BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS Comité Editorial: Francesc Borrell. Juan Carlos Hernández Clemente. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.
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BOLETIN IATROS, FEBRERO 2019.
CIRCULO DE CIBERLECTURA
INDICE.-

Noticias.-  I Congreso Internacional de Bioética.
Comentario de libros.-  Repensar la vida y la muerte.
Webs de interés.- Comité Bioética Catalunya
Artículo comentado.- Celos y robots sexuales
Vídeo recomendado.- Sesgos que moldean la manera de ver el mundo.
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Noticias.- 
I Congreso Internacional de Bioética.
https://www.fundaciogrifols.org/es/web/fundacio/presentacion

Se ha celebrado este Congreso en la Ciudad de Vic, los dies 23, 24 y 25 de Enero, con una importante representación de expertos nacionales e Internacionales en el campo de la Bioética. El tema que ha presidido las deliberaciones ha sido la necesidad de mejorar la enseñanza de la bioética en el pregrado y postgrado, así como ensanchar la problemática  a tratar para que la bioética sea una ética de la vida.

Comentario de libros.-
Repensar la vida y la muerte. El derrumbe de nuestra ética tradicional.
Peter Singer  Paidós, 1997, 1ª edición.
El libro que a continuación se reseña puede considerarse un clásico sobre los aspectos conflictivos, desde el punto de vista de la bioética, que pueden tener lugar al principio y final de la vida en relación con los avances tecno-científicos de la medicina desde mediados del siglo XX. Es más, la propuesta del autor, el siempre polémico Peter Singer, es construir una nueva ética para el siglo XXI con el consiguiente derrumbamiento de la ética tradicional en las sociedades occidentales.

Peter Singer nos propone dar por finalizada la ética sobre la santidad de la vida humana y que sea sustituida por una ética basada en la calidad de vida. Hay que decir, que este posicionamiento el autor lo defiende con una poderosa base argumental tanto racional como empírica tomando numerosos ejemplos conflictivos sobre el final y el comienzo de la vida humana en las condiciones de los avances científicos en los que se mueve la medicina occidental.
Tanto es así que propone una reescritura de algunos de los Mandamientos éticos insertos en la tradición occidental: El primer antiguo mandamiento considera que toda vida humana tiene el mismo valor; el autor lo reformula reconociendo que el valor de la vida humana varía. El segundo antiguo mandamiento: nunca poner fin intencionadamente a una vida humana inocente; lo reformula pidiendo responsabilizarse de las consecuencias de tus decisiones. El tercer antiguo mandamiento: nunca te quites la vida e intenta evitar siempre que otros se quiten la suya; lo reformula por el respeto al deseo de vivir o morir de una persona. El cuarto antiguo mandamiento: creced y multiplicaos; lo reformula por traer niños al mundo sólo si son deseados. Y el quinto y último mandamiento que reformula sustituye: considerar que cualquier vida humana  siempre es más valiosa que cualquier vida no humana, por no discriminar por razón de especie.
Sin lugar a dudas, esta propuesta la va desbrozando argumentativamente en los diferentes capítulos del libro. Así desde el primer capítulo critica la expresión “muerte cerebral” como un constructo verbal que elude el fondo de la cuestión: la posibilidad de los trasplantes de órganos. Pero lo que él critica es el enmascaramiento de una cuestión ética basada en la elección, por un constructo verbal basado en aspectos clínicos. Así mismo, desde el inicio, también critica la distinción entre medios de tratamientos ordinarios y extraordinarios al final de la vida por considerarlos un disfraz verbal para no posicionarse sobre una elección en base a la calidad de vida  que en realidad se está haciendo.
Frente a la ética tradicional, que sigue aferrada al valor intrínseco de la vida humana, sin considerar su naturaleza y calidad, el autor considera que el momento actual “es un momento de oportunidades para configurar una ética que no necesite apoyarse en ficciones que nadie puede creer realmente y construir una ética más compasiva y más sensible sobre lo que la gente decide por sí misma, una ética que evite prolongar la vida cuando hacerlo es obviamente inútil y una ética menos arbitraria en sus inclusiones y exclusiones que la ética tradicional”. No parece necesario decir que Peter Singer aboga por una ética en que la autonomía del individuo se erija en preeminente a la hora de tomar decisiones en que la vida esté en cuestión y por una ética consecuencialista que se haga responsable de las decisiones que se toman.
Esta cimentación de su nueva ética, que frente a la sacralidad de la vida humana, se basa en la libertad de elección de manera autónoma y responsable, le sirve para afrontar los difíciles conflictos bioéticos que tiene planteada la medicina actual: muerte cerebral, estado vegetativo persistente (hoy se le denomina permanente), trasplante de órganos, el suicidio asistido, la eutanasia, o al inicio de la vida, la investigación sobre embriones o el aborto.
Sobre el final de la vida de una persona reproduce un escrito de la Comisión Presidencial para el Estudio de Problemas Éticos en la Medicina de Estados Unidos:

“Un paciente al que se diagnostica correctamente una pérdida permanente y total de funciones cerebrales nunca recobrará el conocimiento. No experimentará ni placer, ni dolor, no disfrutará de ninguna interacción social y será incapaz de proseguir con sus proyectos de vida o llevarlos a cabo. ¿Por qué entonces hay un problema ético acerca de la supresión de las intervenciones médicas?”

Y dentro de esa ética consecuencialista propone decisiones que tengan en cuenta si mantener la vida beneficiará o perjudicará al ser humano cuya vida se va a mantener.
El mismo patrón ético propone sobre el suicidio asistido o la eutanasia. Se pregunta: “¿Acaso el paciente no tiene derecho a pedir esta ayuda, y si un médico está dispuesto a prestársela, por qué debería obstaculizarlo la Ley?” Aunque en su argumentación es muy consciente, como él mismo señala, de la dificultad de estos casos pues:”preguntar a los médicos si pueden matar a pacientes conscientes y autónomos, si los pacientes lo piden, es un cuestionamiento directo de lo que se ha considerado el núcleo de la ética médica tradicional”. Y así mismo, señala que “políticamente es aquí donde se está librando la batalla más enérgica contra la ética de la santidad de la vida”. Y critica la diferenciación establecida, como un enmascaramiento más, en decisiones que afectan a la calidad de vida, entre la supresión de tratamientos que precipitarán la muerte y permitir la eutanasia activa voluntaria, es decir, el resultado de una inyección.
Con respecto a los problemas éticos del inicio de la vida, en todo lo que tiene que ver con el estatuto del embrión nos dice: “El hecho de que el embrión tenga determinado potencial no significa que podamos perjudicarle, en el sentido que podemos perjudicar a un ser que tiene necesidades y deseos o puede sufrir. Lo que significa realmente, si el embrión no realiza ese potencial, es que no vendrá al mundo un ser humano concreto”.
Para el autor “[el embrión] no tiene, ni ha tenido nunca, necesidades o deseos, por lo que no podemos perjudicarle haciendo algo contrario a sus deseos. No podemos causarle sufrimiento. En otras palabras, el embrión no es, ahora, el tipo de ser al que se puede dañar, no más que a un óvulo antes de la fertilización”.
Y con respecto al aborto su criterio es similar al de la potencia frente al acto en los primeros momentos de la concepción, ya explicado en el caso de los embriones para  estudio e investigación, pues estos momentos iniciales de la concepción son básicamente probabilísticos y que la potencia se desarrolle, según el autor, no es mucho mayor que la del espermatozoide seleccionado para la microinyección. Ahora bien, deja claro que la elección entre los diferentes momentos de vida intrauterina del embrión/feto seleccionados a partir de vida cerebral como fundamento ético o estatus moral no deja de ser, sin duda, un criterio ético y no científico y vuelve a criticar que esta elección, para alcanzar el estatus moral de una determinada protección a esa nueva vida, sea también una ficción similar a la de la muerte cerebral. Para el autor “una ficción oportuna que convierte a un ser evidentemente vivo en un ser que legalmente no está vivo”. Y se pregunta el autor “¿qué tiene de especial el hecho de que una vida sea humana?”
 Esta última pregunta le sirve al autor para abordar otro de los temas que tradicionalmente viene defendiendo y que expresa, como hemos visto en su último nuevo mandamiento de la ética que nos propone: no discriminar por razón de especie.
El autor se posiciona contra el especismo y en su defensa nos dice que la exclusión por especie es similar a la exclusión por raza o sexo. “El racista, el sexista y el que discrimina por especie dicen todos: el límite de mi grupo también establece una diferencia de valor. Si eres miembro de mi grupo, tienes más valor que si no lo eres, sin importar de qué características puedas carecer. Cada una de estas posturas es una forma de protección del grupo o de egoísmo del grupo”.
Juan Carlos Hernández Clemente.
Madrid, 2018

Webs de interés.- 
Comité Bioética Catalunya


 Ya en otras ocasiones hemos llamado la atención de nuestros lectores acerca de este importante portal dedicado a la bioética. El comité de Bioética de Catalunya fue el primero en España y si analizamos los documentos que ha producido, sin duda uno de los mas prolíficos.

Destaquemos entre los documentos mas novedosos el artículo de M.Esquirol: “nuestra condición debe pensarse al margen del concepto de plenitud” 

donde reivindica la inseguridad, la sensibilidad inteligente y el anhelo.

Nuffield Council on Bioethics

También encontraréis documentos de posición de gran relevancia  en el Nuffield Council.  La mejor presentación es la que el mismo centro proporciona: The Nuffield Council on Bioethics is an independent body that examines and reports on ethical issues in biology and medicine. It was established by the Trustees of the Nuffield Foundation in 1991, and since 1994 it has been funded jointly by the Foundation, Wellcome and the Medical Research Council.

 
http://nuffieldbioethics.org/project/teaching-resources/personalised-healthcare

 

Pablo Oliveres
Murcia

Artículo comentado.- 

Celos y robots sexuales
Szczuka JM, Krämer NC. Jealousy 4.0? An empirical study on jealousy-related discomfort of women evoked by other women and gynoid robots. J. Behav. Robot. 2018; 9:323–336

Los robots son ya una realidad en nuestra vida. Están presentes en la industria, en la cirugía y posiblemente a no mucho tardar viajemos en coches – robot, vehículos que se desplazarán siguiendo las instrucciones de un ordenador, siguiendo el camino abierto por trenes sin conductor que vienen circulando desde hace décadas. También de cuando en cuando conocemos que en determinadas ferias y eventos tecnológicos se han presentado robots de aspecto humanoide diseñados para acompañar o para asistir, e incluso robots con apariencia de mascota que son capaces de realizar algunas gracias propias de nuestros amigos domésticos. Por lo que se ve existe o es al menos concebible otro tipo de robot que muestra la versatilidad de estos artilugios: la de robot muñeca sexual, una variante que ha despertado el interés de las alemanas Szczuka y Krämer, quienes han realizado un curioso experimento sobre la base de consideraciones psicológicas, sociológicas y evolucionistas, con un llamativo diseño para el que han incluso elaborado algunos instrumentos de creación propia.
Parten nuestras investigadoras de la constatación de que los primeros estudios sobre la dimensión sexual de la interacción humano – robot se han centrado en la aceptación que tiene esta dimensión en los varones, lo que deja desatendida la vivencia de las mujeres al respecto. Existe, sin embargo, un sesgo en su planteamiento: Aparentemente el interés de la bibliografía por la vivencia masculina tiene que ver con la aceptación en el sentido de contemplación del uso de estos ingeniosos artilugios como pareja sexual, mientras que lo que parece atraer a Szczuka y Krämer es hasta qué punto esos mismos objetos (en el sentido más sexual del término) despiertan celos en las mujeres. Este interés por los celos, más que por la aceptación, sorprende un poco, máxime cuando las autoras reconocen que hay artilugios electrónicos de mayor o menor complejidad que también pueden ser utilizados por las mujeres y despertar consecuentemente malestar en los varones, pero lo cierto es que nuestras autoras tienen un particular interés en la triangularización de las relaciones cuando anda por medio un robot sexual. Para ello sitúan la cuestión en un contexto evolucionista; así, señalan, una mujer no debería sentir celos de un robot en aspectos procreadores, en la medida que el artilugio no puede competir con ella (por el momento) a este nivel, pero sí podría vivirlo como serio competidor en materia de los recursos que el varón debe compartir con su pareja desde la noche de los tiempos. Así, parece razonable pensar que las mujeres no sentirán tantos celos o preocupación por el hecho de que su pareja tenga relaciones sexuales con otra mujer, como por la posibilidad de que desarrolle un apego emocional que significará un desvío de recursos (tiempo, dinero) hacia la máquina competidora. Y, hay que insistir, el robot sí puede hacer que el varón dedique a él (a ella, si se quiere, tratándose de robots de aspecto femenino) recursos de los que no disfrutará la mujer: por una parte, el dinero gastado en la compra del robot (o de cualquier otra forma de transacción económica que permita al varón el disfrute del mismo, como alquileres, esquemas de leasing o renting); por otra y, por supuesto, el tiempo o los recursos físicos que dedica el varón a la actividad sexual con el robot, detraídos de los que podría dedicar a su pareja.


Para llevar a cabo su estudio Szczuka y Krämer realizan una encuesta online en la que participan 848 mujeres alemanas de edad variada pero que han de cumplir el requisito de proclamarse heterosexuales. A este amplio grupo de mujeres nuestras investigadoras les preguntan cómo reaccionarían si su pareja (varón) mantuviera relaciones sexuales con otra mujer, con un robot de aspecto ginecoide o con otro robot con algún atributo femenino pero fácilmente reconocible como máquina. Cuentan para ello (ver ilustración) con una gama de imágenes que muestran a las encuestadas y que reproducen, en primer lugar, a una mujer con indumentaria y pose que, digamos, puede considerarse incitadora desde el punto de vista sexual; su segunda imagen es una figura con aire manga con similar orientación; la tercera, finalmente, es algo parecido a un maniquí que permite ver las partes más fríamente mecánicas de su diseño. Las tres categorías tienen algo que ver con un estudio previo de las mismas autoras con varones en el que observaron que si se les preguntaba explícitamente aseguraban que las mujeres eran más atractivas que los robots ginecoides, pero en una medida implícita se apreciaba que les resultaban igualmente atractivos estos últimos.
Tras haber respondido previamente a algunas cuestiones sobre ellas mismas, las 848 encuestadas fueron divididas por Szczuka y Krämer en tres grupos, cuyas respectivas integrantes debían imaginar que sus parejas mantenían relaciones sexuales con otra mujer, con un robot de apariencia femenina, o con un robot con claro aspecto de máquina. Para hacer más fácil ese ejercicio de imaginación, se le ofreció a cada participante 4 ejemplos visuales del tipo de partenaire con el que debían figurarse a su pareja. Todo ello, debemos decir, para verificar su hipótesis de que hay una gradación en la intensidad de los celos según la naturaleza de la competidora, de modo que otra mujer despertará estos sentimientos de forma más acusada que un robot ginecoide de acabado atractivo y este, más que otro de aire más mecánico. Además, se plantean que puede haber facetas o características en las mujeres que condicionarían o modularían estos celos, algunas de tipo personal (autoestima, apariencia física subjetiva, actitud hacia la posibilidad de que las relaciones de pareja no impliquen exclusividad o fidelidad a toda prueba) y otras relacionadas con actitudes hacia la tecnología (valoración negativa de los robots, tendencia al antropomorfismo y disposición a que la tecnología intervenga en las relaciones de pareja).
Pues bien: la situación que despierta una mayor desazón en las encuestadas es imaginarse que su pareja pueda tener una relación con alguien representada por la imagen de la mujer “de carne y hueso”. Si volvemos a la visión evolucionista, esto es coherente con el hecho de que la mujer es una competidora para la procreación, en tanto que los robots, atractivos o no, no pueden (a día de hoy) suponer una amenaza en este terreno y por lo tanto, generan menos angustia. Sin embargo, en otras dimensiones, como la sensación de que la relación no es correcta o la de que el varón está dedicando a las competidoras tiempo y recursos que detrae de la mujer, las tres figuras (mujer real, robot ginecoide, robot con aspecto claramente de máquina) provocan niveles similares de malestar, que con los robots pueden ser incluso superiores a los que genera la mujer real. Curiosamente, este diferente grado de malestar no se explica por características personales de las encuestadas como la autoestima o la sensación subjetiva de ser físicamente atractiva, sino más bien por las variables relacionadas con aspectos tecnológicos, arriba enumeradas. Podría entreverse, por tanto, que además de reprobar en lo práctico que haya un desvío de recursos, lo hay también en lo moral, por cuanto genera incomodidad la idea de que la propia pareja se lo pueda llegar a montar con un cacharro, vistoso o no. Por tanto, los robots sexuales sí pueden despertar celos en las mujeres, relacionados con la competición por recursos y por el repelús que puede causar que su pareja tenga affaires con artilugios.
El capítulo final del trabajo, reconociendo sus limitaciones y proponiendo futuras vías de investigación, merece algún comentario. En primer lugar, hay que tener en cuenta que para muchas de las participantes eso de pensar que su pareja pueda tener una relación con un robot sexual sería una idea totalmente nueva, contaminada, además, por la imagen que en la cultura popular se tiene de los robots, derivada generalmente de sus representaciones en el cine, según Szczuka y Krämer. En segundo lugar, aunque utilizaron diferentes escalas e instrumentos de valoración, nuestras autoras omitieron el uso de alguna que valorase la tendencia a los celos en la vida real, que podría haber permitido ver si sus diversos grupos eran homogéneos o no en esta dimensión.
Amplias avenidas se abren para la investigación futura en este campo si conseguimos, como proponen Szczuka y Krämer, definir con precisión el engaño a la pareja en el contexto de la interacción entre humanos y robots y apreciamos la influencia que el diseño del robot a gusto del consumidor puede tener en la aparición de celos en la mujer (pongamos que el varón se hace con un robot que reproduzca fielmente los rasgos de una antigua pareja). No menos relevante, nos indican nuestras autoras, sería explorar la forma en que cambian en la población las actitudes hacia los robots sexuales. No perdamos de vista el hecho constatado en este estudio de que las mujeres sienten celos de robots que no ocultan su condición de máquinas; unido al dato de que según nos dicen nuestras autoras hay estudios que muestran que los hombres pueden sentir celos de los clásicamente llamados consoladores, daría pie a que se ahonde en la investigación acerca de los celos que despiertan otros cacharros como las vaginas artificiales o los fleshlights, unos artilugios que parece que pueden traducirse como masturbadores. Igualmente, a medida que los robots ginecoides desarrollen habilidades sociales, se conviertan en conversadores amenos al gusto de los varones (por ejemplo, adquieran conocimientos sobre materias profundas como el fútbol) y se acerquen a los gustos del colectivo masculino (con una programación específica para tener aversión a ir de compras), podrían conseguir que el varón prefiera su compañía y comparta con ellos más tiempo (recurso esencial) que con su pareja, lo que sería un poderoso potenciador de la aparición de celos en esta. Qué decir, por otra parte, de la posibilidad de que se diseñen robots sexuales masculinos, customizados a gusto de la consumidora y (es un suponer) complacientes acompañantes cuando hay que ir de compras: la aparición de estos productos abriría paso a interesantes estudios sobre los celos que podrían despertar en varones. Y el colofón sería pasar toda esta rica investigación por el tamiz de lo cultural. No olvidemos que Szczuka y Krämer han estudiado el problema en mujeres alemanas, un colectivo bien informado, pudiente, abierto a la innovación tecnológica y a las formas creativas de relación de pareja, lo que no se da en todas las culturas y sociedades del mundo.
Curiosa aportación, ciertamente, la de Szczuka y Krämer, de la que uno cree que puede ser candidata a los próximos premios IgNoble.

Juan Medrano
Bilbao

Vídeo recomendado.-

Tres tipos de sesgo que moldean la manera de ver el mundo.-

Shepherd es meterólogo y debido a su profesión debe tener una clara visión de la realidad. Ocurre con la meteorología que no es una ciencia exacta, aunque ha mejorado enormemente su capacidad predictiva. Sin embargo son muchos los factores que coluden en la previsión del tiempo. Ello obliga a los meteorólogos a tener una especial sensibilidad hacia los errores, y ser proclives a la rectificación. Escogemos un par de ideas de la charla que ofrece TED, y que recomendamos:

“Shepherd, tengo 8 cm de calentamiento global en mi jardín, a qué viene eso del cambio climático?" Recibo ese tuit muchas veces. Es un tuit lindo, me hace reír también. Pero es fundamentalmente erróneo científicamente, porque ilustra que la persona que tuitea no entiende la diferencia entre tiempo atmosférico y clima.

 

 ¿Cómo expandimos nuestro radio de entendimiento acerca de la ciencia?Aquí están mis pensamientos. Haces inventario de tus propios sesgos. Y los estoy desafiando a todos a hacerlo. Hagan un inventario de sus propios sesgos. ¿De dónde vienen? Su educación, su perspectiva política, su fe. ¿Qué da forma a sus propios sesgos? Luego, evalúen sus fuentes. ¿De dónde sacan la información sobre la ciencia? ¿Qué leen, qué escuchan, para acceder a su información sobre la ciencia? Y luego, es importante hablar. Hablen sobre cómo evaluó sus sesgos y sus fuentes. 






 


BOLETIN IATROS, NOVIEMBRE 2018.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  IV Jornades Moisés Broggi: “Pensament crític”.
Comentario de libros.-  Repensar la vida y la muerte.
Webs de interés.-  Moral Machine, Sociedad Escéptica.
Artículo comentado.- Incremental Benefits and Harms of the 2017 American College of Cardiology/American Heart Association High Blood Pressure Guideline. 
Video recomendado.-  El método de tirar el lápiz   

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Noticias.- 

IV Jornadas Moisés Broggi sobre “Pensament crític: ensenyar i aprendre”. Ya tenéis a vuestra disposición el conjunto del acto (aquí) y próximamente los vídeos de las diferentes intervenciones por separado.

Comentario de libros.-

Repensar la vida y la muerte. El derrumbe de nuestra ética tradicional.
Autor: Peter Singer
Editorial: Paidós, 1997, 1ª edición.

El libro que a continuación se reseña puede considerarse un clásico sobre los aspectos conflictivos, desde el punto de vista de la bioética, que pueden tener lugar al principio y final de la vida en relación con los avances tecno-científicos de la medicina desde mediados del siglo XX. Es más, la propuesta del autor, el siempre polémico Peter Singer, es construir una nueva ética para el siglo XXI con el consiguiente derrumbamiento de la ética tradicional en las sociedades occidentales.
Peter Singer nos propone dar por finalizada la ética sobre la santidad de la vida humana y que sea sustituida por una ética basada en la calidad de vida. Hay que decir, que este posicionamiento el autor lo defiende con una poderosa base argumental tanto racional como empírica tomando numerosos ejemplos conflictivos sobre el final y el comienzo de la vida humana en las condiciones de los avances científicos en los que se mueve la medicina occidental.
Tanto es así que propone una reescritura de algunos de los Mandamientos éticos insertos en la tradición occidental: El primer antiguo mandamiento considera que toda vida humana tiene el mismo valor; el autor lo reformula reconociendo que el valor de la vida humana varía. El segundo antiguo mandamiento: nunca poner fin intencionadamente a una vida humana inocente; lo reformula pidiendo responsabilizarse de las consecuencias de tus decisiones. El tercer antiguo mandamiento: nunca te quites la vida e intenta evitar siempre que otros se quiten la suya; lo reformula por el respeto al deseo de vivir o morir de una persona. El cuarto antiguo mandamiento: creced y multiplicaos; lo reformula por traer niños al mundo sólo si son deseados. Y el quinto y último mandamiento que reformula sustituye: considerar que cualquier vida humana  siempre es más valiosa que cualquier vida no humana, por no discriminar por razón de especie.
Sin lugar a dudas, esta propuesta la va desbrozando argumentativamente en los diferentes capítulos del libro. Así desde el primer capítulo critica la expresión “muerte cerebral” como un constructo verbal que elude el fondo de la cuestión: la posibilidad de los trasplantes de órganos. Pero lo que él critica es el enmascaramiento de una cuestión ética basada en la elección, por un constructo verbal basado en aspectos clínicos. Así mismo, desde el inicio, también critica la distinción entre medios de tratamientos ordinarios y extraordinarios al final de la vida por considerarlos un disfraz verbal para no posicionarse sobre una elección en base a la calidad de vida  que en realidad se está haciendo.
Frente a la ética tradicional, que sigue aferrada al valor intrínseco de la vida humana, sin considerar su naturaleza y calidad, el autor considera que el momento actual “es un momento de oportunidades para configurar una ética que no necesite apoyarse en ficciones que nadie puede creer realmente y construir una ética más compasiva y más sensible sobre lo que la gente decide por sí misma, una ética que evite prolongar la vida cuando hacerlo es obviamente inútil y una ética menos arbitraria en sus inclusiones y exclusiones que la ética tradicional”. No parece necesario decir que Peter Singer aboga por una ética en que la autonomía del individuo se erija en preeminente a la hora de tomar decisiones en que la vida esté en cuestión y por una ética consecuencialista que se haga responsable de las decisiones que se toman.
Esta cimentación de su nueva ética, que frente a la sacralidad de la vida humana, se basa en la libertad de elección de manera autónoma y responsable, le sirve para afrontar los difíciles conflictos bioéticos que tiene planteada la medicina actual: muerte cerebral, estado vegetativo persistente (hoy se le denomina permanente), trasplante de órganos, el suicidio asistido, la eutanasia, o al inicio de la vida, la investigación sobre embriones o el aborto.
Sobre el final de la vida de una persona reproduce un escrito de la Comisión Presidencial para el Estudio de Problemas Éticos en la Medicina de Estados Unidos:
“Un paciente al que se diagnostica correctamente una pérdida permanente y total de funciones cerebrales nunca recobrará el conocimiento. No experimentará ni placer, ni dolor, no disfrutará de ninguna interacción social y será incapaz de proseguir con sus proyectos de vida o llevarlos a cabo. ¿Por qué entonces hay un problema ético acerca de la supresión de las intervenciones médicas?”
Y dentro de esa ética consecuencialista propone decisiones que tengan en cuenta si mantener la vida beneficiará o perjudicará al ser humano cuya vida se va a mantener.
El mismo patrón ético propone sobre el suicidio asistido o la eutanasia. Se pregunta: “¿Acaso el paciente no tiene derecho a pedir esta ayuda, y si un médico está dispuesto a prestársela, por qué debería obstaculizarlo la Ley?” Aunque en su argumentación es muy consciente, como él mismo señala, de la dificultad de estos casos pues:”preguntar a los médicos si pueden matar a pacientes conscientes y autónomos, si los pacientes lo piden, es un cuestionamiento directo de lo que se ha considerado el núcleo de la ética médica tradicional”. Y así mismo, señala que “políticamente es aquí donde se está librando la batalla más enérgica contra la ética de la santidad de la vida”. Y critica la diferenciación establecida, como un enmascaramiento más, en decisiones que afectan a la calidad de vida, entre la supresión de tratamientos que precipitarán la muerte y permitir la eutanasia activa voluntaria, es decir, el resultado de una inyección.
Con respecto a los problemas éticos del inicio de la vida, en todo lo que tiene que ver con el estatuto del embrión nos dice: “El hecho de que el embrión tenga determinado potencial no significa que podamos perjudicarle, en el sentido que podemos perjudicar a un ser que tiene necesidades y deseos o puede sufrir. Lo que significa realmente, si el embrión no realiza ese potencial, es que no vendrá al mundo un ser humano concreto”.
Para el autor “[el embrión] no tiene, ni ha tenido nunca, necesidades o deseos, por lo que no podemos perjudicarle haciendo algo contrario a sus deseos. No podemos causarle sufrimiento. En otras palabras, el embrión no es, ahora, el tipo de ser al que se puede dañar, no más que a un óvulo antes de la fertilización”.
Y con respecto al aborto su criterio es similar al de la potencia frente al acto en los primeros momentos de la concepción, ya explicado en el caso de los embriones para  estudio e investigación, pues estos momentos iniciales de la concepción son básicamente probabilísticos y que la potencia se desarrolle, según el autor, no es mucho mayor que la del espermatozoide seleccionado para la microinyección. Ahora bien, deja claro que la elección entre los diferentes momentos de vida intrauterina del embrión/feto seleccionados a partir de vida cerebral como fundamento ético o estatus moral no deja de ser, sin duda, un criterio ético y no científico y vuelve a criticar que esta elección, para alcanzar el estatus moral de una determinada protección a esa nueva vida, sea también una ficción similar a la de la muerte cerebral. Para el autor “una ficción oportuna que convierte a un ser evidentemente vivo en un ser que legalmente no está vivo”. Y se pregunta el autor “¿qué tiene de especial el hecho de que una vida sea humana?”
 Esta última pregunta le sirve al autor para abordar otro de los temas que tradicionalmente viene defendiendo y que expresa, como hemos visto en su último nuevo mandamiento de la ética que nos propone: no discriminar por razón de especie.
El autor se posiciona contra el especieismo y en su defensa nos dice que la exclusión por especie es similar a la exclusión por raza o sexo. “El racista, el sexista y el que discrimina por especie dicen todos: el límite de mi grupo también establece una diferencia de valor. Si eres miembro de mi grupo, tienes más valor que si no lo eres, sin importar de qué características puedas carecer. Cada una de estas posturas es una forma de protección del grupo o de egoísmo del grupo”.

Juan Carlos Hernández Clemente.
Madrid, 2018

Webs de interés.- 

Moral Machine.-
Moral Machine es un proyecto de investigación del MIT que intenta acercar la sensibilidad de la especie humana a la Inteligencia Artificial (IA). El proyecto se basa en ponderar diferentes escenarios, a cual peor, mutuamente excluyentes, a los que se enfrenta un coche de conducción robótica. Por ejemplo: ¿escogerías que el coche atropellara causando la muerte a 4 mujeres de mediana edad, o preferirías que el coche atropellara a 2 hombre, una mujer, un anciano y 3 perros?
Si realizáis la prueba se os invitará a que justifiquéis vuestras preferencias. Esta parte es optativa.
Un defecto de la prueba es que los iconos que usa no se explican, lo que induce a error, especialmente los iconos de “persona-delincuente”.


Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico.-

Esta sociedad tiene manifiesto fundacional y estatutos. Cubren anualmente una asamblea de socios y se mantienen alerta ante abusos a la buena fe, sobre todo en el campo de la Educación y la Sanidad. Destacaríamos de su manifiesto:

Hay dos clases de escépticos: los pasivos y los activos. Los escépticos pasivos se limitan a sonreír socarronamente cuando ven cómo los crédulos tragan el anzuelo que les ofrecen los charlatanes. Con desdén por esas masas ignorantes, a veces poco instruidas y otras veces aquejadas de "ignorancia relativa" de todo lo que es ajeno a su especialidad o profesión, los escépticos pasivos se encogen de hombros y en todo caso se duelen de que "la gente sea tan tonta", pero consideran inútil enfrentarse con los charlatanes y embaucadores.

En España los escépticos activos nos reunimos alrededor de una asociación: ALTERNATIVA RACIONAL A LAS PSEUDOCIENCIAS (ARP), que edita trimestralmente una revista llamada La Alternativa Racional. La Asociación no cuenta con el dinero ni las personas suficientes para llevar a cabo una investigación sistemática, objetiva y científica de todos los supuestos hechos "sorprendentes" o "carentes de toda explicación posible", como suele decirse, ni puede salir al paso de todas las afirmaciones temerarias que se oyen cada día por radio y televisión, o que se publican en diarios, revistas y libros. Pero tampoco se limita a la labor documental y bibliográfica. En los puntos de España donde los socios de ARP son más numerosos y activos, se están poniendo en marcha nuevas investigaciones, a veces con resultados sorprendentemente exitosos

Os recomendamos en especial la página donde tienen un repositorio de revistas y libros de acceso libre:



Pablo Oliveres
Murcia

Artículo comentado.- 

Bell KJL, Doust J, Glasziou P. Incremental Benefits and Harms of the 2017 American College of Cardiology/American Heart Association High Blood Pressure Guideline. JAMA Intern Med. 2018;178(6):755–757. doi:10.1001/jamainternmed.2018.0310

En ocasiones tenemos la impression de que el pensamiento crítico avanza. En el año 2017 el Colegio Americano de Cardiología y la Asociación Americana del Corazón (ACC / AHA) propusieron  reducir los umbrales para definir la hipertensión y, en consecuencia, ser mas activos en el tratamiento de pacientes con cifras tensionales hasta ahora consideradas fuera de la intervención farmacológica.

El Editorial que comentamos analiza la nueva definición de hipertensión: La nueva recomendación propone bajar las cifras  para el diagnóstico de “hipertensión”:  adultos con presión arterial sistólica de 130 a 140 mmHg. Propone también tratamiento farmacológico para personas con "alto riesgo" cardiovascular con hipertensión:  enfermedad cardiovascular concomitante, o un riesgo calculado de enfermedad cardiovascular a 10 años del 10% o más, o algún otro riesgo (por ejemplo, personas con diabetes o enfermedad renal). Para todos ellos se propone bajar la TA sistólica por debajo de 120.

Las voces en contra de esta propuesta han sido varias: por ejemplo, el Comité de Directrices Clínicas del Colegio Americano de Médicos (ACP) argumentó que los cambios "no están respaldados por evidencia y pueden resultar en atención de bajo valor" , y la Academia Americana de Médicos de Familia (AAFP) expresó su preocupación por los “daños al tratar a un paciente con una presión arterial más baja (PA) no se evaluaron” .

En esta editorial se concluye:

 “Para la mayoría de los adultos recién clasificados como hipertensos según la Guía de  ACC / AHA (el 80% de los recién diagnosticados que tienen un riesgo menor 10% cardiovascular a 10 años), no hay un beneficio en la reducción del riesgo de ECV, sino posibles daños ligados a los efectos adversos de los medicamentos. Para las personas que tienen un alto riesgo de un evento cardiovascular o que tienen antecedentes de ECV (el 9% de los recién diagnosticados que tienen un riesgo cardiovascular alto o antecedentes de ECV), los beneficios incrementales a menudo superan los daños incrementales , lo que lleva a un beneficio neto. Para algunas personas con alto riesgo (por ejemplo, la población de edad avanzada, las personas con diabetes y las personas con enfermedad renal), y para el 11% de los recién diagnosticados que tienen un riesgo de 10 años de 10% a 20%, los beneficios y los daños están muy equilibrados”

En resumen: parecería que la comunidad científica cada vez es mas capaz de considerar las consecuencias de sus propuestas a escala problacional. Los conocimientos teóricos derivados de ensayos poblacionales deben “aterrizar” a la realidad de una demografia compleja. Y es ahí donde se precisa algo mas que pensamiento lineal. Valga este ejemplo como un botón de muestra.

Pablo Oliveres
Murcia

Vídeo recomendado.-
El método de tirar el lápiz.-

¿Cómo podemos recorder algo importante que se nos ocurre en medio de la noche? ¿Nos despertamos del todo y lo escribimos? Mejor usar este método de “tirar el lápiz”. En breve: se nos ocurre que hemos de llamar a una persona y sabemos que no lo recordaremos si continuamos durmiendo. Lanzamos un objeto de la mesilla de noche y hacemos la foto de nosotros recogiendo dicho objeto y pensando: “debo llamar a fulanito”. Lo mas probable es que lo recordemos con la ventaja de continuar durmiendo…
¿Por qué mencionamos este truco mental? En nuestro blog damos mucha importancia a las ocurrencias, ideas que cruzan nuestra conciencia y a las que hay que hacer caso. Son una parte importante de nuestra creatividad. Pero ocurre que muchas de estas ideas simplemente se pierden porque no tenemos a mano una libretita para apuntarlas, o un artilugio semejante. Por fortuna los teléfonos inteligentes nos facilitan en gran medida la tarea, pero no siempre. Por eso este tipo de trucos pueden ayudarnos.
Nota práctica: el video está en un inglés muy inteligible, pero podéis activar los subtítulos.

La Redacción.-



BOLETIN IATROS, NOVIEMBRE 2016.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.- 
Comentario de libros.-  Desacralizar la vida humana. Ensayos sobre ética. Autor: Peter Singer; Herrero, Julio César. Elementos  del pensamiento crítico.
Webs de interés.-  Class central; Inquiring Minds.
Artículo comentado.-       New analysis finds that education researchers, unlike scholars in many other disciplines, don't check one another's work
Video comentado.- People versus Educational System.-
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Noticias.- 

CONGRESO INTERNACIONAL DE NARRATIVAS SOBRE SALUD Y ENFERMEDAD. TENERIFE 11 Y 12 DE NOVIEMBRE DE 2016.


La Fundación Iatrós se complace en invitar a todas las personas interesadas en Narrativa y Salud a acudir al Congreso Internacional de Narrativas sobre Salud y Enfermedad. Queremos ser un punto de encuentro internacional. Podrá encontrar toda la información pormenorizada enwww.healthnarratives.org

Comentario de libros.-

Desacralizar la vida humana. Ensayos sobre ética. Autor: Peter Singer Editorial: Ediciones cátedra, 2003. Edición de  Helga Kuhse.
 El autor nos presenta un libro en el cual hay una recopilación de ensayos sobre ética que abarcan los problemas más actuales que tratan de resolver las llamadas éticas aplicadas y muy concretamente la bioética, tanto clínica, como global.
El núcleo duro del libro,  como lo podríamos llamar, se centra  en discutir sobre la santidad de la vida, que como dice el autor cuando se habla así en el contexto de la ética médica se está hablando en realidad de vida humana. Inicialmente despoja a la palabra santidad de su acepción religiosa y habla desde un aspecto secular: “aquellos que hablan de la santidad de la vida humana están intentando decir esencialmente que la vida humana tiene un valor muy especial; y una implicación crucial de esta aseveración es la idea de que hay una diferencia radical entre la vida humana y el valor de la vida de algún otro animal, una diferencia que no es meramente de grado, sino de cualidad o de especie”. Para Singer, la doctrina de la santidad de la vida humana, tal y como habitualmente se la entiende tiene como núcleo una discriminación que está basada sólo en la especie y en ninguna otra cosa más. Aunque nos dice que el término humano  no es un término estrictamente biológico y sería un error asumir que “ser humano” se refiere precisamente a los mismos objetos que son designados por ser miembro de la especie Homo sapiens.
Singer nos dice que aunque esta doctrina es discutida de modo secular en las deliberaciones bioéticas, su origen y su arraigo sí provienen de la ética cristiana y nuestra tradición cultural occidental. La doctrina cristiana sostenía que todos los nacidos de padres humanos tenían un alma inmortal y estaban  destinados a una eternidad de bienaventuranzas o de tormentos sin fin. Para el autor “esta central creencia de la nueva religión introdujo un enorme abismo entre el Homo sapiens y todas las otras especies respecto a la importancia de sus vidas”.
El argumento diferenciador entre ser humano y miembro de la especie Homo sapiens también le sirve para analizar el estatuto del embrión, tanto por concepción natural, como por técnicas de reproducción asistida, concretamente la fecundación in vitro. Singer afirma que la vida que surge es de un ser de nuestra especie pero, nos dice que ahora se cree que las células embrionarias iniciales son pluripotentes, es decir, que contrariamente a la “tesis de identidad” un embrión inicial humano no es un individuo particular, sino más bien una entidad que tiene el potencial de convertirse en uno o más individuos diferentes por tanto la fertilización no puede ser el comienzo de una vida particular. Parece ser que las células que se van duplicando en los primeros días pierden su pruripotencialidad sobre el día 14 tras la fertilización. Para el autor lo que nos hace ser humanos o como él dice ser personas son otras características diferentes a las de pertenecer simplemente a nuestra especie: serán nuestra autoconciencia, nuestra racionalidad, nuestra sensibilidad  moral, nuestra autonomía o alguna combinación de todas ellas; este tipo de cosas son las que nos hacer ser unívocamente humanos, para ser más precisos son los tipos de cosas que nos hacen ser personas.
Con respecto al final de la vida y sus aspectos bioéticos, Singer sigue apelando a aquello que según su concepción nos hace humanos o personas. Así para él la vida que realmente valoramos es la vida con conciencia, más que la vida misma y se reafirma en que las funciones cerebrales que realmente importan son aquellas que están relacionadas con la conciencia. Dice: “según  esta concepción, lo que importa realmente y lo que nos debe importar, es la persona más que el cuerpo y de acuerdo con ello lo que debe tomarse como criterio de muerte no es el cese definitivo del funcionamiento de todo el encéfalo sino del cortex cerebral. De este modo se posiciona más allá de los criterios de muerte aceptados, que son los llamados criterios de Harvard.
Peter Singer
En el libro no hay tema por complejo que sea que no sea abordado. Con respecto a la eutanasia, la explicita en un tema tan complejo como en el caso de infantes con grave e irreversible discapacidad cerebral o de otro tipo que les llevarían a la muerte. El autor nos dice que no hay que tratar en todos los casos de preservar la vida del infante incapacitado utilizando todos los medios que estén disponibles porque la calidad de vida y la clase de vida constituyen una base apropiada para decidir sobre la vida y la muerte en la práctica de la medicina y se pregunta,  por tanto, cómo debe morir un infante cuando se hubiera decidido no prolongar su vida por más tiempo. El autor no considera que existan diferencias entre actuar para que esa vida deje de existir o no hacer nada, es decir, omitir acto alguno para que la muerte suceda. Refiere que no hay ninguna diferencia intrínsecamente moral para provocar por acción u omisión la muerte de un infante con tal situación clínica. Es más, afirma que en ocasiones, por omisión y por dejar que la naturaleza siga su curso se produce mayor daño, sufrimiento y crueldad al infante que si se hubiese tomado la decisión activa de quitarle la vida.
Sin lugar a dudas, el libro no deja indiferente a quien lo lea, se trata de un pensamiento innovador y, a la vez, provocador que nos hace replantearnos lo que somos y lo que hacemos como seres humanos.  También analiza a lo largo de las páginas temas más estrictamente filosóficos aunque trata de buscarles aplicación práctica, desde Hegel, Rousseau, Adam Smith, Marx, Darwin o Sidgwick y el equilibrio reflexivo, analizando este último concepto introducido por John Rawls en  su libro Teoría de la justicia.
En las partes finales del libro analiza algo que supera  la visión antropocéntrica que tradicionalmente ha tenido la ética, para analizar lo valores medioambientales, una filosofía vegetariana o una ecología profunda: “Hace más de cuarenta años, el ecologista estadounidense Aldo Leopold escribió que era necesaria una nueva ética, una ética que se ocupase de la relación del hombre con la tierra y con los animales y plantas que en ella viven”. Su propuesta ética de la tierra ampliaría “las fronteras de la comunidad para incluir suelos, aguas, plantas y animales, o, colectivamente, la tierra”
El filósofo noruego Arne Naess redactó un artículo en el que distinguía entre formas superficiales y profundas del pensamiento ecológico. El pensamiento superficial se limitaba al esquema moral tradicional: los adeptos al movimiento superficial se mostraban ansiosos por evitar la contaminación de nuestras instalaciones de agua a fin que pudiéramos beberla con absoluta seguridad y por la conservación de la naturaleza salvaje para que la gente pudiera continuar gozando de ella en excursiones. Los ecologistas profundos buscaban conservar la integridad de la biosfera por sí misma, con independencia de los posibles beneficios que pudieran seguirse de ello para los seres humanos.
Juan Carlos Hernández- Clemente
Madrid, 2016
Herrero, Julio César. Elementos  del pensamiento crítico. Ed. Universidad de Alcalá. Ediciones Jurídicas y Sociales Marcial Pons. Madrid 2016.-

Hemos hablado bastantes veces en este blog del “Critical Thinking” o “Pensamiento Crítico”. Es esta una materia de creciente interés en todas las facultades europeas y americanas, una materia que se ofrece como asignatura o como un conjunto de habilidades transversales a varias asignaturas.

Pensamiento Crítico es ante todo una actitud: poner el filtro de la racionalidad a cualquier mensaje que nos llega. Para JC Herrero es “juzgar  si hay razones suficientes, relevantes y aceptables para hacer o creer algo, o para no hacerlo o no creerlo”. Para ello hay que saber razonar sobre los hechos de manera reflexiva, es decir, con disposición a cambiar los juicios iniciales, eso es, los “prejuicios”.

El libro de JC Herrero quiere ser una introducción a este método. Las habilidades que subraya son, entre otras:
-Saber juzgar si un tema es relevante o no lo es.
-Advertir sobre semejanzas y diferencias en relación a temas similares.
-Evaluar las inferencias, suposiciones y evidencias.
-Identificar las contradicciones.
-Utilizar el lenguaje con propiedad y de manera crítica.
-Determinar la credibilidad de los recursos.
-Leer y escuchar críticamente.
-Evaluar los argumentos, valores, creencias e interpretaciones a que ha dado lugar la temática en cuestión.

El pensamiento crítico consiste por tanto en hacerse preguntas y obtener respuestas razonadas (pág 20), aunque se opongan a creencias nuestras o tomas de posición de nuestros grupos de referencia, (por ejemplo, de nuestro equipo de trabajo, o en el ámbito familiar).
Según Herrero podemos distinguir varios pasos en el análisis crítico de un mensaje:

1-¿De qué me están hablando? ¿Cuál es el problema? ¿Dispongo de toda la información para abordarlo? ¿Cuáles son las opciones que tengo?
2.-Examen de los argumentos que me dan y los argumentos que soy capaz de construir. Estos argumentos tienen que pasar varios filtros de calidad:
-Deben ser razonables, justificados por evidencias, plausibles, coherentes y consistentes.
-Debemos estar alertas a no incurrir en sesgos de razonamiento, sobre todo:
*sesgo de confirmación: dar mas valor a las evidencias que confirman puntos de vista que hemos defendido anteriormente.
*sesgo de pertenencia: dar mas valor a las evidencias o razonamientos que nos vienen de nuestro grupo de pertenencia, (por ejemplo, nuestra familia política o equipo de trabajo…).
*falso consenso: pavor a quedar marginado en caso de defender un razonamiento contrario a un consenso que presuponemos existe en nuestro grupo de referencia.
*falacias de razonamiento, entre los cuales encontramos muchos prejuicios y juzgar de manera estereotipada.

3.-Al final de este proceso (añadimos nosotros) posiblemente seamos capaces de establecer una proposición que sea plausible, razonable y con diferentes grados de verosimilitud. Traducido a lenguaje corriente: en lugar de decir “los coches eléctricos aliviarán enormemente el cambio climático”, diríamos, “si la energía eléctrica con la que en un futuro carguemos los automóviles tiene un origen limpio, quizás puede retrasar el cambio climático”.

Este es el núcleo de este libro y sobre estas ideas el autor nos propone el análisis de frases sencillas. De esta manera el lector puede ir probando hasta qué punto asimila las bases del Pensamiento Crítico. Pero avancemos algo mas….

El Critical Thinking se aplica mayoritariamente para debates sobre ideas políticas o relativas a la sociedad… Sin embargo podemos aplicarlo a las conversaciones habituales, y también a las conversaciones en el marco de la entrevista clínica. En tal caso, ¿Cuál sería la relación entre Critical Thinking y Hermenéutica?

La hermenéutica se ocupa del sentido de un texto, (sea el que sea, un clip de vídeo, una conversación, una afirmación, incluso una obra de arte o un edificio), en un momento concreto y en un medio cultural e histórico determinados. Desde mi punto de vista puede incorporar la metodología de Pensamiento Crítico como una parte de lo que ha venido en llamarse análisis de la estructura de diálogo. Sin embargo los fines de ambas disciplinas difieren en un punto importante:

*La Hermenéutica no tiene por finalidad defender o rechazar una determinada creencia o propuesta, cosa que sí pretende el Pensamiento Crítico. La Hermenéutica desea ante todo colocar esta afirmación en un contexto histórico y cultural, entender qué función realiza esta afirmación (o de manera mas general, esta proposición). Cuando pasamos a considerar si es verosímil o si nos conviene actuar de tal modo o tal otro, hemos sobrepasado los límites de la Hermenéutica, aunque no los del Pensamiento Crítico.

*La Hermenéutica, por consiguiente, se ocupa sobre todo de:

            -La Estructura de Horizonte: lo que en una cultura y momento histórico las persona pueden comprender e interpretar.
            -La Estructura de Mediación: aquellos conceptos gracias a los cuales interpretamos y damos significado.
            -La Estructura de las Conversaciones: todo análisis de un texto es análisis de una conversación, de un diálogo. Es ahí donde la metodología de Critical Thinking es coherente y puede ayudar. Pero no hay que perder de vista que el enfoque hermenéutico será siempre mas generalista y no tan enfocado a decidir si “compro” o no compro una determinada creencia u opinión.

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes


Webs de interés.- 
En otras ocasiones nos hemos referido a las enormes posibilidades que la Universidad de Stanford, a traves de su campus virtual Coursera, nos ofrece de manera gratuïta. Class Central es uno de los mejores portales donde se agregan los contenidos de Coursera con los de EdX y otros portales que ofrecen en línia cursos WOC. Bajo ningún concepto hemos de permitirnos perder el hábito de aprender....
Inquiring Minds es un portal  que ofrece podcasts (audios) sobre temes muy variados en los que la ciencia, la política y la sociedad confluyen. Los audios están en inglés. He aquí la presentación de los autores.
Each week Inquiring Minds brings you a new, in-depth exploration of the places where science, politics, and society collide.
We’re committed to the idea that making an effort to understand the world around you though science and critical thinking can benefit everyone—and lead to better decisions. We endeavor to find out what’s true, what’s left to discover, and why it all matters with weekly coverage of the latest headlines and probing discussions with leading scientists and thinkers.
Inquiring Minds is hosted by neuroscientist and musician Indre Viskontas and science educator Kishore Hari. It’s produced by Adam Isaak in partnership with Climate Desk, a journalistic collaboration dedicated to exploring the impact of a changing climate and consisting of The Atlantic, Center for Investigative Reporting, Grist, The Guardian, The Huffington Post Mother Jones, Slate, and Wired. Our music is provided by award-winning producer Rhian Sheehan.

La Redacción.

Artículo comentado.- 

Los estudios de campo en pedagogía son escasos, y los que se publican en general no replican hallazgos de otros autores.
ARTICULO: Failure to Replicate
New analysis finds that education researchers, unlike scholars in many other disciplines, don't check one another's work.
August 14, 2014  By  Charlie Tyson


¿Podemos soñar con una Pedagogía Basada en Evidencias? Estoy convencido de que este será un horizonte inexcusable e inevitable. Pero no será fácil. En primer lugar por las razones que los líderes en este campo manifiestan. En cierto sentido compartimos algunas: ¿cómo vamos a comparar lo que aprenden niños sometidos a pobreza material o afectiva en relación a lo que aprenden niños nacidos en un ambiente intelectual? Pero enfoquemos el tema de otra manera: ¿acaso no es el mismo tipo de retos que afrontamos en un ensayo clínico con un medicamento?
Otro argumento contrario al “Learning Evidence Based”: ¿Cuál puede ser el objeto de ensayo? Aprender es una actividad cognitiva pero también emocional, grupal y a veces conductual. Aprender es en parte madurar….  ¿Cómo se puede hacer de esta experiencia holística un ensayo a la manera de un ensayo clínico?
Lo cierto es que se hacen, no muchos pero se hacen. Lo importante es tener una actitud científica, y si de veras la tenemos los ensayos surgirán, y son muchas las posibilidades. Por ejemplo:
-Efectos de una intervención protocolizada sobre una población disléctica…. ¿Sabemos qué tipos de ejercicios y para cada edad funcionan mejor?
-En la misma línea: intervenciones sobre grupos de niños con problemas del aprendizaje o problemas conductuales específicos…
-¿Cuál es el mejor método para aprender a leer y a qué edad debería realizarse? Hay varios estudios en esta línea.
-En la misma línea: ¿y para aprender un idioma completamente nuevo?

Bien, aceptemos que hay un nuevo enfoque que, (igual que ocurrió en Medicina), se abre paso con dificultad: Learning Evidence Based (LEB). En el artículo que comentamos el autor argumenta que son pocos los trabajos de campo en pedagogía que tratan de replicar los hallazgos encontrados por un autor.

Tyson nos advierte que sólo un 0,13 por ciento de los artículos publicados en 100 revistas de Educación superior fueron  repeticiones.  En la psicología, por el contrario, 1,07 por ciento de los estudios en las 100 mejores revistas del campo son repeticiones, (según un estudio de 2012).

Entre las principales revistas de pedagogía se analizaron 164.589 artículos: solo 221 eran repeticiones. De estas repeticiones sólo el 28,5 por ciento eran repeticiones directas en lugar de repeticiones conceptuales. (Repeticiones directas: repiten el procedimiento de un experimento, y por consiguiente, pueden refutar o reforzar un estudio previo. Replicaciones conceptuales: utilizan diferentes métodos para probar la misma hipótesis; por consiguiente no siempre pueden refutar o apoyar un estudio previo.)

Tyson nos ofrece otros datos interesantes: el 48,2 por ciento de las repeticiones se llevaron a cabo por el mismo equipo de investigación que había realizado el estudio original. Era mas probable que un estudio de repetición fallara en verificar la hipótesis del estudio original cuando ningún autor lo era de dicho estudio inicial. En cambio cuando existía solapamiento de autores entre el estudio inicial y la repetición, el porcentaje de éxitos subía al  88,7 por ciento.

El panorama es pues similar al comienzo de la MBE: pocos estudios de campo y aún menos repeticiones que verifiquen los hallazgos. Poca evidencia de tipo A…  muchas opiniones de expertos (tipo D en las nomenclaturas mas usadas en medicina). Probablemente la evolución del LEB será similar a la de la Medicina Basada en Evidencias. Habrá una resistencia inicial seguida de un brusco cambio de paradigma. Los que otrora calificaban la metodología de imposible se alzarán como adalides, y pasaremos a la moda del LEB. El cambio será posiblemente mas lento que en medicina debido a que la presión social no ha detectado que ahí reside el quid de la cuestión. Por el contrario la palabra de moda es “innovación”, una palabra que parece hacer justicia con los excesos pasados de una educación autoritaria, y a las que se encomienda toda persona cargada de buenos sentimientos…. Pero al igual que en medicina, los buenos sentimientos no curan, y tampoco  mejoran por sí solos los niveles educativos de nuestros jóvenes.

Pablo Oliveres
Murcia

Vídeo recomendado.-

People versus Educational System.-

https://youtu.be/dqTTojTija8

El clip de video que les proponemos hoy  ha desatado pasiones en las redes. De buena factura nos lanza una primera idea: en 150 años la enseñanza no ha cambiado. Básicamente hay las mismas sillas, los mismos  pupitres y el mismo tipo de profesor autoritario cuya misión es frustrar las capacidades creativas de los jóvenes.  ¿A dónde iremos a parar? He aquí un crimen contra lesa Humanidad, nos dice, un crimen silente pero no menos grave, porque hipoteca el futuro de la sociedad… Haríamos bien en tomar nota de lo que hacen en Finlandia, donde no hay deberes escolares, o en tantos otros sitios, donde se promueve la innovación…
¡Ah!, la innovación, sí, palabra que goza de mucho prestigio… pero…. ¿hablamos todos de lo mismo? ¿Y si resultara que en Finlandia también los profesores ponen deberes escolares? ¿Y si resultara que las escuelas de ahora poco tuvieran que ver con las de antaño, salvo en que efectivamente hay sillas y pupitres?
Basta entrar en cualquier escuela y veremos que no tiene nada que ver con la escuela en la que nosotros –los que peinamos canas- crecimos. El debate sobre el modelo educativo es del todo necesario, pero falta seriedad, menos charadas populistas (quien sabe con qué propósito) y mas rigor en los análisis. Veamos algunas diferencias entre Finlandia y España: no nos diferencian los métodos docentes, (incluso hay mas experiencias piloto aquí), tampoco que allí se pongan o no deberes extraescolares, ni que usemos libros de texto. ¿Dónde residen las diferencias importantes? Los profesores son seleccionados entre los mejores estudiantes, se les prepara y evalúa, y tienen mas apoyo para la inclusión de alumnos con problemáticas específicas. Existe también un programa de atención a los trastornos del aprendizaje. Dejemos de hablar de innovación a coste cero –(quien carga con ellas son los maestros, quien se pone las medallas los políticos de turno)- y pasemos a hablar de estos cambios que exigen políticas públicas y presupuestos. Mientras tanto los maestros reciben una presión que no les corresponde: se les pide que carguen con la inclusión, (y no siempre tiene el apoyo necesario para atender tanta diversidad), se les pide que innoven por innovar, (porque queda bien, aunque lo que antes hacían quizás fuera mejor…. no lo sabemos porque no lo evaluamos), y se les pide que hagan fiestas y actividades para prestigio de la escuela, (pero que dificultan que los niños reciban los contenidos mínimos de cada curso). Y encima les decimos que son retrógrados y que son culpables de los malos resultados de las pruebas Pisa… En fin, aplaudan, aplaudan ustedes este vídeo, pero qué quieren que les diga, yo no lo haré.

Francesc Borrell
Sant Pere Ribes
Barcelona