BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS Comité Editorial: Francesc Borrell. Juan Carlos Hernández Clemente. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.

BOLETIN IATROS, JUNIO 2020.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.- 
Comentario de libros.-  Promesas incumplidas. Científicas que conducían ambulancias en la guerra y otras mujeres en la ciencia.
Artículo especial.- Eso que es feo nombrar
Artículo comentado.-     La batalla contra la desinformación del COVID
Vídeo recomendado.-  Reabrir la economía en tiempos del COVID
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Noticias.- 

Comentario de libros.-

Moscoso J. Promesas incumplidas. Una historia política de las pasiones. Ed Taurus. Barna 2017

J.Moscoso
Estamos frente a un autor que mezcla erudición y profundidad. Moscoso ya nos ofreció una “Historia cultural del dolor”, libro  que mereció una amplia reseña en nuestras páginas, (Boletin Iatros Abril 2012). El trabajo que hoy comentamos sigue la estela de aquel, a saber, el intento de explicar la arqueología de nuestras emociones y sentimientos a través de relatos históricos. Pero no cualquier relato, sino relatos que suponen una transformación en la mirada colectiva.

 Si en su anterior libro, Historia cultural del dolor, abogaba Moscoso por la tesis de que el dolor no sólo se representa sino que se aprende, se imita, y solo entonces tiene un significado para la  colectividad, en “promesas incumplidas” la piedra angular es el análisis de la pasión. La tesis del libro es que el Romanticismo lanza una serie de ideales como la igualdad, la fraternidad, la justicia, y estas grandes promesas cabalgan los siglos XVIII y XIX para estrellarse en revoluciones ineficaces. Promesas que no llegan a cumplirse. Pero promesas que educan nuestra sensibilidad y la manera de comprender el mundo.   
El libro se trufa de relatos de personas peculiares; algunas de ellas acaban ingresando en sanatorios de salud mental, y allí médicos de diferentes orientaciones tratarán de dar sentido a sus delirios u obsesiones. Descubrimos en este quehacer cómo las ideologías del momento, incluso las ideologías de tipo político, influyen en las interpretaciones que estos médicos elaboran. Así, por ejemplo, ante pacientes que creen ser Napoleón, (no olvidemos que estamos en las postrimerías del siglo XVIII y siglos XIX), lo que ahora etiquetaríamos como delirios de grandeza, (quizás ahora se estilaría mas creerse James Bond, o Donald Trump, ¿o quizás este último se cree Bond?), en el siglo XVIII y XIX se interpretaba como una pasión desbocada de ambición. ¿Una simple proyección de prejuicios? No, el alienista de la época ponía en marcha una habilidad novedosa: “La circunstancia de que Leuret pudiera analizas a su paciente sin interferir en su conducta constituye una de las prerrogativas del nuevo régimen observacional que se abre camino a partir de la segunda mitad del siglo XVIII. El alienista no se distingue en esto del historiador natural o de otros interesados en el registro atento e imparcial de la naturaleza y de sus procesos” (pág 35).
La promesa de la Igualdad
El choque que produce en la sociedad la presencia de locos es tan tremendo que se solicitan explicaciones a los médicos alienistas de por qué sucede tal cosa, y por supuesto se les pide que recluyan a estos sujetos perturbados y, si pueden, logren que regresen a la sociedad “curados”. En este punto distingue Moscoso dos “escuelas”, la de los alienistas que no dudan en castigar cruelmente a los locos hasta lograr que reconozcan su delirio y prometan callarlo, ya sea por miedo o por convicción. Y la de los médicos que prefieren escuchar y persuadir.
El lector habrá percibido que estamos en un momento histórico que podemos interpretarlo como eminentemente represivo, (en la línea de Foucault), pero también como el inicio de intentar escuchar y dar sentido a un discurso hasta entonces tan incomprensible para las personas “normales” que ni tan siquiera se le escuchaba. Moscoso subraya en este punto que no solo se valoraba el contenido discursivo de los locos, sino también su capacidad de prometer: “lo que permite construir un régimen de moralidad de los cuerdos, y no de los locos, no es mas que la capacidad de hacer promesas” (pág 54). En este sentido surgía otra duda: cuando un paciente prometía, (tras un duro régimen de duchas frías), no volver a hablar de sus delirios, ¿podíamos confiar en su palabra?
El siglo XIX explora por consiguiente la capacidad de las personas de prometer, y la novedad de esta época estriba en que se le otorga al individuo otra capacidad que es previa a la de prometer: la capacidad de disentir, de tener una opinión propia. Solo una persona a la que creemos libre puede comprometerse a no hablar mas de sus ideas delirantes. Pero, ¿puede un loco verdaderamente elegir?
El loco estaba transido y poseído por las pasiones. Pero tampoco el ciudadano estaba libre de “apasionarse”, de verse inundado por algún tipo de pasión. La medicina de la época identificaba estas pasiones con órganos y vísceras, a las que observaba en busca de claves que ayudaran a identificar un fenómeno tan importante en la vida humana. No solo se atribuían a las pasiones las conductas desnortadas o los discursos orates, sino que se creía que muchas enfermedades tenían por origen algún tipo de pasión desbocada. “Este régimen observacional de las pasiones se estableces sobre tres parámetros: la observación anatómica, la indagación fisonómica y la construcción de relato” (pág  73).
El desbordamiento pasional conduce inexorablemente a algún tipo de enfermedad, física o mental. “Las pasiones, decían los tratadistas, enferman cuando no tienen contrapoder, cuando una sola de ellas somete a toda la economía animal” (pág 81).  Si por un lado gracias a la ambición de riqueza el panadero madruga para proveernos de pan, y con la suma de muchos esfuerzos similares se crea la riqueza de una nación, (A. Smith), el desbordamiento de esta misma ambición conduce al delirio de determinadas personas, o a nivel político a un régimen de terror. Y a nivel médico, el lujo y el bienestar había originado una sociedad incapaz de distinguir entre la realdiad de la enfermedad y la creencia subjetiva de malestar, (pág 86).
El siglo XIX también ve nacer la idea de probabilidad. Las cosas no son ineluctablemente como son, sino que son así también por azar. El monarca no lo es por ley divina, lo es por casualidad, y el que nace pobre no lo es por designio de alguien, sino por azar. En consecuencia las personas quieren y exigen igualdad de oportunidades, y por primera vez se origina un sentimiento generalizado de indignación ante injusticias de tipo político. Es ahí donde el siglo XIX lanza la promesa igualitaria, que tanto transformaría el desarrollo político de los estados. Alumbra por primera vez la meritocracia, dar a quien se lo merece, no a quien tiene el poder o influencia. También la convicción de que un régimen democrático tenía que crear condiciones de vida radicalmente mejores, y que si eso no era así se debía, forzosamente, a la presencia de corruptos o boicoteadores.
La pasión contrariada, la promesa de igualdad incumplida, la ambición fracasada, cualquiera de ellas desemboca en enfermedades imaginarias o reales, en procesos somáticos que pueden conducirnos incluso a la muerte o a delirios que nos lleven al manicomio. Y si la ambición gozaba de gran estima por parte de los alienistas, los escritores y filósofos del siglo XIX fijan su mirada también en la envidia, el resentimiento, la rivalidad, en suma, de la vida social. De la envidia va a derivar los celos, hasta entonces poco comprendidos como pasión humana. Poco a poco emerge la paleta con todos los colores emocionales que presidirán el siglo XX, y donde veremos cómo persisten los ideales de igualdad, las reacciones de ira colectiva, tan bien manipuladas por los populismos, y las explicaciones fisiopatológicas de como influyen las emociones sobre la salud. Es lo que Moscoso llama fenómeno de cristalización. El siguiente párrafo señala el interés del autor por el estudio histórico de las pasiones: “la historia de las emociones no atañe tanto a los procesos de construcción del conocimiento como a las circunstancias culturales que permiten la transformación de una singularidad en un relato. La dificultad no radica en saber cómo podemos acceder a las experiencias subjetivas de los otros, sino en cómo una pasión, una pasión singular, se ha transformado en historia” (pág 222). Moscoso en este libro se propone entender como se produce este proceso de comprendernos a nosotros mismos, (“encontrar el yo en el nosotros”), a partir de relatos de personas peculiares, y las reflexiones de médicos, filósofos, políticos y escritores de la época que tratan de comprenderlos. Para nosotros, lectores del siglo XXI, este libro es puro estudio geológico de nuestra urdimbre emocional. Los estratos culturales que subyacen a fenómenos tan habituales como el de los indignados, o las referencias a un “trauma infantil” como explicación de una enfermedad somática o mental. Porque la geología estudia como cristalizan los minerales, y Moscoso estudia como cristalizan las pasiones en la cultura moderna.

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes.   

Prego C. Científicas que conducían ambulancias en la guerra y otras mujeres en la ciencia. Ed Libros.com. Jaen 2020.

Marie Curie
Libros.com es una editorial basada en proyectos de crowdfunding. Si usted tiene un buen proyecto, puede optar a crowdfunding, y cuando las aportaciones de amigos y personas interesadas superen un determinado monto, (alrededor de unos 3000 euros), la editorial le publicará su libro, (debidamente revisado y maquetado), y sus mecenas recibirán el libro, que además estará disponible en librerías e Internet. La obra que hoy comentamos la escribe un joven periodista, (1987), especializado en comunicación científica por la UNED.
Digamos en primer lugar que el libro está bien escrito, bien editado y resulta entretenido a la par que formativo. En un mundo “macho” y que de una manera u otra siempre tiende al pensamiento único, resulta enormemente estimulante presenciar la lucha de tantas mujeres talentosas, ávidas no solo de aprender, sino también de crear conocimiento. Ya en el prólogo nos enteramos de la curiosa historia de Fanny Hesse, una mujer que tuvo el acierto de proponer el agar-agar como medio de cultivo. Como tantas cosas en la vida el hallazgo fue fruto de coincidencias: una buena cocinera metida en un laboratorio de microbiología, (que era de su marido).
Hildegarda de Bigen
Otras historias no tienen tanto que ver con el azar, sino con una persistente motivación por la investigación. Tal fue el caso de

También resulta destacable la historia de mujeres con capacidades fuera de lo común. Hildegarda de Bigen nació a principios del siglo XII en una familia acomodada, lo que le permitió adquirir una cultura sobresaliente para la época. Monja benedictina con amplios intereses llegó a abadesa y fundó su propio monasterio. Se la conocía como la sibila del Rinn, pues aprovechaba el cauce del rio para predicar por pueblos y ciudades. Autora de una docena de libros destaca entre ellos Lengua Ignota, con 900 palabra inventadas a partir de un alfabeto propio… Pero quizás uno de los relatos mas apasionantes es el que da título al libro: Marie Curie y su hija Irene, recorriendo las trincheras francesas durante la I Guerra Mundial, con camionetas en las que trasportaban equipos de radiodiagnóstico, una técnica que empezaba a diseminarse, y que permitía diagnosticar fracturas y cuerpos extraños en las heridas. Desafortunadamente se desconocía en aquella época los efectos perjudiciales de las radiaciones, y la pobre Irene, hija de Marie, falleció a los 58 años debido a una leucemia. Ambas recibieron el Premio Nobel de Química.

Irene Curie
Muchas de estas mujeres tienen en común que desde la mas tierna infancia disfrutaron de una educación refinada en su hogar. O quizás el acceso a una biblioteca paterna o de algún abuelo bien provista, (fue el caso de la china Wang Zhenyi, que vivió a finales del siglo XVIII y se le reputaba haber leído 10.000 libros, cosa improbable cuando la biblioteca de su abuelo tenia apenas 100 ejemplares, y era considerada una de las mayores). En todo caso tuvieron que abrirse camino en un mundo patriarcal oprimente, parco en reconocerles sus aportaciones.
En fin, aquí tienen ustedes un libro entretenido, que pueden cogerlo por el capítulo que mas les apetezca, y que les entretendrá en la misma medida que les mostrará tiempos pasados no forzosamente mejores a los actuales.

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes.

Artículo especial
Eso que es feo nombrar

Juan Medrano
Bilbao.

En el mundo de la Psicología, la Psicopatología y la Psiquiatría las heces ocupan un lugar notable. El control esfinteriano es un hito en el desarrollo psicológico, como lo es el atractivo infantil por el humor basado en el caca-pedo-culo; humor, por cierto, que se mantiene a menudo en la edad adulta y que en el peculiar terruño en el que uno creció y vive se plasmó en “Arlotadas”, las aventuras de Peru Arloteagabeitia, un aldeano de Leioa, que en sus memorias Mario Onaindía veía como una triste muestra de humor marrón del que los vascos no podíamos sentirnos satisfechos.
Frerud y Fliess
Es casi superfluo recordar que Freud (influido por Fliess) estableció una fase anal del desarrollo libidinal con significadas características. En clínica psiquiátrica la preocupación mórbida de algunos pacientes por su ritmo intestinal adquiere en algunos casos ribetes melancólicos y ocasionalmente pueden observarse en pacientes con afectación cognitiva aguda o crónica, conductas como la coprofagia o el manchar o pintar con heces (por si lo pide algún crucigrama, se llama escatolia). A un nivel más profundo, el desarrollo de la repugnancia por las heces podría ser un exponente de la importancia del asco como mecanismo psicológico y conductual útil para la supervivencia y según algunos autores, el punto de partida de la moralidad
Campaña Mundial Retretes


Desde ha ya unos años se viene celebrando el Día Mundial del Retrete, una conmemoración auspiciada por la ONU, cuyo objetivo es concienciar acerca de la importancia que tienen para la salud los aseos y el saneamiento. Como señala en la web al efecto la ONU, unos 2.500 millones de personas no tienen acceso a instalaciones de saneamiento adecuadas, como retretes o letrinas, lo que “conlleva unas consecuencias trágicas para la salud, la dignidad y la seguridad humanas, así como para el medio ambiente y el desarrollo social y económico”. Hace unos años se celebró el Día Mundial del Retrete con el lema “Igualdad y Dignidad”, con el que se perseguía mostrar la amenaza de violencia sexual a la que se enfrentan las mujeres y las niñas debido a la falta de intimidad, y también las desigualdades presentes en el acceso al saneamiento.
Concurso de ideas para retretes
En palabras de Ban-Ki Moon, entonces secretario general de la ONU, “tenemos la obligación moral de acabar con la defecación al aire libre y tenemos el deber de velar por que mujeres y niñas no corran peligro de ser víctimas de agresiones o violaciones simplemente porque carecen de acceso a servicios de saneamiento”. Y como recordaba la web conmemorativa, a nivel internacional los retretes siguen sin adecuarse a las necesidades específicas de ciertos grupos de población, como las personas con discapacidad, los ancianos y las mujeres y niñas, que requieren instalaciones para atender su higiene durante la menstruación. El empeño de la fundación Bill & Melinda Gates por premiar al diseño más práctico e innovador en materia de retretes no es, por lo tanto, ninguna necedad.
Tampoco lo es reconocer que el descubrimiento de los riesgos para la salud de las aguas fecales, así como el desarrollo de la tecnología para el tratamiento de las mismas, han aportado enormes réditos a la Humanidad. Londres, la gran metrópoli del siglo XIX, era una ciudad literalmente fétida por la concurrencia de material fecal humano y animal (especialmente de caballerías). El año 1858 fue el de la gran peste (aunque en este caso no la negra, sino la que tiene que ver con apestar). El hedor a estiércol llegó a ser tan abrumador en el centro de la ciudad que se tendieron en las ventanas de la Cámara de los Comunes cortinas empapadas en hipoclorito de calcio –desinfectante universal y atemporal utilizado hoy día contra el COVID-19- y finalmente hubo de suspenderse la actividad parlamentaria. La comparación con el hedor a corrupción existente en parlamentos más modernos en los cuales paradójicamente no parece necesario el hipoclorito de sodio sería demasiado obvia, fácil, oportunista y demagógica, así que de momento no la haremos.
Londres fue también la ciudad en la que John Snow había atado cabos en 1854 en torno a la fuente de Broad Street, descubriendo el reservorio del Vibrio cholerae y consiguiendo su clausura, con lo que salvó la vida a miles de personas. De paso, inauguró la Epidemiología, pero es que nadie es perfecto.

Y Londres, también Londres, fue la ciudad en la que Joseph Bazalgette diseñó una red de alcantarillado construida con 318 millones de ladrillos que sería un ejemplo a seguir por otras grandes ciudades y que todavía está en funcionamiento.
Cl.difficile
Y en Londres y en otros muchos lugares del mundo, la materia fecal ha adquirido en los últimos años una especial connotación, hasta ahora inédita, que es la terapéutica a través del llamado trasplante o, más propiamente, infusión, de heces. Esta técnica fue inicialmente una astuta maniobra para combatir al siempre perverso Clostridium Difficile, del que es portadora un 10% de la población en su tubo digestivo (en especial en el intestino grueso). Una bacteria que a malas puede producir un rebelde cuadro con diarrea acuosa, fiebre, pérdida del apetito, náusea, dolor y malestar abdominal. El C. difficile prolifera después de tratamientos antibióticos que dejan diezmada la flora intestinal habitual y más o menos beneficiosa, y su eliminación es complicada.
Fuente de Broad Street
El fundamento es que transferir heces de un donante sano y con una flora bacteriana equilibrada permite recolonizar el intestino grueso dando lugar a un ecosistema bacteriano que limitaría el crecimiento del C. difficile. Según nos cuentan en la Cleveland Clinic, para ser donante hay que estar limpio de algunos microorganismos como el VHA, VHB, VHC, HIV1, HIV2, HTLV1, HTLV2 y Treponema Pallidum (todo ello verificado mediante las oportunas serologías). Y ahora, de COVID-19, como oportunamente ha informado la FDA, siempre al quite. Además, las heces deben estar libres de C. difficile (faltaría más), parásitos y bacterias como la E. Coli 0157:H7, que es también un microbio con muy mala idea. Además no han debido tomar antibióticos en las tres semanas previas, no deben tener diarrea crónica, enfermedad inflamatoria intestinal ni cáncer colorrectal; no deben tener relaciones sexuales con riesgo elevado de contagio de enfermedades de transmisión sexual, y no deben tomar antineoplásicos.
La tarde previa se aplicará un microenema y a la mañana siguiente recogerá un puñado de heces en un recipiente al efecto, al que añadirán 500 cc de solución salina. Las heces se disuelven y filtran (se utiliza un filtro de café) y se aplican en una unidad endoscópica, debiendo utilizarse en las seis horas siguientes a su recolección. Según relata Juan Revenga en su blog, esta actividad es remunerada y se podrían ganar hasta 1000 dólares al mes a través de sucesivas donaciones fecales.
J.Bazzalguette
No menos sugerente (y mediático) es el uso del transplante (o infusión) de heces en el abordaje de los Trastornos del Espectro Autista, en los que se han constatado anomalías en la composición cualitativa y cuantitativa de la flora intestinal. Pues bien: un estudio abierto encontró una mejoría en síntomas digestivos y conductuales tras aplicar lo que los autores denominan “Terapia de Transferencia de Microbiota”, una técnica que incluye un bombardeo antibiótico y un lavado intestinal para despejar el colon, seguidos de un trasplante fecal. La mejoría fue consistente, duradera tras ocho semanas, y se asoció a un cambio sostenido en las poblaciones bacterianas.
¿Qué sentido tiene este somero y escatológico repaso? Tal vez invite a reflexionar sobre la negación puritana y escrupulosa de la materia fecal en nuestra cultura, a pesar de su presencia, de sus riesgos y de su recientemente descubierta utilidad terapéutica. Además, podríamos reparar en que nuestra próspera sociedad occidental ha olvidado el que muchos urbanitas del pasado murieron por enfermedades transmitidas por aguas fecales y vive ajena a los dramas que suponen hoy en día la falta de retretes y alcantarillado en vastas áreas del planeta. Tan ajena que en el colmo de la injusticia ecológica, medioambiental y humanitaria utiliza para eliminar el contenido del excusado otro bien tan escaso en el mundo “en vías de desarrollo” como los retretes: el agua potable.
Fuentes:
Agito MD, Atreja A, Rizk MK. Fecal microbiota transplantation for recurrent C difficile infection: ready for prime time? Cleve Clin J Med 2013; 80: 101-8 [Abstract]
Food and Drug Administration.
Safety Alert Regarding Use of Fecal Microbiota for Transplantation and Additional Safety Protections Pertaining to SARS-CoV-2 and COVID-19. Publicado el 23 de marzo de 2020 [Texto completo]
Mangiola F, Ianiro G, Franceschi F, Fagiuoli S, Gasbarrini G, Gasbarrini A. Gut microbiota in autism and mood disorders. World J Gastroenterol 2016; 22: 361-8 [Texto completo].
Rohlke F, Stollman N. Fecal microbiota transplantation in relapsing Clostridium difficile infection. Therap Adv Gastroenterol 2012; 5: 403-20 [Texto completo].
van Nood E, Vrieze A, Nieuwdorp M, Fuentes S, Zoetendal EG, de Vos WM, et al. Duodenal infusion of donor feces for recurrent Clostridium difficile. N Engl J Med 2013; 368: 407-15 [Texto completo].
Kang DW, Adams JB, Gregory AC, Borody T, Chittick L, Fasano A, et al. Microbiota Transfer Therapy alters gut ecosystem and improves gastrointestinal and autism symptoms: an open-label study. Microbiome 2017; 5(1):10 [Texto completo].

Artículo comentado.- 



The epic battle against coronavirus misinformation and conspiracy theories

Analysts are tracking false rumours about COVID-19 in hopes of curbing their spread.

Philip Ball & Amy Maxmen


Internet revoluciona hábitos y costumbres, desde luego, y le debemos una democratización tremenda del conocimiento humano, pero pero también  crea fenómenos novedosos y no precisamente positivos, como son los fake news o la manipulación de grandes masas de población. ¿Quién difunde tantas teorías conspirativas, por qué lo hace, qué gana con ello? Estas preguntas son las que se plantean los autores de este artículo.
Un estudio en 2018 sugirió que las noticias falsas generalmente viajan más rápido que las noticias confiables en Twitter. Ello no se confirma para la actual pandemia.

 Para trazar la infodemia actual, los científicos de datos y los investigadores de comunicaciones ahora están analizando millones de mensajes en las redes sociales. Un equipo dirigido por Emilio Ferrara, científico de datos de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles, ha publicado un conjunto de datos de más de 120 millones de tweets sobre el coronavirus 1 . El físico teórico Manlio De Domenico en el Instituto Bruno Kessler, un instituto de investigación para la inteligencia artificial en Trento, Italia, ha creado lo que él llama un observatorio infodemico COVID-19 .", Utilizando software automatizado para ver 4,7 millones de tweets en la transmisión COVID-19 todos los días. Un resultado notable es que detectaron menor número de noticias o teorías falsas en la medida en que la información científica se abría paso. ¿Se imaginan ustedes una sociedad en la que la opinión de los científicos tuviera la misma importancia que cualquier otra fuente? Los días iniciales de la pandemia nos acercan a una situación de este tipo. Sencillamente estaríamos inmersos en un caos de teorías y contra-teorías conspirativas y paranoicas.
Estos investigadores han detectado diferentes fuentes de información falsa. Las estafas, prometiendo medicamentos preventivos o curativos. Las ideologías extremistas, singularmente las primacistas raciales de EE.UU. Los intereses políticos o ideológicos, de tipo milenarista (profecías de cambios drásticos en la economía del mundo, extinciones planetarias…).

Cabe preguntarse…. ¿cuándo aprenderemos a manejarnos en este nuevo mundo de las redes sociales? E incluso…. ¿aprenden los nativos digitales a sortear tanta patraña y tanta manipulación, (a veces disfrazada de escepticismo y de pensamiento libertario)?

Pablo Oliveras
Murcia.


Vídeo recomendado.-

Uri Alon
|
TED2020

A COVID-19 "exit" strategy to end lockdown and reopen the economy

Tenemos por delante largos meses de convivencia con el COVID…. ¿Cómo hacerlos compatibles con la actividad económica? En la siguiente charla se nos ofrece un modelo que da respuesta en parte a algunos de estos retos.

 

La Redacción.-






BOLETIN IATROS, ABRIL 2020.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Debates on line,
Comentario de libros.-  El poder de las ideas. Leer a Isaiah Berlin en tiempos del Covid19.
Webs de interés.-  Aprender a aprender
Artículo comentado.-    La tormenta perfecta.  
Vídeo recomendado.- Bill Gates, profeta de desastres.
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Noticias.- 
Universidad de Granada
Podemos distinguir tantas iniciativas como entidades y personalidades. Los formatos han sido: webinars, y reuniones con o sin xat paralelo. Las plataformas mas usadas: Zoom y Google meet.

Entre los webinars destacaría:
*Debates de la Universidad de Granada
*Webinars de la SEMFyC
*Universitat de Barcelona
*Colegio de Eméritos
Y muchas otras iniciativas también en el ámbito cultural: obras de teatro en abierto, películas, etc. Toda una demostración de la capacidad de adaptación de una sociedad hiperconectada.


Comentario de libros.-

Berlin I. El poder de las ideas. Ensayos escogidos. Ed. Página Indómita. Barna 2017.
LEER A ISAIAH BERLIN EN TIEMPOS DEL COVID19.-

Wuhan
Nuestra historia empieza en Wuhan, 1996. Un profesor de filosofía, Ouyang Kang, escribe a Isaiah Berlin (IB) para solicitarle un manuscrito que hiciera  accesible a sus estudiantes -chinos- los aspectos mas relevantes de su pensamiento. Un año después fallecería….  Isaiah Berlin (IB)  (1909- 1997) nació en una acomodada familia judía en Riga, pero emigró a los 11 años al Reino Unido, (tras la Revolución Rusa de 1917). Fue allí donde cursó sus estudios y ganó una posición académica en la Universidad de Oxford, donde siempre trabajó (si exceptuamos un período al servicio de la Diplomacia aliada en las II Guerra Mundial).
IB era mejor orador que escritor, según refieren las crónicas, pero los artículos que nos ha legado, (entrevistas, trasncripciones de conferencias…), tienen un vigor peculiar. Resulta lícito preguntarnos -al analizar una obra filosófica- cuál es el método que usa el autor para acercarse a temas muy complejos. Posiblemente el denominador común de todas las aportaciones de IB sea la búsqueda de una perspectiva que supere conflictos que nos parecen irresolubles, pero que IB sabe enfocarlos con cierto alejamiento, o con cierta benignidad, y en todo caso con un ángulo de visión diferente, para a la postre demostrarnos que resultan compatibles o complementarios. Por ejemplo, cuando trata con valores opuestos a los suyos exclama: “puedo entrar en un sistema de valores que no es el mío propio; puedo comprender que otros hombres se guíen por este sistema y sigan siendo humanos, sigan siendo criaturas con las que me puedo comunicar, con las que tengo ciertos valores en común”, (pag 58). IB contemplaba muchas disputas como fruto de un Romanticismo exacerbado, es decir, como el impulso hacia una verdad única, eterna e incontrovertible a la que todo ser humano debería aspirar. Desde su punto de vista, en cambio, estos valores enfrentados son producto de muchas historias diversas, y estas perspectivas vitales tienen que ser comprendidas antes que atacadas.
Para IB la tarea del filósofo es precisamente dar sentido a los hechos. Y los valores también pueden ser considerados hechos, productos necesarios y objetivos (si se ven con mirada antropológica), de la Humanidad. Los valores, nos dice, son productos de la tarea humana, y como tales se les puede examinar no tanto para rebatirlos, sino para comprender su papel en las relaciones sociales.
IB tuvo mucho interés por las ideologías en general, y el marxismo en concreto, no para refutarlos, que también,  sino para desentrañar los presupuestos filosóficos en los que cada ideología se asienta.  “La tarea de la filosofía, nos dice IB, una tarea a menudo difícil y dolorosa, es extraer y exponer a la luz las categorías y los modelos oculto que condicionan el pensamiento de los seres humanos (es decir, su uso de las palabras, las imágenes y otros símbolos), revelar qué hay de oscuro y de contradictorio en estas categorías y modelos, discernir los conflictos que existen entre ellos y que impiden organizar, describir y explicar la experiencia de forma más adecuada (porque toda descripción y toda explicación implican un modelo que sirva para describir y explicar); y. a un nivel todavía mas elevado, examinar la naturaleza de la propia actividad (epistemología filosófica, análisis lingüístico), sacar a la luz los modelos ocultos que operan en esta actividad de segundo orden filosófica.  pag 92

I Berlin
Observe el lector el uso que hace IB del concepto de modelo, un uso cercano, desde mi punto de vista, al concepto popperiano de metafísica. Para Popper la actividad filosófica consiste en desentrañar las fantasías, los modelos, que sirven de base para pensar el mundo. Por ejemplo, tener una visión de la sociedad como organismo, es uno de estos modelos. O pensar en la Historia de la Humanidad como una sucesión de etapas que ineluctablemente nos llevan al progreso, sería otro de estos modelos. Cada modelo puede tener ventajas adaptativas, pero también enormes consecuencias indeseables. Pensemos en el modelo eugenésico de los nazis, o a lo que condujo entender el progreso como lucha de clases, en el modelo marxista.
Esta perspectiva es igualmente válida en todos los terrenos del pensamiento humano. Si pensamos la evolución del Cosmos como una gran explosión (Big Bang) será diferente que si lo pensamos como un proceso de cristalización, que se inicia en un punto del espacio y se expande rápidamente. Si pensamos en un ser humano en perfecto equilibrio en su entorno, amo y Señor de la Tierra, será diferente que pensarlo como en permanente lucha contra microbios y/o como depredador del medio natural. O pensar la familia en términos de conflicto será diferente a pensarla como un sistema que se adapta a requerimientos sociales. Todo ello hace concluir a IB que…. “la tarea perenne de los filósofos consiste en examinar aquello que parece no verse afectado por los métodos de las ciencias o por la observación diaria, por ejemplo, las categorias, los conceptos, los modelos y las formas de pensar o actuar y,  sobre todo, la forma en que chocan entre sí; y este examen debe hacerse con la intención de construir metáforas, imágenes, símbolos y sistemas de categorías menos contradictorios internamente, (aunque esto nunca se puede conseguir del todo), y menos viciados. Desde luego es una hipótesis razonable considerar que entre las principales causas de confusión, de infelicidad y de temor (al margen de las raíces psicológicas o sociales) se hallan la adhesión ciega a cualquier forma de autoexamen crítico, los desesperados esfuerzos para impedir cualquier análisis racional de cómo vivimos y por qué “ (pag 93).

Estas consideraciones resultan interesantes si las trasladamos a los tiempos del COVID. He aquí que la pandemia ha suscitado visiones milenaristas según las cuales hemos llegado a un fin de etapa, una vía muerta en la que el capitalismo depredador dará paso a una sociedad mas equilibrada consigo mismo y con el entorno. Probablemente IB nos advertiría que hay mucho romanticismo en estas profecías. Y cuidado con el concepto de romanticismo, porque en su acepción común nos transporta a un paraíso de frutas y mieles, a un Eldorado o una Utopia amable y solidaria. Pero para IB romanticismo equivale a maximalismo, es una auto-afirmación del ser humano en el sentido de creer que puede establecerse una verdad última respecto a casi todo, respecto a su manera de vivir, respecto a la Naturaleza, al arte, etc., etc. Este empoderamiento conduce, en su opinión, a las grandes y penosas Utopías del siglo XX, el nazismo, el fascismo, el comunismo.  Detrás de un militante dogmático hay un romántico que cree en el poder de un determinado paradigma para transformar radicalmente el mundo. IB afirma que “el supuesto común a todos los románticos (…) es que las respuestas a las grandes cuestiones no tienen que ser descubiertas, sino mas bien inventadas” (pág 349). Y también, añadiríamos, creer en la bondad de imponer esta verdad a otras personas para “salvarlas”.

El COVID19 ha despertado a profetas milenaristas que invaden las redes sociales con la promesa de un cambio radical en nuestra manera de vivir. Ahora, por fin, el ser humano tomará conciencia de cómo vive, cómo dilapida las riquezas naturales, como extingue especies animales, y ya no le será posible una marcha atrás. Tomará conciencia de todo ello y deberá conducirse de manera coherente a esta nueva visión del mundo. Esta toma de conciencia individual nos llevará como sociedad a cambios definitivos en la manera de producir y repartir la riqueza.
Por desgracia el que escribe estas líneas no conoce un modelo económico alternativo al actual, que permita una pacífica transición del capitalismo depredador a un sistema económico respetuoso con el entorno natural, y capaz de alimentar a los casi 10.000 millones de seres humanos que habitamos la Tierra. Muchas propuestas de las que se debaten en las redes supondrían avances reales, (por ejemplo un Gobierno Mundial, un mejor reparto de la riqueza, etc…), pero no se concretarán por el mero hecho de haber sufrido una pandemia. Superada ésta, el propietario de una Agencia de Viajes, el tendero, el restaurador, el asesor financiero, todos regresarán a sus tareas con ímpetu redoblado, y será este ímpetu el que restablecerá el capitalismo depredador tan criticado, no fuerzas oscuras o conspirativas. Recuperaremos nuestra libertad positiva, (uso términos de IB), esta libertad que ahora cercenaba el confinamiento, y usaremos nuestra libertad recuperada para reproducir el único modelo que sabemos, no el modelo con que soñamos. Porque en el fondo no somos libres para cualquier cosa, nos dice IB, sino que somos libres para lo que podemos y nos dejan…. Y nuestros hábitos, lo que creemos que es la buena vida, no tiene nada que ver con lo que predicamos en las redes sociales.
Para resumir: un cambio solo se produce de manera ordenada cuando primero somos capaces de imaginar posibilidades de acción. Pero además estas posibilidades de actuar de manera distinta deben conducirnos, de verdad, hacia un avance en relación con la situación actual. No es lícito pensar que somos parte de la solución porque tenemos un huerto ecológico en la terraza de casa, y a la vez consumir centenares de litros de gasolina para ir a una segunda residencia, o para conocer países exóticos.
Quizás una característica de nuestro tiempo sea la doble moral del buenismo: nos creemos buenas personas por lo que hablamos en conversaciones, por la imagen de generosidad y solidaridad que proyectamos en las redes sociales, pero nuestra vida cotidiana es tan depredadora del medio como la que más… Por eso quizás criticamos tanto a los políticos, a las multinacionales, a los poderes ocultos y conspirativos, para aliviar nuestras malas conciencias, porque en el fondo sabemos que nuestros actos traicionan nuestras buenas intenciones. Y a fuerza de culpar a otros, llegamos a creernos, honestamente, mejores personas que el resto de los humanos. Recuperemos en este punto a IB: “El objetivo de la filosofía es siempre el mismo: ayudar a los hombres a comprenderse a sí mismos, y por lo tanto a actuar bajo la luz, y no de manera salvaje, en la oscuridad” (pág.93).
Utopias

Dura tarea la del filósofo que renuncia al buenismo y a los likes de las redes sociales. ¿Cómo conseguirá ser escuchado por una sociedad que sobre todo quiere ser engañada y auto-engañarse, antes que cambiar uno solo de sus hábitos? Pero he aquí que tan solo si afrontamos los grandes retos desde un análisis ponderado y realista, se nos ocurrirán pequeños avances que acumulados puedan significar un antes y un después. Fijémonos en los teléfonos inteligentes y la revolución que han supuesto… ¿Por qué gastar tanto esfuerzo en reuniones cuando podemos hacerlas telemáticas? Este es el tipo de progreso posible… Pero estos avances, para que fructifiquen, no deben llevarnos a paraísos del pasado, y deben conservar todo lo bueno de nuestra compleja organización social. Solo así podemos adaptarnos a nuevas realidades sin pasar obligatoriamente por el cedazo de grandes catástrofes.

La prioridad de cualquier alternativa política pasa por conseguir alimentar a los 10.000 millones de seres humanos que pronto habitaremos la Tierra. Y para ello debemos abandonar Utopías y sueños maximalistas para encarar decididamente lo que  Popper entendía como  “ingeniería social”. Muchos pequeños cambios van a significar un gran cambio.  

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes


Webs de interés.- 

COVID 19  ESPECIALIDADES:
Se trata de un esfuerzo colaborativo de documentalistas en el ámbito de ciencias de la Salud, que ponen en acceso libre una multitud de artículos de revistas científicas. En el área temática de la bioética han seleccionado unos 25 artículos que sintetizan el debate actual, aunque con algunas ausencias.


En el subapartado de epidemiologia os recomendamos este artículo:
How effective has been the Spanish lockdown to battle COVID-19? A spatial analysis of
the coronavirus propagation across provinces

Luis Orea a,b, Inmaculada C. Álvarez

El artículo esta en inglés pero los autores ofrecen un resumen en castellano. Entre las conclusiones queremos resaltar:


Nuestros resultados indican que una mayor población junto con un elevado número de personas de edad media y con estudios superiores contribuyen a adelantar la aparición de contagios. También obtenemos que el inicio, e intensidad, de las epidemias
provinciales depende de la movilidad internacional, lo cual sugiere que las medidas de control de viajeros procedentes de zonas previamente afectadas, como es el caso de Italia, deberían haberse puesto en marcha mucho antes, en línea con las decisiones adoptadas en otros países.
Por otra parte, el estudio empírico realizado en este trabajo ha permitido confirmar que la declaración del estado de alarma del 14 de marzo ha logrado mitigar el efecto del contagio de forma muy significativa, si bien es cierto que tal reducción en el número de
contagios difiere entre provincias. En general, las provincias que están más cerca de los principales epicentros del COVID-19 en España son las que más se han beneficiado de esta medida, ya que el estado de alarma ha permito romper el círculo vicioso de contagios entre provincias. En efecto, diferentes especificaciones de nuestro modelo indican que la movilidad de la gente entre provincias ha jugado también un papel significativo en la propagación del virus en España. Dicha fuente de propagación, sin embargo, se reduce significativamente una vez que se decreta el estado de alarma. Por lo tanto, dicha medida no sólo ha permitido contener los contagios dentro de las provincias sino además los contagios procedentes de otras provincias.
Según nuestras simulaciones, el número de casos confirmados en la España peninsular hubiera aumentado, en ausencia de estado de alarma, de 126 a 617 mil casos a fecha de 4 de abril de 2020. Con dicha medida, por tanto, se han evitado alrededor de 491 mil infecciones confirmadas, lo que representa una reducción media del 79.5% en el número de contagios potenciales. Sin embargo, nuestras simulaciones ponen también de manifiesto que se hubiera podido ahorrar un numero aun mayor de contagios y, por
consiguiente de fallecimientos, si las medidas de control asociadas a la declaración de alarma se hubiesen puesto en marcha con sólo una semana de antelación. El número de casos confirmados hubiera pasado a 47 mil, menos de la mitad los confirmados a fecha
de 4 de abril. Señalar finalmente que tal disminución hubiera evitado probablemente



APRENDER A APRENDER

Para cambiar un poco de temática os proponemos este mes que exploréis este portal dedicado a técnicas de aprendizaje:

Los autores se definen como “Club de entusiastas del aprendizaje, neurociencias, educación digital, y el MOOC "Aprendiendo a Aprender"

Por consiguiente el sitio está dedicado a la difusión de investigaciones en neurociencias aplicadas al aprendizaje, educación digital, recomendaciones de libros, cursos MOOCs y recursos de formación en línea.
Su propósito es que descubramos “herramientas mentales para sacar el máximo provecho a tu aprendizaje y revelar tu potencial oculto, de la mano de especialistas y la comunidad de instructores, mentores y estudiantes de los populares cursos en línea: "Aprendiendo a Aprender" y "Mindshift", ofrecidos por la Universidad de California San Diego y la Universidad de McMaster a través de Coursera”.

También recomiendan libros (por lo general de pago) y artículos en abierto.

Artículo comentado.-

No es una tormenta perfecta - Covid-19 y la importancia del lenguaje. Brandt AM, Ph.D., Botelho, AB. N Engl J Med. 2020 Apr 16;382(16):1493-1495. doi: 10.1056/NEJMp2005032
 ¿Son las epidemias el resultado de una combinación de fuerzas inusuales e impredecibles, como sugeriría la noción de tormentas perfectas? ¿O están formados sustancialmente por acciones humanas (e inacción) de larga data y bien entendidas?

Con estas preguntas los autores quieren llamarnos la atención de que el término “tormenta perfecta” alude a fuerzas de la naturaleza fuera de nuestro control, algo que no se ajusta a esta pandemia. En efecto, muchas voces se alzaban advirtiendo de que una nueva gripe o una zoonosis como ha sido finalmente esta pandemia, nos ac echaba y podía concretarse en cualquier momento.  Pero los autores continúan así su análisis de la metáfora “tormenta perfecta”:
La escritora Susan Sontag argumentó que las metáforas que usamos para describir la enfermedad moldean profundamente nuestra experiencia de la enfermedad; Nuestro discurso cultural sobre enfermedades como el cáncer y el SIDA, por ejemplo, produce miedo y estigma que dificultan la atención y marginan a los pacientes. De manera similar, la metáfora de la tormenta perfecta puede desviar nuestros conceptos y, por lo tanto, nuestro enfoque para abordar las pandemias emergentes. Este lenguaje crea un discurso de salud pública que parece reactivo en lugar de proactivo, reductor en lugar de holístico, desempoderando en lugar de empoderar. Aunque su drama inherente puede ser atractivo, el término "tormenta perfecta" invoca nociones de aleatoriedad y volatilidad que en realidad pueden socavar nuestra capacidad para abordar la pandemia de Covid-19 y los futuros brotes de enfermedades.

Por consiguiente:  La aparición repetida de nuevas infecciones zoonóticas como el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), la gripe H1N1, el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS), el zika y el ébola, así como el resurgimiento de viejas enfermedades infecciosas como el sarampión y el cólera. subraya la realidad de que deberían esperarse epidemias mundiales y anticiparse sus daños”. 

Pablo Oliveres
Murcia

Vídeo recomendado.-

Bill Gates.- Prepararse para catástrofes.-

Esta charla la dio Bill Gates en 2015….  Cuatro años después sus predicciones se han cumplido. Y lo que tiene ser profeta de desastres: algunos fake news le atribuyen una estrategia oculta para ponder el mundo al borde del colapso. Sin embargo Bill Gates simplemente usó datos al alcance de cualquiera…. Pero lo que sí tuvo Gates es el valor de analizarlos de manera diferente. Y en este punto es donde reside el valor de su charla. No fue unvisionario, simplemente siguió una manera de pensar que nos acerca a la realidad tal como es, no tal como quisiéramos que fuera. Esta manera de pensar se llama “pensamiento crítico”, y ha sido motivo de varias y repetidas entradas en este blog.


La Redacción.-