BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS Comité Editorial: Francesc Borrell. Juan Carlos Hernández Clemente. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.

BOLETIN IATROS, FEBRERO 2019.
CIRCULO DE CIBERLECTURA
INDICE.-

Noticias.-  I Congreso Internacional de Bioética.
Comentario de libros.-  Repensar la vida y la muerte.
Webs de interés.- Comité Bioética Catalunya
Artículo comentado.- Celos y robots sexuales
Vídeo recomendado.- Sesgos que moldean la manera de ver el mundo.
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Noticias.- 
I Congreso Internacional de Bioética.
https://www.fundaciogrifols.org/es/web/fundacio/presentacion

Se ha celebrado este Congreso en la Ciudad de Vic, los dies 23, 24 y 25 de Enero, con una importante representación de expertos nacionales e Internacionales en el campo de la Bioética. El tema que ha presidido las deliberaciones ha sido la necesidad de mejorar la enseñanza de la bioética en el pregrado y postgrado, así como ensanchar la problemática  a tratar para que la bioética sea una ética de la vida.

Comentario de libros.-
Repensar la vida y la muerte. El derrumbe de nuestra ética tradicional.
Peter Singer  Paidós, 1997, 1ª edición.
El libro que a continuación se reseña puede considerarse un clásico sobre los aspectos conflictivos, desde el punto de vista de la bioética, que pueden tener lugar al principio y final de la vida en relación con los avances tecno-científicos de la medicina desde mediados del siglo XX. Es más, la propuesta del autor, el siempre polémico Peter Singer, es construir una nueva ética para el siglo XXI con el consiguiente derrumbamiento de la ética tradicional en las sociedades occidentales.

Peter Singer nos propone dar por finalizada la ética sobre la santidad de la vida humana y que sea sustituida por una ética basada en la calidad de vida. Hay que decir, que este posicionamiento el autor lo defiende con una poderosa base argumental tanto racional como empírica tomando numerosos ejemplos conflictivos sobre el final y el comienzo de la vida humana en las condiciones de los avances científicos en los que se mueve la medicina occidental.
Tanto es así que propone una reescritura de algunos de los Mandamientos éticos insertos en la tradición occidental: El primer antiguo mandamiento considera que toda vida humana tiene el mismo valor; el autor lo reformula reconociendo que el valor de la vida humana varía. El segundo antiguo mandamiento: nunca poner fin intencionadamente a una vida humana inocente; lo reformula pidiendo responsabilizarse de las consecuencias de tus decisiones. El tercer antiguo mandamiento: nunca te quites la vida e intenta evitar siempre que otros se quiten la suya; lo reformula por el respeto al deseo de vivir o morir de una persona. El cuarto antiguo mandamiento: creced y multiplicaos; lo reformula por traer niños al mundo sólo si son deseados. Y el quinto y último mandamiento que reformula sustituye: considerar que cualquier vida humana  siempre es más valiosa que cualquier vida no humana, por no discriminar por razón de especie.
Sin lugar a dudas, esta propuesta la va desbrozando argumentativamente en los diferentes capítulos del libro. Así desde el primer capítulo critica la expresión “muerte cerebral” como un constructo verbal que elude el fondo de la cuestión: la posibilidad de los trasplantes de órganos. Pero lo que él critica es el enmascaramiento de una cuestión ética basada en la elección, por un constructo verbal basado en aspectos clínicos. Así mismo, desde el inicio, también critica la distinción entre medios de tratamientos ordinarios y extraordinarios al final de la vida por considerarlos un disfraz verbal para no posicionarse sobre una elección en base a la calidad de vida  que en realidad se está haciendo.
Frente a la ética tradicional, que sigue aferrada al valor intrínseco de la vida humana, sin considerar su naturaleza y calidad, el autor considera que el momento actual “es un momento de oportunidades para configurar una ética que no necesite apoyarse en ficciones que nadie puede creer realmente y construir una ética más compasiva y más sensible sobre lo que la gente decide por sí misma, una ética que evite prolongar la vida cuando hacerlo es obviamente inútil y una ética menos arbitraria en sus inclusiones y exclusiones que la ética tradicional”. No parece necesario decir que Peter Singer aboga por una ética en que la autonomía del individuo se erija en preeminente a la hora de tomar decisiones en que la vida esté en cuestión y por una ética consecuencialista que se haga responsable de las decisiones que se toman.
Esta cimentación de su nueva ética, que frente a la sacralidad de la vida humana, se basa en la libertad de elección de manera autónoma y responsable, le sirve para afrontar los difíciles conflictos bioéticos que tiene planteada la medicina actual: muerte cerebral, estado vegetativo persistente (hoy se le denomina permanente), trasplante de órganos, el suicidio asistido, la eutanasia, o al inicio de la vida, la investigación sobre embriones o el aborto.
Sobre el final de la vida de una persona reproduce un escrito de la Comisión Presidencial para el Estudio de Problemas Éticos en la Medicina de Estados Unidos:

“Un paciente al que se diagnostica correctamente una pérdida permanente y total de funciones cerebrales nunca recobrará el conocimiento. No experimentará ni placer, ni dolor, no disfrutará de ninguna interacción social y será incapaz de proseguir con sus proyectos de vida o llevarlos a cabo. ¿Por qué entonces hay un problema ético acerca de la supresión de las intervenciones médicas?”

Y dentro de esa ética consecuencialista propone decisiones que tengan en cuenta si mantener la vida beneficiará o perjudicará al ser humano cuya vida se va a mantener.
El mismo patrón ético propone sobre el suicidio asistido o la eutanasia. Se pregunta: “¿Acaso el paciente no tiene derecho a pedir esta ayuda, y si un médico está dispuesto a prestársela, por qué debería obstaculizarlo la Ley?” Aunque en su argumentación es muy consciente, como él mismo señala, de la dificultad de estos casos pues:”preguntar a los médicos si pueden matar a pacientes conscientes y autónomos, si los pacientes lo piden, es un cuestionamiento directo de lo que se ha considerado el núcleo de la ética médica tradicional”. Y así mismo, señala que “políticamente es aquí donde se está librando la batalla más enérgica contra la ética de la santidad de la vida”. Y critica la diferenciación establecida, como un enmascaramiento más, en decisiones que afectan a la calidad de vida, entre la supresión de tratamientos que precipitarán la muerte y permitir la eutanasia activa voluntaria, es decir, el resultado de una inyección.
Con respecto a los problemas éticos del inicio de la vida, en todo lo que tiene que ver con el estatuto del embrión nos dice: “El hecho de que el embrión tenga determinado potencial no significa que podamos perjudicarle, en el sentido que podemos perjudicar a un ser que tiene necesidades y deseos o puede sufrir. Lo que significa realmente, si el embrión no realiza ese potencial, es que no vendrá al mundo un ser humano concreto”.
Para el autor “[el embrión] no tiene, ni ha tenido nunca, necesidades o deseos, por lo que no podemos perjudicarle haciendo algo contrario a sus deseos. No podemos causarle sufrimiento. En otras palabras, el embrión no es, ahora, el tipo de ser al que se puede dañar, no más que a un óvulo antes de la fertilización”.
Y con respecto al aborto su criterio es similar al de la potencia frente al acto en los primeros momentos de la concepción, ya explicado en el caso de los embriones para  estudio e investigación, pues estos momentos iniciales de la concepción son básicamente probabilísticos y que la potencia se desarrolle, según el autor, no es mucho mayor que la del espermatozoide seleccionado para la microinyección. Ahora bien, deja claro que la elección entre los diferentes momentos de vida intrauterina del embrión/feto seleccionados a partir de vida cerebral como fundamento ético o estatus moral no deja de ser, sin duda, un criterio ético y no científico y vuelve a criticar que esta elección, para alcanzar el estatus moral de una determinada protección a esa nueva vida, sea también una ficción similar a la de la muerte cerebral. Para el autor “una ficción oportuna que convierte a un ser evidentemente vivo en un ser que legalmente no está vivo”. Y se pregunta el autor “¿qué tiene de especial el hecho de que una vida sea humana?”
 Esta última pregunta le sirve al autor para abordar otro de los temas que tradicionalmente viene defendiendo y que expresa, como hemos visto en su último nuevo mandamiento de la ética que nos propone: no discriminar por razón de especie.
El autor se posiciona contra el especismo y en su defensa nos dice que la exclusión por especie es similar a la exclusión por raza o sexo. “El racista, el sexista y el que discrimina por especie dicen todos: el límite de mi grupo también establece una diferencia de valor. Si eres miembro de mi grupo, tienes más valor que si no lo eres, sin importar de qué características puedas carecer. Cada una de estas posturas es una forma de protección del grupo o de egoísmo del grupo”.
Juan Carlos Hernández Clemente.
Madrid, 2018

Webs de interés.- 
Comité Bioética Catalunya


 Ya en otras ocasiones hemos llamado la atención de nuestros lectores acerca de este importante portal dedicado a la bioética. El comité de Bioética de Catalunya fue el primero en España y si analizamos los documentos que ha producido, sin duda uno de los mas prolíficos.

Destaquemos entre los documentos mas novedosos el artículo de M.Esquirol: “nuestra condición debe pensarse al margen del concepto de plenitud” 

donde reivindica la inseguridad, la sensibilidad inteligente y el anhelo.

Nuffield Council on Bioethics

También encontraréis documentos de posición de gran relevancia  en el Nuffield Council.  La mejor presentación es la que el mismo centro proporciona: The Nuffield Council on Bioethics is an independent body that examines and reports on ethical issues in biology and medicine. It was established by the Trustees of the Nuffield Foundation in 1991, and since 1994 it has been funded jointly by the Foundation, Wellcome and the Medical Research Council.

 
http://nuffieldbioethics.org/project/teaching-resources/personalised-healthcare

 

Pablo Oliveres
Murcia

Artículo comentado.- 

Celos y robots sexuales
Szczuka JM, Krämer NC. Jealousy 4.0? An empirical study on jealousy-related discomfort of women evoked by other women and gynoid robots. J. Behav. Robot. 2018; 9:323–336

Los robots son ya una realidad en nuestra vida. Están presentes en la industria, en la cirugía y posiblemente a no mucho tardar viajemos en coches – robot, vehículos que se desplazarán siguiendo las instrucciones de un ordenador, siguiendo el camino abierto por trenes sin conductor que vienen circulando desde hace décadas. También de cuando en cuando conocemos que en determinadas ferias y eventos tecnológicos se han presentado robots de aspecto humanoide diseñados para acompañar o para asistir, e incluso robots con apariencia de mascota que son capaces de realizar algunas gracias propias de nuestros amigos domésticos. Por lo que se ve existe o es al menos concebible otro tipo de robot que muestra la versatilidad de estos artilugios: la de robot muñeca sexual, una variante que ha despertado el interés de las alemanas Szczuka y Krämer, quienes han realizado un curioso experimento sobre la base de consideraciones psicológicas, sociológicas y evolucionistas, con un llamativo diseño para el que han incluso elaborado algunos instrumentos de creación propia.
Parten nuestras investigadoras de la constatación de que los primeros estudios sobre la dimensión sexual de la interacción humano – robot se han centrado en la aceptación que tiene esta dimensión en los varones, lo que deja desatendida la vivencia de las mujeres al respecto. Existe, sin embargo, un sesgo en su planteamiento: Aparentemente el interés de la bibliografía por la vivencia masculina tiene que ver con la aceptación en el sentido de contemplación del uso de estos ingeniosos artilugios como pareja sexual, mientras que lo que parece atraer a Szczuka y Krämer es hasta qué punto esos mismos objetos (en el sentido más sexual del término) despiertan celos en las mujeres. Este interés por los celos, más que por la aceptación, sorprende un poco, máxime cuando las autoras reconocen que hay artilugios electrónicos de mayor o menor complejidad que también pueden ser utilizados por las mujeres y despertar consecuentemente malestar en los varones, pero lo cierto es que nuestras autoras tienen un particular interés en la triangularización de las relaciones cuando anda por medio un robot sexual. Para ello sitúan la cuestión en un contexto evolucionista; así, señalan, una mujer no debería sentir celos de un robot en aspectos procreadores, en la medida que el artilugio no puede competir con ella (por el momento) a este nivel, pero sí podría vivirlo como serio competidor en materia de los recursos que el varón debe compartir con su pareja desde la noche de los tiempos. Así, parece razonable pensar que las mujeres no sentirán tantos celos o preocupación por el hecho de que su pareja tenga relaciones sexuales con otra mujer, como por la posibilidad de que desarrolle un apego emocional que significará un desvío de recursos (tiempo, dinero) hacia la máquina competidora. Y, hay que insistir, el robot sí puede hacer que el varón dedique a él (a ella, si se quiere, tratándose de robots de aspecto femenino) recursos de los que no disfrutará la mujer: por una parte, el dinero gastado en la compra del robot (o de cualquier otra forma de transacción económica que permita al varón el disfrute del mismo, como alquileres, esquemas de leasing o renting); por otra y, por supuesto, el tiempo o los recursos físicos que dedica el varón a la actividad sexual con el robot, detraídos de los que podría dedicar a su pareja.


Para llevar a cabo su estudio Szczuka y Krämer realizan una encuesta online en la que participan 848 mujeres alemanas de edad variada pero que han de cumplir el requisito de proclamarse heterosexuales. A este amplio grupo de mujeres nuestras investigadoras les preguntan cómo reaccionarían si su pareja (varón) mantuviera relaciones sexuales con otra mujer, con un robot de aspecto ginecoide o con otro robot con algún atributo femenino pero fácilmente reconocible como máquina. Cuentan para ello (ver ilustración) con una gama de imágenes que muestran a las encuestadas y que reproducen, en primer lugar, a una mujer con indumentaria y pose que, digamos, puede considerarse incitadora desde el punto de vista sexual; su segunda imagen es una figura con aire manga con similar orientación; la tercera, finalmente, es algo parecido a un maniquí que permite ver las partes más fríamente mecánicas de su diseño. Las tres categorías tienen algo que ver con un estudio previo de las mismas autoras con varones en el que observaron que si se les preguntaba explícitamente aseguraban que las mujeres eran más atractivas que los robots ginecoides, pero en una medida implícita se apreciaba que les resultaban igualmente atractivos estos últimos.
Tras haber respondido previamente a algunas cuestiones sobre ellas mismas, las 848 encuestadas fueron divididas por Szczuka y Krämer en tres grupos, cuyas respectivas integrantes debían imaginar que sus parejas mantenían relaciones sexuales con otra mujer, con un robot de apariencia femenina, o con un robot con claro aspecto de máquina. Para hacer más fácil ese ejercicio de imaginación, se le ofreció a cada participante 4 ejemplos visuales del tipo de partenaire con el que debían figurarse a su pareja. Todo ello, debemos decir, para verificar su hipótesis de que hay una gradación en la intensidad de los celos según la naturaleza de la competidora, de modo que otra mujer despertará estos sentimientos de forma más acusada que un robot ginecoide de acabado atractivo y este, más que otro de aire más mecánico. Además, se plantean que puede haber facetas o características en las mujeres que condicionarían o modularían estos celos, algunas de tipo personal (autoestima, apariencia física subjetiva, actitud hacia la posibilidad de que las relaciones de pareja no impliquen exclusividad o fidelidad a toda prueba) y otras relacionadas con actitudes hacia la tecnología (valoración negativa de los robots, tendencia al antropomorfismo y disposición a que la tecnología intervenga en las relaciones de pareja).
Pues bien: la situación que despierta una mayor desazón en las encuestadas es imaginarse que su pareja pueda tener una relación con alguien representada por la imagen de la mujer “de carne y hueso”. Si volvemos a la visión evolucionista, esto es coherente con el hecho de que la mujer es una competidora para la procreación, en tanto que los robots, atractivos o no, no pueden (a día de hoy) suponer una amenaza en este terreno y por lo tanto, generan menos angustia. Sin embargo, en otras dimensiones, como la sensación de que la relación no es correcta o la de que el varón está dedicando a las competidoras tiempo y recursos que detrae de la mujer, las tres figuras (mujer real, robot ginecoide, robot con aspecto claramente de máquina) provocan niveles similares de malestar, que con los robots pueden ser incluso superiores a los que genera la mujer real. Curiosamente, este diferente grado de malestar no se explica por características personales de las encuestadas como la autoestima o la sensación subjetiva de ser físicamente atractiva, sino más bien por las variables relacionadas con aspectos tecnológicos, arriba enumeradas. Podría entreverse, por tanto, que además de reprobar en lo práctico que haya un desvío de recursos, lo hay también en lo moral, por cuanto genera incomodidad la idea de que la propia pareja se lo pueda llegar a montar con un cacharro, vistoso o no. Por tanto, los robots sexuales sí pueden despertar celos en las mujeres, relacionados con la competición por recursos y por el repelús que puede causar que su pareja tenga affaires con artilugios.
El capítulo final del trabajo, reconociendo sus limitaciones y proponiendo futuras vías de investigación, merece algún comentario. En primer lugar, hay que tener en cuenta que para muchas de las participantes eso de pensar que su pareja pueda tener una relación con un robot sexual sería una idea totalmente nueva, contaminada, además, por la imagen que en la cultura popular se tiene de los robots, derivada generalmente de sus representaciones en el cine, según Szczuka y Krämer. En segundo lugar, aunque utilizaron diferentes escalas e instrumentos de valoración, nuestras autoras omitieron el uso de alguna que valorase la tendencia a los celos en la vida real, que podría haber permitido ver si sus diversos grupos eran homogéneos o no en esta dimensión.
Amplias avenidas se abren para la investigación futura en este campo si conseguimos, como proponen Szczuka y Krämer, definir con precisión el engaño a la pareja en el contexto de la interacción entre humanos y robots y apreciamos la influencia que el diseño del robot a gusto del consumidor puede tener en la aparición de celos en la mujer (pongamos que el varón se hace con un robot que reproduzca fielmente los rasgos de una antigua pareja). No menos relevante, nos indican nuestras autoras, sería explorar la forma en que cambian en la población las actitudes hacia los robots sexuales. No perdamos de vista el hecho constatado en este estudio de que las mujeres sienten celos de robots que no ocultan su condición de máquinas; unido al dato de que según nos dicen nuestras autoras hay estudios que muestran que los hombres pueden sentir celos de los clásicamente llamados consoladores, daría pie a que se ahonde en la investigación acerca de los celos que despiertan otros cacharros como las vaginas artificiales o los fleshlights, unos artilugios que parece que pueden traducirse como masturbadores. Igualmente, a medida que los robots ginecoides desarrollen habilidades sociales, se conviertan en conversadores amenos al gusto de los varones (por ejemplo, adquieran conocimientos sobre materias profundas como el fútbol) y se acerquen a los gustos del colectivo masculino (con una programación específica para tener aversión a ir de compras), podrían conseguir que el varón prefiera su compañía y comparta con ellos más tiempo (recurso esencial) que con su pareja, lo que sería un poderoso potenciador de la aparición de celos en esta. Qué decir, por otra parte, de la posibilidad de que se diseñen robots sexuales masculinos, customizados a gusto de la consumidora y (es un suponer) complacientes acompañantes cuando hay que ir de compras: la aparición de estos productos abriría paso a interesantes estudios sobre los celos que podrían despertar en varones. Y el colofón sería pasar toda esta rica investigación por el tamiz de lo cultural. No olvidemos que Szczuka y Krämer han estudiado el problema en mujeres alemanas, un colectivo bien informado, pudiente, abierto a la innovación tecnológica y a las formas creativas de relación de pareja, lo que no se da en todas las culturas y sociedades del mundo.
Curiosa aportación, ciertamente, la de Szczuka y Krämer, de la que uno cree que puede ser candidata a los próximos premios IgNoble.

Juan Medrano
Bilbao

Vídeo recomendado.-

Tres tipos de sesgo que moldean la manera de ver el mundo.-

Shepherd es meterólogo y debido a su profesión debe tener una clara visión de la realidad. Ocurre con la meteorología que no es una ciencia exacta, aunque ha mejorado enormemente su capacidad predictiva. Sin embargo son muchos los factores que coluden en la previsión del tiempo. Ello obliga a los meteorólogos a tener una especial sensibilidad hacia los errores, y ser proclives a la rectificación. Escogemos un par de ideas de la charla que ofrece TED, y que recomendamos:

“Shepherd, tengo 8 cm de calentamiento global en mi jardín, a qué viene eso del cambio climático?" Recibo ese tuit muchas veces. Es un tuit lindo, me hace reír también. Pero es fundamentalmente erróneo científicamente, porque ilustra que la persona que tuitea no entiende la diferencia entre tiempo atmosférico y clima.

 

 ¿Cómo expandimos nuestro radio de entendimiento acerca de la ciencia?Aquí están mis pensamientos. Haces inventario de tus propios sesgos. Y los estoy desafiando a todos a hacerlo. Hagan un inventario de sus propios sesgos. ¿De dónde vienen? Su educación, su perspectiva política, su fe. ¿Qué da forma a sus propios sesgos? Luego, evalúen sus fuentes. ¿De dónde sacan la información sobre la ciencia? ¿Qué leen, qué escuchan, para acceder a su información sobre la ciencia? Y luego, es importante hablar. Hablen sobre cómo evaluó sus sesgos y sus fuentes. 






 


BOLETIN IATROS, ENERO 2019.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Folia Humanística 10, Boletín Bioética Complutense.
Comentario de libros.-  La construcción del budismo moderno
Webs de interés.-  Diversos portales relacionados con el budismo moderno y Pannikkar.
Artículo comentado.-    Congreso de Medicina Gráfica

Video.-   Fernando Navarro. Nuevos lenguajes para narrar la esencia de la medicina



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Noticias.- 

1- Ya está a tu disposición Folia Humanística nº 10.
Entre otros artículos en este número Francesc Borrell interroga sobre las diferencias entre empatía, simpatía y compasión. En qué consiste la trampa de la piedad? ? Ver artículo.

¿Qué nos aporta el modelo biopsicosocial en la práctica clínica cotidiana? .... ¿resulta útil este enfoque ?, Enrique Gavilanes lo analiza en: Apuntes del diario de un médico que soñaba  con el modelo centrado en el paciente. Ver artículo..

Jose Saura Llamas
Un artículo imprescindible para los docentes clínicos: El tutor con una buena actitud docente ¿Nace o se hace? ¿Qué diferencia a los tutores que triunfan de los que fracasan ?. José Saura Llamas. Ver artículo.

En el apartado de narrativa: Fui Testigo. Carlos Coscollar Santiliestra.

2.- Tengo el gusto de enviarte el último número (36) de la revista Bioética Complutense, que espero resulte de tu interès.
Por favor, difunde la revista entre todas las personas que puedan estar interesadas.
Puedes encontrar todos los números de la revista en la nueva página web del Departamento
de Salud Pública y Materno-Infantil de la Universidad Complutense de
 Lydia Feito.-

Comentario de libros.-
McMahan DL La construcción del budismo moderno. Kairós. Barna 2018

La tesis fundamental de este libro es que el budismo que conocemos en Occidente es una recreación cultural occidental del budismo que alumbró en la India 600 AC y se extendió por Oriente. Esta (re)creación se viene produciendo desde hace 200 años y en ella han participado budistas orientales –fundamentalmente los emigrados a Europa y EE.UU, aunque no exclusivamente-, como también –y sobre todo- intelectuales y personas religiosas de estos países que abrazaron y reinterpretaron el budismo.

Cinco maneras actuales de vivir el budismo.-

En estos momentos históricos Mc Mahan detecta varias formas de vivir el budismo:
1*El simpatizante budista occidental, centrado en la meditación diaria a la que considera pedestal del budismo y camino para alcanzar la paz interior. Cree que una mirada serena y atenta la conducirán a decisiones mas correctas pero no espera intervenciones milagrosas, y cuando dirige su mirada a un pequeño Buda que tiene en una estantería, no ve la imagen sacralizada de un dios, ni tampoco cree en la presencia de un espíritu. Realizar buenas obras tiene para él o ella un significado  y un valor concreto, y no espera de ellas una consecuencia beneficiosa para otra vida.
2*El budista seglar oriental, (como ejemplo escoge una seglar tailandesa). Realiza a diario rituales para enriquecer su Karma y controlar a seres invisibles. Escucha las pláticas de los monjes, a los que ayuda con dinero, y renueva su compromiso con los 5 preceptos morales (no matar, no beber alcohol o estupefacientes, no mentir, no robar, no realizar actos sexuales prohibidos).Los actos caritativos redimen su karma y con ello logrará una mejor vida en la siguiente reencarnación. No considera necesario meditar, e incluso lo vería improcedente. Cree en los poderes curativos de los monjes y en los milagros.
3*Maestro de Dharma estadounidense.
Dalai Lama
Reinterpreta las enseñanzas budistas relativas a seres sobrenaturales en términos de símbolos o estados psicológicos, y no espera de su práctica meditativa otro beneficio que la serenidad y el cultivo de emociones positivas. También dulcifica prácticas ascéticas del Zen, y reinterpreta las enseñanzas que considera con mas carga filosófica. Cree que las enseñanzas budistas están en consonancia con la Ciencia, y que incluso se han avanzado en muchos casos a los descubrimientos científicos, (por ejemplo en su interpretación del equilibrio ecológico). Es crítica con la preeminencia del varón en las instituciones budistas y aboga por reformarlas.
4*Monje tradicional.
Hay diversas tipologías por lo que el autor escoge la escuela Gelupka, una de las que tiene mas aprecio por el estudio y la erudición. Aunque cree en la iluminación y en la meditación como uno de lso caminos para obtenerla, no pretende alcanzarla en esta vida. Su tiempo pasa básicamente con tareas administrativas y realizando numerosos rituales (diarios, estacionales, dirigidos a determinadas personas…), entre los que destacan los de tipo tántrico (dirigidos a una divinidad concreta, a la que se les pide cosas también concretas). Gracias a estos rituales percibe pagos de gente humilde, que aligeran una vida ascética. Otros monjes pueden obtener mejores ingresos si les requiere gente de mayor estatus social. Para realizar estos rituales tántricos ha debido realizar unos períodos iniciáticos complejos. No practica la meditación, aunque la conoce y cree que quizás en otro momento de su vida tenga la posibilidad de realizarla. Sin embargo no la considera imprescindible o importante para su quehacer diario.
5*Monje oriental reformador.
Mandala
Por lo general habrá recibido una influencia occidental, (por ejemplo estará viviendo en Europa o EEUU, o habrá estudiado en alguna de sus universidades), y considerará el budismo como un instrumento a favor de la justicia y la democracia. Aunque no niega la existencia de seres invisibles apenas habla de ello, y le molestan  los rituales dirigidos a obtener un beneficio material. Es crítico con el proceso de colonización y el imperialismo occidental, y también con el consumismo. Sin embargo valor los avances occidentales en ciencia y tecnología.

Tres mecanismos para modernizar el budismo.-

¿Cuál ha sido el camino que nos ha llevado a este abanico de creencias tan dispares? Existen tres mecanismos fundamentales mediante los cuales se ha producido esta (re)creación occidental del budismo: la desmitologización, destradicionalización y descontextualización. Estos mecanismos actúan en todas las religiones importantes y con siglos de  historia, transformándolas y haciéndolas mas acordes a las costumbres que se imponen en las sociedades actuales. Si analizáramos el cristianismo también veríamos versiones ancladas en rituales de milagros junto a versiones estrictamente espirituales. Pero analicemos en el caso del budismo estos mecanismos:

A*Superar los mitos: el budismo clásico distingue 6 reinos de renacimiento, donde viven 6 tipos diferentes de seres vivos: dioses, humanos, seres infernales…  Pues bien, este mito se reinterpreta como estados psicológicos. El conjunto de creencias relativas a seres invisibles y dioses se reinterpreta en términos de fuerzas mentales inconscientes. Lo que es una realidad ontológica para el budismo tradicional deviene en el budismo moderno fenómenos psicológicos internos de cada persona.

B*Superar la tradición: el mecanismo fundamental es el siguiente…. Se concibe la “autoridad como derivada de la propia investigación y experiencia individual; el mismo “yo” o algún aspecto de la subjetividad es considerado sagrado, y su realidad interna se vuelve el lugar de la autoridad” (pág 75). Eso faculta a los budistas modernos a creer o no creer las piezas del budismo clásico que estimen acordes a su sensibilidad. Sin embargo no les libra de cierto consumismo que surgirá de ciertas interpretaciones o prácticas rituales. Quizás no comprarán amuletos tradicionales pero se apuntarán a cursos o comprarán audiovisuales que pueden abarcar desde mecánicas meditativas a rituales esotéricos.

C*Superar el contexto: todas las religiones han tenido que reaccionar al embate de la Ciencia. Sus logros son aparentes, y van mas allá de la mejora concreta en nuestra calidad de vida: afecta a la manera que tenemos de ver el mundo. Ya no precisamos de los milagros, los milagros se producen a diario, como  por ejemplo curar una infección, o salvarnos de un coma diabético.
Cuando el budismo se introdujo en el siglo XIX en EE.UU enfatizó algunos párrafos de su literatura clásica para postularse como una religión científica. No fue esta la única transformación importante que los monjes orientales hicieron para que el budismo superara el estigma de religión milagrera y atea…. También la presentaron –¡algunos monjes orientales!- como una religión panteísta y monoteísta (Nota 1) .
La afirmación de que el budismo clásico es respetuoso con los avances científicos, (en oposición a la religiones dogmáticas que defienden cosmovisiones incompatibles con los avances científicos), procede sobre todo de un párrafo del Kalama Sutta en el que el Buda exhorta a sus seguidores a no creer en enseñanzas de maestros, sino solo en las ideas a las que ellos mismos lleguen. He aquí el párrafo en cuestión (pág 111):
“No os dejéis llevar por la tradición oral, por el linaje de la enseñanza, por lo que se dice, por una colección de escrituras, por el razonamiento lógico, por el razonamiento inferencial, por la reflexión sobre razones, por la aceptación de una visión después de haberla sopesado,  por la aparente competencia de quien habla, o porque pensáis: “El asceta es nuestro maestro”. Pero cuando vosotros sabéis por vosotros mismos que “estas cosas son malsanas, que estas cosas son perjudiciales, que estas cosas son censuradas por los sabios; estas cosas si son acometidas y practicadas llevan al daño y al sufrimiento”, entonces vosotros debéis abandonarlas.”
Observe el lector que Buda se refiere a cuestiones morales, no a verdades científicas. Y este quien escribe añadiría: y resulta muy dudoso que se defienda en este párrafo una idea compatible con lo que entendemos por pensamiento crítico o escepticismo científico, ya que no alentaba precisamente el razonamiento como instrumento para clarificar estas dudas morales, sino la intuición que “está dentro de mí”, y de la que forma parte la “censura de los sabios”….  Pero en fin, se ha tomado este desiderátum  como pedestal que demuestra la actitud científica del budismo, con el objeto de extraerlo del contexto histórico y reinstalarlo en la modernidad.
Esta descontextualización lleva a la teoría del “núcleo y sus aditamentos”. Según esta teoría el budismo tendría un núcleo o esencia espiritual, basada en la meditación, sobre la cual se adicionan creencias populares, sincretismos con otras tradiciones religiosas locales (donde llegaba y se instalaba el budismo), etc. Pero cuidado, esta teoría forma parte precisamente de esta recreación del budismo.

La persona y el “interser”.-

Lo cierto es que el budismo como el hinduismo no tiene una jerarquía clara que proteja un corpus doctrinal, (como si tienen otras religiones). Eso permite que grupos o comunidades hagan sus propias elaboraciones, y que el resultado final vaya al compás de  la evolución de las sociedades en las que se produce este fenómeno. Lo cual, sea dicho de paso, puede ser positivo, pues proporciona orientación y consuelo a personas que no están dispuestas a creer en los dioses budistas tradicionales.
Una de estas elaboraciones netamente modernas es el llamado “interser”, un término bastante de moda que designa como ven los budistas modernos a la persona.
El concepto actual de persona es una creación cultural netamente occidental. Consiste en dotar al sujeto de una historia personal, proclamarlo agente racional de sus actos, exigirle responsabilidades y entronizarlo como poseedor de dignidad. Sartre y su concepto de “mala fe” sería un buen exponente de las consecuencias morales que tiene una construcción de este tipo, (véase Boletín Iatros Diciembre 2018).
La visión budista tradicional de la persona dista mucho de ser así. Cada ser humano hereda un karma, y es lanzado al mundo –a una de sus múltiples reencarnaciones- en una situación que -por penosa que sea- es fruto de este karma. Inútil rebelarse porque resulta que él mismo es el responsable de este karma, por ejemplo debido a obras buenas o malas realizadas en otras vidas. Evidentemente esta visión kármica no resulta fácil de compadecer con la visión personalista que impera en Occidente. Podemos decir de forma clara y simple que la interdependencia para el budismo clásico es cautividad.
Sin embargo existen tres conceptos en la tradición budista, (o en algunos desarrollos históricos) que permiten evolucionar esta idea budista un tanto pesimista de la persona: la identificación del individuo con el Cosmos, la interconexión e interdependencia de todas las cosas, y el asombro ante el mundo de los fenómenos.
Cuando el budismo llega a Europa y EEUU (siglo XIX) se ha producido un desencantamiento del mundo. Una persona del siglo anterior veía los relámpagos como manifestaciones divinas, pero en el siglo XIX  se realizan experimentos con los relámpagos. Una persona culta del siglo XV  creía que de un montón de basura emergía un ratón por generación espontánea. También creía en brujerías y sortilegios. La gente cultivada del siglo XIX ya no cree en estas cosas. Pero a su vez una rápida industrialización favorece otro tipo de “reencantamiento” del mundo,  mediante la sacralización de lo “natural” y la “vida natural”. La polución, el estrés diario nos hace añorar una época en la que todos los relojes marcaban horas distintas porque el tiempo importaba menos. Es ahí donde un budismo basado en la meditación, en descubrir los estados internos y fortalecernos ante la fragilidad a la que nos vemos sometidos, tienen una seria oportunidad de éxito. Máxime si ignoramos (o transformamos) el sentido que el budismo tradicional concede al karma y nos fijamos exclusivamente en la interdependencia de todo lo existente.
Monasterio Budista Garraf
Si yo soy yo y mis circunstancias, que decía Ortega, ahora soy yo junto a ti y a todos los demás, en una interconexión que diluye mi karma en el de los demás, e incluso va mas allá, hasta la misma naturaleza (he ahí el ecobudismo). Si yo y tu y el otro somos y estamos en una red de vivencias compartidas, entonces podemos hablar de un pasado compartido y un futuro para construirlo juntos. Mi ser está compuesto por todas las personas que me son próximas, e incluso de las que no conozco pero me influyen de múltiples maneras. Y mas allá de las personas, los animales y las plantas. Mi ser es en realidad un interser.
Observe el lector el salto que realiza el budismo moderno en relación al karma clásico: pasamos de la cautividad, del inexorable karma, a maravillarnos de la relación armónica que mantienen todas las cosas. (Nota de quien escribe estas líneas: Sin embargo resulta curioso denotar que hay un efecto similar: tanto si asumimos el karma en términos clásicos, como si apostamos por el interser, la persona se libera del peso terrible al que la somete una ética de la responsabilidad. Si en el karma clásico nos invitaba a conformarnos a una casta o clase social determinada, en el karma compartido podemos atribuir nuestro estatus personal y social a esta red invisible de influencias).

La meditación y el mindfullness.-

No repetiremos la tesis de McMahan en el sentido de que la meditación budista no es una disciplina central en la práctica del budismo clásico. De todas maneras existe una abundante literatura al respecto y desde luego muy interesante. El análisis de esta literatura le permite a Mc Mahan trazar una evolución de la meditación oriental, y compararla con las reflexiones de filósofos occidentales.

La primera pregunta que se formula McMahan es por qué la meditación recibe tan buena acogida en Occidente. Detecta el Romanticismo y el Racionalismo cartesiano como el caldo de cultivo que ha producido en la persona occidental una mirada hacia su interior, una mirada que madura  en el psicoanálisis. Desde luego para algunos psicoanalistas el budismo fue también una fuente de inspiración.

En todo caso elbudismo gana el respeto occidental al presentarse como un instrumento para la maduración personal. Sin embargo una de las tareas de la meditación budista clásica era “desapegarse” de las personas y objetos que nos rodean. Resulta paradójico que la meditación moderna postule exactamente lo contrario: valorar las pequeñas cosas y pequeños actos de cada día, reconocer y apreciar las muchas personas anónimas que cruzan nuestras vidas, etc.
La meditación clásica tenía por objeto deshacer la cadena de causas que configuran mi karma. Mediante su comprensión liberarme de esta carga y acercarme a un estado donde cesen las reencarnaciones. En la meditación occidental casi no se habla de reencarnaciones y el sentido de comprender mis orígenes o mis hábitos de pensamiento tienen una profunda carga psicológica e historicista (las generaciones que me han precedido).En cambio se usa para acomodarse a la vida moderna, es decir, a todas las comodidades a las que los monjes renunciaban (pág. 368)
Pero sobre todo será con el cultivo de la atención plena o mindfullness que la meditación se desvinculará completamente del marco de creencias budistas y se ofrecerá como un camino de perfección personal a la medida que lo desee cada persona. McMahan acabará por postular que ha nacido un “budismo popular” –(al que llama también budismo floklórico)- con marcado estilo esotérico y consumista, que no debe confundirse con el budismo moderno. Este último mantiene como mínimo las 4 Nobles Verdades, el Óctuple Sendero y la práctica del refugio (pág 435), aunque sea muy liberal en relación a ritos y otras doctrinas.

Percepción personal y crítica del libro.-

Las ideas fundamentales que orientan el trabajo de McMahan son a mi entender:
1-Desvelar el carácter dinámico de las religiones, en este caso el budismo, y de tal manera estudiar el uso adaptativo que pueden tener para diferentes perfiles humanos. Obsérvese que una religión con fuerte tradición histórica experimenta al menos dos importantes tensiones: a)una tensión modernizadora, en la que entra en contacto con otras religiones que pueden tener mayor grado de aceptación que ella misma, y también colisiona con cambios en las costumbres de la sociedad; b)una tensión derivada de diferentes interpretaciones que se efectúan dentro mismo de los creyentes en esta religión. Podríamos especular que de ambas tensiones el budismo como también el cristianismo acepta cambios que la hacen mas y mas aceptable para determinadas capas sociales. No se precisa (ni busca) un éxito generalizado. En este sentido resulta llamativo que el budismo clásico recoge todas las clases sociales en países orientales, mientras que en Occidente se ha especializado en capas urbanas medias y altas.
2-Identificar los puntos nodales en que se producen cambios sustanciales en el corpus de creencias clásicas. Serían cambios que deben hacerse de manera justificada, enfatizando aspectos previos del corpus clásico que permiten esta evolución del pensamiento budista. El teísmo, la teoría evolutiva y el empirismo serían algunos d estos puntos.
Monasterio Budista Garraf, provincia Barcelona.
3.-Plantear estos cambios en un contexto histórico y evolutivo. Las religiones (en este caso el budismo), no cambian porque si… cambian porque se establece una competición entre diferentes ofertas religiosas, y cambian también porque una de las tareas de toda religión es aliviar el sufrimiento. Desde esta óptica los mitos deben cambiar acorde a la sensibilidad de cada momento histórico. Explorar nuestras pulsiones, manejar el estrés, gestionar las emociones… serían algunos ejemplos propios del budismo moderno. McMahan detecta la influencia mútua del protestantismo, el perennialismo y otras tendencias religiosas sobre el budismo, (y viceversa). El budismo tradicional también se ve obligado a reaccionar ante las propuestas agresivas del budismo moderno, creándose una interacción muy rica.
4.-Si la Ciencia tiene como premisa “desencantar” el mundo, (de lo contrario Pasteur no hubiera cogido el microscopio, ni Vesalio habría dibujado la anatomía humana), las religiones deben “reencantarlo”. Se produce en el caso del budismo moderno un movimiento centrípeto: grandes áreas de nuestra realidad externa, como los fenómenos volcánicos, terremotos, eclipses, las enfermedades, etc., se “desencantan”, y los sentimientos, la bondad, la compasión, los actos piadosos, etc., se “reencantan”, creando nuevos espacios sagrados cada vez mas interiores. Y esta sacralidad interior (pág 367) se proyecta de nuevo hacia el exterior: conexión con fuerzas de la naturaleza, sentir la energía de la naturaleza, etc.
5.-El budismo permite un abanico enorme de interpretaciones y prácticas, por lo que no puede extrañarnos la presencia de un budismo “folk” (pág 441), netamente oportunista y consumista.

Para acabar: se trata de un libro bien documentado, de 472 páginas dirigidas a un público académico o estudioso de las religiones. Los materiales que expone están algo desordenados y la manera de escribir es poco atractiva, con repeticiones y un uso de conceptos algo eruditos. Sin embargo ofrece algunas ideas seminales para la filosofía de las religiones, particularmente esta interacción entre budistas clásicos y reformadores.

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes  

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Nota 1.- En el congreso de las Religiones de Chicago,  1893, Soen Shaku, monje budista japonés del orden Rinzai, afirmó que el budismo no era ateo. En conferencias posteriores (1913) hizo un esfuerzo para mostrar el budismo como panteísta (pág 117 y ss). Posteriormente Dharmapala, otro monje budista de Ceilán, educado en colegios ingleses, invitado igualmente al Congreso de las Religiones de Chicago de 1923 postuló que el budismo veía a Dios en el orden de la naturaleza, y que la teoría de la evolución era acorde a su visión. De esta manera se lograba evitar el rechazo de la sociedad americana (profundamente teísta), a la vez que se situaba el budismo como una corriente de pensamiento “moderna” (pág. 153-164).

Webs de interés.- 

El libro que hoy comentamos no tiene en cuenta las aportaciones europeas al budismo moderno. Entre ellas destaca las aportaciones de Panikkar, que ya hemos comentado en este blog en anteriores ocasiones. Por esta razón dirigimos la atención de nuestros lectores al portal:
Donde encontrará una amplia referencia a este autor, con una síntesis de sus principales libros e ideas. El llamado “año Pánikkar 2018” ofrece multitud de conferencias sobre este autor en todo el mundo: http://www.raimon-panikkar.org/catalano/prensa.html
En la siguiente dirección encontraréis en abierto uno de sus libros que tiene mucho que ver con el tema que tratamos en este boletín: mito, fe y hermenéutica.
Finalmente para complementar la panorámica del budismo actual, hemos escogido algunas webs americanas. La descripción que acompaña es la que ofrecen estas organizaciones.

Open Mind Zen-


Open Mind Zen es una forma única de práctica zen basada en métodos antiguos y tradicionales que incorpora modalidades más modernas. Creemos que el núcleo de la Práctica Zen es la realización y actualización de la Mente Despierta en la vida cotidiana y hemos encontrado que varios métodos lo fomentan.
En la práctica de Open Mind Zen, el estudiante utiliza su propia experiencia de vida como laboratorio para participar en el experimento de la espiritualidad. Esto incluye trabajar con la mente, el cuerpo y el espíritu para ver la unidad de todos los aspectos del Ser para una experiencia completa de libertad y despertar.

Springwater Center.-


Ubicado a una hora al sur de Rochester, Nueva York, Springwater Center ofrece retiros de meditación en silencio en una hermosa y espaciosa instalación en 212 acres de terreno campestre con arroyos, prados, bosques, un estanque y millas de senderos para caminar.
No hay rituales, creencias requeridas, o prácticas asignadas.
La esencia del retiro en Springwater es estar juntos en la simplicidad y apertura de la conciencia silenciosa. Atender momento a momento a lo que sucede dentro y fuera, en un espíritu de asombro, curiosidad y descubrimiento.

La Orden de las Montañas y los Ríos


Orden Montañas y Rios. Monasterio.
La Orden de las Montañas y los Ríos es una escuela budista zen occidental establecida por el difunto John Daido Loori Roshi y dedicada a compartir el Dharma tal como se ha transmitido, de generación en generación, desde la época del Buda Shakyamuni. Usted puede practicar con nosotros en nuestras dos ubicaciones principales, Zen Mountain Monastery y Zen Center de la ciudad de Nueva York, así como con los grupos afiliados de la Orden.

Desde 1980, hemos ofrecido formas tradicionales e innovadoras de participar en las enseñanzas budistas a través de nuestros programas y retiros. Tanto el Monasterio como los Templos de Brooklyn son lugares de práctica y refugio para ayudarte a aprender cómo integrar tu camino espiritual en tu vida diaria. Ya sea que vengas para un programa de domingo por la mañana, un retiro de fin de semana o un período de residencia, tendrás la oportunidad de experimentar una comunidad espiritual dinámica y un lugar para encontrar tu propio silencio y quietud interior, sabiduría y compasión. Mas información en:


Pablo Oliveres
Murcia

Artículo comentado.- 

I CONGRESO DE MEDICINA GRÁFICA

El paraninfo de la antigua facultad de medicina de la Universidad de Zaragoza acogió el 30 de noviembre un innovador congreso. El evento, organizado por el equipo de Medicina Gráfica (1) con el apoyo del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud y la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza, reunió a más de 200 personas entre profesionales y estudiantes del ámbito de la salud, ilustradores, autores y estudiosos del cómic.
El congreso (2) tenía por objetivo mostrar las amplias posibilidades que ofrece la Medicina Gráfica para los profesionales de la salud, los pacientes, sus cuidadores y allegados, así como para la ciudadanía en general. Las novelas gráficas, las infografías y las ilustraciones son herramientas con un excepcional poder de comunicación, que pueden ser utilizados para muchos fines. Por ejemplo: en la docencia con estudiantes de ciencias de la salud; para ayudar a los profesionales a revisar sus actitudes y el ejercicio de su profesión desde las historias contadas en primera persona por quienes conviven con la enfermedad; para ofrecer información comprensible y fidedigna a la población contribuyendo a desmontar bulos, prejuicios y a eliminar el estigma que rodea a algunas enfermedades y condiciones discapacitantes; y un largo etcétera.
El formato de la jornada se basó en presentaciones breves y una interesante mesa redonda de autores de patografías gráficas (cómics autobiográficos en torno a una patología). Un programa (3) apretado que aportó desde diversas miradas: académica, sanitaria y ciudadana y que contó con la presencia de destacadas figuras como Ian Williams, creador del movimiento anglosajón Graphic Medicine y Juan Royo y Álvaro Pons, reconocidos expertos en cómic (el último dirigirá la primera Cátedra de Estudios del Comic en la Universidad de Valencia). Se presentaron experiencias de Medicina Gráfica aplicada a la enseñanza de ética y comunicación, a la formación de RCP en niños, a la consulta de enfermería (4) y a la realización de infografías que faciliten la comunicación entre profesionales (por ejemplo, para resumir contenidos de guías clínicas). Los pacientes también tuvieron su espacio, destacando los dibujos de Jorge Arranz (5) que plasmaron un ingreso hospitalario desde una perspectiva impactante. 
Todo el congreso quedó recogido, como no podía ser de otra manera, en una preciosa acta gráfica (5) que Fernando Abadía fue dibujando durante la jornada.
Una sala de exposición complementó el programa, creando un ambiente de pequeño salón del cómic médico. En este espacio se expusieron las comunicaciones presentadas (posters científicos, cómics, infografías e ilustraciones), otros trabajos gráficos de profesionales sanitarios y se proyectaron vídeos de proyectos de medicina gráfica. También se pudo ojear una selección de patografías gráficas y adquirirlas en el punto de venta.
El congreso generó un gran entusiasmo en los asistentes, resultó asequible para todos los bolsillos y libre de humos industriales gracias a la financiación y el apoyo de la Fundación Obra Social La Caixa, el Colegio de Médicos de Zaragoza, SEDEM, FACME, Fundación Menudos Corazones, Proyecto Jacinto y sus amigos, Desfiladero Ediciones, el Armadillo Ilustrado y Norma Editorial.
Se encuentra disponible en YouTube la retransmisión completa del streaming del congreso. (7)
(4)   Proyecto consulta por rincones de salud https://spark.adobe.com/page/Z76piDwAUFf1y/

Mónica López Ortiz

Vídeo recomendado.- 

Fernando Navarro. Nuevos lenguajes para narrar la esencia de la medicina


La conferencia que mostramos se realizó en el marco del I congreso de Medicina Gráfica. En dicha conferencia se explica en qué consiste y las posibilidades que tiene esta presentación del conocimiento para pacientes pero también para profesionales de la salud.

La Redacción.-