es un estado que implica renunciar a muchas cosas…. 

Al mundo no hay que renunciar porque sea malo, sino porque es bueno; y hay que renunciar a lo bueno para ir a lo mejor. Lo difícil de cada elección no es lo que se toma, sino lo que se deja atrás, y si tomas a dios no puedes tomar también el mundo. No es cuestión de que Él sea un Dios celoso, como se ha dicho; es sólo que Él necesita su espacio para poder entrar. El mundo o Dios: para todo hombre religioso, ésta es al final la única gran opción. Pag 218

Pablo d´Ors cree que se ha hecho un estereotipo de lo que representa ser sacerdote. Para él hay muchas maneras de ser sacerdote, el sacerdote científico, el sacerdote maestro, etc., etc., pero en todo caso si hay un requisito importante: vivir para la espiritualidad, no perder la gracia. Eso requiere una gran fuerza de voluntad, pues hay que dar sentido a cada decisión que se toma, y no siempre es fácil renunciar a la sexualidad. Una sexualidad que nota de manera imperiosa….

Durante algún tiempo (…) estuve preguntándome cómo era posible que un hombre que había decidido vivir para el espíritu tuviera luego tantos y tan vívidos sueños eróticos. No tardé demasiado en dar con una respuesta convincente: no son fuerzas opuestas, como tiende a pensarse, sino la misma y única fuerza. Pág 219

Los veranos Pablo y sus compañeros son destinados a diferentes obras sociales. En cierta ocasión tuvo que encargarse de un par de chicos de unos 15 años que tenían parálisis de piernas y brazos. Aprendió a lavar sus culos, a darles de comer, etc, etc., pero sobre todo  aprendió la que llama “la trampa de la piedad”. De esta trampa salió cuando uno de ellos le solicitó que, ya que no tenía manos ni posibilidad alguna de estar con una mujer, (a diferencia de él), le hiciera el favor de masturbarle. Pablo no supo inicialmente reaccionar, pero tras la sorpresa respondió que no podía complacerle. La relación prosiguió de manera complicada, pues el muchacho lo maltrataba a nivel verbal:

-Si te quedas conmigo un par de semanas mas, dejarás de sentirte un héroe y pasarás a sentirte un esclavo. Lo sé. (…) Déjame antes de que llegues a odiarme. La gente como yo hace tiempo que deberíamos estar bajo tierra.  Pág 229 

Esta experiencia le sirvió para detectar lo que llama “la trampa de la piedad”:

Tardé en comprender lo que me sucedía: su minusvalía me había puesto en una situación de neta inferioridad. Con su parálisis él ya tenía una carga mas que suficiente; yo no tenía que amargarle la vida todavía mas con mis objeciones o réplicas. Había caído, torpe y tontamente, en la trampa de la piedad. `pag 228

Debo decir en este punto que el libro tiene altibajos. Pablo d´Ors es en buena parte un místico,  y como tal desatiende detalles de contexto o cronología que deslavazan la novela, si la consideráramos en el plano de la crónica. El planteo general de la obra es también muy auto-centrada, por lo que los personajes que circulan por sus páginas adquieren notoriedad en la medida en que le suscitan emociones, pero no llegan a emerger con voz propia. Ahí queda un padre zaherido por un hijo que se mete a cura en contra de su voluntad, ahí un maestro de novicios tras una máscara de Oscar Wilde, unos novicios que le hacen bullying, un obispo lleno de sabiduría ,Porfirio, pero del que no llegamos a saber mucho …  Y atravesando este mundo intenso e íntimo, algo solipsista,  la llamada de la sexualidad, como también la llamada de los sentidos, tan difíciles de compadecer con la vida espiritual:

Buena espiritualidad es aquella que ni condena ni anula los sentidos, pero ¿existe en la práctica , en algún lugar del mundo, una espiritualidad así? Esta síntesis no la pueden dar los libros, sino solo la experiencia; pero aún entonces, cuando uno cree que al final ha llegado a una vivencia mas tranquila, descubre –aterrado o irónico, según- la precariedad de esta supuesta síntesis que poco antes había estimado tan madura. No podemos vivir sin conflicto, pero podemos vivir el conflicto sin desgarrarnos, eso sí. La perfección es para mi la elegancia en la imperfección. Y la elegancia es humildad y buen humor, dos virtudes que suelen andar de la mano” pág 269

El lector no llega a conocer hasta qué punto existe una cierta cultura clerical en relación a la tolerancia o intolerancia hacia la masturbación, o las relaciones homosexuales o heterosexuales esporádicas.  Me refiero obviamente a estas prácticas realizadas por los propios religiosos. ¿Pudiera ocurrir que el listón de tolerancia fluctúe mas por presiones externas que internas? Ahí tenemos el caso de la pederastia en que claramente ha sido la presión externa la que ha elevado el listón. Resulta casi una obviedad decir que considerados como un colectivo de miles de personas, los religiosos sujetos a voto de castidad tienen un enorme potencial de tensión sexual no resuelta, que puede estallar en cualquier parte y momento. Algo que tiene que suceder cotidianamente aunque solo sea por cálculo estadístico.

Pablo d´Ors destapa una pequeña rendija por el que asomarnos a este y otros aspectos “subculturales” que todo colectivo forzosamente elabora. Y no ahorra críticas, por ejemplo hacia el voto de obediencia, o el trabajo físico al que sometían a los novicios. Obligados a jornadas extenuantes llega a la siguiente conclusión: 

Mi generación en el seminario fue la heredera de los curas del 68 y tuvimos que pagar el precio de los descubrimientos que ellos habían hecho durante sus años de formación y ministerio. La generación inmediatamente anterior a la nuestra  no trabajó; ellos se limitaron a  gritar consignas, a ir a manifestaciones y a recoger firmas. Los que trabajamos fuimos nosotros , los que nacimos en los sesenta. A los de los cincuenta les correspondió la estética de la liberación; a nosotros en cambio, y muy a nuestro pesar, la ética. Ha sido así y ellos lo saben muy bien, y por eso ninguno de nosotros vive ya con aquellas consignas ni con aquella engolada ética de la solidaridad y la encarnación”.  Pag 293.

También en este capítulo de “subcultura” de seminario, (y quizás de vida en comunidad), le llama la atención la reacción que genera entre sus superiores el hecho de que estableciera amistad con otro novicio. Inmediatamente fue llamado al “orden”, pues una amistad “personal” se percibe como un peligro para la vida en comunidad:

No es que sospecharan que fuéramos homosexuales (…) Era algo mas sencillo: los jefes, simplemente, no soportaban lo personal. Habían sido educados para tolerar solo lo neutro y objetivo, de modo que lo subjetivo y afectivo, que es lo propio de la amistad, les resultaba inadmisible. Quien sepa de qué va este  pastel lo reconocerá de inmediato; son patentes las desviaciones que, en nombre de la imitación de Cristo,ha llegado a provocar la vida consagrada. Pondré un ejemplo de una violación clara del derecho a la intimidad. En mi propio noviciado (…) era el propio maestro de novicios quien recibía nuestras  cartas, correspondiéndole a él decidí si nos las daba sin abrir, abiertas o no nos las daba.” Pag 296.

Ya ordenado sacerdote elige ser misionero en Honduras, donde visita regiones apartadas de la selva. En cada uno de estos lugares desearía quedarse para ayudar a las gentes a vivir mejor. Llega a la conclusión de que:

Fui joven mientras sentí que cada sitio que conocía era bueno para empezar una vida nueva. Pag 367

Percibe la violencia que hay detrás de la aparente paz y cordialidad de los lugareños, y se pregunta cual es su papel, cual su respuesta a este reto. Los sacramentos, la escucha, visitar a los enfermos, todo eso es importante, pero ¿hay algo mas? Y también… ¿permanecería enlas misiones o volvería a España para ocupar una parroquia perfecta de perfectos feligreses? Gandhi contra otro de sus héroes, Herman Hess. ¿Quién de los dos ganaría?

El dolor solo había empezado a atisbarlo. El festín del dolor  me esperaba, y bajo las formas mas variadas  (…) Pero curiosamente  la visión del dolor  -otra cosa hubiera sido, seguramente, su padecimiento directo-  no me embruteció, como es lo mas habitual entre sus víctimas; tampoco despertó en mi, como ha sucedido y sucede en  otros misioneros, el sentido de la indignación y la protesta ante la injusticia social. No, el dolor, como he dicho, me pareció bello. Descubrí que el dolor, visto con amor, ¡es poético!.Que el sufrimiento puede ser hermoso, pues descubre en el ser humano una dignidad que de otro modo no podría ser descubierta.  Mas aun: que solo el dolor contiene la belleza necesaria. Pag 376 

Uno de los pasajes, ya al final de libro, que pudieran ser mas controvertidos, es cuando conoce a una niña, Marisela, a la que medio adopta. La verdad es que a la luz de la hipesensibilidad social que existe sobre el tema de la pederastia es bastante valiente escribir lo que escribe. En todo caso debemos aplicar el principio de caridad hermenéutica y no sacar mas conclusiones de las que estrictamente nos ofrece el mismo autor: la beldad de la púber como símbolo de pureza. No fue acaso Jesús quien dijo aquello de “dejad que los niños se acerquen a mi”?

Hay otros párrafos bastante arriesgados que solo pueden ser comprendidos desde una religiosidad exacerbada o un riesgo literario innecesario: por ejemplo la presencia de espíritus, o las críticas a las autoridades de su propia orden. Quizás la mejor justificación queda plasmada en el siguiente párrafo:

Los hombres verdaderamente religiosos  -pertenezcan a una u otra religión- han vivido existencias profundamente inestables. Interior o exteriormente, es decir, metafórica o geográficamente han sido itinerantes. No se han hecho fuertes en una convicción, un estilo, un lugar. Han emigrado. Han cambiado. Han abandonado sus órdenes religiosas y han fundado otras nuevas. Se han puesto en contacto con quienes pensaban diversamente. Han ido donde nadie quería ir. Han hecho cosas que desde la lógica del mundo resultan poco menos que increíbles. N se han agarrado mas que a su fe, cada vez mas desnuda. Casi toda la Vida Religiosa existente es, -y me duele decirlo-, una parodia de la verdadera religión. Pag 344

Al final la contienda entre Gandhi y Herman Hess, (sus dos ídolos juveniles), se decanta en favor del segundo. Vuelve a España, se aposenta en una de estas parroquias que llama ”perfectas”,  y va sacando diversos libros, cada cual con su enjundia, pero todos con el común denominador  de hablar de espiritualidad. No está mal para una Iglesia que necesita un urgente aggiornamento  y tan necesitada de buenos escritores. La reflexión forzosa sin embargo es…. ¿Cuántos alter egos vamos dejando hecho girones en la vida de cada cual?  ¿Podemos estar orgullosos de todas las decisiones que tomamos? Y sobre todo, ¿las tomamos para beneficio propio o de la comunidad?

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes, Barcelona.

Muerte cerebral y trasplante de órganos. Un problema de ética jurídica.
Autor: Paolo Becchi.
Editorial: Trotta, 2011.

El autor del libro, Paolo Becchi, trata de demostrar las controversias científicas, éticas y jurídicas que existen sobre la definición de muerte cerebral y como desde el mismo principio dicha definición tuvo un carácter pragmático asociada al trasplante de órganos.
Para ello hace un repaso histórico a los hechos que permitieron la publicación del célebre informe de 1968 por el comité creado ad hoc en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard conocido como el “Informe de Harvard” sobre los criterios de muerte cerebral que permitían adoptar un nuevo modo de morir del individuo frente al tradicional de parada cardiorrespiratoria.
Desde el inicio del libro el autor afirma que una de las razones del éxito de dicho informe radica en que “declarar muerto a un paciente en coma irreversible evita afrontar el escabroso tema de la eutanasia. Frente a la alternativa entre apagar el respirador a un muerto o interrumpir la ayuda respiratoria para dejar morir al paciente, la primera solución fue la que resultó vencedora […]  y permitió obtener el beneplácito de la Iglesia católica.
Una década antes del famoso Informe de Harvard, dos médicos franceses Mollaret y Goulon habían acuñado la expresión de coma dépassé, es decir, un estado “más allá del coma”  o “coma sobrepasado” para describir a aquellos pacientes que, gracias a las recientes técnicas de reanimación, continuaban estando vivos, pero estaban destinados a morir en breve, es decir, estos autores estaban definiendo la “muerte cerebral” o lo que más tarde se llamó “coma irreversible”. En el documento de Harvard  a la situación entonces denominada como un estado más allá del coma  o coma irreversible, se le denominó un estado más allá de la vida, de tal modo que el paciente que se encontraba en esta situación, conectado a un respirador artificial, ya no era considerado un paciente sino un cadáver. Dice el autor que para los médicos la cuestión fundamental era establecer si era posible interrumpir la respiración asistida sin correr, por ello, el riesgo de ser acusados de homicidio y por otra parte el autor se reafirma en el aspecto pragmático de la nueva definición de muerte neurológica y la extracción de órganos para trasplante  diciendo “que esta definición ofrecía el mejor sostén al desarrollo de la trasplantología”.
En los años ochenta del pasado siglo se reforzaron científicamente los criterios de muerte del Informe de Harvard. La President´s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and Behavioral Reserch aceptó la teoría del “integrador central” siendo éste el encéfalo, el cual dirige el control y la integración de las diferentes partes del organismo de modo tal que esté en condiciones de funcionar como un todo. Así pues, la muerte de este integrador central señala la muerte del organismo.
Sin embargo, el autor nos indica que en la literatura existen casos que contradicen los presupuestos sobre los que se funda la noción de muerte cerebral total. En primer lugar, la supervivencia durante un largo periodo de tiempo de pacientes en estado de muerte cerebral declarada, en pacientes en los que puede persistir la regulación hormonal a través del sistema hipotalámico –hipofisario y con ello el funcionamiento integrado del organismo o incluso en el caso de mujeres embarazadas que encontrándose en estado de muerte cerebral total o de muerte del tronco encefálico pueden “sobrevivir” y continuar con  el embarazo, mientras permanecen conectadas al respirador artificial. Según nuestro autor tales ejemplos y otros que enumera en el libro hace que hayan aparecido voces críticas sobre la equiparación entre muerte cerebral (sea ésta total o del tronco encefálico) y muerte del organismo. Situación que desde el principio fue cuestionada por uno de los filósofos más influyentes del siglo XX, Hans Jonas.
El autor, para quien los hallazgos más recientes de la neurología le permiten poner en duda la muerte de todo el organismo  como sinónimo de muerte cerebral, nos remite a un nuevo modo de dualismo, ahora representado por cerebro-cuerpo identificando a la persona con la mera actividad cerebral.
El quiz de la cuestión estaría en el modo hipócrita de cómo la sociedad oculta bajo hechos científicos, no del todo ciertos, actitudes de valores y cuestiones morales. Según nuestro autor los criterios de Harvard al hablar de un cadáver evitaron toda controversia sobre el trasplante de órganos, sin embargo, refiere que sin necesidad de llamar  cadáver a una persona en coma irreversible o en muerte cerebral total, siendo monista y estableciendo una unidad físico-química entre cerebro y cuerpo, es lícito y moralmente aceptable el trasplante de órganos de ese individuo.
Paolo Becchi plantea la cuestión en los siguientes términos: “la relación entre muerte cerebral y trasplante de órganos no constituiría ya un peligroso cruce entre hechos y valores, sino que se situaría completamente en el campo de los valores. En resumen, lo que en este punto se vuelve decisivo no es si los muertos cerebrales están muertos o vivos, sino qué estamos autorizados a hacer con ellos […] Cuando la muerte, como sucede hoy en día, y cada vez con mayor frecuencia, se transforma en un proceso controlado tecnológicamente debemos interrogarnos en primer lugar acerca de qué estamos autorizados a hacer con las persona en las diferentes fases que pueden distinguir el proceso de su muerte”.
Desde el punto de vista ético la principal pregunta sería si en estado de muerte cerebral alguien puede ser  dañado por la extracción de sus órganos. La respuesta unánime es que no, además si el sujeto en muerte cerebral ha manifestado su voluntad previa a favor de la donación, el donante dejaría de ser un mero medio, puesto que es él quien ha tomado dicha decisión y pasa a ser el propietario de su propia muerte, de un modo absolutamente personal.
La última pregunta a la que responde el libro es sobre la posibilidad de existencia de eutanasia sobre alguien que da el consentimiento para la extracción de sus órganos estando en estado de muerte cerebral total.  El autor responde que se trataría de un modo de eutanasia que llama activa indirecta y que se basa en la doctrina del doble efecto. Según dicha doctrina, son consideradas lícitas determinadas intervenciones médicas debido a que se pretende alcanzar mediante éstas un objetivo considerado bueno, pese a que impliquen consecuencias negativas. Éste sería el caso de los trasplantes de órganos, el objetivo del médico no es matar al paciente sino, consciente de que ya no puede hacer nada más por él, intenta salvar otras vidas humanas, aunque para alcanzar este objetivo intervenga en una fase en la cual el proceso de muerte no ha finalizado […]  No se ve la razón por la que la extracción de los órganos debería concebirse como un acto eutanásico contrario a la ética profesional del médico, dado que este interviene cuando el proceso de muerte, en realidad ya ha comenzado […] únicamente está poniendo fin a un proceso que después de la constatación de muerte cerebral sería de todos modos lícito interrumpir, suspendiendo la terapia intensiva a la que [el paciente] estaba siendo sometido.

Juan Carlos Hernández Clemente
Madrid 2018.


Webs de interés.- 

Drug and device Lawsuits – Pleitos sobre fármacos y material sanitarios
Recurso que informa sobre los casos judiciales actuales y pasados en relación con fármacos y productos sanitarios diversos. La información aparece clasificada por fármacos (generalmente, por su nombre comercial).





El proyecto Adisex es un proyecto financiado por fundación Bancaja, que persigue abordar la investigación en adicción al cibersexo. Sus objetivos son Mejorar el conocimiento sobre la realidad del cibersexo; facilitar la detección de un uso de riesgo del cibersexo, así como de la adicción entre la población general; identificar posibles factores asociados a un uso de riesgo del cibersexo; y conocer el grado de interferencia y las consecuencias que supone un uso de riesgo y la adicción al cibersexo. La plataforma online que presentamos constituye la primera fase del proyecto y permite que los usuarios puedan acceder a múltiples recursos asociados al cibersexo (y otros ámbitos de la sexualidad), así como a una batería de evaluación que permite valorar la conducta sexual online. 

Su segunda fase se centra en mejorar el conocimiento de las conductas sexuales online entre la población general. Para ello, en la plataforma, está disponible una batería de cuestionarios que los usuarios pueden cumplimentar y que será analizada de manera rigurosa. En esta fase, los participantes que hayan completado la batería, pueden disponer de un informe sobre sus propios resultados. Finalmente, una tercera fase difundirá los resultados en foros y encuentros científicos, así como en medios generales de divulgación. Además, en la propia plataforma se irán incluyendo los avances de la investigación.

Juan Medrano.
Bilbao


Vídeo recomendado.-

Vulnerabilidad y cuidados paliativos.-

Mantener hasta donde sea posible la dignidad de los pacientes en el trance doloroso de morir. Este es el sentido de este video, que nos recuerda que la experiencia de vulnerabilidad nos transforma y es paso necesario para la empatía. Una dificultad para ser un buen profesional de la salud quizás sea no haber tenido nunca una enfermedad importante, no haber estado “al otro lado de la mesa”.

La Redacción-



BOLETIN IATROS ENERO 2013

BOLETIN IATROS ENERO 2013

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Grupo Español en Ética Narrativa
Comentario de libros.-  Sadaba J. No sufras mas. Solomon R. Not passion´s slave

Webs de interés.-  Public Health and Social Justice

Vídeo recomendado.- Afrontando la muerte.  

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Noticias.- 

SEMINARIO DE MEDICINA NARRATIVA, 2013



La Fundación Iatrós de Teoría de la Medicina y la Red Iberoamericana de Humanidades Médicas organizan un seminario permanente en el que se reúne de forma periódica un grupo de trabajo formado por especialistas en humanidades, en ciencias sociales o en medicina, que está interesados por los fundamentos teóricos y los aspectos sociales y culturales de las ciencias médicas y las prácticas sanitarias.

En el año 2013 este seminario se dedicará a la Medicina Narrativa.  Las reuniones del seminario se realizan en la Sala de Juntas del Decanato de la Facultad de Medicina de la UAM (Arzobispo Morcillo, 4, 28029 Madrid).

Dadas las solicitudes recibidas de participar a distancia por parte de especialistas de otras Comunidades Autónoma y de otros países (especialmente Iberoamericanos), a partir de 2013 se abrirá la posibilidad de intervenir en los seminarios por videoconferencia. Esas grabaciones podrán ser consultadas posteriormente.

La primera sesión, de carácter organizativo, se celebró el jueves 20 de diciembre de 2012 entre las 15 ay17 hs (hora española).

El contenido básico de esta sesión fue:

     Presentarnos mutuamente las distintas personas que hemos solicitado participar en este seminario y pudimos asistir o conectarnos a esa sesión (se realizaron conexiones desde Canarias, Asturias, Chile, Londres, USA…). Cada uno de los participantes expuso brevemente su perfil profesional, las actividades que ha realizado sobre temas de medicina narrativa y las que desea realizar dentro del seminario. Los resúmenes de estas presentaciones se distribuirán próximamente a los miembros del seminario.
2.  Preparar nuestra participación en el próximo Congreso A Narrative Future for Health Care. Launch of the International Network for Narrative Medicine (June 19-21, 2013, London) en el que se pondrá en marcha una Red Internacional de Medicina Narrativa a la que pretendemos aportar un grupo de trabajo en español y otro en portugués. Cuatro de los miembros del seminario hay anunciado su intención de participar y alguno más lo está valorando, se enviarán los resúmenes de las ponencias antes del 5 de enero.
3.  Elaborar conjuntamente un programa para nuestro seminario mensual en el año 2013 y organizar  en Madrid un  simposio internacional en el último cuatrimestre de 2013. Quedan abiertas las propuestas de trabajos a presentar en uno y en otro.
4. Preparar nuestra participación en el próximo Congreso Internacional de Humanidades Médicas  (Sao Paulo, 15-16 marzo 2013  http://humanidadesmedicas.com/conference-2013/
 ) en el que podemos aportar una sesión de Medicina Narrativa si tenemos suficientes contribuciones. También están abiertas las inscripciones.
5. Impulsar el desarrollo de una sección de medicina narrativa dentro de una nueva página web de Teoría de la Medicina y Humanidades Médicas que vamos a desarrollar a partir de nuestro actual blog (http://humedicas.blogspot.com.es/).


Los profesionales de las distintas disciplinas vinculadas a la medicina narrativa  que deseen incorporarse a estas actividades pueden ponerse en contacto con los coordinadores:

Información sobre el grupo en español: José Lázaro: jose.lazaro@uam.es

Información sobre el grupo en portugués: Dante Gallian:  dante.cehfi@epm.br

José Lázaro
Madrid

PRESENTACION DEL LIBRO "¿BIOINGENIERIA O MEDICINA?" DE JORGE TIZON Y NERI DAURELLA (EDITORES)

25 Enero de 2013, Lugar: Colegio de Médicos de barcelona. Hora: 19 horas.

Mas información del libro y del evento:




Comentario de libros.-

Sadaba J. No sufras mas. La felicidad en la vida cotidiana.  Ed Península.  Barna 2012.

¿Por qué escribir sobre la felicidad? A la infinidad de libros que existen sobre la materia considérese lo inútil que es hablar de algo que no precisan las persona felices, y que poco servirá a las infelices. Pero además. ¿quién está legitimado para hablar de la felicidad?  Las personas felices poco les interesa explicar las razones de su felicidad, entre otras razones porque las desconocen. Quizás el individuo que siendo infeliz logra algunas cotas de felicidad sería el mas adecuado para describir su tránsito. Schopenhauer fue uno de estos filósofos amargos que logra cierta felicidad… mediante el éxito social. Curiosa manera de traicionar sus propios postulados, pues logra felicidad mediante el reconocimiento social… cuando él postula una independencia del rebaño…

Los filósofos y ensayista que tratan el tema procuran graciosamente la educación de las masas, es decir, a mas educación emocional, social, psicológica… se deriva mayores cotas de felicidad. ¿Es eso así? A la postre quizás tenga poca importancia,  porque quizás algunos de estos ensayistas lo que  persiguen no es ayudar al prójimo, sino ayudarse a sí mismos, vendiendo best-sellers o ganando en proyección social.
Otra motivación para escribir un libro sobre la felicidad puede ser la especulación filosófica. En tal caso desaparece la retórica prescriptiva, (“la felicidad está dentro tuyo y basta con que la busques y te la creas”, etc), para ahondar en un terreno pantanoso, (empezando por la misma definición de felicidad). Pero el proyecto es honesto, porque no hay nada en la vida que nos interese mas que la felicidad, (¿o tal vez sí?).

El libro de Javier  Sádaba (JS) está a medio camino de una y otra intencionalidad. El punto de partida de su libro “No sufras más”, se nos ocurre muy epicúreo: rechazo del dolor físico y moral. Un punto de partida que ha sido desarrollado por Rogeli Armengol  en su libro “felicidad y dolor, una mirada ética”. Varios temas se repiten aquí, aunque lógicamente Sádaba no ha leído a Rogeli, (resulta muy raro que un pensador español eche una mirada a otros autores de su lengua, prefieren citar a los anglosajones). El libro se estructura en tres partes: la primera de índole conceptual, la segunda aborda grandes temas que influyen decisivamente sobre la felicidad, y en la tercera se escogen dos temas polémicos, la eutanasia y la felicidad de los animales.

La primera parte repasa  la base biológica de la felicidad para concluir que es eso, una base y como tal imprescindible, pero no suficiente para garantizar la felicidad. Pase el lector presuroso directamente al segundo capítulo donde ahí sí vamos a encontrar dos ideas  interesantes. Primera idea: hay tres niveles de felicidad, la felicidad subyacente (también adjetivada como “genética”), la felicidad ligada a la obtención de bienes y la felicidad del sentido de la vida. Cada uno de estos niveles, nos dice JS, tiene sus señuelos, el Prozac, el consumo, las religiones…  “Se puede y se debe dar  la bienvenida a los placeres (…) siempre y cuando (…) se encuadren en una visión total de la vida humana” (pág 49), colige JS, y este sentido global lo busca en contraste con la muerte.  Ahí aparece la segunda idea fuerte del libro: JS nos propone una tabla de contingencia, (lo de tabla lo digo yo, pero el concepto es de él) que tiene mas o menos este aspecto:


Sentido Vida  positivo
Sentido Vida negativo
Sentido Muerte positiva
Posicion vital A
Posición vital C
Sentido Muerte negativa
Posición vital B
Posición vital D



Posición vital A:  la muerte da más sentido a la vida, que de por sí ya es valiosa, la muerte seria “la salsa de la vida “ (pág 53)
Posición vital B: la muerte quita sentido a la vida. La vida en si misma es buena, pero la muerte nos arranca de ella y nos reduce al polvo; todo lo humano es reducido al polvo. De todas maneras cabe la posibilidad –como indica JS- de  sumergirnos “en una unión profunda e instintiva con la correinte de la vida” (B Russell, pag 52).
Posición vital D: todo negativo, no merece la pena vivir.
Posicion vital C: la muerte quita y da sentido. Incluso pensando que la vida es un sinsentido se puede vivir “de la mejor manera posible” (pág 53). Se me ocurre que esta posibilidad, a la que se inclina JS, es muy unamuniana, al final la muerte da una pincelada épica a nuestras existencias. En todo caso JS se declara tremendamente narrativo al apuntar: el nivel del sentido de la vida “inunda de tal manera nuestros actos que tiene primacía a la hora de hablar de felicidad” (pág 54). ¿De veras es así? Esta sería una hipótesis de trabajo verificable empíricamente: plantémonos en un Campus Universitario y preguntemos a los estudiantes: ¿eres feliz?, ¿has pensado en tu muerte?, ¿ves relación entre tu felicidad actual y tu reflexión sobre la muerte? Creo que nos encontraríamos sorpresas.

En el tercer capítulo JS apunta la presencia de personas que viven, son mas o menos felices, y “no aspiran a  mas” (pág 62).  “Les felicito si su conducta les da felicidad, aunque permanece siempre la sospecha de que de una forma u otra la sombra del sinsentido les acompaña” (pág 62). Este tipo humano que vive sin embrollos filosóficos fue retratado magistralmente por W. James en “las variedades de la experiencia religiosa”, libro que esta vez sí, cita JS. La posición de James se me antoja mas comprensiva, pero comparten con JS calificar a esta manera de estar en el mundo como “felicidad del no pensar”. Aparecen en este punto Tolstoi, Wittgesntein, Russell, y el libro parece bascular hacia una posición menos beligerante: tampoco está mal sumergirse en el caudal de la vida y disfrutarla sin más. Pero en este punto aparecen los deseos de trascendencia que incomodan con promesas religiosas. Cabe trasladar a la Naturaleza lo que antes atribuíamos a Dios, pero no parece que solucione nada. Finalmente queda un acto de rebelión ante el mutismo del Universo, una declaración de no sometimiento (pag 69). Se me antoja que JS intenta solucionar  el tema del sentido de la vida apelando a una narrativa de la vida, a un acto épico que de sentido a la vida… ¿recurrimos, como parece, al mito del héroe pero en versión secular? ¿La vida tiene sentido por un acto heroico que nos pone en peligro? Esta parece ser la tesis, (muy al gusto de Nietzsche), aunque no llega a enunciarse con esta claridad. Hay que rebelarse ante el mutismo del Universo (pág. 69) y buscar el sentido de la vida  “para no pagar el duro tributo del dolor  de haber nacido” (pág 81).  JS analiza diferentes opciones religiosas y concluye con Epicuro que “de lo que se trata (de buscar) es un placer completo; es decir, no solo sensible, sino también intelectual. Y no se reduce a una acumulación de instantes sino a lo que él llama placer estable (catatemático). Si por otro lado uno sabe de sus limitaciones, soporta los dolores, goza corporal y espiritualmente, aleja los temores infundados y tiene amigos, será humanamente feliz” (pág 83).  Muy a los shcopenhauer cuando remata: “ lo que en la vida nos sucede, a la vida pertenece y, por mucho que  suframos, la actitud ha de ser la de aquel que, sin obviar el dolor, continua estando agradecido a la naturaleza por los variados dones que esta nos ofrece” (pag. 84).

Este agradecimiento no sería extendible a los animales. Como bien observa, (citando a  JJ Lynch), “el dolor humano se ha intentado justificar bien recurriendo  al mito del pecado original que a todos acabaría afectando, o bien por la libertad humana, que al caer en el mal merece un castigo. Nada semejante ocurre en el reino animal por lo que su dolor aparece de una gratuidad y crueldad inexplicables”, (pág 218).  Dentro de todo somos afortunados y eso debería hacernos mas respetuosos hacia ellos.

La segunda parte del libro analiza la felicidad en relación al trabajo, la política, la salud y el amor. Solo este último capítulo me parece bien trabajado y le dedicaremos los últimos comentarios. Mientras que el sentimiento de dependencia sería lo propio de la religión, el  de fusión placentera sería la esencia del amor. A lo largo de la vida dominan diferentes versiones de este amor, del amor físico a la ternura, pero en todo caso subsiste la cuestión fundamental: como dar las felicidad  a este amor (pág 168). El amor pasión colorea la vida y es fuente de sentido, pero debe complementarse con el amor fraternal, el amor a la Humanidad, un amor que cuando se logra proporciona una “especialísima felicidad” (pág 184).  Hay que establecer vínculos y jugar a abrirse y cerrarse a los demás para encontrar el equilibrio que nos hace mejores. Cerrarnos, por ejemplo, a las personas que practican un “amor (o amistad) negativo”. En eso nos jugamos la felicidad, nos advierte JS. (pág 187-8).

En suma  se trata de un libro que interpreta la felicidad en clave de perfeccionamiento humano. Nos tenemos que elevar desde la felicidad orgánica (la que no niega e incluso alaba JS), a la espiritual. En este sentido el libro que comentamos sigue la estela de Comte-Sponville en una cierta lectura  laica y secular de valores cristianos.  De todas maneras el problema subsiste: ¿no hay detrás de esta concepción de la felicidad una idea excesivamente generosa de las posibilidades humanas? ¿no hay una visión excesivamente “narrativa” de la vida humana? Quizás como apuntaba W.James hay personas que son felices sin mas, sin pretender ni buscar ningún perfeccionamiento, sin llegar nunca a un amor por la Humanidad… Quizás la felicidad se desarrolle de manera distinta según nuestras capacidades o nuestra comprensión biográfica… ¡Continúe el lector sus pesquisas!.

Francesc Borrell
Barcelona

Solomon RC. Not Passion´s  Slave. Emotions and Choice. Oxford University Press, Oxford, 2013.


Los grandes filósofos no son conocidos por sus contemporáneos, (salvo excepciones y salvo por el público “entendido” en la materia). Este es el caso de Solomon, uno de los filósofos a nuestra manera de ver mas importantes en filosofía de la mente de finales del siglo XX. Este libro fue publicado 5 años antes de su prematura muerte, (acaecida en enero del 2007 en el Aeropuerto de Zurich, en la plenitud de su producción filosófica). Solomon inició sus estudios de Medicina en la Universidad de Michigan, pero quiso la suerte que presenciara una conferencia del profesor Bergmann en la que parafraseando a Nietzsche se preguntaba: “si tuviéramos la oportunidad de vivir una y otra vez nuestra vida, ad infinitum, forzados a soportar el dolor y la pena de la existencia, ¿acabaríamos desesperados o hincaríamos la rodilla en señal de gratitud?”. La interpretación de Solomon fue la siguiente: es necesario vivir la vida en completa autenticidad, no despreciar un solo dia de esta existencia en actividades que puedan tener escaso sentido. Y dejó los estudios de medicina para licenciarse en filosofía, y mas tarde ocupar un posición de profesor en la Universidad de Tejas.

Solomon se especializó inicialmente en los filósofos europeos del siglo XIX y XX para luego saltar a la filosofia de la mente, y de manera mas concreta a la  filosofía de las emociones. Su trayectoria dice mucho de la evolución de la filosofía americana, cada vez mas parcelada, diversificada y exigente. El libro que comentamos condensa el pensamiento de Solomon acerca de las emociones hasta el año 2001, por lo que nos parece interesante profundizar en uno de los capítulos: “Back to Basics: On the Very Idea of “Basic Emotions”, pp.115-143.

El lector interesado tiene en abierto otro de los capítulos de la obra, “emociones y decisiones”:


Un libro de filosofía tiene una característica que le distingue de un libro de psicología o de medicina: no pasa de moda. Este es el caso del capítulo que comentamos: “Back to Basics: On the Very Idea of “Basic Emotions”, pp.115-143. Este capítulo, además,  no ha sido publicado como artículo de revista, otro valor añadido para comentarlo aquí.

El argumento general de Solomon es el siguiente: la psicología postula la existencia  de emociones básicas del ser humano, -(las cuales dan lugar a emociones complejas, derivadas por adición o sustracción de las básicas)-, en un sentido que resulta inadecuado y de escasa o nula utilidad. Las emociones, según Solomon, son un fenómeno que incluye 5 aspectos: a) una reacción conductual; b) una reacción fisiológica; c) una construcción fenomenológica (sensaciones que nos ayudan a construir el objeto de la emoción); d) un aspecto cognitivo, (juicios, percepciones, pensamientos, reflexiones…); e) un entorno cultural donde tienen sentido. Los cinco componentes no pueden serpararse, argüye Solomon, y no pueden tomarse como componentes de la emoción, sino como partes constituyentes e indesligables de la emoción.

El segundo aspecto que defiende Solomon es que no hay un set básico de emociones, sino millares de emociones diferentes que experimentamos  a lo largo de nuestra vida. Estas emociones pueden describirse en una matriz multidimensional:
a)orientación al objeto: “yo” vs “otros y relaciones entre ambos.
b)juicio o evaluación: responsabilidad de la situación que vivimos, estatus a que da lugar, atracción o repulsión, etc.
c)cuestiones de alcance y enfoque.
d)aspectos estratégicos de confianza y posiciones defensivas.
e)estimación de las intenciones de los otros.
f)deseos asociados.
g)planes de acción
h)pronóstico y consecuencias previstas.

Solomon pone algunos ejemplos que recuerdan los analizados por Adam Smith casi 250 años antes: ante el resultado negativo de una acción, (y que dicha acción acabe perjudicándonos), sentiremos rabia si podemos atribuirlo a otra persona, pero sentiremos vergüenza si la atribución recae sobre nosotros mismos. Esta matriz, apunta Solomon, nos lleva a considerar emociones que no son compatibles con una determinada cultura, y en cambio si lo son con otra, o tal vez en ninguna. No hay emociones en ausencia de interpretación cultural.

Regresemos al tema que nos ocupa: ¿existen emociones “básicas”? Podríamos considerarlas en un modelo reduccionista. Los modelos reduccionistas, nos dice Solomon, no son malos “per se”, pero pueden cerrar importantes aspectos a la atención de los científicos. En tal circunstancia, cuando un tema no está aún bien explorado, pueden tener consecuencias negativas. Este sería el caso de las emociones, y así parece demostrarlo la variedad de emociones básicas que diferentes autores postulan. Quizás lo que ocurre es que no sabemos muy bien qué queremos decir con la palabra “básicas”: si nos referimos a que no son reducibles a ninguna otra emoción, o bien si son las mas frecuentes, o son las mas valoradas por una sociedad, o si son las que tienen un componente neurobiológico mas potente, (harwiered).  Solomon postula que las definiciones que se han hecho de emociones básicas siguen sospechosamente un patrón cultural, y demuestra con diversos ejemplos que algunas emociones en las que todos coinciden que son “básicas”, podemos encontrar grupos humanos que las tienen como muy secundarias. Sería el caso de los Utku Inuits que jamás se enfadan. Los entornos culturales, nos dice, modelan unas proto-emociones que todos tenemos en potencia, por lo que preguntarnos cuales son nuestras emociones básicas es preguntarnos cuales son las emociones que nuestra sociedad prioriza como básicas. Detrás de esta elección, añadiríamos nosotros, encontramos una apuesta por determinados valores. Solomon remata su argumentación con el caso de la envidia, una emoción que casi nadie considera “básica” y que está omnipresente en casi todas las culturas.

Francesc Borrell
Barcelona.

Webs de interés.- 

Public Health and Social Justice




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El sitio está dirigido a estudiantes, educadores y al público en general. Se ocupa de los aspectos sociales, económicos, ambientales, de derechos humanos, culturales y que contribuyen a la salud y la enfermedad. Parte del contenido se centra en las humanidades médicas y la historia de la medicina, aspectos que nos interesan.
Todas las presentaciones, (en Power Point)  son de acceso libre, y se correlacionan con artículos que los mismos autores ponen a disposición del público. Estos materiales pueden usarse siempre que se cite la fuente.

Los autores del sitio ponen un asterisco (*) a las diapositivas y artículos que creen mas interesantes o relevantes de las que son autores, pero no priorizan los materiales que otros autores les han prestado.



Vídeo recomendado.-

Afrontando la muerte.

Documentos TV emitió este extraordinario documental realizado por Navasky M y O´Connor K., sobre el final de la vida. La película recoge el testimonio de diversos pacientes trasplantados de médula en el Mount Sinai, un Hospital de NY de gran prestigio. Los pacientes objetos de atención son pacientes que por diversas razones tienen un mal pronóstico. El argumento general del reportaje desarrolla la siguiente pregunta: ¿resulta sostenible y ético mantener a centenares por no decir miles de pacientes en estado agonizante, durante meses y meses, conectados a un respirador?  Se calcula que los pacientes que escogen alargar su vida mediante medios de ventilación mecánicos suponen un gasto sanitario de 25 mil millones de dólares anuales en EE.UU. Sería bastante lógico de pensar que mediante testamento vital esta proporción bajaría de manera sustancial. Sin embargo tras visualizar este reportaje se abren muchas dudas. Varios de los pacientes terminales entrevistados solicitan reiteradamente que se haga todo lo posible para mantenerlos en vida, “cueste lo que cueste”. Algunas familias de pacientes que no están en disposición de decidir se muestran vacilantes, pero al final deciden conectar al paciente a un respirador. Una de las historias conmovedoras que recoge el documental es el de un hombre de mediana edad que sufre un rechazo de médula y al que no se le puede ofrecer ninguna otra medida terapéutica. A pesar de que se le explica en diversas ocasiones su situación no parece entenderla, y cuando la entiende solloza en una completa desolación.  Solicita reiteradamente que se le mantenga en vida cueste lo que cueste, y al final le convencen para que pase unos dias en su domicilio, donde fallece. Una de las doctoras (Nelson J.) acierta al decir que pacientes y familias tienen interiorizada una medicina que lo puede todo, y enfrentados  a la disyuntiva de “hacer algo mas” o “dejar morir”, se inclinan por lo primero. A nadie le gusta sentirse culpable por la muerte de un ser querido. Lo podemos decir de otra manera: hay una estétita de la ética, una estética que cambia con los años y con las modas, cierto, pero que ahora mismo dicta que es más ético “hacer” que permanecer pasivos.
Estamos convencidos que nuestros lectores encontrarán muchos motivos para disfrutar ( y sufrir) este excelente vídeo. Participan en el documental médicos bien conocidos: Groopman J., Osman K., Muller D., Malone A., y Nelson J., entre otros.

La Redacción.-