BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS, FUNDACION IATRÓS Comité Editorial: José Lázaro, Francesc Borrell. Editores de àrea:Juan Carlos Hernández Clemente. Mabel Marijuan Angulo. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.

BOLETIN IATROS, ENERO 2020.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.- 
Comentario de libros.-   Darwin viene a la ciudad. Methodological Debates in Public Health
Webs de interés.-  Campus Virtual OPS.
Artículo comentado.-   Theoretical impediments to machine learning with seven sparks from the causal revolution.   
Vídeo recomendado.- Los efectos perjudiciales de la marihuana.
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Noticias.- 

1-INPP 2020: 22nd Annual Conference of the International Network for Philosophy & Psychiatry  5 de Febrero  For more info contact Elaine at e.craig@mmu.ac.uk

2-Cátedra Unesco:
3-  XI Congreso Mundial de Bioética 2020 Gijón.. Mas información en:


Comentario de libros.-

Darwin viene a la ciudad. La evolución de las especies urbanas
Menno Schilthuizen
Madrid: Turner, 2019
Traducción: Eduardo Jordá

Además de por tener un apellido imposible de escribir si no hace uno la trampa de utilizar un copia y pega de un texto donde pueda encontrarlo, Menno Schilthuizen (1965), biólogo evolucionista holandés, es conocido por ser profesor en la Universidad de Leiden y experto en caracoles y escarabajos. También es el autor del delicioso libro que comentamos, cuyo título remite a la canción navideña de Coots y Gillespie que tantos maestros, desde Bing Crosby a Ella Fitzgerald, de Sinatra hasta el mismísimo Springsteen, han interpretado desde su primera publicación en 1932. Un servidor siente especial debilidad por esta versión estilo New Orleans.

 Al igual que la canción navideña se hizo popular por festiva y estimulante y ofrece a quien la escucha un buen rato de disfrute musical, el libro de Schilthuizen produce emociones positivas por ser un prodigio de erudición y amenidad que hace de su lectura un auténtico placer. Así, ha suscitado, por ejemplo, la valoración entusiasta de Vary Ingweion en su canal Curiosa Biología. También esa riqueza de datos, las asociaciones continuas que realiza el autor, las referencias a los hallazgos de otros investigadores en la materia que salpican sus casi 300 páginas, convierten a esta obra en imposible de resumir, por lo que hay que optar por ofrecer una visión general que, confiamos, atraiga a quien lea esto hacia tan singular trabajo.
Menno Schilthuizen con un caracol colega
“Darwin viene a la ciudad” no solo nos descubre a una singular fauna y, en menor escala, flora urbanas, sino que nos familiariza con el máximo ingeniero de ecosistemas. Con este término se ha designado históricamente a especies como los castores, capaces de alterar las condiciones del medio en que viven de modo que generan oportunidades para especies capaces de adaptarse a sus diques y presas, al tiempo que limitan la presencia y la progresión de las que no lo consiguen. No obstante, si reparamos, con Schilthuizen, en la especie humana, nos daremos cuenta de que no hay ingeniero de ecosistemas comparable y no solo por los embalses, o diques con los que cambia el paisaje natural mucho más que una legión de castores o porque su actividad es a menudo deletérea para el entorno hasta el punto de aniquilar bosques o contaminar aguas. En realidad, la gran y continuada ingeniería de ecosistemas que realiza nuestra especie se plasma en las ciudades, que cada día son más el medio y el nicho en el que vivimos los humanos. Pero también son un ecosistema plástico que se modifica continuamente y al que se van adaptando otras especies.
El castor lleva la fama y el humano urbanita carda la lana
Así, Schilthuizen va describiendo las presiones evolutivas que supone la ciudad para animales y vegetales y cómo las especies que viven en el entorno urbano han ido desarrollando adaptaciones para prosperar en nuestro nicho urbanita. Generación a generación, estas adaptaciones y su transmisión están ensanchando la distancia que separa a las especies asentadas en la ciudad de sus primos “salvajes” o, si se quiere, “rurales” hasta el punto de la divergencia en especies diferentes. Para abrir boca y como ejemplo palmario, el libro empieza por presentarnos a una más que curiosa especie: la del mosquito del metro de Londres, atrapado en los túneles y cavernas subterráneas de la capital inglesa desde la construcción del tube hace holgadamente más de un siglo. El aislamiento al que se vieron sometidos los ejemplares allí emparedados, unido a los años transcurridos, que para la especie debe ser una barbaridad en términos temporales, han producido, por presión ambiental y evolutiva, sorprendentes adaptaciones. Así como el mosquito de la superficie se alimenta sobre todo de sangre de aves, el del metro se adaptado a digerir la sangre, diferente, de mamíferos (básicamente ratas y humanos); si en la superficie los ritmos estacionales determinan ciclos vitales en los mosquitos que viven allí con periodos de hibernación, en los túneles, con condiciones térmicas estables, no hay esos cambios; y aunque en la superficie la riqueza de ejemplares hace que los machos se organicen en enjambres que las hembras atraviesan para copular, en los túneles, la menor presencia de individuos ha determinado una reproducción “à deux” exclusiva de ese entorno. Todos estos cambios han dado lugar a una nueva especie, el Culex molestus, que se ha separado del Culex Pipiens o mosquito común. 
Culex molestus
Y con la especie introductoria al libro, el autor nos presenta a la primera de los un tanto frikis superespecialistas en fauna humana, que desfilan por: Katherine Byrne, estudiosa del Culex molestus o mosquito del metro de Londres, al que ha dedicado esfuerzo, tiempo y –es de imaginar- la sangre de las picaduras que le habrá supuesto acercarse tanto a su objeto de investigación. Habones al margen, la pasión por el mosquito de los túneles ha permitido a Byrne aportar datos fascinantes como la subespeciación de los mosquitos de las líneas Cetral, Bakerloo y Victoria, cuyas galerías están poco intercomunicadas, o la posibilidad de que encuentros ocasionales permitan repescar genes del mosquito de la superficie. O incluso que los humanos y nuestros cachivaches (ropa, maletas, enseres) podamos actuar como vectores que van poniendo en contacto a Culex molestus de metros de diversas ciudades del mundo, abriendo oportunidades para ese intercambio, ese sorteo o esa replicación azarosa de genes que, no hay que olvidar, es el trasunto de la evolución..
Además de galerías subterráneas aparentemente inhóspitas a las que se adaptan algunas especies, la ingeniería de ecosistemas urbanos que realizan los humanos está creando entornos nuevos que suponen oportunidades sorprendentes. Esos ecosistemas son a veces comparables a islas: es el caso de los parques de nueva York, que han permitido la subespeciación de cuatro variantes de ratones, poblaciones que aisladas en su respectivo ecosistema van desarrollando adaptaciones peculiares, que encajan con las características de cada uno de los parques. Los entornos urbanos contienen además elementos que no existen en la naturaleza, como el ruido o la presencia continua de luz, a los que las especies urbanas se están adaptando de forma tan admirable como vemos en los mirlos, que han pasado a cantar de noche y de forma diferente a sus primos de campo. 
Turdus merula y Turdus urbanicus
También los depredadores son diferentes, de modo que la presión evolutiva que supone la presencia de los gatos callejeros ha seleccionado en los estorninos urbanos un diseño de ala que facilita la huida de esos felinos. Las palomas urbanas escapan a otros peligros presentes en la ciudad con unas plumas más oscuras que se revelan como una útil estrategia para resistir concentraciones peligrosas de metales pesados. Y, de forma sorprendente, algunas especies de peces han sido capaces de adaptarse a aguas más que contaminadas en las que viven y medran. En definitiva, la ciudad y los cambios ambientales que produce son un laboratorio evolucionista que permite desde el siglo XIX reconocer como especies diferentes a los mirlos urbanos y campestres. Rizando el rizo, Schilthuizen nos cuenta el fascinante caso de los pinzones de las Galápagos, que se están acostumbrando a la plaga de guiris que visitan las islas y a sus hábitos alimentarios urbanos en forma de snacks y fritangas diversas. Estas aves están aprendiendo a ingerir, bien por saqueo, bien alimentándose de los restos, unos alimentos nuevos para ellos que están generando cambios darwinianos en sus picos. Qué mejor laboratorio que las islas Galápagos para demostrar la pertinencia de la Teoría de la Evolución también en el medio urbano…
Entre otros fenotipos, la vida urbana selecciona también conductas y habilidades, que se transmiten en las especies como comportamientos seleccionados o como culturas. Dos ejemplos bien conocidos son el de los cuervos de la ciudad japonesa de Sendai, que lanzan nueces a la carretera para que los coches las pisen y partan, pero esperan a que el semáforo se ponga en verde para acercarse a por ellas, o el de los herrerillos ingleses, que aprendieron abrir las botellas de leche fresca que tradicionalmente se dejaban cada mañana a las puertas de las casas.
Herrerillo abrebotellas
No hay que dejar de señalar que el entusiasmo de Schilthuizen y sus colegas ecologistas urbanos de todo el mundo no siempre es bien comprendido, ya que reciben críticas de quienes cogiendo el rábano por las hojas (una postura muy común desde la ideologización de cualquier disciplina) vienen a entender que a nuestro autor y a sus cofrikis les parece estupendo que el ser humano degrade el medio ambiente para poder apreciar las consecuencias biológicas de tal degradación. Lejos de ser esa su posición, Schilthuizen declara su añoranza por los pantanos cercanos a su ciudad, hoy desaparecidos, que exploraba en su niñez y en los que, precisamente, comenzó su pasión por la Biología. La cuestión, lo que ilustra más que eficazmente su libro, es que la vida es inevitable, aparece, crece y se diversifica ante las presiones ambientales, allá donde se den las condiciones mínimas para poner en evidencia que es un potentísimo motor, una verdadera pulsión capaz de generar adaptaciones que favorezcan la supervivencia y la transmisión a generaciones ulteriores de lo que Darwin no sabía todavía que eran los genes. En definitiva, Darwin viene a la ciudad nos demuestra que la urbe, aunque no nos hayamos dado cuenta, es un laboratorio evolucionista más que pone de manifiesto la pujanza de la vida.



Juan Medrano
Bilbao

Vallverdu, J, Puyol, A, Estany, A (Eds.) Philosophical and Methodological Debates in Public Health Springer Ed.,  New York 2019   ISBN 978-3-030-28625-5

En España existen diversos grupos interdisciplinares que tratan aspectos de la filosofía de la medicina. Entre ellos destaca el GEHUCT, Grupo de Investigación GEHUCT en la Universidad Autónoma de Barcelona (España), con fondos públicos del Gobierno de Cataluña (2017SGR568). Este Grupo organizó la Primera Conferencia de Barcelona sobre Filosofía de la Salud Pública,  en 2016. La segunda edición de este congreso internacional se celebró en junio de 2019 para dar continuidad a las reflexiones iniciadas por el grupo sobre la filosofía de la salud pública hace varios años.


El libro que comentamos sintetiza buena parte de los debates que se produjeron en estos eventos. Las principales temáticas abordadas -y no seremos exhaustivos- son:

-Determinantes sociales de la salud.
-La causalidad en medicina.
- El estatuto de “enfermedad” en las taxonomías médicas.
-Las políticas públicas salutogénicas.
-Cuidados debidos e inacción indebida.
-Injusticia epistémica.
-Participación ciudadana en las políticas salutogénicas.
-Paternalismo liberal.
-Big Data, prejuicios y retos para la confidencialidad e intimidad.
-Conflictos de intereses en la investigación científica.
-Sesgos en la investigación biomédica.

Para que el lector tenga una aproximación al tipo de temas que se tratan en el libro seleccionamos algunos:

*¿Cómo aseguramos que un resultado científico sea sólido, que no se haya cometido fraude? Para garantizar la reproducibilidad, especialmente en las ciencias biomédicas, es necesario dar acceso a terceras personas (investigadores ajenos al grupo que publica los resultados) a los  datos analíticos (ya sean en bruto o procesados), al software utilizado, código desarrollado por los investigadores, una descripción muy detallada de la metodología, así como todos los metadatos relevantes Queremos argumentar que compartir datos es obligatorio para que la ciencia progrese.
*El cuestionamiento de nuevas enfermedades es una característica típica de la psiquiatría: ¿existe el TDAH (trastorno por déficit de atención / hiperactividad)? ¿Por qué la "histeria" no ha desaparecido de las taxonomías de diagnóstico? Pero este cuestionamiento también se produce en entidades puramente biológicas.
 En el caso de la enfermedad celíaca y la sensibilidad al gluten no celíaca (NCGS), surge una tensión importante entre una posición pragmática, a favor del diagnóstico de NCGS, y una concepción de tipo esencialista que se opone a que sea tratada como una nueva enfermedad, ya que no se puede identificar un "núcleo biológico" específico para NCGS. Cuando aparecen propuestas para nuevas enfermedades, los profesionales adoptan posiciones a favor o en contra de su aceptación, respaldadas por diferentes enfoques epistemológicos. Analizamos estos enfoques, que se encuentran detrás de muchas discusiones nosológicas y taxonómicas en medicina.
*¿Son lícitas las políticas públicas que orientan a los ciudadanos hacia hábitos salutogénicos, o deben condenarse desde la perspectiva de un respeto escrupuloso a la autonomía de cada persona? ¿Puede una democracia deliberativa justificar medidas como la prohibición de fumar en espacios públicos, o que por defecto todo ciudadano sea donador de órganos, en caso de fallecimiento, sin precisar su aquiescencia previa?
*¿Qué debemos entender por conflicto de intereses? ¿Son importantes los conflictos de intereses de tipo interno, (por ejemplo creencias del investigador), versus los externos, (generalmente de tipo financiero, por ejemplo cobrar dinero por realizar un ensayo clínico)?

Pablo Oliveras
Murcia

Webs de interés.- 

Campus Virtual de Salud Pública de la OPS/OMS.

El Campus Virtual de Salud Pública (CVSP) es la plataforma educativa de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que busca contribuir al desarrollo de las capacidades y competencias de los trabajadores de salud apoyando la transformación de los servicios y las prácticas de salud pública en la región de las Américas.  
Funciona como una red descentralizada de personas, instituciones y organizaciones que comparten cursos y recursos educativos abiertos sobre temáticas de salud pública relevantes para los países de la Región, mediante el uso las tecnologías de la información y la comunicación.

Hay dos modalidades de cursos: tutorizados (tienen un responsable que supervisa, con un inicio y un final), o no tutorizado (se puede realizar en cualquier momento y con el ritmo que cada usuario elija).
Las personas que realizan estos cursos son mayoritariamente profesionales de centros de Salud pertenecientes a 220 países.

La Redacción

Artículo comentado.- 

Theoretical impediments to machine learning with seven sparks from the causal revolution

J Pearl - arXiv preprint arXiv:1801.04016, 2018 - arxiv.org


Con toda seguridad hemos oído hablar de la Inteligencia Artificial y la capacidad de ciertos algoritmos de aprender, (Deep Learning). Estos algoritmos ajustan ecuaciones probabilísticas a un determinado patrón, por ejemplo, cuando reconocen determinadas lesiones cutáneas como cancerosas.  
Lo que estos algoritmos no hacen es ajustar datos empíricos a un modelo matemático. El autor del artículo que hoy comentamos detecta limitaciones importantes en esta concepción del Deep Learning, y aboga por una Inteligencia Artificial (AI)  que combine tratamiento de datos empíricos con modelos. Por su interés traducimos las conclusiones del artículo:


“El filósofo Stephen Toulmin (1961) creía que la diferencia mas importante entre la ciencia babilónica y la griega (se refiere a las predicciones astronómicas) residía en que la primera se basaba en una predicción basada en “caja negra” y los griegos en una predicción basada en modelo.
Según Toulmin, los astrónomos babilonios eran maestros en la predicción basada en una metodología de “caja negra”, (es decir, no les importaba cómo funcionaba el Cosmos, sino que ajustaban ecuaciones a los datos de observación), superando por mucho a sus rivales griegos en precisión y consistencia (Toulmin, 1961, pp. 27 {30). Sin embargo, la Ciencia favoreció la estrategia creativa-especulativa de los astrónomos griegos, que estaba llena de imágenes metafísicas: tubos circulares llenos de agujeros, pequeños agujeros a través de los cuales los ojos celestes eran visibles como estrellas, y la tierra hemisférica montada sobre lomos de tortuga. Sin embargo, fue esta estrategia de modelado salvaje, no la rigidez babilónica, lo que sacudió a Eratóstenes (276-194 a. C.) para realizar uno de los experimentos más creativos del mundo antiguo y medir el radio de la tierra. Esto nunca hubiera sido posible dewsde la óptica curvilínea de los babilonios.
Volviendo a la IA fuerte, hemos visto que los enfoques basados en “caja negra” tienen limitaciones intrínsecas en las tareas cognitivas que pueden realizar.(…) Nuestra conclusión general es que la IA que se aproxime al nivel humano no puede surgir únicamente de máquinas de aprendizaje ciegas al modelo; requiere la colaboración simbiótica de datos y modelos”.
Y para los amantes del Big Data esta anotación final:
“Los datos por sí solos no son una ciencia, independientemente de cuán grandes sean y cuán hábilmente sean manipulados”.

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes

Vídeo recomendado.-

Los efectos dañinos del uso recreativo de  la marihuana, (en especial por debajo de los 25 años).-

La marihuana tiene algunas aplicaciones farmacológicas, pero el uso recreativo es desaconsejable. Por desgracia se ha frivolizado e incluso se ha negado que la marihuana perjudicara el desarrollo cognitivo de los jóvenes. En el vídeo que hoy recomendamos se expone con rigor y objetividad los riesgos del consumo recreativo, una llamada de atención hacia la sociedad en su conjunto.

La Redacción.-
SI NO PUEDES VISUALIZAR DIRECTAMENTE ESTE VIDEO PINCHA AQUI: https://www.ted.com/talks/anees_bahji_is_marijuana_bad_for_your_brain





BOLETIN IATROS, DICIEMBRE 2019.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE. -
Noticias.-  Folia Humanística (13)
Comentario de libros.-  Evolución, cerebro y conciencia;  Esperanza sin optimismo.
Webs de interés.-  Laboratorio de Cognición Humana Comparada
Artículo comentado.-   La Iglesia, el parentesco intensivo y la variación psicológica global.
Video recomendado: La falacia de la conjunción
   

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Noticias.- 
En el último número de Folia Humanística (nº 13) encontrarás:
TEMA DEL DIA
DERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD Y ENFERMEDADES PREVALENTES.
DE LA EPIDEMIOLOGÍA A LA PRÁCTICA DIARIA EN UNA CONSULTA DE
ATENCIÓN PRIMARIA   PABLO PÉREZ SOLÍS
PENSAMIENTO ACTUAL
NUEVA VITALIDAD PARA EL FUTURO DE LOS COMITÉS DE ÉTICA ASISTENCIAL
R. ALTISENT, T. FERNÁNDEZ-LETAMENDI, MªT DELGADO-MARROQUÍN
ARTE, SALUD Y SOCIEDAD
UNA VISIÓN VIVENCIAL DEL SISTEMA SANITARIO BRASILEÑO DESDE LA PERSPECTIVA DEL PACIENTE, A TRAVÉS DE RELATOS NARRATIVOS DE UN MÉDICO DE CABECERA. MARCELA DOHMS
NOVELA Y CINE: COOPERADORES NECESARIOS JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ DURAN


Comentario de libros.-

Evolución, cerebro y conciencia

   Evolución cerebro y conciencia es el título de un artículo que apareció en la revista de Humanidades médicas JANO1 en el lejano año 2001, en el que Julián Sanjuán y Vicente M. Simón, psiquiatra y psicólogo, de la Universidad de Valencia, daban respuesta al escrito del psiquiatra barcelonés Josep Solé Puig de un número anterior de la misma revista2.
   Los autores adoptan el siempre fecundo punto de vista de la teoría evolucionista para abordar los fenómenos neurológicos del sistema nervioso de los seres humanos, y afirman que: El cerebro es producto de una evolución de unos tres mil quinientos años  y que: La conciencia se puede entender como un fenómeno emergente que surge al alcanzar el cerebro del homo sapiens un determinado grado de complejidad y que se mantiene porque resulta adaptativo para el individuo y la especie
 La controversia es antigua, no es difícil encontrar el momento en el que empezó todo, apreciamos cómo en la bisagra del siglo XIX al XX van a aparecer dos aproximaciones al estudio de los procesos cerebrales, completamente diferentes:
   Por un lado Sigmund Freud, médico de formación neuroanatómica y posteriormente psiquiatra fundador del método psicoanalítico, publicó hacia 1900-1901, la que se considera su principal obra: La interpretación de los sueños3, en la que introduce el sustancial concepto del inconsciente y la enorme trascendencia que tiene en la conducta de los seres humanos. A lo largo del siglo XX la influencia del método psicoanalítico ha sido inmensa, no solo en la Medicina y Psicología, también en la filosofía, la antropología, la sociología y otras disciplinas, y especialmente en las artes, literatura, cine, teatro o pintura han sido enormemente influenciadas por la doctrina freudiana.

   Por su parte Santiago Ramón y Cajal publicó en el año 1904 su obra más importante: Textura del Sistema Nervioso del Hombre y los Vertebrados en  la  que expresaba lo que se denominó como Teoría de la Neurona, es decir, de la unidad y de la independencia de la célula nerviosa4, en sus propias palabras. Sus conclusiones fueron fruto de investigaciones neurohistológicas previas publicadas en los años 1887 y 1888 y sufragadas a su costa, en las que demostraba fehacientemente sus innovadoras ideas. En 1906 le fue otorgado el Premio Nobel de  Medicina y Fisiología por sus fructíferas aportaciones que constituyen lo que podemos considerar como el avance más notable en la comprensión de la arquitectura y fisiología del cerebro humano hasta entonces y el fundamento de todas las disciplinas neurocientíficas.

     A su vez el conocimiento sobre el sistema nervioso sustentado en la doctrina de la neurona de Cajal ha sido ingente. La ciencia del ha progresado apoyada en la clínica, en las manifestaciones y carencias que se producían en los individuos afectados por distintas enfermedades, vasculares, traumáticas o tumorales. Así se conoció, por su afectación durante la trombosis de determinadas arterias cerebrales, la existencia de áreas encargadas de la comprensión y emisión de las palabras. Un impulso posterior ha venido dado por las técnicas de neuroimagen que permiten relacionar mediante el patrón del consumo de oxígeno y glucosa, ciertas funciones con determinadas aéreas cerebrales.



En el año 1979 la prestigiosa revista Scientific American publicó un monográfico en el que se acuñó una frase que obtuvo fortuna: El cerebro pensando sobre sí mismo.     
   Cien años después de las aportaciones de Cajal, en la bisagra de los siglos XX al XXI tuvieron lugar nuevas aportaciones que avanzaron en la comprensión de los fenómenos cerebrales más complejos, destaca entre ellas la obra de Sir Francis Crick5, premio Nobel de Medicina junto a Watson en el año 1962 por sus descubrimientos sobre la estructura molecular del ADN. En el año 1994 Crick, físico de formación, expuso en su libro La búsqueda científica del alma, lo que él consideró The Astonishing Hypóthesis, a saber, que las actividades mentales de una persona se deben por completo al comportamiento de sus células nerviosas, y por tanto el estudio de la consciencia-conciencia (para él no existen diferencias) es un problema científico. Para él la conciencia es un proceso emergente en el que el todo es algo más que la suma de las partes, pero sin embargo puede comprenderse a partir de la naturaleza y el comportamiento de sus elementos más sencillos. La hipótesis de Crick ha dejado de ser revolucionaria y el desarrollo de las neurociencias en la actualidad es una de las prácticas científicas emergentes. Autores como Antonio Damasio6 neurólogo de formación y premio Príncipe de Asturias del año 2005 por sus estudios sobre las emociones y los sentimientos y Eric R. Kandel7, judío austriaco obligado a exiliarse de Viena por la barbarie nazi, que recorrió el camino inverso al de su compatriota Freud, formado como psiquiatra de orientación psicoanalítica, posteriormente se dedicó a la histología y se le concedió el premio Nobel de Medicina en el año 2000 por sus estudios sobre la memoria, van a permitir profundizar en el estudio de la actividad cerebral.  
   El libro que se presenta: Paseo por el Amor y la Muerte. Los arcanos de la conciencia, propone abrir el campo y dar espacio para la confrontación amable y fructífera de las diferentes ideas, con la intención de buscar la concordia entre las distintas opiniones. A semejanza de un duelo clásico es necesario delimitar el campo, los procedimientos y las armas. Para este caso es prioritario definir claramente los términos. Se trata de llegar a acuerdos que nos permitan entender de la misma manera los mismos conceptos y las mismas palabras, para que cuando las utilicemos hablemos de lo mismo o de algo que se le parezca mucho. Así, para poder desentrañar sus misterios debemos ponernos de acuerdo en que es, que no es, cómo es, donde asienta, cuáles son sus propiedades y de que hablamos cuando hablamos de conciencia.

   Aquí se propone hablar de la conciencia como conocimiento, un conocimiento que permite darse cuenta de la existencia de uno mismo, de la propia vida, como organismo independiente del resto del mundo y diferente a los otros. Esta nueva forma de conocimiento surge – surgir en biología se entiende como la capacidad inmanente de la materia para organizarse en formas más complejas, así se habla de que surge la vida o la célula eukariota -  del magma genético ancestral y se sustenta en tres fenómenos previos, a saber la Percepción del mundo, el complejo mecanismo de las Emociones y una Memoria autobiográfica; a su vez va a dar lugar a otros nuevos, los Sentimientos y una nueva Inteligencia capaz de comprender la realidad en magnitudes de espacio y tiempo para configurar un ser consciente y orientado.
   La mayor parte de nuestro conocimiento del mundo externo y de nuestro propio mundo interno es inconsciente, procesos que se desenvuelven sin tener conciencia de ellos. La conciencia supone sólo una pequeña parte, pero sustancial, de ése conocimiento, pues implica una nueva forma de aproximación a la realidad. Al ser capaz de entender el mundo en magnitudes de espacio y tiempo, permite la orientación geográfica y al dividir el tiempo en pasado, presente y futuro, otorga al ser humano la capacidad de simular el porvenir, de planificar acciones, con lo que mejoran las posibilidades de supervivencia. Otra de las consecuencias de la Conciencia de la propia Vida es la Conciencia de la propia Muerte. La Vida es Ser, la Muerte es Dejar de Ser. Por tanto somos conscientes de nuestra propia mortalidad, sabemos que vamos a morir.
   A partir de ahí se van desgranando lo que significan: Percepción es el registro del mundo mediante los órganos de los sentidos; las Emociones son acciones, programadas, automáticas, inconscientes, que dan por resultado una determinada conducta, reflejada sobre todo en las expresiones faciales y en los movimientos de las manos y del resto del cuerpo; los Sentimientos son la percepción consciente, el conocimiento de las emociones; la Memoria consiste en una doble capacidad, la de adquirir y almacenar información y la de  recuperarla posteriormente; la Inteligencia es la capacidad de comprender el entorno, de entender el mundo que nos rodea, incluidos los otros, los demás seres humanos, posibilita la selección de las alternativas más convenientes para la resolución de un problema, las respuestas más útiles y adaptativas.


   En el libro, visualmente muy hermoso de ver, se definen estos conceptos y otros relacionados como son La Voluntad, la Ciencia y el Arte e incluso se hace una necesaria distinción entre lo que es la Ética y qué es la Moral y se hace complementando el texto con las imágenes de alguno de los más famosos cuadros de los grandes maestros de la Pintura que se encuentran en el Museo del Prado de Madrid junto a citas oportunas y sugerentes de los grandes maestros de la Palabra. Por todo ello hace se hace aconsejable la lectura de este libro que resulta a la vez provechosa y deleitable.


1  Sanjuán; Simón, VM. JANO 9-16 NOV, 2001. Vol XLI. Nº 1408.: Evolución, cerebro y conciencia.
2  Solé Puig, J, JANO Nº 1407;
3 Sigmund Freud. La Interpretación de los Sueños. 2 Vols. Alianza Editorial, 2011.
4 Santiago Ramón y Cajal. Textura del Sistema Nervioso del Hombre y los Vertebrados. 3 Vols. Zaragoza Gobierno de Aragón, 2002.
5 Francis Crick. La Búsqueda científica del alma. Madrid: Ed. Debate SA, 1994.
6 Antonio Damasio. El error de Descartes. Madrid: Ed. Debate, 2000.
                                 En busca de Spinoza. Barcelona: Ed. Debate, 2005.
7 Eric Kandel. En busca de la Memoria. El nacimiento de una nueva ciencia de la mente. Madrid: Katz editores, 2007.

Javier Almazán Altuzarra: Dr. en Medicina por la UAM. Especialista en MFyC formado en el Hospital de La Paz y en EAP de Bustarviejo. Autor de la Tesis: Estudio Clínico y Epidemiológico de la primera circunnavegación a la Tierra.
j.almazanaltuzarra@gmail.com

Eagleton, T. Esperanza sin optimismo  Taurus, Barna 2016
Título original: Hope Without Optimism Terry Eagleton, 2015

Eagleton es un brillante filósofo y crítico literario de formación marxista y cristiana que trata de esclarecer en el libro que comentamos si es posible estar esperanzado y no ser al mismo tiempo optimista. Antes de leer una sola línea más, pregúntese el lector si tal cosa resulta posible. De inmediato nos asalta una duda…. ¿equivale esperanza a optimismo? ¿Está todo optimista esperanzado (y viceversa)?

Eagleton nos ofrece algunas respuestas, sobe todo en el capítulo primero, que es el mas recomendable de leer. En términos generales podríamos decir que el libro se justifica por este primer capítulo interesante, aunque un punto desorganizado.

Pero volvamos al asunto que nos ocupa… ¿podemos tener esperanza y a la vez ser pesimistas? Quizás el lector ya haya encontrado ejemplos, pero he aquí algunos: ¿quién no está esperanzado de que algún día tendremos un gobierno a la altura de las circunstancias? Y sin embargo pinta mal…  ¿Qué diabético no está esperanzado de que algún día la ciencia le libere por completo de tomar sus medicamentos? Y sin embargo no se atisba tal solución, al menos por ahora…

La cuestión por consiguiente es dilucidar qué es esperanza y qué es optimismo. Ensayemos una primera aproximación: llamemos esperanza a una disposición o actitud positiva hacia algo o alguien, y optimismo a un cálculo o expectativa que nos indica que este algo o alguien vamos a disfrutarlo en un plazo razonable de tiempo. Esperanza sería  un “estar abiertos a”, (y por consiguiente una actitud), en tanto que ser optimista sería un juicio de probabilidad….  Bien, pero quede claro que esta aproximación no es de Eagleton, sino nuestra…. Vamos a contrastarlo con lo que nos dice el autor del libro. Para empezar el prólogo se inicia de esta suerte:

“Alguien como yo, para quien la proverbial botella no sólo está medio vacía, sino que casi con seguridad contiene un líquido potencialmente letal y de sabor repugnante, quizá no sea el autor más apropiado para escribir sobre la esperanza. Están aquellos cuya filosofía es «come, bebe y alégrate, porque mañana moriremos» y aquellos, con los que siento más afinidad, cuya filosofía es «mañana moriremos»”.

Desde luego yo me apunto al primer tipo, al “Carpe Diem”... pero continuemos. En su afán de hacer cierta taxonomía de los optimistas nos propone….

Se puede ser un optimista pragmático, en el sentido de estar seguro de que este problema, y no otro, se va a resolver; pero también está aquel al que cabría describir como optimista impenitente o profesional, que se siente confiado sobre determinadas situaciones porque tiende a sentirse confiado en general.

Estos optimistas impenitentes llega a clasificarlos como enfermos. Muchas desgracias acumula la Humanidad por esta enfermedad del optimismo. Y si como nosotros proponíamos el optimismo es un tipo de juicio benigno acerca de nuestras futuras expectativas, el optimista impenitente sería alguien que ha perdido la capacidad de tener un juicio neutral u objetivo…

Un optimista no es sólo alguien que abriga grandes esperanzas. Incluso un pesimista puede sentir confianza sobre una cuestión determinada, con independencia de su melancolía habitual. Es posible tener esperanza sin el sentimiento de que las cosas en general van a salir bien. Un optimista es más bien alguien con una actitud risueña ante la vida simplemente porque es optimista. Prevé que las cosas van a resultar de forma favorable porque él es así.

E incluso redondea la idea:

Análogamente, tanto el optimismo como el pesimismo son formas de fatalismo. Uno no puede evitar ser optimista, lo mismo que no puede evitar medir un metro sesenta. Está encadenado a su jovialidad como el esclavo a su remo, una perspectiva nada halagüeña. (…) Por el contrario, la esperanza auténtica debe estar basada en razones.

En este punto se aleja de nuestra definición. Nosotros apostábamos porque la esperanza es una actitud, un “estar abierto” a algo o alguien. Pero en este párrafo Eagleton la tiñe de juicio racional….  ¿O bien en lugar de “esperanza hubiera debido decir “optimismo”? Este es el problema de no haber dado definiciones claras desde un comienzo….  Pero continuemos…. Ahora Eagleton indaga en las connotaciones políticas del optimismo:

Los optimistas son conservadores porque su fe en un futuro propicio está enraizada en su fe en la bondad esencial del presente. De hecho, el optimismo es un componente típico de las ideologías de las clases dominantes.

Tanto los marxistas como los cristianos son más sombríos sobre la condición presente de la humanidad que los liberales y los reformistas sociales, aunque tienen mucha más confianza sobre sus perspectivas futuras. En ambos casos, estas dos actitudes son las dos caras de la misma moneda. Se tiene fe en el futuro precisamente porque se intenta encarar el presente con sus aspectos más abominables.

Cada época es esclava de sus circunstancias, y no es excepción las fases económicas por las que la Humanidad ha transitado últimamente:

Si los ideólogos del capitalismo temprano tenían esperanza era, entre otras cosas, porque no creían que su sistema estuviera acabado. La producción era una crónica que aún debía consumarse. Por el contrario, el capitalismo tardío es considerablemente menos esperanzado, lo que no quiere decir que esté hundido en el desánimo. El yo consumista, a diferencia del productivista, habita en momentos serializados en vez de constituir algo que se asemeje a una narración. Es demasiado caprichoso y difuso para ser el sujeto de una evolución inteligible. Por tanto no cabe esperar un futuro radicalmente distinto y la esperanza a gran escala ha quedado obsoleta. Es improbable que vuelva a ocurrir algo de trascendencia histórico-mundial, puesto que el espacio en el que podría suceder ha quedado reducido a polvo. El futuro no será más que un presente extendido infinitamente.

El comentario nos parece interesante. Pero en toda época y circunstancias surgen formas extravagantes de optimismo y pesimismo:

Las formas extravagantes de optimismo pueden ser moralmente dudosas. Entre ellas está la teodicea, el intento de justificar el mal con el argumento de que puede dar lugar al bien, lo que eleva a estatus cósmico un optimismo frívolo. (…)  Al igual que el pesimismo, el optimismo extiende un barniz monocromo sobre todo el mundo, sin percibir matices ni distinciones. Como es un estado de ánimo general, todos los objetos se vuelven más o menos intercambiables, en una suerte de valor de cambio del espíritu. El optimista profesional responde a todo de la misma forma rigurosamente preprogramada, eliminando de esta forma el azar y la contingencia. En este mundo determinista, las cosas están destinadas a salir bien con una previsibilidad sobrenatural y sin que haya una buena razón para ello.

Observe el lector avispado que si en un momento creíamos que optimismo era un juicio de probabilidad, ahora se ha convertido en claramente una actitud ante el mundo, (¿no era esto la esperanza?).  Pero Eagleton prosigue examinando el historicismo, esta corriente filosófica que quiere ver en el curso de la Humanidad un sentido o dirección, (por ejemplo hacia el progreso).

La esperanza no siempre va unida a la doctrina del progreso. De hecho, el credo judeocristiano rompe el vínculo entre ellas. Cada cierto tiempo muy bien puede haber progreso en la historia, pero no debe confundirse con redención.

Es decir, el judeo-cristianismo no apuesta por la idea de progreso, sino por la idea de redención. Esto es lo que valora como auténtica dirección de la Historia. Frente a esta visión mesiánica –(un Mesías redentor que nos salvará, (caso de los judíos), o ya nos ha salvado (caso del cristianismo)- existe una visión “naturalista”, que en su momento impulsó Schopenhauer y que aquí aparece de la mano de Walter Benjamin:

De acuerdo con (Walter) Benjamin, sí existe una historia universal, pero no constituye una gran narración en el sentido habitual del término. Es más bien la persistente realidad del sufrimiento, que comparte la forma universal de un grand récit pero carece de su impulso teleológico. No hay significado en esa aflicción y, por tanto, la historia carece de sentido. Benjamin reformula la visión, en último término cómica, de Hegel y de Marx en términos trágicos, mesiánicos

Pero las sociedades modernas apuestan por un historicismo anclado en la idea de progreso:

Para la ideología del progreso, por el contrario, todos los momentos están devaluados por el hecho de que cada uno de ellos no es más que un peldaño que conduce a su sucesor; el presente, una mera palanca para acceder al futuro. Cada punto temporal es inferior en comparación con la infinidad de puntos que están por venir, como en la visión de Immanuel Kant del progreso perpetuo

Eagleton parece sincerarse cuando finalmente apunta la siguiente idea:

“Parecería que el drama de Shakespeare abona la doctrina católica de que la gracia perfecciona la naturaleza en vez de anularla. No hay salvación en la naturaleza humana por sí sola, pero en esa naturaleza anida su auto-trascendencia (...) Por eso Nietzsche está equivocado cuando exhorta a sus lectores: ‘Permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas sobreterrenales’. Al contrario, es el apego al presente lo que motiva la esperanza en un futuro distinto, de forma que ser fieles a lo que tenemos es confiar en su transfiguración”.

En otras palabras: solo aceptando lo que somos y siendo fieles a nuestra manera de ser podemos mejorar. O al menos esta es la lectura que yo hago de estas líneas…

Pablo Oliveras
Murcia

COMENTARIO.- Si definimos esperanza como disposición positiva hacia algo o alguien, y optimismo como un cálculo de probabilidad de obtener dicho objeto, situación, etc., ¿cómo explicar que un ciudadano pueda ser optimista en relación a alcanzar la justicia social, pero desesperanzado en cuanto a poder disfrutar de dicha situación al menos en su período vital? Sería equivalente a decir que su cálculo de probabilidad a largo plazo es positivo, (= optimismo), pero su disposición neutra, (tampoco negativa, pero sí cree que no verá dicha situación política, y por consiguiente su actitud hacia este objeto decrece). Si esta interpretación es correcta la desesperanza no sería la mera ausencia de esperanza. Mas bien deberíamos entender la esperanza como una relación bidireccional con el objeto, en el sentido de que tenemos hacia él una disposición positiva, pero a su vez el objeto ejerce sobre nosotros una atracción, una llamada. En un estado de desesperanza nuestra disposición puede ser positiva, pero el objeto (por inalcanzable en nuestro período vital), no ejerce atracción. 

Francesc Borrell
Barcelona

Webs de interés.- 

Laboratorio de Cognición Humana Comparada

El Laboratorio de Cognición Humana Comparada se estableció en la UCSD en 1978. Como su nombre lo indica, los miembros de LCHC realizan investigaciones analizan las diferencias entre los seres humanos como punto de partida para comprender los procesos mentales subyacentes. A tal efecto adoptan un enfoque ecológico, observando mediante herramientas de mediación, personas, representaciones, instituciones y actividades. Las poblaciones que varían en edad, cultura, características biológicas, clase social, escolaridad, etnia, etc. se estudian en una amplia gama de actividades en diversas instituciones sociales (escuelas, hospitales, lugares de trabajo) y países.

En esta web el lector encontrará además de los proyectos de investigación que llevan a término, un apartado sobre Alexander Luria, uno de los fundadores de la neuropsicología, con un extenso repositorio con sus obras.

La Redacción.-

Artículo comentado.- 

La Iglesia, el parentesco intensivo y la variación psicológica global.
Jonathan F. Schulz, Duman Bahrami-Rad, Jonathan P. Beauchamp, Joseph Henrich
Science  08 Nov 2019:
Vol. 366, Issue 6466, eaau5141
DOI: 10.1126/science.aau5141

Nos hacemos eco en este número de Iatrós de este interesante estudio de Schulz que intenta explicar el por qué las sociedades occidentales industrializadas tienen un conjunto de valores diferente a la mayor parte de las otras culturas del mundo. En concreto por qué razón los occidentales somos confiados y colaboradores con gente a la que no conocemos. Un aspecto que, sea dicho de paso, constituye uno de los rasgos estudiados en Sapiens, la obra de Harari que le ha catapultado a la fama internacional y de la que nos ocupamos ampliamente en estas páginas de iatrós.


La hipótesis de Schulz es atrevida y en verdad singular. Para él y su equipo “la Iglesia occidental (es decir, la rama del cristianismo que se convirtió en la Iglesia católica romana) transformó las estructuras de parentesco europeas durante la Edad Media y que esta transformación fue un factor clave detrás de un cambio hacia una psicologia” como la comentada, (y que define como “impersonalmente prosocial”).


El punto de partida para esta hipótesis es la siguiente:

Con los orígenes de la agricultura, la evolución cultural favoreció cada vez más las normas intensivas de parentesco relacionadas con el matrimonio de primos, los clanes y la co-residencia que fomentaron la tensión social, la interdependencia y la cooperación en el grupo. En segundo lugar, la investigación psicológica revela que las motivaciones, las emociones y las percepciones de las personas están determinadas por las normas sociales que encuentran mientras crecen. Dentro de las instituciones intensivas basadas en el parentesco, los procesos psicológicos de las personas se adaptan a las demandas colectivas de sus densas redes sociales. Las normas intensivas de parentesco recompensan una mayor conformidad, obediencia y lealtad en el grupo al tiempo que desalientan el individualismo, la independencia y las motivaciones impersonales para la equidad y la cooperación. Tercero, la investigación histórica sugiere que la Iglesia occidental socavaba sistemáticamente las intensas instituciones basadas en el parentesco de Europa durante la Edad Media (por ejemplo, al prohibir el matrimonio de primos).

Para demostrar esta hipótesis estudiaron multitud de países y compararon en Europa el grado de influencia de la Iglesia en las pautas de comportamiento social (en especial en lo referente a matrimonio entre primos o entre familiares). Esta es la conlcusión:

“los países con mayor exposición histórica a la Iglesia occidental medieval o parentesco menos intensivo (por ejemplo, tasas más bajas de matrimonio de primos) son más individualistas e independientes, menos conformes y obedientes, y más inclinados a la confianza y la cooperación con extraños”.

La Redacción

Vídeo recomendado.-

FALACIAS QUE NOS ALEJAN DE LA REALIDAD

Alex Gendler explica de manera muy clara la falacia de la conjunción. Esta falacia  consiste en asumir que una situación específica es más probable que la situación general. Su formulación inicial se la debemos a kahnemann, autor al que nos hemos referido reiteradamente en estas pàgines de Iatrós. Este fue el ejemplo original:
Linda tiene 31 años de edad, soltera, inteligente y muy brillante. Se especializó en filosofía. Como estudiante, estaba profundamente preocupada por los problemas de discriminación y justicia social, participando también en manifestaciones anti-nucleares. ¿Que es más probable?
1.   Linda es una cajera de banco.
2.   Linda es una cajera de banco y es activista de movimientos feministas.

La gente suele optar por la opción 2.  Gendler explica pormenorizadamente el por qué de este error. Y por cierto, si deseamos tenir una visión mas general de las falacias podeis consultar:




https://ed.ted.com/lessons/can-you-outsmart-this-logical-fallacy-alex-gendler 

La Redacción.-