BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS Comité Editorial: Francesc Borrell. Juan Carlos Hernández Clemente. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.
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BOLETIN IATROS JUNIO 2014

CIRCULO DE CIBERLECTURA

NOTA PARA NUESTROS LECTORES: EL PRÓXIMO BOLETÍN APARECERÁ EN  SEPTIEMBRE 2014.  ¡FELIZ VERANO!

INDICE.-
Noticias.- 
Comentario de libros.-  Pio Baroja. El árbol de la ciencia. Alianza editorial, Madrid, 1967.
Michael Tomasello. Los orígenes de la comunicación humana. Katz Editores. Madrid 2013.-
Webs de interés.-  Graphic Medicine
Artículo comentado.-   Aportaciones de la filosofia de la ciencia al diagnostico diferencial.-
Vídeo recomendado.- Viaje al interior de la célula.   

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Noticias.- 

Formación de formadores. Fundación ciencias de la Salud, del 15 al 19 de Septiembre
www.fcs.es
XXV Congreso Comunicación y relación asistencial
www-semfyc.es

Comentario de libros.-

Pio Baroja. El árbol de la ciencia. Alianza editorial, Madrid, 1967.

Debería ser este libro de obligada lectura mas para quien pretende ejercer de mentor de galenos que para el médico, aunque desde luego este último también sacaría partido.  Es este un libro que me produce sarpullido y atracción hipnótica, me conmueve y me irrita en proporciones similares. Conocido es que Don Pío estudió e incluso trató de ejercer la medicina con infortunio, y me resulta casi imposible separar esta novela de su trayectoria biográfica. Por ello tengo que hacer una enorme esfuerzo para no interpretar el conjunto del libro como un intento de expiación o quizás justificación de su fracaso. Un enorme esfuerzo que no estoy seguro alcance el éxito porque cada página rezuma rencor hacia una profesión petulante, una ciencia que no es tal, una hipocresía que desvirtúa cada buena acción de los protagonistas…. ¿De veras somos tan malos los médicos o se trata de una visión de médico frustrado?

Don Pio
Digo pues que debo ignorar estos sentimientos, debo olvidarme de la biografía de Baroja y debo juzgar el libro por lo que deja a las generaciones venidas y por venir. Y entonces soy capaz de ver en este libro algo muy distinto, veo el despertar de una sensibilidad quebradiza al mundo real del sufrimiento, un sufrimiento que embarga los fundamentos de la vida y agrava cada gesto de alegría para regresarlo a la mueca torpe del que se sabe patán de feria. Un patán a fin de cuentas su protagonista, Andrés Hurtado, estudiante de medicina, crítico audaz, sí, pero mas atento a la mugre que destila nuestra sociedad que a los retazos de luz que ocasionalmente la redimen.  Andrés Hurtado es víctima de su propia sensibilidad, una sensibilidad que dirige hacia donde puede, y la dirige mal, porque oscila entre el desprecio al débil, la misantropía y el cinismo. ¡cuanta tarea para los profesores verdaderos de Medicina, (si los hubieren), nada menos que orientar diferentes sensibilidades morales hacia un ethos profesional de hospitalidad con el sufrimiento. ¡No se me ocurre tarea mas necesaria, siendo en este sentido las profesiones sanitarias un pedestal para el resto de vocaciones humanas!

Quisiera llamar la atención del lector sobre el pequeño tratado de filosofía nietzscheana que contiene este libro, en boca del tio de Hurtado, Iturrioz, al que Baroja cita de manera prolija. Hurtado experimenta una frialdad inquietante ante las buenas acciones, su incapacidad para aprender del testimonio de personajes que rayan en la santidad, como sería el caso de sor María de la Cruz o el hermano Juan, a los que califica de monstruosos en su afán de buscar el dolor y enfermedad ajena para redimirse, resultan en verdad preocupantes. Emerge aquí un sentido nietzscheano de la vida, una moral aristocrática y un odio “hacia el espíritu del pueblo”  que le lleva a naturalizar sus opciones éticas, hasta el punto de aceptar la tesis de su tío Iturrioz, quien exclama que “la naturaleza es muy sabia”, pues “no se contenta en dividir a los hombres en felices y desdichados, en ricos y pobres, sino que da al rico el espíritu de la riqueza y al pobre el espíritu de la pobreza”.
Escojo varios párrafos porque sin duda el lector los agradecerá mas que mi enjuta prosa:

—Entonces ¿para usted no hay lucha, ni hay justicia?
—En un sentido absoluto, no; en un sentido relativo, sí. Todo lo que vive tiene un proceso para apoderarse primero del espacio, ocupar un lugar, luego para crecer y multiplicarse; este proceso de la energía de un vivo contra los obstáculos del medio, es lo que llamamos lucha. Respecto de la justicia, yo creo que lo justo en el fondo es lo que nos conviene. Supón en el ejemplo de antes que la hiena en vez de ser muerta por el hombre mata al hombre, que el árbol cae sobre él y le aplasta, que la araña le hace una picadura venenosa; pues nada de eso nos parece justo, porque no nos conviene. A pesar de que en el fondo no haya más que esto, un interés utilitario ¿quién duda que la idea de justicia y de equidad es una tendencia que existe en nosotros? ¿Pero cómo la vamos a realizar?
—Eso es lo que yo me pregunto ¿cómo realizarla?
—¿Hay que indignarse porque una araña mate a una mosca? —siguió diciendo Iturrioz—. Bueno. Indignémonos. ¿Qué vamos a hacer? ¿Matarla? Matémosla. Eso no impedirá que sigan las arañas comiéndose a las moscas. ¿Vamos a quitarle al hombre esos instintos fieros que te repugnan? ¿Vamos a borrar esa tendencia del poeta latino:
“Homo, homini lupus”, el hombre es un lobo para el hombre? Está bien. En cuatro o cinco mil años lo podremos conseguir. El hombre ha hecho de un carnívoro como el chacal un omnívoro como el perro; pero se necesitan muchos siglos para eso. No sé si habrás leído que Spallanzani había acostumbrado a una paloma a comer carne, y a un
águila a comer y digerir el pan. Ahí tienes el caso de esos grandes apóstoles religiosos y laicos; son águilas que se alimentan de pan en vez de alimentarse de carnes palpitantes, son lobos vegetarianos.
—La consecuencia, a la que yo iba era ésta, que ante la vida no hay más que dos soluciones prácticas para el hombre sereno, o la abstención y la contemplación indiferente de todo, o la acción limitándose a un círculo pequeño. Es decir, que se puede



tener el quijotismo contra una anomalía; pero tenerlo contra una regla general, es absurdo.
—De manera que, según usted, el que quiere hacer algo tiene que restringir su acción justiciera a un medio pequeño.
—Claro, a un medio pequeño; tú puedes abarcar en tu contemplación la casa, el pueblo, el país, la sociedad, el mundo, todo lo vivo y todo lo muerto; pero si intentas realizar una acción, y una acción justiciera, tendrás que restringirte hasta el punto de que todo te vendrá ancho, quizá hasta la misma conciencia.
—Es lo que tiene de bueno la filosofía —dijo Andrés con amargura—; le convence a uno de que lo mejor es no hacer nada.
El lector puede leer en abierto el libro en:


Pablo Oliveres
Murcia.

Michael Tomasello. Los orígenes de la comunicación humana. Katz Editores. Madrid 2013.-

Tomasello nació en Florida, se doctoró en psicología y ha dedicado su vida académica en el campo de la psicobiología comparada. La obra que presentamos es una excelente síntesis de sus investigaciones relativas a la adquisición del lenguaje por parte de los primates, con especial atención a las diferencias entre humanos y otros primates. Conocida es la teoría insular del lenguaje, defendida por Tomasello, y en este libro podemos rastrear los orígenes de esta teoría.
Existen tres enfoques para dar cuenta de este fascinante proceso de aprendizaje: el enfoque conductista, el nativista y el funcional. Para el conductista el niño adquiere el lenguaje por un sistema de estímulo- respuesta. Los nativistas creen que hay una predisposición genética y un dispositivo mental ad hoc, listo para ponerse en marcha. Los funcionalistas, entre los que se encuentran Piaget y Tomasello, enfatizan el componente de interacción social.

Michael Tomasello
Tomasello trata de retroceder en el tiempo para plantearse la siguiente pregunta: ¿cómo hemos sido capaces de saltar del lenguaje gestual de los primates a la compleja gramática humana? Los estudios con primates le indican sin el menor amago de duda que la via regia de comunicación entre primates es la gestualidad, y mas en concreto aquellos gestos que indican cosas. Poco a poco estos gestos serán substituidos en los niños por palabras. Este salto, nos indica, se produce gracias a un fenómeno que se ha subvalorado: la intencionalidad compartida. Cuando un niño mira al adulto para decirle… ¿jugamos?, o para decirle… “es tu turno”, hace uso de la intencionalidad compartida, y en este punto su comportamiento no tiene nada que ver con la conducta de los primates. Pero para llegar a esta intencionalidad compartida, que constituye una auténtica disposición innata en nuestra especie, hemos tenido que sufrir una importante selección. Los primates no colaboran entre ellos desde la intencionalidad compartida, nos dice, sino desde la jerarquía.  En ocasiones un gorila ayudará a otro sin verse acuciado por la jerarquía, pero las interacciones de este tipo serán escasas. En cambio este tipo de interacciones son mayoritarias en nuestra vida cotidiana.

La selección natural favoreció aquellos primates que cooperaban mas allá de la obligación jerárquica, o dicho de otro modo, favoreció la amabilidad, la empatía, y nos llevó como especie a interacciones cada vez mas complejas, inimaginables para otras especies animales instaladas en el egoísmo. Tomasello describe –para ilustrar esta tesis- un experimento que protagonizan un par de niños de 3 años, y dos homólogos chimpancés. En el experimento los niños, o alternativamente los chimpancés, pueden tirar de una cuerda y obtener cada uno un cajón con una golosina. Los niños (o en su caso los chimpancés), ven dicho cajón y su contenido, pero solo tirando conjuntamente de la cuerda van a obtener el premio. Es decir, para obtener el premio tienen que cooperar y tirar simultáneamente de la cuerda desde dos posiciones distintas, y así lo hacen cuando tienen la oportunidad. Sin embargo en otro escenario los niños - o los chimpancés- van a obtener un solo cajón con una golosina que deberán compartir.  Como decíamos mas arriba los niños o los chimpancés “ven” el premio y saben el tipo de esfuerzo que deben realizar para obtenerlo. En este escenario los niños no dudan en cooperar y repartirse el obsequio, mientras que resulta inhabitual que los chimpancés cooperen, pues intuyen que pueden tener una reyerta para ver quien se apodera del obsequio.


Fig.-1  Modelo colaborativo de Tomasello
En la figura 1  reproducimos el modelo colaborativo que defiende Tomasello. Cuando un niño llama la atención de otro niño tiene una meta o intencionalidad social que traduce a una intencionalidad de comunicación. Ambos términos no deben confundirse, porque de esta diferencia nacen conceptos como fuerza ilocucionaria o grados intencionales, entre otros. Envía una serie de señales de tipo gestual y verbal al otro niño que “comprende” (decodifica) sobre todo a nivel intencional: ¿qué quiere de mi?
Los niños aprenden a hablar primero mediante el uso de gestos, luego mediante el uso de palabras que en sí mismas son frases, y sobre todo fijándose en cómo las otras personas usan las palabras. Los niños no tratan de comprender el significado de palabras sueltas, sino el significado de frases, las intenciones que vehiculizan y la manera de expresarse de otras personas, (buscando patrones comunes). Las habilidades cognitivas subyacentes son impresionantes: capacidad de metáfora, capacidad de imitar exactamente los sonidos que otros hacen, capacidad de buscar maneras comunes de expresarse, y deducir así patrones gramaticales, y no menor la capacidad de discernir lo importante de lo secundario, las palabras que debe asimilar de las que son usadas de manera espuria.

Francesc Borrell
San Pere de Ribes.
Barcelona

PD.- el lector interesado puede encontrar en abierto una parte

Webs de interés.- 

Graphic Medicine


Una web dedicada, según proclama, a la intersección entre los comics como medio de expresión y el discurso de la atención sanitaria. Incorpora un número creciente de revisiones sobre comics, artículos, podcasts, links y referencias a las conferencias internacionales que organizan sobre comic y medicina. La próxima se celebrará el 28 de junio, hada menos que en el campus de Johns Hopkins. 








El impulsor inicial fue Ian Williams, de North Wales, médico y artista con un grado en Humanidades Médicas, y pronto se le unió MK Czerwiecz, una entusiasta enfermera que comparte intereses con Williams.




Juan Medrano
Bilbao

Artículo comentado.- 

APORTACIONES DE LA FILOSOFIA DE LA CIENCIA AL DIAGNOSTICO DIFERENCIAL.-
Willis BH, Beebee H,  Lasserson, D
Philosophy of science and the diagnostic process. 
Fam Pract. 2013 Oct;30(5):501-5. doi: 10.1093/fampra/cmt031. Epub 2013 Jul 1.

La reflexión sobre lo que es ciencia o no lo es (Escuela de Frankfurt), dio paso a lo que podemos entender por conocimiento y como dicho  conocimiento se asienta y progresa. Mas recientemente ha merecido la atención filosófica el progreso del conocimiento médico. La Medicina Basada en Evidencias es un intento de crear un filtro de seguridad que oriente al clínico sobre la fiabilidad y seguridad de los conocimientos en ciencias de la salud.
El artículo que comentamos se propone una tarea distinta: ver aquellos paradigmas trabajados desde la filosofía de la ciencia que pueden tener aplicación al campo del diagnóstico diferencial. Para ello escoge 7 teorías relativas   a como creamos conocimiento y para cada una escoge un ejemplo. De manera suscinta:
1)Razonamiento deductivo: "todos los que A …  tienen B" Ejemplo: si biopsia adenocarcinoma  es que en efecto tiene cáncer.
Limitaciones: en medicina usamos mucho la deducción pero tenemos que hacerlo con suma prudencia pues casi siempre hay excepciones que limitan su validez. Añadimos nosotros: la fuerza de una deducción radica en la fuerza estadística con que ambos fenómenos se vinculan, (biopsia y cáncer, en el ejemplo… sabido es los falsos positivos de las biopsias).

2)Razonamiento inductivo: todos los casos X tienen Y, luego si Y... X" Ejemplo: si VSG elevada... tendrá Polimialgia Reumática.
La actividad clínica se basa en buena parte en  reconocer paisajes semióticos y etiquetarlos –tal como mostramos en el ejemplo-. Observar sin tener reglas inductivas (como sí ocurre en el ejemplo) haría imposible algo mas que una simple descripción. No habría actividad diagnóstica. Una etiqueta diagnóstica, cabe añadir, nos traslada a un acerbo de conocimientos atesorado a lo largo de generaciones.
Limitaciones: la inducción debe hacerse una vez se ha realizado una tarea escrupulosa de búsqueda de datos. Cuando ello sucede las diferencias entre deducir e inducir son muy frágiles, como ya anotara Popper.
3)Falsación: solo estamos hablando de afirmaciones científicas cuando dichas afirmaciones resultan falsables. Popper gustaba de ejemplificar su principio de falsación afirmando que la idea de Dios no podía falsarse, porque es un concepto que escapa a cualquier experimento o prueba. En medicina usamos el principio en la modalidad “exjubantibus”: si este paciente tiene gota mejorará con colchicina, de lo contrario tiene otro tipo de artritis.
Limitaciones.- las generalizaciones que conducen a reglas o leyes son complicadas de establecer, y en cambio basta un contraejemplo para desmontarlas (falsarlas). En medicina además muchas falsaciones no deberían hacernos pensar que estamos en un mal camino. La ausencia de VSG elevada no descarta la polimialgia aunque la dificulta, los anticuerpos antinucleares positivos no siempre indican Lupus, etc.
4.-Tesis de Duhem-Quine.
Dicha tesis afirma que resulta imposible aislar cada hipótesis y probarla por  separado, pues cada hipótesis viene avalada por otras muchas hipótesis previas, algo así como un colchón de hipótesis y conocimientos que presuponemos ciertos. A este colchón lo llamaremos “conocimientos auxiliares”. De esta manera no podemos dar como falsa la hipótesis de una arteritis de la temporal por el hecho de no encontrar  una VSG elevada, pues  la VSG es un dato mas dentro de un conjunto de datos. De aquí el esfuerzo de jerarquizar los datos semióticos en criterios mayores y menores, y exigir la presencia de un cierto número para permitir un determinado diagnóstico. 
Limitaciones.-  No resulta claro que la tesis de Duhem-Quine sea aplicable al proceso diagnóstico, pues esta tesis se refiere mas bien a la generación de conocimiento fiable en ciencias básicas. En el caso de la clínica estamos en presencia de un tipo de conocimiento muy fluido y a la vez muy individual. Los autores de este artículo, por consiguiente, deberían tener en cuenta que en clínica  las cosas son tan complejas que en ocasiones un dato que parece importante deja de serlo, (una rectorragia en presencia de una fisura anal), y un dato poco llamativo puede adquirir tintes dramáticos (un nevus con halo). Por consiguiente esta tesis de  Duhem-Quine la podríamos aplicar a cuando generamos un guión de enfermedad, (en el momento de definir una enfermedad en términos teóricos), pero difícilmente al campo del diagnóstico concreto.
5.- Observaciones cargadas de teoría (Theory- laden).-  Damos significado a lo que observamos mediante los conceptos y teorías que hemos ido adquiriendo.  Es imposible una observación naïve de la realidad… Ello nos conduce a diversos tipos de errores o disfunciones enla observación de la realidad clínica. Los autores citan el caso de la sepsis meningocócica, en la que hasta recientemente no se ha remarcado la importancia de detectar la frialdad de manos y pies, así como el dolor de piernas, como signos semiológicos iniciales.
Esta perspectiva, desde nuestro punto de vista, resulta de gran importancia en la clínica. Un semiólogo es un observador cargado de teoría. Y el hecho de ser consciente de ello aumenta su potencia como observador, porque le revela los aspectos que quizás deja de lado o que quizás valora en exceso.
Limitaciones.- este principio viene a confirmar la necesidad de tener una gran modestia incluso cuando interpretamos aspectos muy básicos del paciente o de exploraciones complementarias. Incluso recientemente se describen signos semiológicos en un campo tan manido como la radiografía de tórax.
6.- Inferencia a la mejor hipótesis.-
Cando tenemos dos hipótesis que pugnan para explicar un cuadro dlínico procedemos a lo que Bacon llamó “experimento crucial”, consistente en una prueba o ensayo capaz de decantar la balanza hacia uno u otro lado. Ejemplo.- ¿Tendinitis de rodilla o meniscopatía? Para dilucidarlo la prueba mas resolutiva es la resonancia magnética de rodilla.
Limitaciones.- los autores laman la atención que aplicar este prncipio puede darnos una seguridad en un diagnóstico que tal vez no tenga. Por ejemplo, en el caso que exponíamos, podemos detectar una meniscopatia que no sea responsable de la molestia de rodilla, y en cambio dicha molestia venir de un defecto enla estática, un diagnóstico que nunca realizaremos a partir de una exploración complementaria.
7.- Inferencia Bayesiana.-
La prevalencia de las enfermedades proporciona diferentes valores a las exploraciones que realizamos. Una maniobra meniscal en el entorno de las Consultas Externas de un Hospital tendrá una mejor sensibilidad y especificidad que en Atención Primaria. La perspectiva bayesana tiene un impacto directo en la práctica clínica.
Limitaciones.- los estudios de campo sobre rendimiento de exploraciones complementarias no siempre pueden aplicarse a la clínica real, y si lo hacemos, podemos llegar a conclusiones equivocadas.
Comentario final.-
En la clínica práctica tenemos muchos materiales semióticos que pueden dividirse en: ruido, es decir, datos semiológicos sin interés para la resolución del problema clínico que afrontamos,  core-diagnostic-value, eso es, datos fundamentales que nos van a orientar hacia el diagnóstico, materiales que corresponden a otros diagnósticos también presentes pero que pueden desviarnos del diagnóstico que ahora mismo nos interesa… Cuando un clínico afronta un reto diagnóstico se dota de unos datos semiológicos y los procesa mediante conocimientos organizados que ha adquirido. Los principios epistemológicos que hemos revisado nos indican que si el clínico no piensa previamente en un diagnóstico concreto puede aplicar exploraciones complementarias que le afianzarán en una orientación incorrecta.  Asumimos que los diagnósticos que se nos ocurren son los únicos posibles.
Por otro lado damos diferentes valores a los datos semiológicos que encontramos. Un error en la asignación de los pesos conduce a diagnósticos arriesgados.

Francesc Borrell
Barcelona 


Vídeo recomendado.-  VIAJE AL INTERIOR DE LA CÉLULA.

Ofrecemos a nuestros lectores este vídeo educativo que nos muestra el interior de una célula y las principales estructuras que la componen. En primer lugar la animación nos muestra la matriz extracelular de la membrana. La cámara atraviesa la membrana de la célula y aparece el aparato de Golgi, (formado por las vesículas desprendidas del retículo endoplásmico). La función del aparato de Golgi es la secreción, así como  la distribución de proteínas a la membrana y otras partes de la célula. Vemos a continuación una partícula no identificada –puede ser por ejemplo una partícula tóxica que ha atravesado la membrana celular desde el tubo digestivo- que es fagocitada por un lisosoma. Los lisosomas poseen enzimas digestivas y su misión es justamente limpiar el citoplasma de partículas extrañas o incluso tóxicas que pueden haber atravesado la membrana, o destruir organelas citoplásmicas de la propia célula para reciclarlas. La célula tiene unas dimensiones espaciales estables gracias a los microtúbulos que de manera muy dinámica se construyen y reconstruyen constantemente, y que se organizan alrededor del centrómero, una estructura compuesta por dos centriolos en ángulo recto, localizados cerca del núcleo. Esta estructura tendrá un papel clave en el momento de la mitosis.
El clip nos muestra a continuación las mitocondrias, antiguas bacterias que viven en simbiosis y se reproducen mediante su propio ADN (las heredamos por vía materna). Las mitocondrias producen la energía de la célula gracias a metabolizar la glucosa y formar ATP, el combustible de la célula, (recordemos el famoso ciclo de Krebs y los famosos citocromos, tan presentes en la metabolización de fármacos). Finalmente el vídeo nos presenta el retículo endoplásmico, que rodea el núcleo y ocupa una buena parte del citoplasma. La parte mas externa no contiene ribosomas adheridos, y va formando las vesículas que navegarán hacia el aparato de Golgi. Estas vesículas contienen proteínas. Los ribosomas forman las proteínas a partir del RNA mensajero que se ha formado en el interior del núcleo. Algunos ribosomas están libres, otros adheridos al retículo endoplásmico, el llamado rough endoplasmic reticulum. Las proteínas formadas por los ribosomas adheridos al retículo endoplásmico penetran en el interior de dicho  retículo endoplásmico, y las proteínas que forman los ribosomas libres son capturadas por otras proteínas, o bien se adhieren a las vesículas, siendo transportadas al aparato de Golgi.

La Redacción.-


BOLETIN IATROS DICIEMBRE 2012


CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Ian McWiney, in memoriam. International Network Narrative Medicine,
Comentario de libros.-  Pharmageddon de David Healy.
Webs de interés.-  Ray Moyniha, contra la medicalización de la vida cotidiana.
Video/audio- I Blasco: telómeros y envejecimiento.
Artículo comentado.-  A. Tomassello. Why be nice? Better not think about it.   

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Noticias.- 
Ian McWinney
*In Memoriam Ian McWinney: ha traspasado el que fuera pionero de la llamada “medicina centrada en el paciente”. Desde estas páginas le rendimos un sentido homenaje, y no hay mejor manera de hacerlo que evocando uno de sus artículos mas inspirados:


*International Network for Narrative Medicine.- Co-Sponsored by the Centre for the Humanities and Health at King¹s College London and The Program in Narrative Medicine, Columbia University, New York
June 19-21, 2013 At King¹s Guy¹s Hospital Campus, London
Conference Objectives:1. To convene broad international interest in the place of narrative knowledge and practices in health care 2. To expand our appreciation of the role of creativity in the care of the sick 3. To focus on global narrative health care futures 4. To sharpen and critique narrative concepts in relation to clinical practices and training methods 5. To examine current goals in teaching, research, and clinical care  6. To articulate the risks of narrative practices in health care  7. To strategize means of influencing mainstream clinical  institutions  8. To raise the visibility of narrative concepts and methods in health care policy discourse  9. To interrogate how Illness Narrative should be theorized  10. To situate Narrative Medicine in the context of other clinical and scientific developments such as ŒPersonalised  Medicine.
Call for papers Submission of abstracts  Abstracts should be no more than 400 words and sent to  julia.howse@kcl.ac.uk by 5th January 2013.


Comentario de libros.-

Pharmageddon, ¿libertad para prescribir?
Juan Medrano, Psiquiatra. Bilbao.

David Healy: Pharmageddon. Berkeley: University of California Press, 2012
ISBN: 9780520270985

Pocos autores más adecuados que David Healy (Dublin, 1957) con una mayor base para sostener la crítica del enfoque psicofarmacológico y de las empresas del sector. En particular, nuestro autor, que ejerce desde hace años en Gales y ha desempeñado diversos cargos en entidades y asociaciones relacionadas con la Psicofarmacología, es un erudito de la historia de esta disciplina, después de haber entrevistado a los más destacados de sus iniciales profesionales en un triple volumen –“The Psychopharmacologists”- que junto con la investigación y recopilación que ha realizado a lo largo de los años en diversas fuentes daría pie después a dos textos imprescindibles para comprender la preponderancia del abordaje farmacológico de los trastornos mentales: “The antidepressant era” y “The creation of Psychopharmacology”. No solo eso: Healy ha sido también un documentado perito contra los laboratorios fabricantes de ISRS en demandas por asesinatos o suicidios cometidos por pacientes tratados con este grupo de antidepresivos. Se da la circunstancia de que a finales de 2000, después de exponer sus planteamientos críticos contra estos medicamentos en una conferencia, vio cómo se le retiraba una oferta firme para ser profesor en un departamento de la Universidad de Toronto que contaba con una generosa subvención para investigación por parte de al menos un fabricante de ISRS. Las tribulaciones y dificultades por las que atravesó Healy en esa ocasión y su razonado alegato contra los ISRS pueden leerse en otro libro: “Let Them Eat Prozac”. También Healy se ha destacado por alegar que el espectacular auge del diagnóstico de trastorno bipolar tiene mucho que ver con la promoción de medicamentos licenciados para tratarlo, como se plasma en “Mania: A Short History of Bipolar Disorder”. Por último, Healy alerta en toda su obra crítica contra los engaños de la industria de los ensayos clínicos, a partir de la reforma de 1962 de la FDA que constituía a estos procedimientos como herramienta de valoración y validación de los nuevos fármacos, y ha sido un pionero en la denuncia de la ignominiosa práctica del ghostwriting, en virtud del cual señeras figuras de la Medicina académica firman, a cambio de sustanciosos honorarios, artículos acerca de medicamentos y de sus virtudes sin fin que en realidad han sido redactados por escritores especializados en tan específica actividad.  

Pharmageddon es esencialmente un compendio y una actualización de la denuncia de Healy contra las farmacéuticas, crítica centrada en especial sobre ensayos clínicos y necesariamente polarizada en los psicofármacos, por la profesión del autor. La tesis de Healy es que las farmacéuticas han hackeado lo que pretendía ser el sistema de seguridad ideado en 1962 por el senador demócrata Kefauver y lo han pervertido. Primero, han conseguido mantener las patentes (objetivo inicial, precisamente de Kefauver, que quería acabar con ellas; ver a este respecto un reciente artículo de Greene y Podolsky en el New England Journal of Medicine) y después han hecho suyos los ensayos clínicos aleatorizados, con lo que en la práctica durante años han sido los fabricantes de la llamada Medicina Basada en la Evidencia. Entre las afirmaciones, documentadas, de Healy, hay algunas que son tan inquietantes como vergonzantes para quienes practicamos la Medicina.

Por ejemplo, nadie tiene acceso a los datos "crudos" de los ensayos promovidos por la industria. Los laboratorios los guardan y no dejan que nadie los vea, aunque recientemente GSK, uno de los gigantes del sector ha anunciado que a partir de enero permitirá el acceso a sus datos de profesionales debidamente acreditados y que obtengan un permiso especial de un panel de expertos. Esta política coincidiría con el giro que una de las grandes revistas médicas, el British Medical Journal, quiere dar a la publicación de ensayos, al anunciar que solo aceptará los originales cuyos autores se comprometan a facilitar datos anonimizados de los pacientes cuando se formule una solicitud razonable al respecto, y gozaría además del apoyo de los investigadores que realizan ensayos, a juzgar por una reciente encuesta publicada por la misma revista. Hasta que esto se generalice, los datos de los ensayos son reservados, propiedad del promotor, e incluso quien participa como investigador en un ensayo solo puede ver los datos derivados de su actuación, pero no los generales, lo que como señala Healy no es precisamente una práctica muy respetable. También nos cuenta que la industria maquilla esos datos y convierte intentos de suicidios en abandonos del ensayo, por ejemplo. Asimismo, sesgan la selección de pacientes, variables, etc., y dan muestras de un dominio de las artes estadísticas. Healy explica hechos sorprendentes, como que con las técnicas de Fisher, el hecho de que se registren 6 suicidios con el fármaco a estudio frente a ninguno con placebo no representa un hallazgo estadísticamente significativo. En general, asegura, los secundarismos pesan mucho menos que los (supuestos) efectos terapéuticos en la valoración estadística, gracias a que los enormes N de participantes que manejan estos ensayos y que supuestamente aumentan la potencia del estudio sirven en realidad para sobredimensionar la efectividad y diluir la toxicidad.

Llegado el caso, los fabricantes no dudan en maquillar los resultados de los ensayos, nos cuenta Healy, que aporta datos apabullantes sobre el llamado "estudio 329", en el que se valoraba la paroxetina en niños. Los resultados, muy desfavorables para el fármaco, fueron hábilmente maquillados por una ghostwriter y plasmados en artículos firmados por académicos de relumbrón. A partir de ahí, el laboratorio promocionó fuera de indicación el producto, una actuación por la que recientemente se le ha impuesto en EEUU una multa por una cantidad mareante.

Healy D.
Asegura Healy que los laboratorios configuran un auténtico poder; controlan toda la investigación por su potestad de conservar los datos y por la torpeza y falta de cintura de las agencias nacionales sobre fármacos. Y su actitud, llegado el caso, es de presión y amenaza. Healy cuenta su propia experiencia personal con artículos rechazados por los servicios jurídicos de revistas (incluido nada menos que el British Medical Journal) por miedo a demandas de los fabricantes. Más tarde, nos informa, ha conseguido publicarlos en otros medios de menor “impacto” sin ningún problema. Pero parece que las grandes revistas hacen bien en ser cautas y evitar publicar trabajos que incomoden a los laboratorios, a juzgar por el caso, de este mismo año, del danés A. Perner, que ha sido amenazado con acciones legales y una demanda millonaria por el fabricante de hidroexietil almidón (HES), un producto utilizado para la reposición de volumen sanguíneo sobre el que Perner publicó en el New England Journal of Medicine un estudio en el que encontraba una asociación con fracaso renal y hemorragias potencialmente letales cuando se emplea en pacientes con sepsis grave. Este comportamiento del fabricante, tildado abiertamente de “bullying en algunos medios, puede contribuir a que el HES cobre fama entre la población general como algo más que un producto cuya aparición en la orina de deportistas sugiere que ha sido utilizado para camuflar la toma de EPO.

A un nivel más directo, Healy describe como ejemplo de actitud chulesca una reunión en el Royal College of Psychiatrists, destinada a fijar actuaciones para intentar despegarse de la industria, a la que entre otros acudió el autor. Estuvieron presentes también representantes de laboratorios. Uno de ellos advirtió a los distinguidos psiquiatras asistentes de la necesidad de realistas y de no olvidar que a buen seguro sus planes de pensiones estarían invertidos en acciones de farmacéuticas (no perdamos de vista que durante años han sido un valor seguro). Bien pensado, este es un argumento muy interesante, y que remarca la complicidad de los médicos en esta cuestión. La industria farmacéutica es el malo necesario de toda esta historia, el personaje cuya perversidad permite ocultar los rasgos menos favorables de los otros dramatis personae –los prescriptores- que olvidando sus complicidades viven cómodos en una supuesta virtud. Y no solo se trata de que quienes extendemos recetas seamos más o menos perpetradores de injusticias financieras por los contenidos de nuestras peculiares y particulares inversiones para el día de mañana. Pocos están realmente limpios de culpa, después de años de recepción de pichigüilis, asistencia a congresos, cursos, jornadas y saraos diversos (con la administración sanitaria haciendo la vista gorda, en el mejor de los casos) o de retribuida participación en ensayos observacionales.

El éxito de la promoción de los fármacos y de la idea de que la actitud terapéutica ante cualquier enfermedad o factor de riesgo es necesariamente farmacológica ha conducido a un gasto en la partida medicamentosa escandaloso no solo por su cuantía, sino por la falta de rigor en cuanto al uso de los fármacos. El reciente éxito editorial en Francia de Debré y Even con su “Guide des 4000 médicaments utiles, inútiles ou dangereux”, sobre el que se ha hecho eco la prensa española, como por ejemplo, El Mundo, ha servido para revelar la influencia de la industria farmacéutica y lo desordenado de la prescripción su país, donde se consumen más antibióticos que en cualquier otro de la UE, salvo Grecia, y cuyo gasto porcentual en fármacos supera al de Alemania o el Reino Unido (aunque queda por debajo del de Irlanda o Hungría; puesto que la reseña del British Medical Journal de donde se extraen estos datos, no menciona a España, habrá que deducir que nuestro gasto es menor que el de estas naciones y podremos por ello consolarnos con el mal de muchos).

Conocemos también de la mano de Healy algunas cuestiones curiosas, como que una de las ventajas que supuestamente aportaba la olanzapina cuando fue presentada ante la FDA es que provocaba una menor dislipemia que otros antipsicóticos, algo que es más que dudoso y que Healy considera una manipulación de los datos. Otra anécdota es que la duloxetina fue concebida y comercializada inicialmente para la incontinencia urinaria y solo después de comprobado el riesgo arritmogénico de d-fluoxetina (que era la verdadera apuesta de futuro del fabricante en el mercado de la farmacoterapia para la depresión) se optó por “rescatar” a la duloxetina para que llegara a ser el antidepresivo comercialmente exitoso que es en la actualidad.

Pero además de criticar las andanzas y artes de las farmacéuticas, las ventajaas que les depara el sistema de patentes y la complicidad gustosa de los prescriptores, que mantienen el privilegio de ser los intermediarios necesarios en el mercado de los fármacos, Healy se centra en el modelo actual de la Medicina Occidental, que parece aspirar a tratar factores de riesgo más que no enfermedades. Una Medicina normativa que entiende de números (resultados de análisis, por ejemplo) más que de los problemas de las personas. Evoca así las reflexiones de Petr Skrabanek, otro irlandés (de adopción en este caso) que denunció hace unos 15 años “La muerte de la Medicina con rostro humano”. La Medicina que entiende de concentraciones séricas, de valores normales, de factores de riesgo, deja al sufrimiento humano en un segundo plano y el médico, en una práctica sustentada por esa filosofía, puede ser perfectamente reemplazable por un ordenador. La quintaesencia son, precisamente, los ensayos clínicos, en los que el investigador vive una relación clínica con el paciente presidida por los cuestionarios, las escalas, lo normativizado, y deja de lado por completo a la persona de su paciente. A este respecto cuenta Healy la anécdota de un médico que seguía en un ensayo clínico a un paciente al que entre dos visitas se le amputaron ambas piernas, sin que el médico, más atento a formularios y pantallas, se diera cuenta de ello hasta que el paciente se lo hizo notar.

Cualquier reflexión crítica sobre la práctica sanitaria acostumbrada debe ser bienvenida, y Healy es asiduo a la hora de sacudir la conciencia profesional de los psiquiatras. Uno siente por ello una especial simpatía por el autor irlandés. Sin embargo, algunos contenidos de Pharmaggedon incomodan. Hay algún gazapo aislado que defrauda al lector por cuanto resta peso y trascendencia a las afirmaciones del autor. La crítica del generoso uso de las estatinas no aporta, ni de lejos, datos tan suculentos, ni de lejos, como se ofrecen acerca de antidepresivos o antipsicóticos. Tal vez ello se deba a que las estatinas no forman parte –hoy por hoy- del arsenal terapéutico de la Psiquiatría, aunque hay que decir que se ha sugerido que las estatinas, que como fármacos panacea tendrán pocos rivales, podrían tener una acción antidepresiva. Pero el uso extremo de las estatinas, apoyado en los hallazgos numéricos de los estudios epidemiológicos, es más que discutible. Este mismo año, JAMA recogía una editorial de Redberg and Katz que concluía que no existe una base científica para el uso de estos medicamentos en varones de 55 años con hipercolesterolemia que no tengan otros factores de riesgo como hipertensión o antecedentes familiares, en especial teniendo en cuenta que estos productos, como cualquier otro fármaco, tienen efectos secundarios, entre los que mencionan los cognitivos y la diabetes (citan también de pasada los musculares, a veces erróneamente identificados como anergia depresiva). Para estos autores, “por cada 100 pacientes con hipercolesterolemia que tomen estatinas durante cinco años, se prevendrá un infarto de miocardio en uno o dos pacientes”, lo que a pesar de ser “un resultado significativo” supone también que “un paciente desarrollará diabetes y que al menos un 20% experimentarán síntomas discapacitantes como debilidad muscular, fatiga o pérdida de memoria”.

Las lagunas que citamos y el tono partisano desvirtúan un tanto el valor de Pharmaggedon. En particular resulta chocante que Healy asegure que los fármacos nuevos son más tóxicos que los antiguos, sin aportar datos concluyentes (o al menos los que facilita no se lo parecen a quien suscribe). En el grupo de los antidepresivos los ISRS son menos eficaces que los tricíclicos, y los antipsicóticos "atípicos" no han mejorado sustancialmente los resultados de los "típicos", como revelan estudios ya clásicos como el CATIE o el CuTLASS, pero de ahí a decir que además de relativamente decepcionantes son más tóxicos o peligrosos hay un largo trecho. A este respecto, por cierto, un reciente preprint compara antipsicóticos típicos y atípicos para terminar concluyendo que no se pueden alcanzar conclusiones válidas por cuestiones estadísticas, metodológicas e incluso relacionadas con las escalas utilizadas en los estudios. Parece que el haloperidol es, efectivamente, más incisivo y que la olanzapina produce más síndrome metabólico y es más activa (o menos perjudicial) sobre los síntomas negativos, pero los autores no pueden afirmar mucho más. Otro ejemplo de que o bien falla la metodología de investigación o bien falla síntesis ulterior de los resultados.

A pesar de sus fallos, Pharmaggedon, como toda la obra crítica de Healy, es un aldabonazo para que las conciencias de los psiquiatras (y en esta ocasión, de todos los médicos) revisen sus prácticas, sus complicidades explícitas o implícitas e incluso la filosofía asistencial que subyace a su actividad cotidiana. Aunque solo sea por eso merece nuestro aplauso.

Referencias.-
Arie S. Ending the French love affair with drugs.  BMJ 2012; 345: e6996
Bellver JM, López A. Un nuevo enemigo para la industria farmacéutica. El Mundo, 14/09/2012 [Texto completo]
Coombes R. GlaxoSmithKline grants researchers access to clinical trial data. BMJ 2012; 345 doi: http://dx.doi.org/10.1136/bmj.e6909
Godlee F. Clinical trial data for all drugs in current use. BMJ2012;345:e730 [Texto completo]
Greene JA, Podolsky SH. Reform, regulation, and pharmaceuticals--the Kefauver-Harris Amendments at 50. N Engl J Med 2012; 367: 1481-3 [Texto completo]
Hartling L, Abou-Setta AM, Dursun S, Mousavi SS, Pasichnyk D, Newton AS. Antipsychotics in Adults With Schizophrenia: Comparative Effectiveness of First-Generation Versus Second-Generation Medications: A Systematic Review and Meta-analysis. Ann Intern Med. 2012 Aug 14. doi: 10.7326/0003-4819-157-7-201210020-00525. [Epub ahead of print] [Texto completo]
Ludka FK, Zomkowski AD, Cunha MP, Dal-Cim T, Zeni AL, Rodrigues AL, et al. Acute atorvastatin treatment exerts antidepressant-like effect in mice via the l-arginine-nitric oxide-cyclic guanosine monophosphate pathway and increases BDNF levels. Eur Neuropsychopharmacol 2012 Jun 6 [Epub ahead of print]  [Abstract]. 
Perner A, Haase N, Guttormsen AB, Tenhunen J, Klemenzson G, Åneman A, et al. Hydroxyethyl starch 130/0.42 versus Ringer's acetate in severe sepsis. N Engl J Med 2012; 367: 124-34 [Abstract].
Redberg RF, Katz MH. Healthy men should not take statins. JAMA. 2012 Apr 11; 307:1491-2. 
Rathi V, Dzara K, Gross CP, Hrynaszkiewicz I, Joffe S, Krumholz HM, et al. Sharing of clinical trial data among trialists: a cross sectional survey. BMJ 2012;345:e7570 [Texto completo]
Roehr B. GlaxoSmithKline is fined record $3bn in US.BMJ2012; 345 :e4568
Wojcik J. Pharma giant threatens Danish scientist. Science Nordic, July 24, 2012 [Texto completo].

Juan Medrano
Bilbao

Webs de interés.- 

Ray Moyniha
Ray Moyniha es un periodista especializado en el tema del sobrediagnóstico médico. En esta ocasión hemos buceado en el portal de Ray donde se encuentran clips de vídeo, acceso a artículos y propaganda de sus libros. Ray Moyniha ha escrito sobre la diabetes gestacional, la viagra femenina, el síndrome de la desmotivación,las medicinas alternativas y, en fin, sobre la medicalización de la vida cotidiana. En general su llamada a la prudencia en el uso de nuevos términos, y a una mayor ética entre los profesionales de la salud y la Industria Farmacéutica parecen afortunadas y necesarias, aunque otras opiniones tendrían que analizarse con mayor profundidad, por ejemplo su defensa de que las medicinas alternativas tengan presencia en los medios académicos.

Encontrará el portal en:

La Redacción.-

Artículo comentado.- 
Why be nice? Better not think about it
Michael Tomasello
Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology, D-04103 Leipzig, Germany
Trends in Cognitive Sciences December 2012, Vol. 16, No. 12


M.Tomassello

Recordarán de Tomassello:  Los orígenes culturales de la cognición humana. Amorrortu. Buenos Aires, 2007. En su momento nos ocupamos de este magnífico libro (ver Octubre 2008), dedicado a una exploración detallada de las conductas innatas de los bebés y el nacimiento del lenguaje. En el artículo que comentamos Tomassello se ocupa de un tema que ha preocupado desde Rousseau: ¿es el hombre bueno por naturaleza o por cultura?

Tomassello cree que el ser humano ha sido sometido a una dura prueba de supervivencia que seleccionó a los primates mas cooperadores, a aquellos que se interesaban por el bienestar de los demás incluso a costa de pérdidas personales. Una conducta de este tipo es en cierta manera “antinatural”, (arriesgar la vida por otros seres humanos contradice por ejemplo la tesis del gen egoísta), y debería dejar cierta “huella” psicológica. Y a eso va el artículo que comentamos.

Tomassello revisa diversos experimentos realizados en laboratorio como en condiciones de vida cotidiana. Se trata de juegos sociales tipo “el prisionero”, en que las conductas de cooperación benefician al conjunto de jugadores, pero las conductas egoístas pueden beneficiar aún mas a quien las protagoniza, a condición de que los demás prosigan con una conducta de cooperación. Un detallado análisis de este tipo de juegos puede consultarse en: L Cañas. El falso dilema del prisionero, Alianza Ed, Madrid 2008.

El problema de ser cooperador antes que pensar en el propio beneficio, es que podemos ser engañados con facilidad. Eso conecta con la teoría de la decisión -que examinamos en el Boletín de Septiembre 2012 – de Kahnemann, según el cual tenemos dos sistemas de decisión, uno rápido y otro lento. Pues bien, Randt et al (1) realizaron 10 experiementos: en la primera serie de dichos experimentos vieron que los participatnes que respondían más rápido a las pruebas eran también los mas cooperadores. Entonces cambiaron algunas normas del experimento y en medio real, (no de laboratorio), provocaron que los participantes tuvieran que decidir de manera muy rápida, o por el contrario tuvieran que reflexionar ante de tomar una decisión. Los individuos que tenían que decidir de manera intuitiva tendían a conductas de mayor cooperación. Es decir, en la medida en que estamos demoramos una decisión y nos damos tiempo para pensar la mejor conducta posible, adoptamos una perspectiva de mayor beneficio personal.

Otro autor, Haidt (2), encontró que las personas realizamos la mayor parte de nuestros juicios morales sin reflexionar, basándonos en las emociones que nos provocan las alternativas a elegir. Tomassello estudió a niños en la primera infancia y pudo demostrar también que estos infantes eran mas generosos en la medida en que su conducta era menos reflexiva. En la segunda infancia y ante situaciones parecidas los niños reflexionan mas y adoptan conductas mas egoístas. En conclusión: “ The outcome is that most humans,
most of the time, have the intuition that their first best choice is either to cooperate or else to conform to the expectations of others – which also means, most often, to cooperate.”


1-Rand, D. et al. (2012) Spontaneous giving and calculated greed . Nature 489, 427–430
2-Haid t, J. (2012) The Righteous Mind , Palgrave

Francesc Borrell
Barcelona.

Vídeo/audio recomendado.-

Conferencia  Premio Becas Grifols 2012
María Blasco: bióloga, doctora, CSIC, Directora del Centro Nacional Investigaciones Oncológicas desde 2011.
Telómeros y Envejecimiento.

Accesible por cortesía de la Fundación Grifols en (versión audio):


Nota: La presentación de la Dra Blasco, a cargo de la Dra. V. Camps, es en catalán, pero la conferencia se efectúa en castellano.
Comentario.- El acortamiento de telómeros en las células normales del cuerpo humano determina que las células humanas mueran después de un número de divisiones, (senescencia celular). Las cancerosas, por el contrario, tienen la telomerasa que prolonga los telómeros y evita la muerte programada.  Por otro lado el porcentaje de telómeros cortos favorece la aparición de determinadas enfermedades y una mayor mortalidad. En ratas de laboratorio la terapia génica consigue alargar los telómeros de células normales y retrasar el envejecimiento. Hasta aquí la conferencia… pero, ¿a dónde nos conduce una terapia génica de este tipo en la especie humana? Si consiguiéramos retrasar el envejecimiento y la aparición de enfermedades crónicas en la población que pudiera pagarse este tratamiento… ¿no cometeríamos una injusticia con el resto de personas? Y si todas pudieran pagarse este tratamiento, ¿no deberíamos renunciar a las actuales tasas de natalidad, cometiendo una injusticia con los “no nacidos”?

La Redacción.