BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS Comité Editorial: Francesc Borrell. Juan Carlos Hernández Clemente. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.
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BOLETIN IATROS, NOVIEMBRE 2015.


CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Boletín del Grupo comunicación y Salud
Comentario de libros.-  Stefan Zweig. Montaigne. Traducción de J. Fontcuberta. Acantilado. Barcelona, 2007. Weston A. Las claves de la argumentación. Ariel. Barna 2012.
Webs de interés.-  Kayrós. Conversaciones que ayudan.
Artículo comentado.-  A propósito de las emociones y la creatividad. La creatividad vista desde oriente (y 2).- 
Video recomendado.- Enfermería Basada en Evidencias.
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Noticias.- 

Aparece el Boletín del Grupo comunicación y Salud. Encontraréis artículos y referencias bibliográficas de gran interés. Algunas frases memorables de este Boletín que no debierais perderos:

“Dicen que de alguna manera somos administradores de la felicidad de nuestros pacientes, precisamente por dedicarnos a este bien tan preciado, que junto con el dinero y el amor, como dice la canción, son prioritarios. En ninguna otra profesión si tu le dices a alguien abre la boca la abre, o si le dices baja los pantalones los baja. O una palabra tuya, o un gesto mientras auscultas puede generar tanta tranquilidad o tanta angustia”.

Hay dos ingredientes en este equipo, que considero “dos especias básicas en la receta de la vida”: la pasión y el sentido del humor.  Esto nos hace diferentes… Recuerdo una entrevista que le hicieron a Steve Jobs poco antes de morir; le preguntaron cual era el elemento clave que le había ayudado a dar salto en su vida personal y profesional, y el contestó: LA PASION ¿por qué la pasión? Y dijo: “porque yo no habría aguantado la cantidad de fracasos que he tenido si no hubiese estado apasionado por lo que hacía

Todo esto y mas en:



Comentario de libros.-


Stefan Zweig. Montaigne. Traducción de J. Fontcuberta. Acantilado. Barcelona, 2007.
Stefan Zweig ( -1942) fue uno de los escritores mas leídos de su generación, hasta que los nazis empezaron con la quema de libros, los suyos en lugar preeminente.

Zweig con su esposa
Zweig tuvo que huir y se refugió físciamente en EE.UU, y mentalment escribiendo  biografías sobre personajes tan atribulados como él mismo. Pese a que la escritura figura como excelente arma psicoterapèutica, en 1942, presa de una profunda depresión, se sucida en Petrópolis, junto a su segunda esposa.

Jaume Vallcorba recupera para Acantilado sus mejores títulos, entre ellos esta deliciosa biografia de Montaigne. Otras obras de Zweig serían:  «El mundo de ayer», «Novela de ajedrez», «Impaciencia del corazón» (editado también como «La piedad peligrosa»), «Calidoscopio» (en particular los relatos «Noche fantástica» y «Mendel el de los libros»), «Momentos estelares de la Humanidad», «Fouché», «Carta de una desconocida», «Castellio contra Calvino. Conciencia contra violencia», «Balzac» y «La lucha contra el demonio».

Pero volvamos a Montaigne. Según refiere Zweig:  “No se puede ser demasiado joven, ni tampoco carecer de experiencia y desengaños, para poder apreciarlo como es debido, y su pensamiento libre e imperturbable es aún más beneficioso cuando se muestra a una generación que, como la nuestra, ha sido arrojada por el destino a una catarata mundial de proporciones catastróficas”.

El primer contacto que tiene Zweig con Montaigne le parece un autor anacrónico.... Cada época tendemos a pensar que es major que las anteriores.... lo que Popper llamó “historicismo”. Pero la llegada de los nazis cambió su percepción: “Es en esta hermandad de destino cuando Montaigne se convierte en mi hermano indispensable, en mi amigo, mi amparo y mi consuelo, pues ¡qué desesperadamente parecido es su destino al nuestro!”

El interés de Zweig es un interès primariamente humano, incluso diria psicológico, y solo secundariamente lo analiza en tanto que  escritor. Vemos a un Montaigne reacio a entrar en confrontaciones,  mas racional que emocional, ducho en latín y griego (sus mentores le hablaban en latín durante su infància), que es muy sincero en sus limitacions,( cuéntase que cuando estalló la epidèmia de peste en  Burdeos, siendo alcalde, huyó despavorido  diciendo a sus partidarios que “ya os advertí que no tengo coraje”), y cuya verdadera pasión era encerrarse en su Castillo, en la torre que le servia de biblioteca, y dedicarse a la lectura y meditación.
Montaigne

“Ya nadie sabe si su casa y sus bienes le pertenecen, si mañana vivirá aún o estará muerto, si seguirá siendo libre o caerá prisionero, y Montaigne, ya anciano, escribe en 1 5 88 : «En esta confusión en la cual nos encontramos desde hace treinta años, todo francés, sea en particular, sea en general, se encuentra a cada momento a punto de sufrir un vuelco completo de fortuna».

Montaigne también tuvo su caída del caballo, y ésta se produjo en  1568. Al noble señor Michel Eyquem de Montaigne (1533-1592), de 35 años,  aquella caída casi le cuesta la vida (nos cuesta bastante imaginar lo peligroso que en todas las épocas ha sido montar a caballo, acostumbrados a manejar coches con 120 caballos...), pero como  ocurrió con  Pablo de Tarso los ojos se le abrieron: dejó sus cargos en la magistratura de Burdeos para retirarse a sus posesiones en el Périgord y dedicarse por entero a leer y escribir.  Es notorio que su estilo es un tanto deslavazado, pasa de un tema a otro citando en todo momento a los clásicos, (¿disponía de fichas?, ¿subrayaba los textos?.... qué tipo de metodología usaba?...) como si de un diálogo se tratara. Recordemos que su padre había alquilado los servicios de institutrices y profesores para que asimilara el latín como una lengua viva desde la mas tierna infancia.  Lo mismo charlaba con ellos sobre los gustos o costumbres de la época que sobre la fealdad, los miasmas o la oratoria. Un estilo hasta cierto punto intimista, pues no dudaba en reconocer sus limitaciones, su falta de ambición, la necesidad de reconocer y conocer la opinión de las demás personas… 

"Filosofar es aprender a morir", se suele citar de Montaigne,  y Zweig  nos muestra a una persona razonable en tiempos de locura, que trata de vivir su soledad  pero sin  rehusar  un somero  contacto con otros seres humanos….  ¿Qué  persigue Montaigne como ideal de vida? ¿Quizás su otra frase mas famosa…. Què sais je?... ¿O quizás simplemente tener una vida intelectual digna?…
Pablo Oliveres
Murcia.


Weston A. Las claves de la argumentación. Ariel. Barna 2012.

Manual de bolsillo que compendia mucha literatura académica, algo así como los apuntes de retórica de un buen estudiante. No le preocupa a Weston las estructuras gramaticales ni los silogismos que encierran los argumentos, sino trazar unas reglas sencillas –en total 44- que contengan la mayor parte de lo conocido sobre el arte (¿y ciencia?) de la argumentación.

Weston A.
El libro se estructura en 9 apartados con unas 5 reglas de media por apartado. El primero es el mas importante: cómo escribir argumentos cortos. El autor justifica la preeminencia de este apartado porque entiende que los argumentos largos vienen de los cortos, incluso un ensayo tiene por germen un argumento corto.  Construya usted un buen argumento corto y … hèlas! ya le aparecerán los largos por  yuxtaposición.

La construcción de los argumentos cortos debieran seguir, según Westn, 6 reglas de oro:

*Identifique las premisas y las conclusiones. Es decir, distingamos con claridad cual es la conclusión  de nuestro argumento y en qué la fundamentamos.
*Desarrolle las ideas en su orden natural.  Lo de “natural” no me parece expresión acertada…. Mejor entendamos por “natural” el orden lógico de una exposición, el orden si se quiere pedagógico. Podemos enunciar la conclusión seguida de las premisas que la sustentan, o al revés, pero el nexo entre ambas tiene que estar bien hilvanado.
*Parta de premisas fidedignas.  Hay que analizar concienzudamente de donde partimos, y a ello dedicará sus esfuerzos en otros apartados, en particular cuando trata de las generalizaciones.   Quizás peque Weston de ingenuo pensando que  la gente va a ser escéptica con las premisas de sus argumentos por el simple hecho de quererlo… ¡Precisamente un fanático lo es por su incapacidad de ser auto-critico con sus premisas! El escepticismo nada puede contra lo que cada cual entiende por sagrado, o por lo que cada cual considera  su auto-estima…. El primer paso para lograr una visión crítica sobre los propios argumentos que manejamos es ese desasimiento del orgullo sobre lo que creemos o dejamos de creer.
*Sea concreto y conciso. Demasiadas palabras confunden…
*Céntrese en lo sustantivo, no en las connotaciones.  Weston entiende por connotaciones argumentos que se derivan del principal… algo así como sinónimos del argumento fundamental. Si nos despistamos y damos preeminencia a estas “derivadas” del argumento fundamental corremos el riesgo de: a) demostrar que en realidad no hemos entendido  bien el asunto en discusión; b) perdernos por los Cerros de Úbeda.
*Sea coherente en el uso de los términos.  Weston da un gran valor a la claridad de los conceptos e incluso dedica uno de los apéndices al tema de las definiciones.

Me sorprenden un par de aspectos de este enfoque. En primer lugar que no argumenta mejor quien se ciñe a unas normas de estilo, como  nos invita Weston, sino quien es capaz de hacerse preguntas, (algo que parece alejado de las preocupaciones de Weston). De hecho Sócrates ya lo mostró con claridad en sus diálogos, su famosa  mayéutica.  Los buenos argumentos nacen de una incomodidad… ¿por qué eso es así y no de otra manera? ¿por qué hay algo y no nada?

La incomodidad  de una situación solo la nota quien la sufre, no quien se beneficia. Luego el buen argumentador es alguien que practica a diario la empatía de interrogarse sobre la realidad desde  ángulos lógicos diferentes, desde roles sociales diferentes, desde encarnaduras diferentes. Ello supone un ejercicio de modestia, de solidaridad y sobre todo de desasimiento, porque comprender las razones de los otros muchas veces implica renunciar a privilegios propios.

De todas maneras este par de objeciones no disminuye el valor de tener compendiadas las reglas básicas de  una buena argumentación. Una temática cada vez mas cuidada en todas las carreras universitarias, como atestiguan los concursos nacionales de oratoria y deliberación.

Francesc  Borrell
Sant Pere de Ribes. Barcelona.

Webs de interés.- 


Kayrós – Conversaciones que ayudan


Página webconcebida como un espacio para facilitar la reflexión, la comunicación y la planificación cuando estamos enfermos y/o estamos cuidando a alguien enfermo. El proyecto busca afrontar con naturalidad esta realidad de que somos humanos, frágiles, vulnerables, mortales. Para ello apuesta por ayudar a reformular las amenazas que cada uno afronta en la vida y aumentar los recursos de que dispone para ello, persiguiendo disminuir el sufrimiento, físico y emocional, que acompaña estas situaciones de fragilidad. Kayrós – Conversaciones que ayudan pretende rescatar, promover y desarrollar nuestra capacidad de comunicación y nuestras habilidades relacionales para afrontar los desafíos de la enfermedad que antes o después, directa o indirectamente, a todos nos van a afectar a lo largo de nuestra vida. 

Juan Medrano
Bilbao.

Artículo comentado.- 


A propósito de las emociones y la creatividad. La creatividad vista desde oriente (y 2).

Emotions and creativity, East and West
James R. Averill et al.
Asian Journal of Social Psychology (2001) 4: 165-183
http://people.umass.edu/jra/studiesofemotion/articles/creativity/EastWest.pdf

En el Boletín Iatros del mes de Octubre analizaba este artículo aparecido en el año 2001 en la revista asiática de psicología social. Entonces me centraba en la arquitectura de la emoción, vista desde el prisma de estos autores: distinguen el temperamento emocional, en la base mas biológica del individuo, los esquemas emocionales adquiridos en su desarrollo infantojuvenil, y los síndromes emocionales, en plena coalescencia con las pautas culturales.
En la segunda parte de este complejo artículo los autores defienden una tesis que como mínimo me llama la atención: cuando evaluamos la creatividad, las culturas occidentales tendemos a priorizar la novedad, mientras que las culturas orientales dan más peso e importancia a la autenticidad. Esta diferencia en el énfasis puede estar relacionada con la orientación individualista (hacia uno mismo) de occidente y la orientación colectivista (hacia el colectivo) propia de oriente.

Hemos mencionado novedad y autenticidad como parámetros que legitiman una acción humana como creativa, pero a estas dos características hay que juntarle la efectividad. Efectividad se refiere a que consiga el fin que se propone, es decir, que impacte en el terreno de las emociones si se trata de una obra de arte, o en el terreno económico si fuera un avance tecnológico…   La efectividad es compleja dado que depende de… a)con qué valores se mida, b)porque en general se mide a posteriori (con lo cual no podemos saber a ciencia cierta si la ocurrencia será o no efectiva), y c) porque algo puede ser efectivo para el individuo y no para el grupo y viceversa.

Muchas innovaciones en el terreno  de las ciencias aplicadas  son efectivas pero meras imitaciones algo mejoradas. Pensemos en los fármacos “me too”.  Empero  algunas de estas mejoras suponen a la larga  verdaderos avances sociales.  No podemos descartar que en ocasiones lo meramente cuantitativo acabe en salto cualitativo. E incluso es difícil adivinar si un avances es cuantitativo o encierra el germen de un salto cualitativo…

Novedad, autenticidad, (que la nueva propuesta refleje valores y creencias del individuo que las propone) y efectividad….  De acuerdo, he aquí unos posibles parámetros para juzgar una propuesta, una acción o una ocurrencia como creativa… ¿Qué sería entonces una emoción creativa?

Podríamos especular que hay dos niveles de emociones creativas: aquellas que experimentamos en la intimidad de nuestra particular vida, y las que ofrecemos a los demás como caminos de experimentación o percepción.

Si empezamos por las primeras cabe decir que cualquier transformación de uno mismo implica transformación de las emociones, y viceversa.  Los niños odian las espinacas pero en un acto de transformación puede que empiecen a apreciarlas, (sobre todo si las condimenta Ferrán Adrià). ¿Es esa una emoción creativa? En cierta medida sí, por autenticidad y efectividad. Desde luego le faltaría el marchamo de novedad…. Mas bien nos limitamos a saborear algo que otros muchos han descubierto hace muchos siglos… Podemos hablar mas de ajuste al contexto social que de creatividad.

Ahora bien, cuando apreciamos por nosotros mismos emociones cotidianas, aunque dichas emociones estén profusamente descritas en otros lugares, no dejan de ser descubrimientos genuinos que nos hacen avanzar en nuestra particular biografía. En este sentido si vemos la creatividad como un descubrimiento personal, el descubrimiento de nuestras fibras emocionales y la manera de reaccionar al mundo con mayor efectividad, (de manera mas ajustada y eficaz), el componente de novedad pierde importancia.  Somos creativos a nuestra manera. En realidad un lector capaz de disfrutar de Proust o Balzac siempre es alguien que ha realizado estos micro-actos de creatividad en su vida íntima.


Los autores del artículo creen que  cualquier aspecto antes citado de las emociones puede ser objeto de manipulación creativa: estados emocionales, síndromes emocionales, esquemas emocionales, respuestas emocionales, rasgos emocionales, siempre y cuando cumplan los tres criterios de efectividad, novedad y ser auténticos. Para fundamentar esta opinión revisan trabajos que comparan diferentes ámbitos socioculturales. Me ha interesado la descripción que realizan del test de creatividad emocional que tiene en cuenta la preparación (la predisposición a reflexionar y aprender de las experiencias emocionales del pasado), la novedad (la tendencia a experimentar emociones diferentes o nuevas) y la efectividad/autenticidad (tendencia a expresar emociones persuasiva y honestamente). Las personas que puntúan alto en este test están mejor capacitadas para expresar sus emociones, refieren haber vivido más experiencias traumáticas, están más abiertos a nuevas experiencias y son menos autoritarias que quienes puntúa bajo.

Seguramente hay una correlación entre estas personas creativas en lo personal, y las personas creativas en lo social, es decir, personas que muestran caminos de percepción emocional “diferente” a otras. ¿No es esa la misión de todo artista que se precie? Desde luego no es artista quien quiere, sino quien logra exactamente eso, una conexión con un público (aunque sea minoritario), para mostrar nuevas maneras de percibir aspectos de este mundo, (he aquí la clásica discusión de si la gastronomía es o no un arte).

El artista se ve abrumado por lo que en este artículo aparece bajo el rótulo de “El debate 4-7”. Este debate o mejor, conflicto, se establece entre sentimientos morales, (4 a entender de los autores,  compasión, pena, vergüenza y perspicacia) y las “pasiones” emocionales, las 7  emociones de alegría, ira, tristeza, miedo, asco y deseo.

Los 4 sentimientos morales serían innatos y se corresponderían, según los autores, a las 4 virtudes humanas de benevolencia, justicia, corrección y sabiduría. Las 4 virtudes, relacionadas con los 4 principios, construyen los bloques de los ideales de cada individuo, aquello por lo que merece la pena luchar. Para finalizar concluyen que las 7 emociones sobrepasan y pesan más que los 4 principios, por eso los clásicos se referían a las emociones como “pasiones”…  El carácter invasivo de las emociones son las que nos arrastran a actuaciones límite que provocan el aprendizaje del individuo. Se produce un conflicto entre ideales y emociones-pasiones…

Posiblemente los autores quieren cerrar la complejidad humana en unos esquemas que tienen mucho de teóricos. Concedamos, sin embargo que quizás acierten cuando vaticinan que al final cada individuo se tendrá que reacomodar con las pautas de su sociedad, y en las sociedades orientales tendentes al colectivismo el conflicto está servido cuando surgen ambiciones tendentes al enriquecimiento personal…  Como se compadece esta aseveración con el desarrollo de la economía capitalista en China, por ejemplo, sería una interesante aplicación  de estas ideas….

Eva Peguero
Barcelona.



Vídeo recomendado.-

ENFERMERIA BASADA EN LA EVIDENCIA

Explicando lo que es la Enfermeria Basada en Evidencias a los ciudadanos: Azucena Santillan



Programa televisivo "Cita Previa" emitido el 21 de Noviembre de 2013: Explicación dirigida a los ciudadanos sobre el concepto y necesidad de la enfermeria basada en evidencias.







 BOLETIN IATROS, OCTUBRE 2015.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-Noticias.-  Nace la revista Folia Humanística.

Comentario de libros.-  Charles Rosen. El piano: notas y vivencias.

Webs de interés.-  The Spudd

Artículo comentado.-       Emotions and creativity, East and West

Vídeo recomendado: Gregori Luri- Trastornos del aprendizaje.
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Noticias.-

Nace la Revista Folia Humanística, en Open Acces, de la Fundación Letamendi.- Bajo el lema de “Salud, Ciencias sociales y Humanidades”  nace una nueva revista de libre acceso. En el primer número destacan los artículos de Victoria camps, Gómez Pin, y de los dos directores de la revista, Francesc Borrell y Marc Antoni Broggi. Podeis descargarla aquí.
En relación al modelo centrado en el paciente y aspectos relativos a la investigación de dicho modelo puede seros de interés: Brocher foundation: "Ethical aspects of Participant-centred research Initiatives" October 1st-2nd, 2015


Comentario de libros.-



Charles Rosen. El piano: notas y vivencias. Ed. Alianza Editorial. Madrid 2011.-

¿Por qué algunos concertistas leen  la partitura y otros la tocan de memoria? ¿Es posible interpretar una partitura compleja en una primera lectura? ¿Cuáles son las virtudes y limitaciones del piano y cuánto hay de mito en su afinación? ¿En qué sentido afecta el envejecimiento a un concertista profesional?  Si usted es un melómano empedernido, como quien escribe estas líneas, se habrá preguntado estas y otras cuestiones, y agradecerá la honestidad con que las responde Charles Rosen. Pero el libro que comentamos ofrece algo mas que la vivencia de un concertista profesional, nos ofrece un apasionado periplo por la historia del piano. Y quizás uno de los aspectos de esta historia, -oculto a todo historiador que no sea pianista-, es lo mucho que ha influido sobre los compositores las limitaciones y sonoridades propias del instrumento, desde el clave al pianoforte, y de éste al piano moderno.


Charles Welles Rosen (1927 – 2012) fue concertista, pedagogo, catedrático de Literatura Francesa, compositor y escritor. Muy recomendale “The Clasical Style”, un libro de anàlisis musical donde desfilan los grandes compositores europeos del siglo XVIII y XIX. Por cierto, un libro que pueden leer en versión inglesa en formato pdf y gratuito.

Los primeros años de su formación fueron influidos notablemente por Rosenthal, a su vez alumno de Litz. De Rosenthal son bastantes concepciones clásicas en la manera de entender y tocar el piano.  En 1951 lo encontramos estudiando literatura francesa en Paris, con una beca Fullbright. Su vida de concertista vendría de la mano de Columbia, siendo reconocido sobre todo por su interpretación de Beethoven y Debussy.  En sus últimos años de carrera musical estudió e interpretó  música atonal. Pero regresemos a este libro que, de alguna manera, es un libro de culto, un libro de los que se realizan nuevas ediciones sin que nadie se preocupe lo mas mínimo en publicitarlo.



“Cuerpo y mente” es el título del primer capítulo: “una interpretación puede ser tanto una reacción muscular instintiva del cuerpo como un acercamiento razonado”.  En efecto el pianista interpreta cada obra hasta la saciedad… literalmente puede leer un libro, (no muy profundo, por ejemplo de género policíaco, especifica Rosen), mientras interpreta una obra.  La complejidad del hábito en su mas excelsa expresión, añadiríamos, pero… ¡Ay…!, lo que ganamos en seguridad lo perdemos en expresividad. El verdadero intérprete adapta su cuerpo “al esfuerzo gimnástico” de un Beethoven o a la ligereza de un Debussy, y de la experiencia física pasa a la melódica.   “El peligro del piano y su gloria es que el pianista puede sentir la música con todo su cuerpo sin tener que escucharla”…. de lo que deduce que “hay que escuchar al piano”, escucharlo no en un sentido de grabar mediante un artilugio  la propia interpretación, sino hacer consciente lo que estamos tocando. Ganar un estado de consciencia que nos haga estar en posición de receptores, además de ejecutores, de la música producida.

La interpretación pianística es un constante ejercicio de consciencia: el músico  “cuando mejor trabaja la técnica es cuando la parte involuntaria de la mente se hace con el control de un modo mas completo”. Esta basculación de la automaticidad a la reflexión se pone de relieve cuando obligamos a un aprendiz a interpretar una pieza musical a un ritmo deliberadamente lento. Ocurre que a veces es incapaz. Sin embargo este ejercicio es muy adecuado para hacer mas reflexiva la interpretación.

No se asuste el potencial  lector por los pentagramas que encontrará esparcidos aquí y allí. No son imprescindibles para comprender el fondo del asunto. Además puede recurrir a Internet para escuchar los fragmentos que le propone el autor, (donde por cierto también encontrará interpretaciones y otros documentos de Rosen). Las anécdotas de conciertos propios y ajenos trufan una obra que de fondo nos dice algo importante: para ser un buen músico no basta ser un virtuoso, hay que desarrollar una comprensión histórica de lo que interpretamos. Pero vayamos a las preguntas iniciales:
¿Por qué algunos concertistas leen  la partitura y otros la tocan de memoria? En realidad todos saben de memoria las piezas que van a interpretar….  La partitura la tienen para recordar, “por si acaso” o meramente como un amuleto que les da seguridad. A medida que los concertistas envejecen tienden a situar las partituras abiertas…  “por si acaso”… Los niños tienen una retentiva asombrosa. Se da el caso, como refiere Rosen, de alumnos que ven interpretar por primera vez una pieza relativamente compleja a su profesor, y por la pereza de leer la partitura son capaces de reproducirla “de oídas”.


      



 ¿Es posible interpretar una partitura compleja en una primera lectura?  La velocidad de lectura es variable, sobre todo para pianistas no profesionales. En general el pianista no profesional interpreta  mejor de memoria, pero algunos pianistas se ven limitados precisamente por la falta de memoria. Sin embargo cuando hablamos de pianistas profesionales su capacidad de lectura puede ser extraordinaria. Litz, por ejemplo, era capaz de interpretar  sin errores partituras de altísimo nivel, (se cuenta la anécdota de que interpretó a primera lectura obras del joven Grieg). Sin embargo la modulación de voces, o pequeños detalles interpretativos son imposibles en una primera lectura.
¿Cuáles son las virtudes y limitaciones del piano y cuánto hay de mito en su afinación?  El piano es un instrumento a medio camino entre un instrumento melódico y de percusión. Ello le proporciona una gran versatilidad. Casi puede interpretar cualquier  melodía de cualquier instrumento, aunque para partituras melódicas (para violín, por ejemplo), deberán adaptarse a riesgo de una importante pérdida de sentido.

       ¿En qué sentido afecta el envejecimiento a un concertista profesional?  Las grabaciones son peores que los conciertos. En las grabaciones puede apreciarse pequeñas fluctuaciones en el tempo, obligando a tediosas repeticiones o a echar mano de cortes. Pero, ¿resulta ético editar una pieza de piano? También  este tema lo aborda Rosen. Observen esta afirmación: “una unidad de interpretación requiere una visión a gran escala del tempo, incluso cuando hay una gran cantidad de rubato o cambios de velocidad, y un control del timbre para unificar toda la obra” (pág. 173).  El pianista saca lo mejor de su instrumento calibrando el impulso de sus dedos sobre las teclas: cuando pulsa un acorde puede fragmentar el sonido del acorde para subrayar algunas notas. Es decir, toca hasta 10 notas a la vez, pero puede calibrar un relieve de las diferentes notas.  Me pregunto…. ¿qué efectos biológicos conlleva un control motriz tan importante? ¿Tienen los pianistas un perfil de morbimortalidad específico?

Francesc Borrell Carrió.

Sant Pere de Ribes, Barcelona.


Amartya Sen. La idea de la justicia. Editorial: Santillana Ediciones Generales,  2010
Amartya Sen dedica el libro a la memoria de John Rawls quien en 1971 publicase su conocido libro La teoría de la Justicia. A lo largo del libro, ahora reseñado, el autor  critica de modo constructivo el libro de Rawls y lo va comparando durante muchas páginas del mismo con el libro escrito por Adam Smith: La teoría de los sentimientos morales, para a su vez, ir construyendo su propia idea de la justicia. Amartya Sen desde el principio deja claro que no pretende una teoría de la justicia trascendental y que no se centrará en la búsqueda de una justicia perfecta, lo que denomina Institucionalismo trascendental, el cual  en su búsqueda de perfección se dedica  de manera primaria a hacer justas las instituciones por lo cual no se ocupa de las sociedades reales. Por el contrario, sí tratará de seguir la senda abierta por otros teóricos de la Ilustración que optaron por enfoques comparativos y que se ocuparon de las realizaciones sociales resultantes de instituciones reales y comportamientos reales. 


Sigue la senda de Adam Smith, el marqués de Condorcet, Jeremy Bentham, Mary Wollstonecraft, Karl Marx o John Sturat Mill por citar a los más relevantes. Todos ellos estaban implicados en comparaciones entre sociedades que ya existían o que podían existir pero no reducían su análisis a la búsqueda trascendental de una sociedad perfectamente justa. Así el propio autor nos dice que “este libro es un intento de investigar comparaciones basadas en realizaciones que se orientan al avance o al retroceso de la justicia”. Amartya Sen aboga por una teoría constructivista de la justicia que no se confine a la elección de instituciones,  ni a la identificación de esquemas sociales ideales sino por una comprensión de la justicia cuyos argumentos y logros no puedan ser indiferentes  a las vidas, experiencias y realizaciones humanas.
Para comprender mejor el contraste entre una visión de la justicia basada en esquemas y una visión de la justicia basada en realizaciones recurre a una antigua distinción de la literatura sánscrita sobre ética y filosofía del derecho: “Consideremos dos palabras diferentes, niti y nyaya, que se emplean para referirse a la justicia en sánscrito clásico. Entre los principales significados del término niti está idoneidad de las instituciones y corrección del comportamiento. En contraste con  niti, la expresión nyaya entraña un concepto comprehensivo de la justicia realizada. En esta línea, las funciones de las instituciones, las reglas y la organización, a pesar de su importancia, han de ser evaluadas en la perspectiva más amplia e inclusiva del nyaya, que está ligada de manera ineludible al mundo que realmente surge y no sólo a las instituciones o reglas que tenemos por casualidad”.  Según Sen esta perspectiva enfocada a la realización también hace más fácil comprender la importancia de la prevención de la injusticia manifiesta en el mundo, en lugar de buscar lo perfectamente justo.


Sen afirma que lejos de planteamientos teóricos cerrados en sí mismos y trascendentales, para determinar cómo puede avanzar la justicia hay una necesidad básica de razonamiento público que implique  argumentos diferentes y perspectivas divergentes. Según el autor el razonamiento público es crucial en la búsqueda de la justicia, algo ya propuesto por Adam Smith cuando hacía referencia al espectador imparcial en su Teoría de los sentimientos morales. Al igual que da importancia al razonamiento público también lo hace sobre la pluralidad de razones que pueden ser razonablemente ajustadas en un ejercicio de evaluación. Para el autor hay una clara conexión entre la objetividad de un juicio y su capacidad de soportar el escrutinio público. El autor, frente a las formas contractualistas de la justicia aboga por ocuparse de asuntos prácticos, lo cual solo puede ser sobre comparaciones. No dice: Los cambios o las reformas para la mejora de la justicia exigen evaluaciones comparativas y no sólo una identificación inmaculada de la justa sociedad o las justas instituciones”.
Por último, Sen  plantea un escenario sobre su idea de la justicia que debe ir más allá de las fronteras de un estado o una región y esto lo ve así “por la importancia y relevancia de los intereses de otras personas para evitar prejuicios y preservar la equidad hacia los demás y en la pertinencia de las perspectivas de otras personas que ensanchen nuestra propia investigación de los principios relevantes para evitar el parroquialismo acrítico de valores y suposiciones en la comunidad local”.
Juan Carlos Hernández Clemente.
Madrid, 2015.

Webs de interés.- 

Una web: The Spudd (http://thespudd.com/)
Página satírica que se proclama como una fuente no fiable de información científica que viene desarrollando su actividad desde hace más de 0 años. En las noticias de The Spudd se encontrarán puyas a los movimientos antivacuna, a las medicinas alternativas (en particular a la homeopatía) y a lo que los anónimos autores de la web llaman “conspiraciones médicas”. Nos cuentan así que el CEO de Pfizer ha dimitido porque no está satisfecho con los mínimos casos de autismo que generan sus productos, que una madre antivacunas ha decidido no alimentar a su hijo ni dejarle montar el coche después de leer que los atragantamientos y los accidentes causan más muertes que las vacunas o todo un cuerpo pseudodoctrinal sobre las estelas químicas y los oscuros designios que permiten entrever.
Juan Medrano
Bilbao

Artículo comentado.- 


Emotions and creativity, East and West
James R. Averill et al.
Asian Journal of Social Psychology (2001) 4: 165-183

Publicado en el año 2001 en la revista asiática de psicología social en colaboración con la asociación japonesa de psicología dinámica, este artículo está de rabiosa actualidad (espero que los lectores hayan disfrutado ya de la última y más exitosa película de Pixar “Del revés”). Aprovechando la coyuntura, ofrecemos a continuación las tres ideas principales seguidas de un resumen del artículo en cuestión.
- Los “síndromes emocionales”, se construyen de acuerdo con las creencias y normas de la sociedad. El proceso de construcción no termina con la socialización del individuo. Los individuos somos capaces de cambiar en el terreno emocional tal y como lo hacemos en el terreno intelectual; y, cuando este cambio es efectivo (se adapta a la situación), novedoso y auténtico (reflejo de uno mismo), hablamos de creatividad emocional.




- Cuando evaluamos la creatividad de una respuesta, las culturas occidentales tendemos a priorizar la novedad, mientras que las culturas orientales dan más peso e importancia a la autenticidad (asumiendo que la respuesta sea efectiva). Esta diferencia en el énfasis puede estar relacionada con la orientación individualista (hacia uno mismo) de occidente y la orientación colectivista (hacia el colectivo) propia de oriente.
- Dado que las emociones expresan los valores de una cultura, las sociedades tienden a ser intolerantes con las respuestas emocionales que se desvían demasiado de las aceptadas (esto sucede tanto en sociedades tendientes al individualismo al expresar emociones nuevas que van hacia el colectivismo y viceversa, en sociedades tendentes al colectivismo cuando se  expresan emociones nuevas que van hacia el enriquecimiento personal). En cualquier caso, la creatividad emocional puede ser una fuente de estrés para el individuo y para la sociedad. En vez de entender el estrés como algo a evitar, debemos verlo como parte del precio a pagar para una vida plena y creativa. ¡Las personas sobreviven en la adversidad y perecen en el confort!.
A continuación un resumen del artículo referido a cómo entienden los autores la arquitectura de una emoción:
Popularmente las emociones se han entendido como respuestas biológicas y primitivas que interfieren con la deliberación y el pensamiento racional y la creatividad. De manera mas actual  se valoran las emociones como proceso de pensamiento que nos permite decidir con rapidez, (la famosa “intuición”). Hoy en día -(el artículo está escrito en el año  2001, aunque la afirmación está a nuestro entender vigente)-,  la línea entre emociones y creatividad parece como una línea fácilmente trazable, siendo el acto creativo un acto que puede partir de una emoción, pero que precisa una elaboración cognitiva para asentarse. Este artículo argumenta que las emociones y la creatividad no sólo interaccionan si no que las emociones en sí mismas son productos de cambio creativo.
Para el análisis de las emociones los autores utilizan la figura que transcribimos traducida a continuación, Figura 1. Procedamos a explicar esta figura:
*Podemos distinguir tres niveles: en el nivel superior se configura el temperamento de la persona, y lo hace a partir de la herencia biológica y de la herencia  social. El genotipo se refiere ha la herencia biológica y el “sociotipo es la suma de la herencia cultural de una persona adquirida durante la socialización.
Los aspectos del genotipo más relevantes para las emociones son los referentes al comportamiento instintivo (sistemas biológicos de comportamiento). De manera análoga podemos hablar de sistemas sociales de comportamiento, que son patrones de comportamiento institucionalizados que ayudan a asegurar la supervivencia de una sociedad.





Figura 1
*Pasemos ahora a la parte media de la figura. El genotipo y sociotipo de una persona, junto con las experiencias de ese individuo conforman sus esquemas emocionales. Son las predisposiciones a responder de determinada manera propias de cada uno. Cabe diferenciar rasgo emocional de estado emocional (el primero perdura en el tiempo y el segundo no). Los esquemas emocionales configuran la manera de sentir de cada cual, es decir, el carácter. Volveremos a estos esquemas un poco mas adelante.
La aportación quizás mas original del artículo residen en el concepto de síndrome emocional. Los síndromes emocionales  son constructos culturalmente definidos que  encarnan los valores de una sociedad.  Nuestra manera de sentir tiene que manifestarse o mejor, encauzarse, mediante síndromes emocionales, formas socialmente válidas de expresar nuestras emociones. Ante una situación concreta se nos ofrecen normalmente diversas posibilidades de reaccionar, y en realidad podemos hablar de diversas emociones simultáneas sobre las que al final prima una de ellas.

El significado de una emoción para una cultura depende de una matriz de creencias culturales (teorías implícitas) respecto de la naturaleza de la emoción (se puede hacer el símil con el significado de las enfermedades como por ejemplo la varicela, que depende de las creencias científicas sobre los microbios, inmunidad, etc). Dos categorías de creencias son relevantes en los síndromes emocionales, las creencias existenciales y las normas o reglas  sociales.
Algunas creencias existenciales son demostrables como por ejemplo que ante la ira las personas desean corregir algo equivocado, y otras son mitos como que una persona explota si la ira no se manifiesta. Ambas son creencias.
Cabe decir que existen reglas al respecto de las emociones (por ejemplo, si no se cumplen las reglas de la ira, no hay ira sino expresiones inarticuladas de rabia y frustración); reglas, que al igual que las gramaticales no sólo dicen como expresarse en cada ocasión si no que ayudan a construir el lenguaje emocional.
Para que un síndrome emocional pueda ser manifestado con pensamientos, sentimientos y comportamientos de un individuo, las creencias y normas relevantes deben ser internalizadas y lo hacen mediante esquemas emocionales que son únicos para cada persona y momento. El estilo de sentir de cada persona es la manera como esta persona hace viable sus emociones en un entorno concreto como estrategia vital.
Los síndromes y esquemas emocionales dan lugar finalmente a un estado emocional que se expresará en un contexto sociopsicológico determinado.  Podemos estar tristes pero no siempre nos echaremos a llorar. Hay limitaciones de entorno. Como también hay facilitadores, contextos concretos que nos invitarán  a llorar, (por ejemplo una película romántica).
Tal como muestra la figura 1 la cultura influencia la vida emocional de los individuos de dos maneras: a través de sistemas sociales de comportamiento que contribuyen al sociotipo y sus influencias en los rasgos emocionales, y a través de teorías implícitas (creencias y normas) que ayudan a construir síndromes emocionales y regulan su expresión. Analizando las diferencias culturales desde el colectivismo versus el individualismo podemos decir en términos generales que las sociedades orientales enfatizan el bienestar del grupo sobre los intereses individuales y en cambio las sociedades occidentales enfatizan los derechos del individuo aunque sea expensas de los beneficios grupales. Estas diferencias influyen en los rasgos emocionales de las respectivas culturas. También hay evidencia de que los individuos de cultura oriental tienden a ser mas reservados o introvertidos en sus expresiones.
Los rasgos emocionales solo asientan límites en el tipo de síndromes emocionales que una persona está predispuesta a experimentar.
Si le preguntamos a una persona de cultura oriental como se siente dirá que no les interesa a los demás porque lo que interesa es la sociedad, el sentimiento general. En cambio en la cultura occidental las emociones individuales son las que legitiman acciones sociales (la ira legitima las respuestas agresivas o el amor legitima  las respuestas sexuales, el dolor el aislamiento social, etc.).
Las emociones están sujetas por tanto a transformación y en este sentido podemos hablar de creatividad emocional, una creatividad que no solo es del individuo, sino de la propia sociedad. Obsérvese como muchas películas antiguas nos parecen infantiles e ingenuas en la expresión de las emociones de sus protagonistas…. El conjunto de la sociedad madura y hace mas compleja la expresión de las emociones mediante una sutil enseñanza y aprendizaje desde edades infantiles de sus miembros.
Eva Peguero
Barcelona

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Gregori Luri.- Una reflexión filosófica en torno a los trastornos del aprendizaje en la sociedad terapéutica.

En el marco de las Primeras Jornadas Moisés Broggi, que este año 2015 han versado sobre los Trastornos del aprendize, el filósofo y pedagogo Gregori Luri disertó sobre el concepto que tenemos de los mismos en la sociedad contemporánea. La conferencia puede seguirse en la web de la Fundación Letamendi.