BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS Comité Editorial: Francesc Borrell. Juan Carlos Hernández Clemente. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.
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 BOLETIN IATROS, ABRIL 2021.

 CIRCULO DE CIBERLECTURA

 INDICE.-

Noticias.-  Salunautas, podcast de salud y cultura; Congreso Humanización; Jornada Seguridad del Paciente; Investigación en Bioética.

Comentario de libros.-  Freud. Murakawi, “Cuando la música lo es todo”.

Artículo especial.- RM Epstein, “Escuchando”.

Webs de interés.-  No nos representan

Video recomendado.- Diálogos en un mundo que colapsa.      

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 Noticias.- 

1-SALUNAUTAS  es el podcast que dirige Salvador Casado, en colaboración con la Fundación Letamendi-Forns. Una mirada a la cultura desde las Ciencias de la Salud. Muy recomendable. En este link.

2.-Congreso de Humanización de la Asistencia sanitaria

https://www.congresohumans.com/index.php

 3-Queremos informarles que la XIII Jornada de Seguridad del Paciente en Atención Primaria ya está en marcha.

4-Debido a la situación epidemiológica actual ésta será en formato virtual y se celebrará en dos sesiones de tarde los días 16 y 17 de junio de 2021. Como novedad, este año, las inscripciones son totalmente gratuitas.

 La web www.seguridadpaciente.com ya está activa y aquí podrá encontrar información relativa a la jornada: normas y formulario de envío de comunicaciones, composición de los comités, colaboradores y boletín de inscripción.

 5

-El pasado 15 de marzo de 2021 se celebró una sesión del Seminario de Investigación en Bioética de la Universidad Complutense de Madrid. En esta ocasión contamos con la intervención del Dr. José Miguel Viscarra Obregón, nefrólogo y profesor en la Universidad Estadual de Maringá (Brasil) que nos habló sobre "La vulnerabilidad del médico en el siglo XXI". Su propuesta, extensible a otros profesionales de la salud, abordó los aspectos que limitan o fragilizan la situación del médico en contextos complejos. Un tema en el que lleva investigando bastante tiempo y que, con la pandemia de COVID-19, ha cobrado nueva vigencia. 

     La grabación está disponible en el Canal de YouTube del Seminario: https://www.youtube.com/watch?v=JafdA9_DLAc

    Os recuerdo que el seminario está abierto a la participación de todas las personas interesadas.    Un saludo  Lydia Feito.-

 Comentario de libros.-

Giardini A., Baiardini I, Cacciola B, et al. Freud. Colección “Comprende la psicología”, Salvat, Barna 2021

 Este es el primer volumen de una colección de libros dedicados a los principales autores que ha configurado el pensamiento psicológico mundial. Empezar por Freud no es baladí, pues sin duda supuso un antes y un después en la interpretación de la vida psíquica.

El diseño del contenido es el siguiente: se expone la vida y el contexto histórico de cada personaje, y en una segunda parte del libro sus teorías y práctica clínica. En algunos casos, (véase por ejemplo el libro dedicado a Lacan), esta primera parte resulta excesiva, o si se prefiere, la segunda parte no hace los honores a la riqueza conceptual del personaje. Pero en conjunto se trata de una iniciativa editorial que sitúa a grandes pensadores al alcance del gran público. Añadamos que la iniciativa se debe a “El Periódico”, que lo patrocina.

Veamos a continuación el libro dedicado a Freud. Destaca como idea clave del método psicoanalítico la asociación libre de ideas, y mediante esta labor arqueológica, la tarea de descubrir capa a capa el contenido de nuestra mente. En este sentido Freud propone la existencia de un inconsciente, un preconsciente y un consciente. El inconsciente es la parte mas primitiva, sede de pulsiones, busca el placer y evita el malestar. El preconsciente actúa como filtro entre el inconsciente y el consciente, contiene material psíquico latente que pueden acceder a la conciencia. Pero será el consciente el que tendrá contacto con la realidad, y podrá expresar sus contenidos mediante palabras. 

En la segunda tópica Freud elabora un modelo de estructura mental: el Ello, la parte mas arcaica y primitiva, reserva de energía psíquica y sede de pulsiones, totalmente inconsciente. El Yo, la parte mas superficial y en contacto con la realidad, con la misión sobre todo de defender al sujeto; el Super-Yo, censor moral, generador de sentimientos de culpa, representante de los valores socioculturales.

A partir de estos conceptos los sueños y la asociación libre de ideas aparecen como una vía para aproximarse a este inconsciente, a sus temores, pulsiones y energía (libido). El concepto de energía psíquica está siempre muy presente.

Los sueños necesitan una interpretación para que cobren sentido, proclama Freud. La persona, cuando duerme, está en parte en manos de su inconsciente, pero gracias a un censor que actúa de manera semi-automática, logra disfrazar mediante símbolos las pulsiones y sentimientos mas inquietantes, y de esta manera el sujeto solo despierta cuando los contenidos son irrefrenables y superan a este censor. Es cuando tenemos una pesadilla. En la vida psíquica se suceden por consiguiente unos procesos que llama primarios, inconscientes, que se manifiestan como actos fallidos, sueños…. Y unos procesos secundarios que son los que percibimos como conscientes.

En este camino para dar sentido a un sueño el analista pregunta al paciente qué le sugiere tal o cual imagen soñada. Lo que mas se aproxima al significado verdadero del sueño, según este método, serán los sentimientos que el sujeto asocie a una escena o persona soñada. El contenido aparente del sueño poco a poco se transforma en un contenido emocional, cargado de simbolismos, que desentrañan miedos y angustias, pulsiones y deseos.   

Freud gracias a “La interpretación de los sueños” logró fama internacional, y supuso un gran paso en su carrera. En varias ocasiones amplió contenidos, por ejemplo “Revisión de la Teoría de los Sueños” (1932), (Obras completas, Ed Biblioteca Nueva, Madrid 1968, pág 880 Tomo II). En esta revisión concede gran importancia al “censor del sueño”, y al análisis de las resistencias que dicho censor desarrolla para enmudecer o disminuir las ansiedades que puede provocar un sueño.

¿Qué podemos añadir desde una perspectiva actual al modelo freudiano? El empeño intelectual de Freud se nos antoja una verdadera aventura hermenéutica: dar sentido a las conductas que la sociedad califica de orates, dar sentido a los discursos orates pero también a las manifestaciones irracionales de las personas corrientes, por ejemplo los sueños. El intento de Freud parte de una premisa que en ocasiones pasa desapercibida, y es que “comprender el origen de estos discursos supone en general su curación”, es decir, comprender el origen de unos síntomas supone su remisión.

Por desgracia el poder de la palabra como elemento curativo, es decir, lo que solemos entender como “psicoterapia”, es limitado. Si que funciona para procesos de ajuste de la persona con su entorno, pero se ha demostrado completamente insuficiente en procesos psicóticos. Insuficiente no quiere decir inútil, cuidado…. Puede ayudar a una intervención de orientación mas biológica, (por ejemplo una intervención psicofarmacológica).

Por otro lado la visión freudiana de la vida psíquica da mucha importancia a la voluntad del sujeto, por lo que se llega a un cierto bucle que mas o menos dice: “si usted no se cura mediante el psicoanálisis es porque no se lo toma en serio”, o incluso, “usted es responsable de sus síntomas”. Sin embargo cada persona es la sumatoria de aspectos biológicos y socioculturales que pocas veces puede obviar, aunque sea comprendiéndolos en profundidad. Comprender no siempre significa curar, ayuda, ciertamente, pero ante una depresión melancólica o un trastorno bipolar, poco puede hacer.

La obra de Freud tiene una enorme importancia cultural. Ahora bien, como método clínico sus resultados son muy dudosos, y se debería evaluar su potencial iatrogénico, (es decir, su capacidad de dañar al paciente), frente a la posibilidad de beneficiarle, algo que no se ha realizado de manera rigurosa. Si no permitimos la comercialización de fármacos que tienen un efecto iatrogénico importante, (entendiendo por tal un efecto indeseable que suponga un riesgo para la salud menor del 1%), ¿podría ocurrir que el método psicoanalítico tuviera este umbral de iatrogenia? Recordemos a modo de ejemplo la asociación de padres falsamente acusados de abusos sexuales en la infancia.

La interpretación de los sueños, como la interpretación de las asociaciones libres de ideas, están en manos de una persona a la que llamamos terapeuta, y que como cualquier persona tiene sus prejuicios, sus habilidades y sus valores. El método es tan abierto que permite casi todo, y si un terapeuta ha tenido mala relación con alguno de sus padres puede perfectamente enfocar a su paciente para que rompa vínculos paterno-filiales. Este es el gran riesgo del psicoanálisis, dejamos en manos de personas lo que quizás no debiera tocar nadie o casi nadie, la intimidad de cada cual.

 Francesc Borrell

Sant Pere de Ribes.

Murakawi, H. Ozawa S. “Música, solo música” Tusquets, Barna 2011. “Quan la música ho és tot” Empúries. Barna 2011.

  Murakami y su amigo Seiji Ozawa (1935), antiguo director de la Boston Symphony Orchestra, director asistente de Karajan y Bernstein, conversan sobre qué es ser director de orquesta, y las muchas representacions de Ozawa en EE.UU y Europa, así como su tarea docente.

El libro resulta muy duro de leer si no fuera que Spotify tiene un play-list con las obras que se comentan. Nuestros lectores pueden encontrarla aquí:

https://open.spotify.com/playlist/3e3OWs7wVx3ZyKnwKr74LS?si=D3EU9jeuShquY5z-7n1GMA&utm_source=embed_v2&go=1&play=1&nd=1

De toda manera no voy a engañarles: el libro puede decepcionarles por su grado de virtuosismo y erudición. Algunos detalles interpretativos ocupan páginas y páginas que quizás interesen a intérpretes o a historiadores de la música, o a melómanos de la altura de Murakami.



Murakami, escritor.
No hay en el libro detalles técnicos que exijan conocimientos de solfeo o armonía. Sin embargo, para sacarle partido, (o incluso diría, para que le interese el libro y no lo cierre antes de la página 50), el lector debe tener bastantes horas de vuelo como espectador de música clásica. Si se da este componente, resulta probable que disfrute usted de la lectura de este libro, (sobre todo si lo acompaña del play-list, que por cierto no figura en el libro, al menos en la edición que he leído).

Para mí el libro me ha aportado tres aspectos de reflexión:

 *La tarea de un director y la relación que establece con otros directores, con los músicos y con el público.

 *La educación sensorial y la educación estética, (el sentimiento de belleza).

S.Ozawa, director

 *Algunos autores y piezas que o desconocía o no valoraba en toda su dimensión.

 ¿Por qué las orquestas no funcionan solas? ¿Para qué se le paga a un director?    Desde luego mover la batuta y marcar el ritmo parece un trabajo sencillo, incluso hay por ahí algún empresario con dinero que imita perfectamente a un director, (aunque tenga que pagar dinero para darse el gusto de dirigir una orquesta sinfónica) … Y sin embargo resulta una de las tareas de mayor complejidad intelectual a la que un ser humano puede enfrentarse. En realidad, a un director no se le paga por dirigir a la orquesta, se le paga para ensayar con la orquesta y sacarle su mejor sonido. Va a ser en los ensayos donde el director escuchará cada instrumento sonoro y las diversas secciones de la orquesta, y el conjunto de todos ellos. Según el pasaje deberá adelgazar el sonido de las cuerdas, o lograr que el viento tenga suficiente presencia y homogeneidad en otro pasaje, etc., etc.

No es fácil lograrlo, entre otras razones porque los músicos occidentales tienen bastante amor propio, e incluso algunos simplemente no se dejan mandar. Ya por la manera como tiene el director de moverse en la escena, por sus gestos y por la manera de blandir la batuta, juzgarán si están en buenas manos o…  Por esta razón un director de orquesta es también un psicólogo que sabe decir las cosas de manera franca y directa, pero preservando los egos. ¡Sobre todo si hablamos de una disciplina tan subjetiva como es el placer estético!

Un director inicia su carrera como director suplente, y lo hace junto a otros directores suplentes con los que competirá por dirigir obras aclamadas por el público, obras que son bien conocidas. Estará unos años de juventud estudiando estas obras bajo la atenta mirada de un director senior, cobrando una miseria y procurando adaptarse a los gustos del público local y de este director-jefe. Deberá hacerse un espacio, crearse cierto nombre, y opositar para que le contraten otras orquestas, y poco a poco avanzar en su carrera profesional. Ciudadano del mundo, pasará por muchas ciudades y países, pero su instrumento fundamental será el piano y el estudio detallado de las partituras. ¿Se imaginan ustedes, si ya de por sí es complicado leer una partitura, tocar al piano una partitura escrita para cuerdas, viento-madera, metales, percusión…? Pues eso debe hacer un director para empaparse literalmente de la obra que mas tarde ensayará. Respetar la idea original del compositor, adaptarse al estilo de la época en que fue escrita, o tal vez no, tal vez arriesgarse a introducir algunos matices contemporáneos. En todo caso, siempre, sacar de cada obra las sutilezas o detalles que dejarán imprenta personal en la interpretación.

Murakami relata con detalle una anécdota expresiva: en el año 1962 Bernstein dirigió a Gould y la Filarmónica de Nueva York en el Concierto nº 1 para piano de Brahms. Antes de empezar, Bernstein se dirigió al público y advirtió que iba a interpretar esta obra no bajo su criterio, sino bajo el criterio de Gould. Y lo hacía por tres motivos: por la admiración que le tenia al Sr. Gould, porque en determinados momentos su interpretación emergía con una fuerza especial, y por el deseo de experimentar otras maneras de ver este concierto.  Desde luego también añadía que probablemente no volvería a repetir la experiencia de dirigir al Sr. Gould, (¿o quizás podríamos decir que el Sr. Gould dirigió a Bernstein?), pero lo que la anécdota revela es el carácter exploratorio que tiene la música. En las referencias ponemos el link por si alguien se anima a escuchar esta famosa intervención de Bernstein antes de iniciar el concierto.

Puede decirse que Ozawa se formó con el yang y el ying de la música clásica: Karajan y Bernstein, dos grandes monstruos de la dirección orquestal, diferentes en casi todo, en su manera de dirigir, la preparación de los ensayos, su manera de dirigirse a los músicos, incluso diferentes en sus percepciones estéticas. Es en este punto donde un director tiene que convencerse de que no hay una verdad única referida a la manera de interpretar una obra. Por supuesto puede haber errores de interpretación, pueden existir también sutilezas interpretativas, pero sobre todo hay diferencias en los enfoques que darán a una misma obra diferentes directores, y estos enfoques pueden gustarnos mas o menos, pero siempre nos educan nuestra sensibilidad estética. Una partitura no deja de ser una abstracción, un ideal de algo que surgió en la imaginación del compositor, y que como tal estará sujeta a interpretaciones históricas. El director, en cierto sentido, es un hermeneuta que descubrirá nuevas posibilidades estéticas sin tocar una sola nota, simplemente por los matices de ritmo, énfasis, claridad expositiva, etc., que introducirá. Y por la influencia que habrá ejercido sobre cada músico, sobre todo logrando que entre ellos se escuchen y se acoplen en un solo torrente sonoro.

De manera natural, como oyentes, tomamos por patrón-oro alguna interpretación afortunada de tal o cual sinfonía. Ello condiciona la audición de esta misma obra por parte de otros autores. No resulta fácil abrirnos a “otras versiones” de una pieza que para nosotros es “de lo mejor”. Quizás algo así también les ocurre a los directores que han dirigido muchas veces una misma sinfonía.

Ahora bien, ¿de qué nos sirve apreciar hasta extremos inverosímiles la calidad de una música o de un buen vino? ¿Pudiera ocurrir que un melómano inexperto disfrutara más de la música por el hecho, precisamente, de no ser tan hiper-crítico? Posiblemente este melómano a fuer de oír música vaya refinando de una manera espontánea su gusto estético. En todo caso el aficionado puede serlo con diferentes niveles de ambición, y posiblemente ser un erudito vaya con el carácter de cada persona.

Karajan, director
Finalmente, he aquí algunas obras y autores que Ozawa tiene en gran estima:

Haydn Cuarteto 75 Op 76 num 1

Smetana Cuarteto 1 “De mi vida”.

Ravel Cuarteto en Fa mayor

Janacek Cuarteto num 1 Sonata a Kreutzer

Schubert Cuarteto 13 Rosamunda

Beethoven Cuarteto 6 y 13

Mendelssohn Octeto  mi bemol mayor.

Txaikovski Serenata

Schönberg La noche transfigurada

Por supuesto en el libro se abordan muchas obras clásicas que figuran en el play-list, y se comentan tendencias contemporáneas como Schomberg, Alban Berg, Charles Ives, etc. Pero he seleccionado estas obras por ser menos conocidas por el gran público.

Referencia.- Bernstein habla de su experiencia dirigiendo a Gould: https://www.youtube.com/watch?v=SvWPM783TOE 

 Francesc Borrell

Sant Pere de Ribes

 Webs de interés.- 

 #Nonosrepresentan

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScsUTNUwZ3SMJN57jBBs_tbMfiLhdq--qVLZyPeeYJdkf-Y_w/viewform

En este manifiesto 1000 colegiados médicos de Madrid apoyan  la ley de eutanasia y critican las declaraciones de diversos responsables de colegios profesionales.

Artículo especial.- (traducción del inglés mas abajo)

 Listening

Ronald M. Epstein

MD, Professor, Medical School, Rochester, New York

Earlier this week, David Brooks, a NY Times columnist, published a truly inspiring op-ed piece, Nine Nonobvious Ways to Have Deeper Conversations (https://www.nytimes.com/2020/11/19/opinion/nine-nonobvious-ways-to-have-deeper-conversations.html). As I read through this short piece, I was again reminded that the work we do as clinicians and educators often comes down to listening – listening to others and to oneself in a deep, undistracted, caring and compassionate way. He frames his article as a preparation for family gatherings – now mostly virtual – for this extraordinarily poignant holiday season, but its implications extend much further.

Ronald M Epstein

Most of what we do in the name of listening is hardly that. Stephen Covey, author of the bestselling Seven Habits of Highly Effective People, said, “Most people do not listen with the intent to understand; they listen with the intent to reply.”1 Think about the conversations you had with colleagues, friends and family over the past few days. At what point during the time that another person was talking had you already formulated your response? Did you even hear the end of the sentence? Did your need to express yourself override your curiosity about their experience? What might have happened had you listened until the end, allowed some silence, then responded in a way that was connected, true and – as Brooks says – “elevating” so that the conversation led to things that matter most to each of us? Brooks continues, saying that we should treat attention as if it were all-or-nothing, and our efforts should be to bring ourselves back to the exhilaration of total focus, over and over again. He likens conversations to  being a midwife – helping the other give birth to the best of who they can possibly be.

Listening is not just about the voices of others, it’s also about listening and honoring your own voice and the places from which those voices emanate. It is hard to say which must come first – listening to self or listening to others. I believe that they inform each other. When listening to others, you become aware of the internal dialogues, and, then, you have a choice as to where to place your attention. When alone, you may come to appreciate the sources of the thoughts that you thought were only your own, and that even what you might call your mind, your thoughts, and your experience is shared with others in ways that neuroscientists and psychologists are only beginning to understand.2,3 We are social creatures, and this pandemic has brought into sharp relief what it takes to be socially connected and what those connections mean to us. Even when subjected to the brutalities of physical distance, we have learned to smile with our eyes and even experience intimacy over zoom. 

Brooks also talks about silence, not to fear the pause. I would go further. We need to find the pause, those ubiquitous moments between the systoles and diastoles of our day, when, in the psychologist Rollo May’s words, we can “throw our weight” toward that which gives us freedom, self-awareness and consciousness. Brooks suggests that we should approach one another with awe, recognizing that each human has unique gifts that can be revealed simply by listening. Internist Faith Fitzgerald would ask residents in morning report to present their most boring patient, and it was incumbent on her to find something truly interesting and unique about each one.4 What if we took just a few seconds out of a busy clinical visit to discover that uniqueness? How might that change your day? Your feelings about the challenges you face in the workplace? Perhaps your ability to individualize that person’s care?

This is not all about being serious. Jokes, humor, irony and paradox are what you find if you listen, because those too are part of the human condition. Perhaps consider a small exercise – for the first 90 seconds of each patient encounter, and perhaps every encounter with a colleague, spend the time just listening, being curious, with focused attention on the other and the relational space between you. Note how you feel at the end of that encounter, and at the end of the day.

Listening isn’t always easy, though, for the same reasons that it is incredibly gratifying. When listening to others, you find out things that you least expected, things that might even irreversibly transform your image of the other. It takes a particular kind of preparation – preparing to be unprepared, to be surprised, to have a light touch and to be able to laugh at oneself. And the same goes for listening to yourself – just by virtue of listening, you change.

1.         Covey SR. The Seven Habits of Highly Effective People. New York: Fireside; 1993.

2.         Chatel-Goldman J, Schwartz JL, Jutten C, Congedo M. Non-local mind from the perspective of social cognition. Frontiers in Human Neuroscience. 2013;7::107.

3.         Epstein RM, Street RL, Jr. Shared mind: communication, decision making, and autonomy in serious illness. Ann Fam Med. 2011;9(5):454-461.

4.         Fitzgerald FT. Curiosity. Ann Int Med. 1999;130(1):70-72.

TRADUCCIÓN

 Escuchando

Ronald M Epstein (traducción de F. Borrell)

A principios de esta semana, David Brooks, columnista del NY Times, publicó un artículo de opinión verdaderamente inspirador, Nueve formas no obvias de tener conversaciones más profundas ((https://www.nytimes.com/2020/11/19/opinion/nine-nonobvious-ways-to-have-deeper-conversations.html). Al leer este breve artículo, recordé nuevamente que el trabajo que hacemos como médicos y educadores a menudo se reduce a escuchar, escuchar a los demás y a uno mismo de una manera profunda, sin distracciones, una manera a la vez afectuosa y compasiva. Enmarca su artículo como una preparación para asistir a reuniones familiares, ahora en su mayoría virtuales, reuniones festivas y a veces extraordinariamente conmovedoras, pero con implicaciones que van más allá de este marco.

La mayor parte de lo que hacemos en nombre de la escucha difícilmente es eso. Stephen Covey, autor del best seller Seven Habits of Highly Effective People, dijo: “La mayoría de la gente no escucha con la intención de comprender; escuchan con la intención de responder ”. (1) Piense en las conversaciones que tuvo con colegas, amigos y familiares durante los últimos días. ¿En qué momento, mientras la otra persona hablaba, usted ya había formulado su respuesta? ¿Llegó siquiera a escuchar el final de la frase? ¿Su necesidad de hablar anuló su curiosidad por lo que le decían? ¿Qué hubiera podido pasar si usted hubiera escuchado hasta el final, permitiendo incluso un poco de silencio, y luego intervenir de apropiada, genuina, y como  dice Brooks, “inspiradora” para que la conversación condujera a las cosas que más nos importan a cada uno de nosotros? Brooks continúa, diciendo que deberíamos tratar la atención como si fuera “todo o nada”, y nuestros esfuerzos deberían dirigirse a no perder el hilo de un enfoque total, una y otra vez. Él compara las conversaciones con el trabajo de una partera: ayudar al otro a dar a luz lo mejor de sí mismo.

Escuchar no va solo de las voces de los demás, también se trata de escuchar y honrar nuestra propia voz, y de los lugares de donde emanan esas voces. Es difícil decir qué debe venir primero: escucharse a sí mismo o escuchar a los demás. Creo que ambas se influyen. Cuando escuchas a los demás, te das cuenta de tus propios diálogos internos y, entonces, tienes la opción de dirigir a ellos tu atención. Cuando está solo, puede llegar a apreciar las fuentes de tus pensamientos, aquellos precisamente que creías que eran solo tuyos, de manera que eso que podríamos llamar “nuestra mente, “nuestros pensamientos”, “nuestras experiencias”, en realidad los compartimos con otras personas de una manera que los neurocientíficos y psicólogos apenas están comenzando a entender. (2,3)

Somos criaturas sociales, y esta pandemia ha puesto de relieve lo que necesitamos para estar socialmente conectados, y lo que esas conexiones significan para nosotros. Incluso cuando nos sometemos a los imperativos de la distancia física, o de las mascarillas, hemos aprendido a sonreír con los ojos,  e incluso  experimentar cierta intimidad conectados a videoconferencias.

Brooks también habla de silencio, en el sentido de que no nos espante una pausa. Yo iría más lejos. Necesitamos encontrar pausas en las conversaciones, esos momentos omnipresentes entre las sístoles y las diástoles de nuestros días, cuando, en palabras del psicólogo Rollo May, podemos "arrojarnos con todo nuestro ser" hacia aquello que nos da libertad, autoconciencia y conciencia. Brooks sugiere que deberíamos acercarnos unos a otros con asombro, reconociendo que cada ser humano tiene dones únicos que pueden revelarse simplemente… escuchando. La internista Faith Fitzgerald pedía a los residentes en el informe matutino que presentaran a su paciente más aburrido, y le correspondía encontrar algo realmente interesante y único en cada uno de estos pacientes. (4) ¿Qué pasaría si tomáramos solo unos segundos de una visita clínica ocupada para descubrir esa singularidad? ¿Cómo podría eso cambiarnos el día? ¿Y los desafíos que enfrentamos en nuestro lugar de trabajo? ¿Afectaría a nuestra capacidad de personalizar la atención de este paciente?

No se trata solo de ser serio. Las bromas, el humor, la ironía y la paradoja son lo que encuentras si escuchas, porque también son parte de la condición humana. Tal vez considere apropiado, amigo lector,  realizar un pequeño ejercicio: durante los primeros 90 segundos de cada encuentro con un  paciente, y tal vez en cada encuentro con un colega, deje transcurrir el tiempo simplemente escuchando, siendo curioso, con atención centrada en el otro y el espacio relacional que se ha creado entre ustedes. Observe cómo se siente al final de ese encuentro, y al final del día.

Sin embargo, escuchar no siempre es fácil por las mismas razones por las que es increíblemente gratificante. Al escuchar a los demás, descubres aspectos insospechados, cosas que podrían incluso transformar irreversiblemente la imagen que tenía del otro. Por ello se necesita un tipo particular de preparación: prepararse para no estar preparado, para sorprenderse, para tener un toque ligero y podernos reír también de uno mismo. Precisamente lo que sucede cuando nos escuchamos: simplemente por hacerlo ya cambias.

 

1. Covey SR. Los siete hábitos de la gente altamente efectiva. Nueva York: Fireside; 1993.

2. Chatel-Goldman J, Schwartz JL, Jutten C, Congedo M. Mente no local desde la perspectiva de la cognición social. Fronteras en neurociencia humana. 2013; 7 :: 107.

3. Epstein RM, Street RL, Jr. Mente compartida: comunicación, toma de decisiones y autonomía en enfermedades graves. Ann Fam Med. 2011; 9 (5) : 454-461.

4. Fitzgerald FT. Curiosidad. Ann Int Med. 1999; 130 (1): 70-72.

Vídeo recomendado.-

Diálogos en un mundo que colapsa

https://www.youtube.com/watch?v=iksNSsnwq_Q

Harari y Sandel están de acuerdo en este dialogo en el incremento del populismo de derechas, pero no así en sus causas. Para Sandel la globalización nos ha llevado a un punto de desigualdad ”hiriente”, en el que el fracasado es culpabilizado de su fracaso. Es la meritocracia como ideología que justifica la desigualdad. Los votantes de Trump han sido sobre todo gente sin títulos universitarios, abandonados por el Partido Demócrata, que no los supo defender cuando tenía el poder. Los partidos de centro-izquierda han perdido, en opinión de Sandel, la capacidad de representar a los trabajadores. Harari, por su lado, cree que el  populismo y su buena acogida por parte de los trabajadores poco cualificados no  queda justificado en países como Brasil, donde con la globalización han mejorado sustantivamente su situación socioeconòmica, ni tampoco el hecho de que este populismo sea xenófobo y racista e incluso misógino. Para Harari el populismo de derechas actual remueve un nacionalismo tóxico, divisivo, en la que la mitad de la gente odia a la otra mitad de sus propios ciudadanos. Frente a este nacionalismo tóxico podríamos hablar de un nacionalismo constructivo en el que los liderazgos tienden a cohesionar, y por ende, los mas ricos y afortunados aceptarán pagar sus impuestos para beneficiar a gente que jamás conocerán, pero a los que identifican como sus conciudadanos.

Y Harari
¿Deberían entonces los partidos de centro-izquierda enarbolar la bandera de la equidad usando si cabe herramientas del populismo? Para Sandel los partidos de centroizquerda han levantado la bandera de la educación y han olvidado las causas estructurales de la inequidad. Han creado o apoyado la ficción de que quien triunfa se lo merece, y con ello ha conducido a millones de fracasados a manos del populismo. Por otro lado se da la circunstancia de que a mayor nivel de estudios los desacuerdos con la visión de los científicos, (por ejemplo relativos a la pandemia), son mayores que en las clases no tan educadas. Ello lo atribuye a una falta de confianza con el establishment.

Para Harari este fenómeno no es mundial, por ejemplo, en Oriente no existe este escepticismo acerca de lo que dice la ciencia, pero en cambio si hay una politización de todos los ámbitos o disciplinas académicas. Política y ciencia caminan en paralelo porque lo que ahora mismo cambia mas el mundo es la ciencia. Por consiguiente, no es extraño que la ciencia se politice. Si en el periodo agrario la Humanidad podía permitirse el lujo de experimentar y fracasar, como también en la industrialización con los sistemas comunistas y fascistas del siglo XX, ahora, con los avances en biotecnológica, Inteligencia Artificial, etc., la Humanidad puede pagar sus errores incluso con su desaparición. Si bien es cierto que la Humanidad siempre se ha distinguido en manipular lo externo a sí misma, como es la Naturaleza que nos rodea, mejor que la sociedad y a nosotros mismos, también es cierto que nunca el ciudadano medio había podido influir tanto con su conducta individual sobre grandes acontecimientos. Para Harari parte de la crisis actual se debe a que la gente percibe que estamos ante la última oportunidad para que la Humanidad actúe para preservar su propia libertad y condiciones de vida.

Pablo Oliveras

Murcia


BOLETIN IATROS, ABRIL 2018.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Derecho y genoma, Revista Bioética Universidad Complutense.
Comentario de libros.-  Sapiens y Homo Deus, de Harari.
Webs de interés.- 
Vídeo comentado.-   Errores médicos.    

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Noticias.- 

XXV congreso internacional sobre derecho y genoma humano
Bilbao 14-15 Mayo




Comentario de libros.-


HARARI YN.-Sapiens. Ed Vintage. London 2016

(Nota: las páginas citadas corresponden a la versión original en inglés).
¿Qué mueve la Historia Humana? Marx apostaba por la lucha de clases, Harris creía que la expansión demográfica, Harari  en cambio sugiere que son los mitos los que orientan el esfuerzo colectivo.  
Marvin Harris
Los mitos compartidos  permiten a los Sapiens organizarse en grandes multitudes, dando una ventaja definitiva sobre otros homínidos. Mito es todo lo que no existe en el mundo físico, pero se entiende como real. Por ejemplo, los mitos de tipo religioso, (cielo, infierno, demonios….), los de tipo político, (nación, bandera, democracia….), los de tipo jurídico, (leyes, derechos, culpa…), institucional (las corporaciones, las entidades de provisión de servicios, etc.), e incluso  el mismo dinero.
Para explicar el gran salto evolutivo del Homo Sapiens, Harari apela a la que llama “Revolución cognitiva”. Este salto se basa en la creación de un lenguaje que “salta” del presente al mundo imaginario del pasado y del futuro. La capacidad de describir lo que acontece y en el contexto en que acontece, así como las relaciones interpersonales, marcan la Revolución Cognitiva.
K Marx
Una aportación de Harari es la visión de que la organización social cada vez mas compleja lleva a crear el lenguaje escrito. Primero surgen escrituras  parciales,destinadas a cubrir un tipo de necesidad. Kushim es el primer nombre que aparece escrito en una tablilla cuneiforme, y es el de un administrador. Los lenguajes parciales son aquellos que se inventan para un propósito, como en este caso, llevar las cuentas. De aquí evolucionan a lenguajes completos.  El quipu (ver figura 1 ) era un lenguaje parcial para dar cuenta de propiedades en el imperio Inca. En este caso el tipo de formalización de este medio (nudos) no permitió  una evolución hacia un lenguaje escrito completo.

En todo caso la creación de mitos compartidos  es la piedra angular para crear vínculos de jerarquía y de confianza. El hecho de que creamos en el mismo Dios establece un colchón de confianza que será imprescindible para cooperar con personas a las que apenas conocemos. El despegue económico que se inicia en el Paleolítico no podría entenderse sin este colchón de confianza.
Fig 1.- Quipu

Ya en las páginas iniciales de su obra Harari nos anuncia cual es el propósito de su reflexión: “En cada momento histórico la Sociedad solo examina una parte de las muchas posibilidades que le proporciona su Horizonte de posibilidades “(p 51). Quizás si estudiamos con una nueva mirada a nuestra historia como especie animal, seremos capaces de ver perspectivas novedosas que estos mitos compartidos nos ocultan. Poner de relieve los mitos que marcan nuestro horizonte de pensamiento puede darnos la oportunidad de asomarnos con nueva mirada a nuestra realidad. Quizás sea esta la idea motriz que hay tras las páginas de Sapiens y Homo Deus.
Pero continuemos con la narración de los hechos según Harari. Para nuestro autor la etapa recolectora y cazadora implicaba “una gran variedad de habilidades para sobrevivir. Hay ciertas evidencias de que nuestro cerebro habría decrecido en volumen”, pág. 55. No nos creamos mas listos ni mas inteligentes que los recolectores. En realidad nuestras tareas diarias no requieren tantas habilidades ni tan diferentes.
Harari  remarca que los primeros asentamientos permanentes fueron pueblos pescadores. El paso de recolectores a agricultores marcó a su manera de ver  un empeoramiento  en las condiciones de vida:  mas trabajo y menos tiempo libre. No creo que esta afirmación sea compartida por otros historiadores, pero ya hemos dicho que Harari se caracteriza por esta ”nueva mirada” sobre aspectos archiconocidos. En esta misma línea debemos interpretar su afirmación de que la expansión demográfica del Sapiens hacia nuevas zonas geográficas se correlaciona con la extinción de especies animales endémicas. Llega a afirmar que la principal extinción de especies se debe a la depredación del Sapiens en etapas paleo y neolíticas.
Desde luego tiene mucho interés su afirmación de que la mayor parte de calorías actuales proviene de plantas domesticadas hace  9,500-   35000 BC: maíz, trigo, patatas, arroz… La Tierra tiene 510 millones de  Km2  de los que   155 son tierra.- En el siglo 15 para agricultura se destinaban 11 millones de Km2 (2%). Muy poca tierra daba muchos frutos...
El nacimiento de sociedades agrícolas conlleva grandes mitos de cohesión: religiosos, nacionales, de jerarquía social…. Organizar la violencia es complicado, pero cuando se logra se abre el camino para la explotación de grandes masas de gente. Pequeñas minorías atenazan a grandes multitudes, y permiten la construcción de pirámides, palacios, acueductos…
Ahora bien, para que  un orden imaginado sea entendido como real: a) debe existir símbolos que nos lo recuerden de manera permanente;  b) estos mitos tienen que prometer un orden que satisfaga nuestros deseos y a la vez nos haga desear lo que promete; y c) debe ser es ampliamente compartido por la población (no se permiten disidencias).
Leyes, moneda, dioses y naciones son “drivers”, conductores, de voluntades individuales. Ordenan y cohesionan las voluntades individuales. Y de estos mitos pasamos a las ideologías. Las ideologías tratan de justificar jerarquías e inequidades con la idea de "orden natural": castas, esclavos, racismo,machismo…
Y ya que hablamos de machismo, Harari se pregunta “¿Cómo es posible que los hombres que son menos cooperativos dominen sobre las mujeres que lo son mas? “  P 177  Posiblemente en un ambiente menos violento –de menor predominio de la fuerza bruta- será posible que ganen poder. En realidad ya está ocurriendo.
Por todo lo dicho surge una definición asaz peculiar de cómo Harari entiende lo que es la cultura: “La cultural es un network de instintos artificiales que permiten  la cooperación efectiva de millares de personas”. P 181 La cultura, añade,  se sostiene porque los seres humanos son capaces de creer en valores contradictorios, por ejemplo la igualdad y la libertad,  o la empatía y la venganza.
Y si hemos hablado de los mitos como motor primero de la Historia Humana,Harari identifica el comercio como su expresión mas genuina. El comercio permite la especialización del trabajo y la mejora en la calidad de vida. Pero el comercio estaba muy limitado con las reglas del trueque… se precisaba un mito que permitiera acumular riqueza en una forma abstracta y universal… de aquí el concepto de dinero.
Podemos tener diferentes dioses, pero todo el mundo quiere el dinero. Osama Bin Laden quería los dólares del odiado Imperio Americano.  El dinero hace posible la conversión de una cosa en otra completamente distinta. Sin el dinero no puede haber actividad comercial. Primero el dinero fue o se representó como un bien directo, la sal, trigo, etc…  Después se encarnó en un bien escaso como el oro. Cuando los incas se percataron del valor que los españoles daban al oro, ellos mismos empezaron a apreciarlo. “El valor monetario  trasciende cualquier diferencia de raza o credo”. P 207 Se contagia como por arte de magia.
Sin la creencia compartida en el valor del oro no hubiera sido posible  transacciones comerciales muy distantes. En un corto período de tiempo se iguala el valor del oro de la India al Mediterráneo. “Mientras las religiones nos invitan a creer en algo, el dinero nos mueve a creer en lo que otros creen, en adjudicar un valor a lo que otros valoran” (pag 207) Sería el caso de los incas  y el aprendizaje acelerado que tuvieron que realizar acerca del valor del oro. Gracias al dinero cooperamos con gente desconocida y con la que no tenemos una confianza previa.  Confianza y convertibilidad (de dinero a mercancía y viceversa), son los dos pedestales del dinero, según Harari.
Sin embargo el dinero tiene también mala prensa. Ello se debe a que el dinero erosiona los valores “que no pueden pagarse justamente con dinero”, como la lealtad, o la solidaridad entre amigos y familiares. Por ello tiene mala prensa, aunque todos lo deseemos.
Comercio y mitos expanden las poblaciones, las cuales se aglutinan en naciones y mas tardeen imperios. Imperios que en general han sido denostados como entidades que causaron un gran padecimiento a la Humanidad. Harari sin embargo, tiene otra manera de verlos.
Los imperios, nos dice,  aseguran formas de vida mas justas, aunque inicialmente se asientan sobre una gran violencia. Su dinámica les lleva a asimilar las diferencias y –a la larga- conceder igualdad de derechos con los pueblos que asimila. “Ellos” pasan a ser “nosotros” , por  el mero hecho de que se crean vínculos familiares.  Las religiones brinda a los imperios  un elemento de cohesión: hacer sacrificios por el mismo dios. El monoteísmo surge, de manera ecológica, para servir a esta necesidad de cohesión. Cada imperio se expande con una ideología en apariencia altruista, (por ej., convertir a herejes),  pero en el fondo buscan el beneficio de determinadas minorías en el poder, aunque hay diferencias en su grado de abuso.
Define Harari las religiones como sistemas de normas y valores que se fundan en la creencia de un orden supra-humano. Estas normas comprometen o atan a los devotos. Junto al dinero y los imperios, las religiones  han sido poderosos cohesionadores de grandes masas de gente. Los monoteísmos locales se expanden con gran facilidad al armonizar sus intereses   con los intereses políticos de los Imperios.
Sin embargo los politeísmos permiten una diálogo con la naturaleza, una personalización y alivio del sufrimiento que no logran las religiones en que su dios es un ser anónimo y distante. De aquí que los monoteísmos  precisen de un dios personal, al que se le puedan pedir  favores, o en su caso de dioses menores que cumplan esta función. En este sentido los santos cristianos para Harari serían la manifestación de un politeísmo encubierto. Tampoco se libra de esta personalización  de la deidad  una religión atea como es el budismo. El budismo  en teoría es ateo, pero en la práctica crea multitud de budas y santos (bodhisattvas) a los que rezar y pedir dádivas.
Uno de los aspectos robustos en la obra de Harari es que no confunde religiones con ideologías. Harari distingue tres grandes ideologías que lo impregnan “todo”, es decir, la manera de pensar  de los humanos: 1) la racial, basada en el predominio de una raza que busca su espacio vital, a costa de subyugar a sus vecinos; 2) la liberal, al calor de la revolución industrial, que asienta la autonomía y la dignidad personal como valores máximos, y la recompensa al esfuerzo. Da legitimidad a la “diferencia” entre personas, y a un reparto no equitativo de la riqueza. Y finalmente 3) la socialista, que se funda en la idea religiosa de que todos somos iguales ante Dios. Ello supone que todos hemos de tener nuestra parte en el disfrute de la riqueza.
En este punto entramos en la tercera parte del libro, dedicada a especular sobre el futuro del ser humano. Digamos que la siguiente obra de Harari, Homo Deus, expande estas reflexiones que ahora vamos a sintetizar, (ver mas abajo para un resumen de Homo Deus).
 Empieza Harari afirmando que no estudiamos historia para hacer predicciones. La historia humana pertenece a un nivel 2 de caos. Un ejemplo de nivel 1 de caos  es la predicción del tiempo. Nuestra predicción no influye sobre el fenómeno. En cambio en el nivel 2, sí se produce una influencia de la predicción sobre el fenómeno. Sería el caso de predicciones sobre el comportamiento de la Bolsa.   Sería ilusorio pedirle a la Historia que haga predicciones de futuro, porque la Historia de la Humanidad  pertenece al nivel 2 de caos. Ahora bien, el estudio de la historia nos abre  la posibilidad de considerar opciones que podríamos tener como especie y que no  aprovechamos.
El segundo postulado de Harari es que no hay evidencia de que los humanos escojamos las mejores opciones culturales, o las que nos hacen mas felices. Estamos montados en una economía que solo nos permite crecer mas y mas, de lo contrario toda nuestra civilización se desmoronaría.
Para darnos cuenta de esta rueda en que estamos montados aporta algunos datos: en el año del descubrimiento de América había en la tierra 500 millones de habitantes. Ahora somos 7.000 millones. En el año 1500 la riqueza acumulada total era de 250.000 millones de dólares. Ahora  en un solo año se crea una riqueza de 60 trillones de dólares. Entonces se consumían 13 trillones de calorías en un día, ahora 1.500 trillones.  (p 275). Por consiguiente la población se ha multiplicado por 14, el consumo energético por 115 y la producción en 240 veces.
Esta carrera contra nosotros mismos confía en un nuevo dios, la ciencia.  La ciencia moderna avanza gracias a tres supuesto: 1) ignoramos mas que conocemos, 2), para avanzar debemos observar y colocar en modelos matemáticos dichas observaciones, y 3), todo el proceso se apoya en un progresivo avance tecnológico.
El concepto de innovación solo se instala con al advenimiento del capitalismo y la revolución industrial. Napoleón despreciaba las innovaciones que científicos de su época le ofrecían para mejorar la artillería y otras  armas de guerra. Era el reino de la tradición. Pero una vez se asienta el concepto de que es posible mejorar  lo que nos ofrece la tradición, el progreso  ya resulta imparable.
Para entender cómo interpreta Harari la evolución histórica, resulta en este momento adecuado  compararla con la tesis de Marvin Harris, autor de otro libro de culto: “Nuestra especie”. En este libro Marvin Harris se pregunta por qué razón Europa descubre América y no viceversa. Simplifico a posta la respuesta: se debe a un mayor  flujo de transacciones comerciales y culturales, a su vez provocadas por la existencia del caballo, los bueyes y la rueda.  Los incas conocían la rueda, pero no tenían animales de tiro para aprovechar sus virtudes.
Algo similar se pregunta Harari… ¿Qué proporciona la ventaja competitiva para que a partir de 1850 Europa domine el Mundo? Su respuesta es doble: por un lado la disposición de la élites europeas a reconocer que existían muchos aspectos desconocidos en sus tratados de arquitectura, medicina o botánica….  Y por otro lado la confluencia de capitalismo y Ciencia que aprovechan para su beneficio los Imperios. A diferencia de los Imperios orientales, los imperios europeos se interesan por lo que pueden aportarles los nuevos territorios que descubren en término de conocimiento. Los mapas europeos son los primeros en distinguir lo que se sabe de lo ignorado. En contraste, el primer mapa chino que incorpora América data de 1602, y lo hace un misionero europeo. Las pocas expediciones orientales hacia territorios desconocidos no aportan nuevos conocimientos, y no pretenden crear asentamientos.
El análisis que realiza Harari del concepto de capitalismo, y la confluencia de capitalismo y ciencia, quizás sean las páginas mas meritorias de Sapiens. El capitalismo se funda sobre la idea de que la riqueza futura será mayor que la presente. Es decir, que si presto un dinero me será devuelto no por un mero reparto de la riqueza que tenemos ahora mismo, sino porque en un próximo futuro esta riqueza será mayor. No repartimos un pastel, sino que el pastel se hace mayor.
Esta idea es netamente optimista, y aún lo es mas el segundo presupuesto en que se asienta (para Harari), el capitalismo: la idea de que el excedente de dinero que no consuma ahora el hombre de negocios, o el emprendedor, será reinvertido para crear mayor riqueza.
Harari coincide con Sloterdijk en la idea de que una clave del capitalismo no es tanto la formación de capital, sino la gestión de la deuda.  Compara la gestión de la deuda que realiza España y Francia con la de Holanda, y llega a la conclusión de que Holanda triunfa como estado capitalista al priorizar el pago de la deuda. De esta manera  fluyen los créditos a emprendedores y se estimula la creación de empresas. Por el contrario una mala regulación de los mercados supuso la burbuja del Misisipi que acabó con Luis XVI, o el ostracismo de España, incapaz de atraer capitales debido a su morosidad.
Y con estas ideas entramos en el análisis de la era moderna. El siglo XIX se caracteriza por la expansión sin control de grandes compañías transnacionales que literalmente extienden los imperios sin control alguno a África,  Indonesia (Holanda) o China (UK), a la vez que se inicia la producción en serie gracias a fuentes de energía que se aprovechan para mecanizar el trabajo antes manual. Las vías férreas son un exponente inequívoco de este cambio.
Nuevas fuentes de energía llevan a la segunda revolución agrícola, con enormes cultivos y grandes ganaderías, y el consiguiente impacto medio-ambiental. A su vez la globalización fuerza a intensificar la cooperación internacional, y a que la guerra sea substituida por el interés comercial. Las poblaciones se asientan y auto regulan  su  crecimiento.
En este contexto la violencia decrece notablemente a lo largo de la Historia. En el año 2000 y para el conjunto del mundo, fallecieron 56 millones de personas. De estas 830.000 murieron violentamente, 310 mil personas por guerras, y 520.000 por homicidios. En total supone el 1,5% de la mortalidad. Este año murieron por accidente de coche 1,26 millones de personas, (2,25%) y se suicidaron 815.000 personas (1,45%). En el 2002 aún desciende mas el porcentaje de muertes violentas y se incrementa el de suicidios.
No puede haber interés en una guerra porque hay mas a perder que a ganar. La Segunda Guerra Mundial la motivó en parte ganar espacio vital para la raza aria. Fue una guerra motivada por una ideología racial. Algo así es poco concebible ahora mismo porque supondría una pérdida de riqueza.  El decaimiento de grandes confrontaciones armadas no se debe tanto a una falta de agresividad como a un cálculo de intereses. Las élites actuales ven la guerra no como una conquista de bienes, sino como una destrucción. La riqueza mas importante no está en las minas de oro, sino en los centros de innovación y en las patentes.
Ruanda obtuvo en total 240 millones de dólares por su saqueo del coltan del Congo. "Lo que Ruanda ganó en un año, lo gana China en un solo dia de comercio pacífico" gracias a sus convenios con Apple y Microsoft. (Harari, "Homo Deus").-  Las guerras son actos en general de rapiña, pero el gran negocio del siglo XXI es la cooperación. De aquí que invadir militarmente Silicon Valley no significaría apresar sus patentes ni su ingenio... ¡Bienvenida la inteligencia humana, factor de paz!.
Un Estado capitalista  cada vez mas poderoso garantiza algunos aspectos de bienestar, la familia se contrae y también, por consiguiente, la comunidad. Este pacto de bienestar mantiene la cohesión social. Pero deberíamos distinguir la pobreza biológica (hambre) de la social (falta de oportunidades que sí tienen otros en la misma sociedad).
Las páginas finales de la obra apuntan hacia un futuro donde la ciencia abrirá nuevos caminos, y donde el ser humano probará de evolucionar mediante las avances genéticos. Pero este es el tema de su segundo libro, Homo Deus.

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes.


Harari YN   Homo Deus.-  Ed Debate, Barna 2018.-



Podemos distinguir una primera parte del libro que emula (y a veces repite) las ideas ya expresadas en Sapiens, su anterior libro: el ser humano es causa de la degradación medio-ambiental Basta saber que la biomasa de animales grandes des distribuye de la siguiente manera:   animales salvajes: 100 millones de toneladas, personas, 300, animales domesticados 700  Pag 88  Es decir entre personas y animales que consumimos, multiplicamos por 10 la biomasa que sostiene el planeta.
Otro tema redundante es el sentido que tiene el esfuerzo del historiador. Como ya dijo Harari en Sapiens, no se trata de adivinar el futuro, sino de ver hasta qué punto nuestra historia nos condiciona enla manera de ver y analizar las cosas. Así por ejemplo, “un joven cazador que arriesgara su vida para cazar un mamut eclipsaba a todos sus competidores y obtenía la mano de la belleza local, y ahora estamos atrapados en sus genes  Pág 97

Las religiones nacidas en la era agrícola tienen por misión, entre otras cosas, establecer lo que Harari llama  un “pacto agrícola”. Este pacto consistía en que “los dioses amparaban y multiplicaban la producción agrícola, y a cambio los humanos tenían que compartir el producto con los dioses. Este acuerdo abastecía a las dos partes, a expensas del resto del ecosistema. Pag 109. Una manera de repartirse el pastel, vaya….  Y justificar  que el imperativo de “no matarás” no tenía por qué aplicarse  a los animales.
Allí donde Sapiens acababa especulando sobre cómo se podría alargar la vida, o como se mejorarían las capacidades humanas, empieza Homo Deus con “buenas noticias” que alumbran este camino. Harari no es partidario de discusiones moralistas, por consiguiente no entra en la discusión de si debiera prohibirse la modificación genética. Para él el simple desarrollo de la Ciencia lo hará imparable, en un lugar u otro del vasto Mundo.

A medida que la búsqueda bioquímica de la felicidad se acelere, remodelará la política, la sociedad y la economía, y será cada vez mas difícil controlarla.  Pág 53.

No hay una línea clara que separe curar de mejorar. La medicina casi siempre empieza salvando a las personas de caer por debajo de la norma, pero las mismas herramientas y conocimientos pueden usarse entonces para sobrepasar la norma. Pág 65

Y si el Gobierno prohibiera a todos sus ciudadanos modificar a sus bebes, ¿qué ocurriría si los norcoreanos  lo hicieran y produjeran  genios, artistas y atletas sorprendentes que superaran en mucho a los nuestros? Y de este modo , a pequeños pasitos, estamos en el camino de tener un catálogo de niños genéticos. Pág 68. Como también alargar la vida, conjurar la muerte:
De modo que aunque no alcancemos la inmortalidad durante nuestros años de vida, es probable que la guerra contra la muerte siga siendo el proyecto más importante del presente siglo. Si tenemos en cuenta nuestra creencia en la santidad de la vida humana, añadimos la dinámica de la institución científica y rematamos todo esto con las necesidades de la economía capitalista, una guerra implacable contra la muerte parece inevitable”.
Otra de las ideas que ya aparecían en Sapiens es la que podemos denominar “paradoja de la felicidad”. La tasa suicidios en paises no desarrollados es de unos 5 x 100 mil, mientras que en  países desarrollados resulta ser el  doble En Corea  del Sur en 1985 en plena dictadura era del 9 x 100 mil, ahora con democracia y una sociedad lanzada al consumo es del  36.  Pg 45. ¿Qué nos hace felices, entonces?
Y si las primeras 150 páginas son un “dejà vu”,   el libro recupera su interés  e incluso sabe trazar un discurso intelectual que merece nuestra atención. Por un lado establece que estamos en el umbral del nacimiento de la Inteligencia Artificial, una inteligencia sin consciencia:

El test de Turing lo inventó en 1950 el matemático inglés Alan Turing, uno de los padres de la era de la informática. Turing era también un hombre gay en una época en la que la homosexualidad era ilegal en Gran Bretaña. En 1952 fue condenado por cometer actos homosexuales y se le obligó a someterse a castración química. Dos años mas tarde se suicidó.  El test de Turing es simplemente una réplica de un test al que todo hombre gay tenía que someterse en la Gran Bretaña de 1950: ¿podía uno pasar por un hombre heterosexual? Turing sabia por experiencia propia que no importaba quien fueras: lo único que importaba era lo que los demás pensaran de ti. Según Turing en el futuro los ordenadores serán como los homosexuales en la década de 1950: no importará si son conscientes o no, solo importará l que la gente piense de ellos. Pg 139-140
  Si uno de los atributos del ser humano es su inteligencia, ¿acaso no pierde valor cuando las máquinas emulan a satisfacción esta capacidad hasta ahora solo humana?
La segunda idea troncal  es que los humanos hemos renunciado al sentido de la vida a favor de ganar poder. En cualquier otra época de la Humanidad los soldados morían por un dios o un monarca o una patria. Ahora muchos ciudadanos no creen en ninguna de estas tres ideas, pero confían que la ciencia y la tecnología mejoren su vida.
A nivel práctico, la vida moderna consiste en una búsqueda constante del poder en el seno de un universo desprovisto de sentido. La cultura moderna es la mas poderosa de la historia y está investigando , invintando, descubriendo y creciendo sin cesar. Al mismo tiempo, se encuentra acosada por mas angustia existencial que ninguna otra cultura previa. Pag 227
Las ideologías tratan de dar sentido a la vida. En cierta manera trasladan la fe enDios en una fe hacia la Humanidad.  Harari identifica  tres ideologías modernas a las que incorpora una nueva, el dataísmo.  El lector apresurado que desee ir al  “core” de la obra no debiera perderse una lectura atenta de las páginas 248- 307.
Harari identifica en primer lugar la ideología liberal que defiende valores como la autonomía de la persona, su libertad de elección, su derecho a labrarse un destino y a ser feliz. Cuando uno no sabe cuál puede ser la mejor conducta, consulta a sus sentimientos y allí está la respuesta. Por supuesto esta certeza se asienta a su vez en creer que somos libres de elegir la mejor conducta, e incluso mas, el mejor sentimiento…. La fuerza de esta ideología queda demostrada porque “aunque diga que creo en Dios, lo cierto es que tengo una fe mucho más fuerte en mi propia voz interior” (pág 264). La Historia puede entenderse, desde esta óptica, como la tarea de héroes y genios que provocan saltos sociales y un progreso de la Humanidad.
La ideología socialista pone el acento en una persona que vive en comunidad y que construye significado en la interacción con otras personas. Es justo y necesario coartar el enriquecimiento de unos pocos para el beneficio de otros muchos. La expresión mas radical de esta manera de pensar fueron los regímenes comunistas.
La ideología evolutiva cree que las raza humana está en evolución, y el Homo Sapiens superará sus propias limitaciones  físicas  y psíquicas. La superación de estas limitaciones puede darse por diversos caminos, y en esto  desde luego se diferencian las diversas escuelas de pensamiento. Los nazis, por ejemplo,  practicaban la selección racial, ¡y de qué manera!. Pero hay otras visiones menos radicales,  ya sea interpretando las preferencias sexuales  entre los miembros de una misma raza, ya sea por la intercesión de tecnologías ortopédicas o incluso genéticas. En este último caso estaríamos hablando no solo de eugenesia, sino de mejoras en habilidades psicofísicas.
La posición de Harari es bastante contundente. Considera que en el mundo occidental la ideología predominante es la liberal. Sin embargo es pesimista en relación a su supervivencia. Cree mas bien que por imperativo de la evolución tecnológica,  el liberalismo se disolverá como un azucarillo. En primer lugar porque el ser humano perderá valor, (ver mas arriba). Los robots ocuparán el lugar de muchas personas, que se verán degradadas a ser meras espectadoras del progreso social, en manos de “superhumanos” y de “superordendores”. En segundo lugar porque la sociedad carecerá de una clara visión de hacia dónde dirigir sus esfuerzos. El fin de las utopías.
Pero como el ser humano siempre se adapta a las nuevas realidades es capaz de alumbrar una nueva ideología acorde a las nuevas corrientes tecnológicas. Se trata del dataísmo. El dataísmo también tiene diversas escuelas, incluso esotéricas, pero no deberíamos menospreciar la creencia que desliga inteñigencia de consciencia, y reduce la vida animal y humana a meros algoritmos. Todas nuestras conductas son reducibles a

decisiones tomadas por algoritmos.... ¡que pueden acabar    conociéndonos mejor que lo que nos conocemos nosotros mismos!

(pág 431).
No resulta menor el interés que tiene Harari por distinguir los planos que incorpora la realidad gracias a la cultura. No olvidemos el valor que atribuye a los mitos. Gracias a los mitos nos sentimos pertenecientes a una nación, a un grupo scout, a una red comercial, etc. Y ello hasta el punto de que el ser humanos borra la frontera entre lo real y lo imaginado. ¿Por qué ocurre esta confusión, confusión que está en el origen de genocidios y otras barbaridades cometidas por los sapiens?...

La mayoría de la gente presume que la realidad o bien es objetiva o bien subjetiva, y que no hay una tercera opción. De ahí que cuando se convencen de que algo no es solo un sentimiento subjetivo , llegan a la conclusión de que tiene que ser objetivo. Si hay mucha gente que cree en Dios, si el dinero hace que el mundo gire,  y si el nacionalismo inicia guerras y construye imperios…., todo ello no es solo una creencia subjetiva mía Por lo tanto Dios, el dinero y las naciones deben de ser realidades objetivas. Pág 165

Podría pensarse que Harari deriva su pensamiento hacia una fuerte critica a las religiones y otras ideologías, que tanto sufrimiento han causado. Pero no es así:

Con independencia de lo errónea que fuera la visión bíblica del mundo, proporcionó una mejor base para la cooperación humana a gran escala. Pág 197

Sin embargo para no caer en la trampa de los mitos y distinguirlos de la realidad, inventa lo que podríamos llamar el “test de Harari”:

Por lo tanto al examinar la historia de cualquier red humana es recomendable detenerse de cuando en cuando y considerar las cosas desde la perspectiva de una entidad real. ¿Cómo sabemos si una entidad es real? Muy sencillo. Bastará con que nos preguntemos: “¿puede sufrir?” Cuando la gente prende fuego al templo de Zeus, Zeus no sufre.  Cuando el euro pierde valor, el euro no sufre.  Pág 200

Otra formulación de este mismo test es que una teoría científica se distingue de una idea religiosa porque tiene efectos sobre nuestras vidas incluso cuando no creemos en ella:

A menudo se dice que Dios ayuda a quien se ayuda. Esta es una manera indirecta de decir que Dios no existe, pero si nuestra fe en Él nos inspira a hacer algo, ayuda. Los antibióticos, a diferencia de Dios, ayudan incluso a quienes no se ayudan. Curan infecciones incluso al margen de si creemos en ellos. Pág 203.

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes
 

Webs de interés.- 



Vivir es la salida: Plan de prevención del suicidio y manejo de la conducta suicida - Plan de prevención del suicidio de la Generalitat Valenciana

Presentado hace escasas fechas, el plan incorpora distintas acciones orientadas a la prevención (mejora de la información, de la lucha contra el estigma en el entorno de la salud mental); mejoras en la detección precoz del riesgo suicida; actuaciones en al ámbito sanitario; mayor coordinación con otros agentes (personas sin hogar, área penitenciaria); formación de profesionales y apuesta por la investigación epidemiológica. Asimismo, aborda iniciativas relacionadas con el proceso terapéutico y de recuperación de las personas, más allá de la prevención.

Todas estas medidas están destinadas a prevenir las conductas suicidas y disminuir las tasas de suicidio en la Comunitat Valenciana y se enmarcan en los enfoques asistenciales y de prevención de organizaciones internacionales que trabajan en este ámbito como son, por ejemplo, los planes elaborados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y en concreto el documento Prevención del suicidio: Un imperativo global.

Entre las acciones más relevantes se encuentra una nueva herramienta terapéutica destinada a ayudar a hacer frente y gestionar las situaciones de riesgo para garantizar la seguridad del paciente. El Plan de Gestión del Riesgo (PGR) es un programa individualizado que incluye una serie de pautas que se establecen entre el paciente, por un lado, y su red de ayuda, por otro, (profesionales, familiares y/o personas de su entorno), para que le sirvan de guía ante situaciones de riesgo. Su elaboración compete al equipo multidisciplinar de la Unidad de Salud Mental (a propuesta del facultativo de referencia) y a la persona usuaria.

Además, se mejorará la continuidad asistencial de las personas con conductas suicidas a través del desarrollo un registro específico, ligado al PGR, para las personas con conductas suicidas.

Respecto a las medidas relacionadas con grupos vulnerables y de riesgo, se implantarán protocolos de atención para las personas con conducta suicida en las Unidades de Salud Mental y Unidades de Salud Mental Infantoadolescente.

También se mejorará la detección del riesgo de suicidio en las mujeres en situación de violencia de género. Para ello, se incorporará en el sistema Sivio (la aplicación informática Sistema de Información para la detección y actuación frente a la Violencia de género en personas adultas) preguntas relacionadas con el riesgo de suicidio para mujeres en situación de violencia de género. Además, se practicará un cribado de riesgo de suicidio a todas las mujeres que den positivo como víctimas de violencia de género en Sivio.

Asimismo, se practicarán cribados de depresión en el programa del anciano y se creará un protocolo de coordinación con los servicios sociales para la detección de conductas suicidas entre las personas sin hogar.




Acciones en Europa contra el tráfico de seres humanos

Presentamos dos informes de la Comisión Europea, publicados en diciembre, sobre la prevención y la lucha contra el tráfico de seres humanos y la protección de las víctimas de esta práctica, en relación con la Directiva 2011/36/EU, cuyo artículo 23 obliga a recabar información sobre el grado en el que los estados miembros cumplen con sus disposiciones. El primero de los dos informes, sobre las medidas tomadas por los estados para el cumplimiento global de la directiva, concluye que todavía queda mucho camino por recorrer y, en particular, que hay que desarrollar medidas específicas para la protección de menores, para la valoración de la condición de menor y la determinación de la edad, para la protección antes y durante el proceso judicial, para el acceso a la asistencia, compensación e indemnizaciones, garantías frente a actuaciones desmedidas, asistencia a víctimas, y prevención, entre otras materias. El segundo informe, sobre el impacto de la directiva en las normativas nacionales, muestra que tan solo diez estados miembros (entre los que no figura España) han incorporado el delito de tráfico de seres humanos a sus ordenamientos.
Juan Medrano
Bilbao

Vídeo recomendado.-

Errores medicos

El Dr Goldman trabaja en Urgencias de la ciudad de Toronto. En este vídeo relata sus emociones al descubrir algunos errores clínicos, como respondió el sistema a dichos errores y cuales fueron sus propias percepciones. debido al interés de la charla transcribimos algunos de los párrafos mas importantes:

NOTA.- EL VIDEO TIENE OPCIÓN DE SUBSTÍTUTLOS EN CASTELLANO.

"El segundo error que cometí fue peor. Al enviarla a su casa, no presté atención a una voz en mi interior que me decía: "Goldman, no es una buena idea. No lo hagas". De hecho, estaba tan inseguro que hasta le pregunté a la enfermera que cuidaba a la señora Drucker: "¿Crees que está bien si se va a su casa?" Y la enfermera pensó y luego dijo con total naturalidad: "Sí, yo creo que estará bien".

Esa fue mi primera experiencia. Las semanas siguientes, me castigué por ello y experimenté por primera vez la malsana vergüenza que existe en nuestra cultura médica y me sentí solo, aislado, sin sentir esa vergüenza sana porque no puedes hablarlo con tus colegas.

La vergüenza malsana de la que hablo es la que nos hace sentir muy mal por dentro. Es la que nos dice no que aquello que hicimos estuvo mal, sino que somos malos. Y eso sentía. Y no fue por mi jefe; él era un encanto. Habló con la familia y estoy seguro que suavizó las cosas y se aseguró de que no me demandaran. Y seguí haciéndome esas preguntas. ¿Por qué no le pregunté a mi jefe? ¿Por qué la envié a su casa? Y en mis peores momentos: ¿Por qué cometí un error tan tonto? ¿Por qué elegí medicina?

E hice un trato conmigo mismo en el que si redoblaba los esfuerzos para ser perfecto para no cometer más errores, haría cesar esas voces. Y así fue. Volví a trabajar, pero volvió a suceder.

¿Cuándo fue la última vez que escucharon a alguien hablar de fracaso, tras fracaso, tras fracaso? Por supuesto que en una fiesta escucharán hablar de los errores de otros médicos, pero no escucharán a alguien hablar de sus propios errores. Si entrara ahora a una sala llena de colegas, si les pidiera apoyo y les contara lo que les acabo de contar a Uds., no llegaría a la segunda historia sin que antes comenzaran a incomodarse, alguien haría una broma, cambiarían de tema y seguirían adelante.




Es el sistema en el que hay dos posiciones: los que cometen errores y los que no; los que no pueden dormir y los que sí; los que tienen pésimos resultados y los que tienen estupendos resultados. Y es casi como una reacción ideológica, como anticuerpos que empiezan a atacar a esa persona. Tenemos la idea de que si apartamos de la medicina a las personas que cometen errores, nos quedará un sistema seguro. Tenemos sesgos cognitivos que permiten hacer un historial perfecto de un paciente con dolor en el pecho. Ahora, tomemos al mismo paciente con un dolor en el pecho, viene locuaz con ojos llorosos y con aliento a alcohol y, de repente, mi historia se tiñe de desprecio. No es la misma historia. No soy un robot; no hago las cosas siempre igual. Y mis pacientes no son autos. No relatan sus síntomas siempre de la misma manera. Por todo esto, los errores son inevitables. Así, si tomamos el sistema como nos enseñaron, y eliminamos a todos los profesionales propensos a error, bueno, no quedará nadie".
La Redacción.-