BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS Comité Editorial: Francesc Borrell. Juan Carlos Hernández Clemente. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.

BOLETIN IATROS, JUNIO 2013

BOLETIN IATROS  JUNIO 2013

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Actividades de la Fundación Iatrós
Comentario de libros.-  Scruton, Usos del pesimismo. Lázaro. La violencia de los fanáticos
Webs de interés.-  Materia.
Artículo comentado.-  La enfermedad celíaca como objeto filosófico.
PROXIMO BOLETIN: SEPTIEMBRE 2013
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Noticias.- 

*Próxima actividad de la Fundación Iatrós: Seminario de Teoría de la Medicina: Medicina Narrativa. Jueves, 6 de junio de 2013. Prof. D. Carlos Rojas Malpica

*Seminario Internacional sobre Medicina Narrativa, Londres, 19-20 de Junio.  En este seminario la fundación tendrá una presencia a través de 3 comunicaciones aceptadas. Ver programa completo:




Comentario de libros.-

Lázaro, José. La violencia de los fanáticos. Un ensayo de novela. Editorial: Triacastela, 2013.  250 pág.

El tema de este libro es el análisis  de la violencia y el papel que tienen emociones y creencias en su origen y mantenimiento. Sin embargo hay otro  tema subterráneo (y del máximo interés) presente a lo largo de la obra: ¿es posible pensar sin ataduras sobre el tema de la violencia?, ¿es posible sincerarnos hasta la médula y admitir el desprecio que a veces demostramos los humanos por la vida de nuestros congéneres?, ¿podemos llegar a alguna conclusión desde el “libre pensamiento “, o estamos  atados irremisiblemente por las convenciones sociales? 
Para contestar estas preguntas el autor opta por mantener un diálogo con un psicoanalista. La estrategia del diván le permite al autor todo tipo de asociaciones libres, de ideas y pensamientos que fluyen sin parar y que nos invitan a una reflexión seria y sincera  a la par que amena.
En las primeras páginas del libro ya diferencia entre grandes y pequeños asesinos a los cuales los correlaciona con distintos tipos de violencia “por un lado la doméstica, la utilitaria, la psicopática y, en general, la esporádica que es la que me parece propia de asesinos pequeños. Por otro lado la violencia creencial, es decir, la terrorista, la bélica, la religiosa, la ideológica y en general la sistémica”.  Será esta última,  la violencia social y política, una violencia que precisa de lo que llama, (parafraseando a Enrique Baca), “la construcción del enemigo”, la que interesará mas al autor. Esta violencia precisará de un proceso de deshumanización “del otro” (o de otro colectivo humano), su cosificación, la pérdida de comunicación con el mismo, su embrutecimiento a nivel simbólico. “La razón básica está en la lucha por el poder, el enemigo se construye y se deconstruye en función de los intereses del poder”, una afirmación que nos recuerda a Sloterdijk, (recuerde nuestro lector la crítica que hicimos de “Ira y Tiempo”).
Aparece entonces una de las tesis mas interesantes de la obra: los mecanismos que dan cohesión tribal son también los que pueden generar la violencia fanática. El terrorista, el fanático, no es una máquina de odiar, sino ante todo una persona que ama e incluso ama en demasía, y responde a una amenaza “hacia los suyos” atacando a otro  grupo que identifica como la personificación de la maldad.  La segunda tesis es que esta fuerza tribal, esta cohesión lograda por rituales, mitos, miedos y esperanzas, es susceptible de ser usada para fines narcisistas. El líder narcisista lo tiene fácil:  “primero se refuerza el narcisismo colectivo de la comunidad de “los nuestros”; al mismo tiempo se procura obnubilar la racionalidad crítica del grupo fomentando todo tipo de sentimientos gregarios; se censuran las disidencias y las diferencias internas que amenacen la cohesión de la tribu; se toleran sin problemas las conductas inmorales de los compañeros mientras no se hagan públicas ni dañen la causa colectiva, se dificulta al máximo el abandono de grupo y se condena a los que logran abandonarlo a una especie de “muerte social”, se convence profundamente a los nuestros de que el vecino es el enemigo y, por fin, se cultiva el odio al “otro”, al “extranjero”, al “enemigo”[…]. “ Un pequeño grupo de iluminados (o de interesados) fomenta el sentimiento  de que “nosotros” hemos sido maltratados por “ellos”; el objetivo suele tener que ver con el control político y la explotación económica de la propia tribu”.
José Lázaro (JL) ha identificado hasta aquí varios aspectos de dinámica grupal e individual que están en la base de la violencia: mecanismos de cohesión del grupo que se orientan hacia la construcción de un enemigo como medio de cohesionarse mas, y que en ocasiones es utilizado por un grupo o un líder con afán narcisista, o como manera de compensar una derrota o una humillación (individual o colectiva). Sin embargo JL nos invita a echar una mirada a lo que pudiera ser la naturaleza humana, al entramado de creencias y emociones que sostienen la violencia.
En primer lugar distingue creencia de teoría y de conocimiento. La  creencia es:  “esas otras afirmaciones sobre la realidad que se presentan, de forma más o menos arbitraria, con valor de verdad absoluta, están cargadas de emotividad, no admiten ser sometidas a crítica, no pueden ser contrastadas por experiencia alguna y confieren a quien las posee el soberbio poder de la certeza intemporal y definitiva”.  Las creencias nos constituyen y  por ese mecanismo de identificación con ellas son difícilmente cambiables. En el otro extremo el conocimiento sin emotividad, el conocimiento basado en pruebas, en experimentos, o en razonamientos.  Conocimientos que substituimos por otros sin dolor ni excesivos remilgos. Entre creencia  y conocimientos tenemos  a  las teorías, las ideas que nos formamos del mundo  y que nos permiten cierto grado de previsión sobre la conducta de las cosas y personas.
En este hurgar en las bases estructurales de la violencia, JL echa mano de dos importantes autores: Le Bon y Pincker. Las creencias conectan con un tipo de lógica que Le Bon llama lógica afectiva, en contraposición a la  biológica, colectiva, mística (o mágica) y racional.  Podemos declarar una guerra o tener un enfrentamiento porque nos sentimos desdeñados o insultados (lógica afectiva) , pero usaremos probablemente un plan de batalla bastante racional, y enardeceremos a las masas mediante una cierta lógica colectiva, apelando a mitos o resentimientos.  Cada uno de nosotros, por su parte, mantiene vivo su cuerpo gracias a la lógica biológica, y se ve influenciado por el pensamiento mágico (lógica mística en versión religiosa o esotérica).  La sociedad humana se sostiene, según Le Bon, por un sabio equilibrio entre  estas lógicas, lo que le da pie a justificar los mitos colectivos y religiosos que cohesionan los grupos.
Por su parte Pincker aporta la idea de que el Estado y la cultura han hecho disminuir la violencia constitutiva del ser humano. Identifica 5 demonios internos que nos empujan a la violencia: la agresividad predatoria,  el afán de dominio, la venganza, el sadismo y la ideología. También cuatro “ángeles buenos”: son las tendencias cooperativas y altruistas: la empatía, el autocontrol, el sentido moral y la racionalidad”.  La ideología queda definida como un sistema de creencias compartido que plantea un proyecto mas o menos utópico y justifica el uso de la violencia ilimitada porque se trata de alcanzar un bienestar infinito”.  Para Pincker existiría cierta base biológica para distinguir entre uno “nosotros” y “vosotros”, es decir, cierta orientación xenófoba, que daría pie a ideologías excluyentes con relativa facilidad.  Tampoco hay que desdeñar la venganza, porque como JL se encarga de recordarnos, “si hay una ley que rige  la mente humana es la ley del talión, nadie ha logrado descubrir otra más auténtica y más profunda. Y la venganza es, ante todo, venganza por la humillación, ya que la agresión violenta es, entre otras cosas, una forma aguda de humillar a la víctima. Sospecho que el perdón es la venganza de las víctimas porque el sentimiento de humillación es el elemento común entre las víctimas de los más diversos tipos de violencia, desde las más suaves a las más brutales. Quizá por eso es un acto de humillación lo que toda víctima exige a su agresor para poder perdonarle”.
El libro se lee con fluidez, la prosa es simpática y clara, y el cierto desorden de materiales en realidad es una estrategia de estilo para permitir al lector dudar de todo y reflexionar con voz propia, una manera de decirle que también él puede opinar. Decíamos que hay toda una reflexión transversal que pone en duda las teorías de pensadores profesionales y elogia la duda, la perplejidad, el desmentirse uno mismo, en pura tradición “Montaigne”. Subyace aquí, recordémoslo una vez más, esta vocación de libre pensador de JL, a la que nos invita de manera explícita pero también con los recursos de su prosa.
Juan Carlos Hernández-Clemente. Madrid.
Francesc  Borrell. Barcelona.


Scruton R. Usos del pesimismo. El peligro de la falsa esperanza. Ariel filosofía. Barna 2012, 217 pág.

Un libro a favor del pesimismo solo podía editarse en una época o momento histórico marcado por la crisis. ¿A favor del pesimismo? Su autor, Roger Scruton, profesor de filosofía en la Universidad de Oxford, sin duda estaría en desacuerdo. A su leal entender hay que cultivar “la dosis ocasional de pesimismo con la que atemperar las esperanzas que de otra manera podrían arruinarnos”, “la voz de la sabiduría en un mundo de ruido” (pag 24).  El libro nos alerta constantemente contra el optimista “sin escrúpulos”, el fanático del optimismo, al que Scruton   imputa buena parte de los desastres actuales. La persona sensata calcula el coste del error, de la apuesta fallida, y evita la falacia del “mejor caso posible”, por ejemplo pensar que ganaremos un concurso literario por el hecho de que nos hace mucha ilusión presentar nuestra novela… Sustituimos la realidad por un sistema de “ilusiones complacientes” (pág. 30).
Según la falacia del “nacido libre” nuestro sino es el éxito. Basta con dejar al niño que despliegue sus aptitudes para que triunfe. Cuando eso no ocurre, véase el fracaso escolar, es que hay una entidad superior, pongamos el Estado, pongamos otra autoridad maléfica, que procura el descarrilamiento de los infantes, por ejemplo para tener mas mano de obra sin cualificar y barata. Para Scruton este razonamiento es pueril y una muestra de este optimismo ideológico. Una dosis de pesimismo, nos dice, nos devuelve a la dura realidad: solo se obtienen resultados académicos con sacrificio. Otra consecuencia de esta falacia es la que llama “terapia liberacionista de RD Laing” (pág 60), que como saben nuestros lectores lideró el movimiento antipsiquiatría de los años 70.  El esquizofrénico era el individuo que se aferraba a su autenticidad. Los niños educados en libertad serán creativos y felices… ¿Y cuando eso no ocurre? En tal caso se echa la culpa a otros, aunque sea mediante falsos recuerdos de abusos infantiles (transferencia de responsabilidad).
Pero aún es peor la falacia de las utopías. “Hay una tendencia en el interior de cada religión para abrazar el absurdo, como una estrategia para cancelar el mundo y sus imperfecciones”, (pag 64). La utopía, una vez construida, es inmune a la crítica, una prueba de que “la sinrazón es infinitamente renovable” (pág  65). Las utopías se asientan en crear una unidad perfecta, y esta unidad autoriza al uso de la violencia, por ejemplo para confiscar la propiedad privada, eliminar fuentes de contra-poder, etc. Es curioso constatar en este punto una coincidencia con Sloterdijk, cuando afirma que  “en cada experimento totalitario encontramos que el primer acto del poder centralizado consiste en señalar a ciertos grupos de la sociedad que merecen ser castigados” (pág 73). Y aunque el utópico sabe que la realización de la utopía debe retrasarse permanentemente, renueva su compromiso mediante sacrificios y víctimas que purifican la imagen de la utopía.
Mediante la falacia de suma cero si alguien gana es que otro pierde. No se crea el valor, sino que se distribuye el existente.  De lo que se deduce que justicia e igualdad son lo mismo. Los  ricos son ricos porque roban a los pobres. Mediante esta falacia, nos dice Scruton, los pobres se cargan de resentimiento, y se ponen en marcha una serie de mecanismo sociales de enrasar “por abajo” , de evitar que la gente destaque, y en definitiva procurar la mediocridad.  Esta sería a criterio de Scruton los movimientos modernos de pedagogía, que persiguen la excelencia para aniquilarla en favor del gregarismo (pág 92-95).
Cuando el lector llega a la “falacia de la planificación”, según la cual los optimistas creen que se puede avanzar mediante un plan colectivo bajo las órdenes de una autoridad central, el lector, digo, empieza a sospechar que Scruton no nos habla de “cualquier” optimista, sino que nos está hablando del optimista político, mas en concreto del socialista, progresista- indignado, o lo que sea. Los dos siguientes capítulos confirman el aserto: falacia del progreso continuado, (le llama en este libro, quizás para disimular,  “falacia del movimiento de espíritu”), y falacia de la igualdad-libertad (también para disimular la llama falacia de la agregación). Scruton cree que los ideales revolucionarios franceses, (igualdad, libertad, fraternindad), no pueden darse al mismo tiempo y con igual intensidad. Cuando en nombre de la igualdad se cierra un club “solo para hombres”, o el Estado impone la legalidad de las uniones homosexuales, nos dice el autor, se impone una determinada visión de la sociedad en detrimento de la democracia. La multiculturalidad sería para Scruton una peligrosa deriva en esta dirección.  
El lector puede sentirse (con razón) molesto en este punto del libro porque no es de recibo colar una crítica política donde hasta este momento estábamos hablando –(o creíamos hablar)- de “optimismo cultural”. Los tres capítulos finales  intentan justificar este vuelco. Por un lado identifica varias estrategias argumentales mediante la que los optimistas izquierdosos, -(por cierto, ¿no los hay también de derechas?)-  intoxican la opinión pública: crear “expertos” que justifiquen este tipo de opciones, transferir la culpa a un grupo o a un adversario para desacreditarlo, usar un lenguaje hermético que dé la impresión de autoridad, y usar cabezas de turco. Aplica el esquema a cuestiones como el divorcio, el aborto o la igualdad de género al punto que el propio Scruton apela a que no se le confunda con “un viejo carca” (capítulo 9).
Ahora bien si el lector tiene paciencia y avanza al siguiente capítulo ve aparecer la tesis fundamental de Scruton: el pensamiento optimista, (socialista- progresista añadimos nosotros), proviene del pensamiento tribal del Neolítico. En la tribu, argumenta el autor, la persona queda sumida en un yo colectivo en el que precisa de un optimismo ciego, confía en un líder mesiánico y cree en todas las falacias que hemos mencionado mas arriba. El pensamiento optimista “sin escrúpulos” sería un tipo de locura que expresaría “los honestos intentos de nuestros antepasados por hacer las cosas bien” (pág 191). ¿Hay entonces esperanza en el  “intento de insertar el precioso virus de la duda en el sistema acorazado e inmune de la ideología progresista”? (pág 192).
Scruton responde afirmativamente y para ello contrapone la ciudad a la tribu, la sociedad civil a la sociedad religiosa, el Occidente ilustrado al Islam dogmático. La tesis fundamental es la siguiente: la sociedad tribal antepone la cohesión social a las posibilidades de cooperación debido a las condiciones extremas en las que habita, donde no hay resquicio para el ensayo-error. Pero las sociedades avanzadas han dado un giro moral consistente en primar el perdón por encima del castigo y la humillación. El paso del Antiguo al Nuevo Testamento es el paso de una sociedad vengativa a una reparativa, y solo esta última está capacitada para modelos avanzados de cooperación. Significa también entender la felicidad como un camino de sacrificio, el perdón y la renuncia a la venganza como uno de estos sacrificios, y la ironía como una forma de perdón (pág 204-6). Pero una visión mas real de nuestras vidas se acompaña de menos pasión por las utopías, lo que sitúa a la persona moderna en relativa desventaja frente al optimista dogmático.

F. Borrell, Barcelona.

RUBRICA IATROS:

Scruton. Libro valorado: Usos del pesimismo

Concepto
Puntuación sobre 10
Comentarios

Interés
6,5
Interesará a libre pensadores y personas estudiosas de las ideologías y formas de adaptarse a la crisis actual.

¿Volverías a leerlo?
5
Solo párrafos concretos

¿Realiza aportaciones significativas?
4,5
Desmitifica el pensamiento intuitivo, nos alerta de las raíces tribales del pensamiento “optimista”, pone en valor el sacrificio y el esfuerzo.


Webs de interés.- 

MATERIA es una web de noticias de ciencia, salud, medio ambiente y tecnología, comienza su andadura. Incluye noticias, entrevistas, elementos multimedia e interactivos con el fin de contextualizar la actualidad científica. Su núcleo son los fundadores de la sección de ciencias del diario Público, que en su momento llegó a ser la más extensa sobre el tema en la prensa europea. 
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  • Los avances en las nuevas tecnologías e internet, analizados en profundidad.
  • La investigación en salud, denunciando los productos milagro de eficacia no contrastada científicamente.
  • La ciencia en la actualidad. La investigación y la tecnología ya no forman parte aislada de la información, así que explicaremos los porqués y los cómos de grandes historias de la política, la economía, los sucesos, los avances sociales y los deportes.
MATERIA no será:

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  • No apoyamos el modelo de crecimiento sobre la elaboración de una masa ingente de contenidos gratuitos, como otras páginas web en el mercado. Creemos en el valor del trabajo periodístico debidamente remunerado como única garantía de calidad y rigor.
Juan Medrano Albéniz, Bilbao.
Mabel Marijuán Angulo, Bilbao.

Artículo comentado.- 


LA ENFERMEDAD CELÍACA COMO OBJETO FILOSOFICO.-

Aún resuenan las protestas de Giovanni Papini por el hecho de que la Ciencia se queda con los problemas concretos y de fácil respuesta para endosar a la Filosofía los más complicados o irresolubles (1). Sin embargo ocurre con asiduidad que las soluciones que nos propone la Ciencia no acaban de satisfacernos, y nos vemos obligados a recurrir en alguna medida a la filosofía para repensar la realidad. Este es el caso de la enfermedad celíaca (EC), que nos comentan Diaz y cols (2).
Hasta la fecha la enfermedad tenía unos marcadores biológicos incontestables, y por tanto la línea entre lo normal y patológico se dibujaba con precisión de geógrafo. Los autores del artículo que comentamos (2) nos advierten sin embargo que cada vez “hay más evidencias sugerentes de la existencia de una nueva entidad: la sensibilidad al gluten no celiaca (SGNC) Durante muchos años, estos pacientes han sido incorrectamente diagnosticados de síndrome de intestino irritable (SII), depresión o fibromialgia, manteniéndoles en dieta con gluten y, en algunas ocasiones, siendo remitidos a Psiquiatría”.

No reproduciremos aquí los criterio diagnósticos de esta nueva enfermedad, pero sí van a interesarnos varios aspectos:



a-Se trataría de un padecimiento que en parte nos dibuja la EC pero en una escala “minor”: diarreas que asemejan el síndrome del intestino irritable, pero también, por orden de frecuencia, “falta de concentración, cansancio, eccema y erupción cutánea, cefalea, artralgias y mialgias, calambres musculares, depresión y anemia”. La EC sumada a la SGNC podría afectar a un 10% de la población general, con una mediana de edad de inicio de 40 años (intervalo de 17 a 63), es decir, dejaría de ser una enfermedad netamente pediátrica.

b-Si hasta la fecha excluíamos a los pacientes que presentaban anticuerpos negativos ahora ya no resulta posible. La certeza de que el paciente padece SGNC será una biopsia intestinal mientras se está consumiendo dieta con gluten. Como esto no lo vamos a hacer en el 10% de la población nos queda el ensayo-error: poner y quitar la dieta de gluten y ver qué ocurre. El peligro de sobrediagnosticar es evidente, y de ello nos advierten los autores del trabajo: “conviene conocer y estudiar mejor antes de dar mensajes contradictorios y de establecer dietas injustificadas”.

Desde la perspectiva filosófica, ¿hemos alterado la “esencia” de la enfermedad celíaca o hemos añadido una nueva entidad (SGNC) a la taxonomía? En otras palabras, ¿podemos estar describiendo formas leves de EC, o estamos describiendo una nueva entidad? En el primer caso estaríamos ensanchando el espectro de la enfermedad, (las notas  fenomenológicas), sobre una misma base fisiopatológica y molecular, (que actuaría de “suelo” ontológico, donde residiría la “esencia” de la definición). Sin embargo tal parece que la base genética no es imprescindible, y tampoco hay un solo camino fisiopatológicos. Personas de base genética dispar llegan a una expresión sindrómica mas o menos  parecida por caminos fisiopatológicos diversos. Al final el “suelo” ontológico es “retire usted el gluten y verá como desaparecen los síntomas”.

Este suelo ontológico queda mejor asentado si apelamos a un “supramodelo” según el cual nuestra especie estaría expuesta a proteínas de difícil digestión a las que se adapta con gran esfuerzo y penalidades. El gluten sería una de las muchas sustancias que provocan este esfuerzo metabólico. Este supramodelo abogaría entonces por encontrar nuevas sustancias para las que se describirían los efectos clínicos. Es curioso que hemos cambiado el modelo metafísico y el cambio no resulta inocuo, pues nos cambia también la percepción de la enfermedad. La enfermedad celíaca ya no es un defecto genético (paradigma de la EC hasta hoy), sino una agresión del entorno, (proteínas inadecuadas a las que nos vamos adaptando a lo largo de milenios). Este modelo metafísico nos invita además a:

1.- Encontrar nuevas proteínas de comportamiento similar: “en tal sentido, se ha descrito que los fructanos, hidratos de carbono que se encuentran en el trigo y que son pobremente absorbidos, también pueden inducir sintomatología similar a la del SII” (2).

2.- Refinar nuestra alimentación apostando por productos no forzosamente “naturales”, sino por productos debidamente “refinados”. Este choque de paradigmas, (el famoso paradigma de lo “natural” versus lo “artificial”), puede llevar fácilmente a personas de pensamiento ideologizado a atacar o mirar con suspicacia esta reformulación del espectro celíaco. Una parte de esta suspicacia puede estar justificada si se aprovecha la alarma que puede generar en la opinión pública para lanzar productos alimenticios caros y poco o nada justificados. Esta afirmación es meramente hipotética y será interesante ver en un próximo futuro si se confirma (3).

Los modelos metafísicos desde los que pensamos la realidad tienen otras resonancias muy interesantes. En el caso que nos ocupa:

a)Para el clínico: hace menos obvia la línea entre lo normal y lo patológico a efectos del gluten como a efectos de otras intolerancias. El síndrome del intestino irritable deja de ser una entidad oscura (y como tal, “de psiquiatra”, obsérvese la apelación que hacen Díaz y cols. supra), para naturalizarse, (sería una expresión del esfuerzo adaptativo).
Además al constatar que algunos pacientes con síntomas poco definidos mejoran al retirarse el gluten de su dieta, provoca en  el clínico una reflexión biológica donde antes quizás solo habitaba otra de cariz psicosocial.

b)Para el investigador. Puede aplicar conocimientos que ya existen en relación a situaciones parecidas, esfuerzos de adaptación genéticos y metabólicos de nuestra u otras especies animales. El mapa conceptual se enriquece notablemente y se generan nuevas hipótesis: ¿hay otros cereales en los que ocurra algo similar a nivel humano o de otras especies?, ¿hay estrategias moleculares similares?, ¿podemos encontrar anticuerpos de rasgos similares cuya mera presencia nos deba hacer sospechar en otras proteínas que tengan comportamientos agresivos similares?, etc .

Para acabar, el caso de la enfermedad celíaca nos muestra como hemos sido capaces de poner en cuestión un paradigma muy sólido de enfermedad basada en un defecto genético para construir un modelo adaptativo menos preciso pero mas fructífero. Ello abre dificultades para el clínico, que debe reconstruir su guión (“script”) de enfermedad (4), complica la línea que separa lo normal de lo patológico, y dentro de lo patológico, los diferentes padecimientos, y puede dar pie a soluciones terapéuticas en las que predomine la visión de “negocio”.

Francesc Borrell, Barcelona.
Vicente Morales, Sant Pere de Ribes.

NOTAS.-
1) Papini G., Pragmatismo. Ed Cactus, Buenos Aires, 2011. Obra original fechada en 1904. 2) Díaz Marugán V, Magallares García L, Fernández Caamaño B, Alcolea Sánchez A, Alonso Canal L, Polanco Allue I. ¿Puede ser el gluten perjudicial en pacientes no celiacos? Evid Pediatr. 2013;9:1.
http://www.evidenciasenpediatria.es/DetalleArticulo/_LLP3k9qgzIh7aNQBiadwmcEHytVoiLMhc1TXy9MJ0TRUR3wYDDHdaLPTzCm2cl3v2NcjxqC8gLocSzbokkM2Lg#articulo-completo
3) Podemos aseverar que en el mundo estrictamente médico esta polémica es difícil, pues dominan los elementos pragmáticos (curar) por encima de los abstractos (estilo de vida), y que será en el momento en que se propongan soluciones de tipo industrial (si llegan) que se producirá.
4)  Schmidt HG, Rikers RM   How expertise develops in medicine: knowledge encapsulation and illness script formation. Med Educ 2007 Dec;41(12):1133-9. Epub 2007 Nov 13.


Vídeo recomendado.-  ¿Para qué sirve la Atención primaria?

Sergio Minué (Escuela Andaluza de Salud Pública), se pregunta: ¿para qué sirve la Atención Primaria? Y de manera mas concreta.... ¿Hay una lección europea en relación a la APS para ser aprendida por otros continentes, por ejemplo EEUU?

BOLETIN IATROS MAYO 2013


CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-

Noticias.- Fundación Iatrós.
Comentario de libros.-  J Gervás, M. Pérez. Sano y  salvo. Los libros del lince. Barna 2013. Marraud H. ¿Es logic@? Análisis y evaluación de argumentos. Cátedra. Anaya. Madrid 2013.
Webs de interés.-  El Museo Vasco de Historia de la Medicina y de la Ciencia “José Luis Goti”
Artículo comentado.- Sobre las emociones: William James y  John S. Morris: How do you feel? 
Video recomendado.- Falacias de la ciencia, de Ben Goldacre
     

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Noticias.- 

Estimados amigos y amigas:
La situación en este momento de los proyectos de nuestra Fundación Iatrós de Teoría de la Medicina y Red Iberoamericana de Humanidades Médicas es la siguiente:
1. El Seminario de Teoría de la Medicina (presencial y con videoconferencia), dedicado este año a la Medicina Narrativa, celebrará su próxima sesiones en las siguientes fechas:
Mayo: 28.- "Influencia de la narratividad en la toma de decisiones médicas". Ponente: Juan Carlos Hernández-Clemente
Quienes deseen participar que por favor me lo comuniquen para enviarles el texto sobre el que se deliberará el próximo día 23.
2. El grupo de trabajo español sobre medicina narrativa ha logrado presentar tres ponencias al próximo congreso de Londres (A Narrative Future for Health Care. Launch of the International Network for Narrative Medicine, June 19-21, 2013). Adjunto el programa preliminar.
4. Nuestros compañeros y amigos de la Universidad Complutense han logrado reiniciar su prestigiosísimo Master de Bioética. La información sobre contenidos, fechas, etc. la podéis encontrar en la web del Departamento de Medicina Preventiva, Salud Pública e Historia de la Ciencia, Sección Docencia, Títulos Propios: http://pendientedemigracion.ucm.es/centros/webs/d519/index.php?tp=Docencia&a=docencia&d=20570.php.
5. Nuestros compañeros y amigos del Servicio de Medicina Interna del Hospital La Paz han organizado las V Jornadas Medicina Interna y Humanidades.

6. Nuestros compañeros y amigos de la Universidad de Coimbra han organizado las IV Jornadas Internacionais de História da Psiquiatria e Saúde.
7. Nuestros compañeros y amigos de la Fundación Castilla del Pino han organizado una serie de cursos y jornadas.
8. Para dar mayor consistencia y difusión a estas y otras actividades estamos acabando el diseño de una página web y trabajando en la búsqueda de nuevas vías para la difusión de nuestras actividades entre todos los interesados de España, Portugal y América. En ambas (y en otras) iniciativas se admiten (y solicitan) colaboraciones.
Se agradecerá cualquier difusión que podáis dar a estas informaciones a través de vuestras redes de contactos.
Como siempre, si alguien no quiere seguir recibiendo estas informaciones no-periódicas, sólo tiene que notificárnoslo.
Un muy cordial saludo

José Lázaro
 Madrid

Comentario de libros.-

J Gervás, M. Pérez. Sano y  salvo. Los libros del lince. Barna 2013.

Gervás fundó en los años 80 un grupo de estudios pionero en muchas cosas, el llamado Grupo CESCA, que entre otras actividades editaba periódicamente un sumario de artículos relativos a la Atención Primaria y la investigación.  Le debemos a aquel grupo, y en especial a Juan, la desmitificación de los tratamientos paliativos con morfina, un tratamiento lastrado por la mojigatería de la época. En el arranque de la reforma de la Atención Primaria mantuve con él una larga polémica sobre el modelo que se debía implantar, si tipo Reino Unido (Gervás), o mediante equipos (como finalmente se sustanció). Posteriormente hemos protagonizado otra interesante polémica que puede seguirse en Internet (*). Estas discrepancias –como diría Russell- son ante todo de caracteres, pero no obstan para que sienta un enorme respeto por su trayectoria profesional y un profundo agradecimiento por sus aportaciones, desde los míticos Boletines CESCA al libro que hoy comentaremos. He destacado el uso de mórficos, y cabe añadir ahora el concepto de prevención cuaternaria, eso es, prevenir que los pacientes no reciban un exceso de cuidados sanitarios que a la postre resulten nocivos. El libro que hoy comentamos, escrito al alimón con su compañera Mercedes, es una síntesis juiciosa de una línea de trabajo en la que al menos llevan comprometidos 15 años, relativa a la prevención cuaternaria.
Gervás J & Pérez M.
La filosofía de fondo del libro queda sintetizada en estos párrafos:
Podemos ver nuestras vidas como analemas terrestres, como curvas cerradas que van y vuelven al punto de origen, del nacimiento a la muerte. Sentirnos vivos, disfrutar de la vida, superar los  inconvenientes y aceptar nuestras limitaciones, eso es salud”.
Un analema consiste en el trazo que realiza el sol cuando situamos su posición cada dia del año a la misma hora sobre un cristal (u otra superficie, ver figura). Nuestra vida dibuja un analema, un circuito, que podemos administrar sabiamente o gastarlo en fiestas y cohetes:
En la salud hay muchos grados: desde el estado de nirvana (de quietud y paz al liberarnos de todas las ataduras), al de éxtasis (de lucidez y plenitud máximas) – reservado a algunos pocos seres excepcionales, como santones y místicos–; desde la salud desenfadada del joven que disfruta de su vida sin percibir ni salud ni juventud, al sano atormentado con miedo continuo a la enfermedad y a la muerte; desde la falta de salud de algunos niños nacidos con terribles deficiencias neurológicas («peor que la muerte», dicen sus padres), al esplendor de los ancianos que sobrellevan sus achaques bailando en la fiesta del pueblo.”
Analema Solar
Sobre esta visión de la vida y la salud Gervás & Pérez identifican unos poderes fácticos que expropian la salud, la manipulan o la objetualizan para hacer negocio de ella:
Se rechazan los inconvenientes de la vida diaria y las variaciones de la normalidad, de forma que todo turba y espanta, y se aceptan propuestas casi del tipo de las que hace la astrología. Finalmente se expropia la salud, término que acuñó Ivan Illich (teólogo, pensador austriaco), y, por ejemplo, la salud del niño la define el pediatra con sus artes y su ciencia, no la madre experimentada ni la abuela.
Así las cosas el sujeto queda fragmentado en padecimientos y enfermedades reales e imaginarias. Poca gente está “sana”, porque hay mucho sano preocupado, mucho sano estigmatizado (etiquetado por un factor de riesgo que no es enfermedad), y mucho enfermo inducido o imaginario. La frase de Farmacriticxs parece un buen resumen: «Estamos desarrollando nuevos fármacos para enfermedades en proyecto». La consecuencia es que “perdemos salud al intentar ajustarnos a cánones médicos y sociales imposibles y muy cambiantes según las culturas, los intereses y el paso del tiempo. La atención va cambiando; por ejemplo, anteayer fueron la hipertensión y el colesterol, ayer la osteoporosis y el tamaño de las mamas, hoy la hepatitis C y la «juventud» vaginal, y mañana serán los trastornos del sueño en la primera infancia”
Gervás& Pérez  (G&P) exponen la consecuencia de la ley de cuidados inversos, según la cual reciben menos atenciones médicas quienes mas lo necesitan. Me ha interesado en particular este párrafo: “Los pobres suelen ser pacientes complejos, con multimorbilidad (más problemas de salud y más variados), y no «encajan» en los procesos semiindustriales orientados a «una» enfermedad con los que se pretende mejorar la calidad de la atención. El efecto final de los protocolos, guías y consensos es el aumento de la desigualdad y de la inequidad en el proceso de atención, el cumplimiento más cierto de la «ley de cuidados inversos»”. Sin embargo deduciríamos que para paliar la ley de cuidados inversos deberíamos intervenir en este estrato poblacional  a nivel preventivo con mayor contumacia, lo que no acaban de afirmar los autores, mas proclives a decir lo que no se debe hacer que a clarificar lo que sí debe hacerse.
En un intento de contrastar las recomendaciones de G&P con unas recomendaciones bien fundamentadas como las del PAPPS, (por cierto, citadas en una sola ocasión en toda la obra, y no precisamente para bien), he construido la siguiente tabla:

PREVENCION PRIMARIA
GERVAS&PEREZ
PAPPS
Concordancia
TABACO
INTERVENIR
INTERVENIR
SI
COLESTEROL
NO CHEQUEAR
SI SEGÚN EDAD Y SEXO
NO
HIPERTENSION
INTERVENIR
INTERVENIR
SI
HEMOCROMATOSIS
NO CHEQUEAR
NO CHEQUEAR
SI
ENDOCARDITIS
NO PREVENIR
NO DEFINE
(consenso internacional: si en valvulares)
NO
MUERTE SUBITA BEBES
NO INTERVENIR
INTERVENIR
NO
MENOPAUSIA
NO INTERVENIR
INTERVENCION MATIZADA
NO
DEFICIT TESTOSTERONA
NO INTERVENIR
NO DEFINE
SI
VACUNAS SISTEMATICAS
INTERVENIR
INTERVENIR
SI
VACUNAS NO SISTEMATICAS
DESCONSEJA
MATIZA
NO
CAIDAS ANCIANOS
INTERVENIR
INTERVENIR
SI

Y en relación a la prevención secundaria:

PREVENCION SECUNDARIA
GERVAS&PEREZ
PAPPS
Concordancia
CANCER ORAL
INTERVENIR
NO INTERNVENIR
NO
CANCER PROSTATA
NO INTERVENIR
NO INTERVENIR
SI
CANCER PULMON
NO INTERVENIR
NO INTERVENIR
SI
CANCER CERVIX
NO CITOLOGIA NO VACUNACION PAPILOMA
SI CITOLOGIA
NO VACUNA
NO
CANCER MAMA
NO INTERVENIR
SI INTERVENIR
NO
MELANOMA
NO INTERVENIR PERO PROTECCION SOLAR
NO DEFINE
---
DOWN Y OTRAS ENF. GENETICAS
NO SE DEFINE
INTERVENCION MATIZADA
NO
CANCER COLON
NO INTERVENIR
INTERVENIR
NO


Las coincidencias con el PAPPS, grosso modo, se sitúan en el 50% en prevención primaria y en un parco 30% en la secundaria.  Por consiguiente G&P van en alguna medida “contracorriente” de un grupo de expertos independientes, que han repasado toda la literatura relevante. Sería deseable en tal caso que las citaciones fueran rigurosas y extensas, pero en el libro que comentamos carece de ellas. Ante la duda, por consiguiente, el lector hará bien en confiar en el PAPPS si desea saber lo que sí debe hacerse:
En el aspecto de conceptos mas filosóficos coincido con G&P en que la vida es una fiesta con caducidad que solo cabe vivirla de manera gozosa. Amargarnos la vida es cosa de tontos, y quien se la deje amargar por chequeos u otras intervenciones médicas cumplirá el viejo aserto de todo buen hipocondríaco: “la salud es un estado pasajero que no predice nada bueno”.  Ahora bien, tengo para mí que la mayor parte de personas saben utilizar cabalmente las oportunidades de prevención con la capacidad de gozar, y el aprensivo lo es con chequeos y sin chequeos. El aserto de que criamos gente sensiblera por exceso de cuidados tiene la contraparte de que mucha gente se despreocupa “a plazos”, (de chequeo a chequeo, y vivo porque me toca). No podemos descartar que en otras épocas estos hipocondríacos a plazos ejercieran como plenipotenciarios, lo que empeoraría su percepción de salud.  Al final brilla un tema que hay que clarificar: ¿la gente es incauta y se deja arrebatar su salud (y lo que se define como salud), o algunas personas “se dejan engañar” de manera calculada? Los que somos rematadamente “anti-Illich” creemos en la inteligencia humana y su capacidad de no dejarse embaucar por oscuras conspiraciones. Si la gente quiere chequeos sus razones también tiene, y quizás la comprensión que G&P muestran por los “anti-vacunas” podrían aplicarla también sobre  este ciudadano del siglo XXI, deseoso de controlar lo incontrolable, cierto, pero no por ello irracional ni irrazonable. 
Gervás J.
Me ha gustado las citas de médicos españoles que intercalan los autores. Ya es hora de reivindicar el talento patrio, qué caramba, sin complejos. También la mayor parte de narraciones que intercalan, aunque la de la vacunación contra la  polio y la CIA como justificación de los asesinatos de varias enfermeras  en Pakistán la pondría en cuarentena…  El libro ganaría interés si se evitaran las repeticiones, se abreviara un 10% y el tono un tanto aleccionador, (alguien diría incluso dogmático) se substituyera por tablas clarificadoras, (lo que sí debemos hacer para mejorar nuestra salud).  Si se reivindica con tanto ahínco el paradigma científico no se comprende una ausencia de referencias bibliográficas, que siempre obligan al autor a un ejercicio de asentamiento argumental.  Unos cuadros o síntesis comparativos de lo que “sí” o “no” recomiendan los autores a nivel preventivo versus Agencias o Task Force Internacionales, ayudarían al debate. Entre tanto bienvenido sea este libro, ni que sea para un higiénico contraste con la ortodoxia. Nos obliga a pensar, lo que no es poco.

(*)Borrell F Gene J La Atención Primaria Española en los albores del siglo XXI.  Gestión Clínica y Sanitaria. 2008; 10(1):3-7.
Gervás J, Pérez M. La necesaria Atención Primaria en España. Gestión clínica y Sanitaria. 2008; 10(1):8-13.

Francesc Borrell
Barcelona.

Marraud H. ¿Es logic@? Análisis y evaluación de argumentos. Cátedra. Anaya. Madrid 2013.

Aristóteles afirmaba en su Retórica que “la retórica es correlativa de la dialéctica, pues ambas versan sobre cosas que, de alguna manera, son conocidas por todos y no las delimita o incluye ninguna ciencia. Por eso todos, en algún grado, participan de ambas, ya que todos hasta cierto punto intentan inquirir o resistir a una razón, defenderse y acusar. Y de ellos unos lo hacen al azar, otros mediante el hábito que nace del ejercicio”.

Todos participamos de la retórica, de la argumentación, aunque muy pocos se hayan formado en ella. Y aquí viene el drama: damos por bueno lo convincente, aunque de fondo los argumentos sean pobres o francamente anémicos.

Huberto Marraud es profesor del Departamento de Lingüística, Lenguas Modernas, Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad Autónoma de Madrid, y es el responsable de la asignatura “conceptos y técnicas para el análisis de argumentos”.  

El modelo para análisis argumental en el que se basa es de base lingüística, y tiene por referente teórico el modelo de Toulmin. Este modelo –creado por este matemático en 1958- opera de la siguiente manera: a partir de una evidencia (datos) se formula una  afirmación o aserción (también llamada proposición o conclusión). Ahora bien los datos no son suficientes para llegar a la conclusión, se precisa invocar una regla, norma, que está en el horizonte de conocimientos, (en el sentido común, si se quiere), y que actúa como garantía (warrant). El respaldo son los datos teóricos, prácticos o experimentales. Finalmente tenemos los cualificadores modales que indican si la conclusión es verdadera, contingente o probable. Completan el modelo de Toulmin las
reservas u objeciones a la conclusión.

¿Por qué es importante este libro para las Humanidades Médicas? Como revisor de varias revistas médicas siempre he encontrado en los artículos que recibo que el apartado de “discusión”  es el más problemático. Los autores en general no profundizan en los argumentos fundamentales de su artículo, por no ver en ocasiones no aprecian siquiera el valor de los datos que aportan, la repercusión de sus conclusiones, en qué medida apoyan o refutan el saber del momento… Quizás el primer paso, (y que no está abordado en el libro que comentamos), sea aflorar la propia argumentación de manera calra y robusta. Luego viene el análisis del magma que irrumpe a la superficie, de los ríos de lava que este magma arrastra pendiente abajo… y aquí sí, este libro aporta diagramas muy claros, reglas bien testadas, y una multitud de ejercicios prácticos que además se comentan de manera pormenorizada.  Muy de agradecer el Apéndice 2 en el que se sintetizan los principales tipos de argumentos y se señalan para cada tipo las preguntas que debemos formularnos para apreciar su robustez.

Para el lector que desee leer algo mas de este tema por Internet  le sugiero:

Una síntesis de la teoría de la argumentación en:
(ver los links asociados a esta presentación, que están muy bien)

El modelo Toulmin está muy bien explicado en:


En relación a Falacias:

Feliz lectura.

Francesc Borrell
Barcelona.

Webs de interés.- 

El Museo Vasco de Historia de la Medicina y de la Ciencia “José Luis Goti”

José Luis Goti fue un entusiasta profesor de Historia de la Medicina en la Facultad de Medicina de La Universidad del País Vasco. En 1974, siendo presidente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, puso en marcha un museo histórico de la Medicina recogiendo objetos aportados por algunos médicos y académicos. Las dificultades para alojar y exhibir la colección fueron grandes, pero en 1979 se abrió la primera sala en la Facultad de Medicina de Leioa, y en 1982 se inauguró oficialmente el museo. 

Concebido como un Museo de Historia de la Medicina, pero también como un Museo de historia de la ciencia y la tecnología, ocupa 1.500 metros cuadrados, distribuidos en 23 salas, de las cuales 4 están ubicadas en la Facultad de Medicina y las 19 restantes en el edificio central de Bibliotecas de la Universidad del País Vasco (Campus de Leioa). Sus diferentes salas muestran un variado contenido desde la Sala de Barandiaran dedicada a la medicina popular, pasando por la cirugía, esterilización, microscopía, pesos y medidas, rayos X, endoscopia, odontología, oftalmología, cardiología, paleontología, ginecología, farmacia, etc.
Cuenta con un patrimonio de 8.000 objetos y unos 7.000 libros de valor histórico-médico procedentes de donaciones de médicos, familiares, instituciones y entidades públicas y privadas de toda Euskal Herria.

Juan Medrano.

Mabel Marijuan Angulo
Bilbao

Artículo comentado.- 

Sobre las emociones: William James y  John S. Morris: How do you feel? 
Interesantes las nuevas aportaciones que sobre el amplio campo de las emociones se encuentran en la bibliografía actual, partiendo de  William James y su artículo ¿Whast is an emotion? en la revista Mind (1884)1 ¿Tu corazón late porque  sientes miedo, o sientes miedo porque tu corazón se acelera?.  Pregunta  que ha dado lugar a una gran controversia  entre los neurocientíficos desde su publicación hasta nuestros días.  En este trabajo Morris JS (2002)2. “How do you feel?”. Expresa, resumido en el esquema de la figura 1 a,  el proceso mediante el cual un estímulo (S) llega al cerebro que tras un procesamiento sensorial genera una salida motora  obteniendo una respuesta emocional (R) que a su vez llegara al cerebro y tras procesamiento sensorial  generará un sentimiento emocional (F). Es decir lo que propuso James fue que en lugar de huir (R) a partir de un objeto amenazador (S) porque tenemos miedo (F), es que  sentimos miedo (F) porque huimos (R): "Los cambios corporales (R) son una consecuencia directa de la percepción del hecho excitante (S)  (figura 1 a). 
Morris JS afirma que este primer modelo de tratamiento emocional ha demostrado ser enormemente influyente, sentando las bases para la teorización reciente, como la hipótesis  del " marcador somático” de Damasio A. El error de Descartes3 y La sensación de lo que ocurre4  [Antonio Damasio intenta explicar con su teoría del "marcador somático" (MS) cómo las emociones influyen en nuestros procesos de decisiones y razonamiento. El MS sería una señal en forma de sensación somatoestésica, que contribuye a optimizar nuestras decisiones y nuestro razonamiento. Mediante un largo proceso de aprendizaje, determinados estados somáticos se asocian a clases específicas de estímulos. Así, frente a situaciones puntuales, el cuerpo entrega una señal en razón de sus experiencias anteriores. Es decir, nuestro organismo a lo largo de su ontogenia va acumulando múltiples asociaciones del tipo situación/estado somático, de tal forma de tener un registro con su historia de variaciones en función de esas situaciones particulares. Frente a nuevas experiencias, dicho registro permitirá buscar alguna situación similar que se haya tenido con anterioridad. De esta manera, si la situación actual es asociada con una experiencia anterior que haya tenido un resultado negativo, el MS “intentará” que rechacemos ese curso de acción. Si por el contrario, la nueva situación se enlaza con alguna experiencia anterior positiva, que permita prever que la decisión tendrá éxito, el MS la promoverá]. 
El enfoque de James 'peripheralist'  se opone  fuertemente,  al de los "centralist" teóricos cognitivos (por ejemplo, Cannon WB5 que sostienen que la  retroalimentación periférica  corporal es demasiado vaga y mal definida para dar lugar a los sentimientos específicos emocionales). Los "Centralists" proponen que los sentimientos emocionales surgen de un "evaluación" cognitiva de estímulos emocionales, y que la retroalimentación corporal (si es que tiene algún papel) se limita a prever  una mejora no específica de los sentimientos producidos cognitivamente. Durante gran parte del siglo pasado, el debate entre peripheralists y centralists estaban centrados en los resultados de experimentos sociales de psicología6 los mecanismos neurales subyacentes han permanecido en gran medida sin investigar y desconocidos. Un reciente estudio realizado por Critchley7t al., sin embargo,  da las medidas en esta área altamente controvertida, y proporciona datos de neuroimagen funcional que abordan las cuestiones planteadas por primera  vez por William James.
Los trabajos de Critchley et al.,  y sus  resultados indican distintos roles funcionales de la amígdala y la ínsula. Estos roles contrastantes pueden ser perfectamente conceptualizados en términos de William James en su modelo de la emoción (Fig. 1 b). Los resultados sugieren que la amígdala está involucrada en la traducción temprana del procesamiento sensorial en respuestas emocionales automáticas (S → R), y la  ínsula  está involucrada en la transferencia de estas respuestas automáticas emocionales en sentimientos subjetivos emocionales (R → F) (Fig. 1b). Debido a la extensa conexión anatómica entre la ínsula y la amígdala, la segregación completa  de la función entre estas estructuras es poco probable.  Los datos proporcionan una fuerte evidencia de funciones especializadas para la amígdala y la corteza de la ínsula en el procesamiento emocional. A pesar de tener  respuestas autonómicas periféricas ausentes en los  pacientes con PAF (fallo autonómico puro), todavía aportan sentimientos emocionales, aunque la intensidad de estos sentimientos es muy reducida en comparación con los sujetos control8.  Esta observación presenta un potencial problema para la propuesta  original de William James de que los sentimientos emocionales son totalmente dependientes de la percepción que automáticamente provocó cambios corporales lo que tal vez  requiera una modificación del modelo de James  en el cual el sistema periférico autónomo (y no-autónomo) el feedback (R)  interactúa con el central, consciente, procesamiento "cognitivo"  de los estímulos emocionales (S) con el fin de producir "sentimientos" emocionales (F) (Fig. 1b). El Estudio de Critchleyet al.  indica que la corteza de la ínsula podría ser una estructura crucial integrativa en el corazón de tal  modelo jamesiano modificado. Comprender el procesamiento funcional  intrínseco y extrínseco  de la conectividad de la ínsula podría proporcionar la clave, por lo tanto, para la conciliación de  los enfoques “centralists” y “perifericalists” en una aproximación a la organización  neural  de la emoción humana.
1-James, W. ((1884)). "What is an emotion?" Mind  9: 188–205.
2.-Morrisj, J. S. (2002). "How do you feel?" Trends Cogn Sci 6(8): 317-319.
3.- Damasio, A. R. (1994). "Descartes' error and the future of human life." Sci Am 271(4): 144.
 4.-A, D. (2001). La sensación de lo que ocurre. Ed. Debate
5.-WB, C. (1927). "The James-Lange theory of emotion: a critical examination and an alternative theory." Am. J. Psychol 39: 106–124.
6.-Schacter, D. L. a. S., J.E. (1962). "Cognitive,social and physiological determinants of emotional state." Psychol. Rev 69: 379-399.
7.-Critchley, H. D., C. J. Mathias and R. J. Dolan (2002). "Fear conditioning in humans: the influence of awareness and autonomic arousal on functional neuroanatomy." Neuron 33(4): 653-663.
8.-Critchley, H. D., C. J. Mathias and R. J. Dolan (2001). "Neuroanatomical basis for first- and second-order representations of bodily states." Nat Neurosci 4(2): 207-212.

Fernando Orozco
Zaragoza

Vídeo recomendado.-

Falacias de la ciencia.-

Puestos a analizar argumentos parece pertinente que nos preguntemos cuantas falacias se nos cuelan como verdades bajo la etiqueta de Medicina Basada en la Evidencia. Ben Goldacre nos ofrece una entretenida introducción a los despropósitos de la mala ciencia.

La Redacción.-