BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS Comité Editorial: Francesc Borrell. Juan Carlos Hernández Clemente. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.

BOLETIN IATROS, SEPTIEMBRE 2017 .

 BOLETIN IATROS, SEPTIEMBRE  2017 .

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Folia Humanistica 6
Comentario de libros.-  The altruistic brain
Webs de interés.-  Libertad de prescripción, ética de las decisiones, “yo voto”.
Artículo comentado.-  TDAH… ¿fin de la polémica?
Video recomendado.-     Vídeos de Annals of Medicine.

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Noticias.- 

Folia Humanística 6 ya está a vuestra disposición (aquí).
En este número encontraréis:

·         Tema del día

    • Shared Mind. Ronald M. Epstein MD - PDF - HTML

·         Pensamiento actual

    • El cerebro emocional. José Lázaro - PDF - HTML
    • Dígame la verdad, Dr.. Juan Carlos Hernández-Clemente - PDF - HTML

·         Arte, Salud y Sociedad

    • Serendipia. Jesus Sueiro Justel - PDF - HTML
Os recordamos que esta revista es gratuita tanto para los lectores como para los autores.

Comentario de libros.-

Donald W Pfaff . The Altruistic Brain  Oxford University Press, 2014.

Donald W Pfaff (1939) dirige el Laboratorio de Neurobiología y Conducta de la Universidad Rockefeller. A lo largo de su vida profesional ha estudiado los mecanismos celulares a través de los cuales el cerebro controla la conducta y se ha centrado especialmente en los efectos de las hormonas a este nivel. En “Thealtruisticbrain: Howwe are naturallygood”, Pfaff defiende que el ser humano es buena gente por naturaleza y que la respuesta conductual por defecto es la respuesta moral, de ayuda, solidaridad y apoyo. Esta respuesta moral no se calcula, no es racional, sino más cercana a lo emocional y a lo automático. Nuestro cerebro viene de serie altruista, preparado o cableado para el comportamiento moral, al estilo de la preparación que según Chomsky trae de fábrica para la gramática.
Entre los indicios de que esto es así, además de que somos la especie cooperadora por naturaleza, pueden citarse con Pfaff la importancia que en las sociedades humanas y primates en general tiene la reputación de cada individuo, como se demuestra en la obra de DeWaal, por ejemplo. Ayudar a los demás tiende a establecer alianzas, además de que refuerza la posición y la imagen de cada cual. Enlaza también con la idea de la selección por parentesco, en la medida en que entre los grupos que practican la solidaridad y el apoyo hay genotipos compartidos que se beneficiarán de conductas que favorezcan la supervivencia del mayor número posible de sus miembros. Y el hecho de que la solidaridad y la compasión son consustanciales a nuestra especie cuenta, además, con una creciente documentación arqueológica, en la que cabe recordar el cuidado con que se enterraba a niños en un yacimiento austriaco, hace más de 25000 años, la supervivencia y el especial rito funerario destinado a otro menor con un importante traumatismo craneoencefálico en Israel o los indicios, aún más remotos, del apoyo a niños con discapacidades importantes en Atapuerca. La antigüedad de estos hallazgos sugieren que la capacidad de conmoverse y el impulso a la solidaridad son en el ser humano más un factor intrínseco de la especie que un añadido cultural.
Pfaff señala que nuestra especie, además, cuenta con habilidades generales que tienen su trasunto en la actuación moral: anticipación de consecuencias, capacidad para enjuiciar y posibilidad de elegir entre alternativas. Cita a Hoffman para referir al elemento más filogenético y evolutivo de estas capacidades: “aunque ningún primate contemporáneo parece tener sistemas morales como los nuestros, sí poseen los ingredientes conductuales necesarios –apego, vinculación, cooperación, abandono y detección de abandono, empatía- para lo que se ha dado en llamar “sentimientos premorales”. El altruismo recíproco es una forma de sentimiento premoral que requiere la capacidad de dar y aceptar beneficios, previendo o anticipando el compromiso de devolución de la ayuda”.
Gran parte del libro de Pfaff se dedica a la presentación de su teoría de cerebro altruista, junto con sus bases neurofisiológicas. Para nuestro autor, la decisión moral de ayuda sigue cinco pasos, cada uno de los cuales estaría sustentado por mecanismos identificados en el cerebro para habilidades o funcionamientos más generales. El primer paso consiste en la representación o simulación mental de la acción necesaria (ayudar a una persona en peligro, por ejemplo). El segundo paso es la percepción de la persona que será objeto de la conducta altruista. Esto se consigue bien mediante la visualización mental de esa persona, bien mediante la de una especie de “individuo genérico”, una especie de imagen del ser humano, una persona anónima que puede requerir apoyo (como víctima de un siniestro, de una catástrofe natural). Nos movilizamos para socorrer o apoyar a alguien conocido que sabemos que está en dificultades, pero también lo hacemos, con los matices que se quieran poner, para contribuir a la ayuda internacional a las víctimas de un terremoto, y lo hacemos no porque conozcamos su nombre o sus rasgos, sino porque son representadas en nuestra mente por la figura humana genérica.
El tercer paso, según Pfaff, es la fusión de la imagen del autor con la del objeto de la ayuda. Se produce mediante un aumento de la excitabilidad neuronal cortical, de modo que la activación de las neuronas que representan a la otra persona o al humano genérico sufriente se excitan al tiempo las que representan al autor. Para esto existen al menos tres mecanismos identificados. El primero es la reducción de la inhibición cortical por disminución de la actividad de sinapsis inhibitorias. El segundo, la activación de puentes intercelulares (gap junctions) que potencian la comunicación de modo que se comparte más información. El tercero es la acción excitatoria de la acetil colina. También participarían en este tercer paso las neuronas espejo, que reflejan y representan las acciones de los otros y son un mecanismo de identificación. En situaciones en las que hay una intensificación de cualquiera de estos mecanismos se produce, explica Pfaff, una fusión de la información, de modo que, por ejemplo, aumentan los errores en la discriminación de caras. En el marco de la teoría del cerebro altruista, la existencia de estos mecanismos y la constatación de sus efectos permiten plantear que es posible que el impulso de ayuda se deba a que la diferencia entre autor (benefactor) y objeto (beneficiado) se difuminen hasta prácticamente anularse.
El cuarto paso es el que pone en marcha al cerebro altruista, y consiste en la activación de una especie de interruptor ético. El autor se dispone a hacer lo que querría para sí. El principio de la ayuda basada en dar o hacer lo que uno querría recibir o que se le hiciera es universal, como plantea Pfaff. Hunde sus raíces en muchas tradiciones filosóficas, culturales y religiosas y, por tanto, habla más de lo que es humano “de serie” y nos viene dado que de lo que es adquirido a través de la educación o la cultura. Lleva de la identificación a la empatía y, al decir de Pfaff, puede vincularse a fenómenos neurofisiológicos en los que la amígdala juega un papel importante. En tanto que es así, en tanto que filogenéticamente antiguo y neuroanatómicamente profundo, el acto altruista es más emoción que razón.
El quinto y último paso es la realización del acto. Pfaff remite a los mecanismos que ponen en marcha la conducta motora, sin olvidar la valencia positiva (favorecedora de la acción) o negativa (inhibitoria a través del asco moral) con que la carga la actividad de la ínsula.
No nos extenderemos en las documentadísimas observaciones de Pfaff sobre los mecanismos íntimos del altruismo, en los que –somos mamíferos- la relación sexual (hormonas sexuales) o el vínculo maternofilial (oxitocina) o la solidaridad de la pareja para sacar adelante a las crías (hormonas sexuales y oxitocina) son la base para que impulsos más elementales y orientados hacia la procreación, se extiendan al grupo de humanos. Haremos hincapié en algunos aspectos importantes, planteados por el propio autor o que pueden derivarse de su teoría de que los seres humanos somos esencialmente buenos.
-Por qué no actuamos mal hacia otros. Pfaff nos remite al paso 4. No querríamos causarnos daño, por lo que una vez fusionados con el objeto (paso 3) sería ilógico dañarlo. Por otra parte, la valencia negativa de algunos actos impide el desarrollo de conductas lesivas hacia otros.
-Por qué hay sociópatas. La explicación más obvia sería que en estos individuos habrá defectos en al menos los pasos 3, 4 y 5
-Qué papel tiene la cultura. Para Pfaff, su teoría no excluye en absoluto que exista la posibilidad de potenciación del altruismo innato. Si algo caracteriza al cerebro es su plasticidad, que a su vez supone la modificación de sus capacidades. Lo relevante es que el altruismo es una capacidad innata, no algo que deba infundirse. Por tanto, puede incrementarse, mejorarse, ampliarse. La práctica altruista enriquece y fortalece los circuitos altruistas de la misma manera que hacer pesar aumenta el volumen y la fuerza del bíceps. Una educación en valores, una valoración (si vale el término) del altruismo, reforzará los comportamientos solidarios y de ayuda.
DW Pfaff
-A la luz de la teoría de Pfaff tiene sentido la obra de Pinker (“Los ángeles que llevamos dentro”) y su sugerencia de la importancia de la literatura y en particular la narrativa en el descenso de las conductas violentas en los últimos años. El autor canadiense sugiere que la novela identifica al lector con los personajes, le hace compartir emociones y por tanto empatizarlas y, en términos de Pfaff, aumentaría la disposición al paso 3 de la teoría. Podría decirse que se trataría de hacer pesas selectivamente para la fusión con el objeto de la ayuda.
-También desde la perspectiva de Pfaff cabe encontrar un especial sentido al mecanismo para disponer a cualquier ser humano hacia la victimización de sus semejantes. Los ideólogos de los genocidios pueden ser monstruos, pero los ejecutores de la monstruosidad suelen ser personal muy vulgares que no serían activados por las consignas de sus líderes sin no se produjera el paso previo de la deshumanización de las víctimas. Para ser exterminados, los judíos, los bosnios, los armenios, los serbios, los croatas, los negros africanos, los indígenas americanos, tuvieron que ser previamente ser vistos como no-humanos por sus victimarios. El trabajo del líder malvado es convencer a su masa de que nada tiene que ver con el colectivo al que se ataca. En términos de Pfaff, la deshumanización es una abolición del paso 2 que impide que se produzca el paso 3.
-La agresión sexual, en este sentido, parte de la “separación” de la víctima: la mujer agredida no tiene derechos, es un objeto, no hay identificación ni mucho menos fusión, y por tanto, no hay percepción de sufrimiento derivado de la violación.
-Siguiendo la idea de Pfaff de la importancia de la plasticidad y la educación, puede pensarse que hay un lugar a la generalización del altruismo, algo que vaya más allá del grupo, algo que permita que el ser humano amplíe el concepto genérico de quien es su igual (paso 2), de modo que la imagen con la que es posible fusionarse (paso 3). La religión o la tradición que proclama la igualdad (identidad) de los seres humanos es un intento de extender el grupo y la solidaridad más allá de lo más básico, elemental y mediado por la oxitocina. Formar a los niños en el reconocimiento como iguales (en la identificación) con otros colectivos generalizaría el impulso altruista y reduciría las posibilidades de actuación agresiva, violenta o egoísta.En definitiva, el ser humano viene de fábrica con disposición a la ayuda intragrupal y en la medida en que aumentemos el grupo reconociendo a otros humanos como integrantes del mismo fomentaremos la solidaridad, la cooperación y la paz.
-Pero al igual que nuestra especie asentó su progreso sobre la cooperación y en un cerebro dispuesto para el altruismo, hay que recordar otro rasgo que nos caracteriza, que es el de la escisión o ruptura de los grupos. Es un fenómeno tan ubicuo que se han propuesto mecanismos evolucionistas y ecológicos para explicarlo, con crisis de ruptura cuando hay recursos escasos, o líderes emergentes, o simplemente oportunidades de exploración o mejora de alternativas. El ser humano, solidario, crea grupos que tienden a romperse y una vez disueltos se convierten a menudo en enemigos difícilmente reconciliables. Las bromas entre vecinos (los chistes que bizkainos cuentan de gipuzkoanos y viceversa, describiendo torpezas, o criticando incapacidades) no dejan de ser la manera benigna de trasladar al humor la tendencia a la deshumanización del otro, que permite después darle connotaciones negativas, como ser inferior, como malvado o como infiel. En este sentido, es llamativo que el reconocimiento de derechos se esté trasladando a grupos que una vez articulados ponen el acento en la diferencia y exigen (y de lo contrario se sienten agraviados) el cumplimiento de sus premisas, intereses y deseos. La proliferación por decenas de “géneros” que reclaman la adaptación de la vida social a sus necesidades (o deseos, o intereses) corre el riesgo de convertirse no en el reconocimiento de la diferencia, sino en el mecanismo de diferenciación. No en el puente para la inclusión en el grupo, sino en la vía para la escisión a través del agravio real o supuesto. El cisma existente en el feminismo francés con la consolidación de un movimiento específico de “afromujeres” (Mwasi) es otro ejemplo de la tendencia humana a la separación.
-La dialéctica entre altruismo (y la posibilidad de extenderlo si ensanchamos el grupo) y la escisión (que genera más grupos y potencialmente más conflictos) se complica con el fenómenos de identificaciones aparentemente distorsionadas. El reconocimiento de los derechos de los animales y la incorporación al “nosotros” de primates, cetáceos, mamíferos en general, o cualquier otro grupo, no tiene por qué ser anómala, pero sí tiene algo de peculiar, extraño e incluso poco natural que la solidaridad hacia esas especies incorporadas a nuestro “nosotros” difumine la compasión hacia miembros de nuestra especie. La reacción hostil hacia un niño enfermo que quería ser torero, al que en las redes sociales alguna persona deseó la muerte, hace pensar en una aberración de los pasos 2 y 3 del cerebro altruista de Pfaff, en la medida en que se establecen vínculos e identificaciones más sólidas con el bovino herido de muerte que con el humano con una enfermedad mortal.
En cualquier caso, la teoría de Pfaff es atractiva y abre sugerentes posibilidades para explicar nuestra fisiología, nuestra psicología y nuestra conducta. Incluso nuestra conducta patológica o problemática. Y destaca una vez más lo apasionante que es la indagación acerca de la naturaleza humana y lo tortuoso del camino para acercarse a su conocimiento.

Juan Medrano
Bilbao



Webs de interés.- 


Libertad de prescripción médica: responsabilidad, alcance y límites.
Informe de la Fundación Salud 2000 en el marco de su colección de Informes del Experto que plantea que analiza estas cuestiones desde un punto de vista legal y deontológico. El uso racional del medicamento, según la OMS, exige que el paciente reciba el medicamento más indicado para su situación clínica, con la pauta terapéutica más adecuada, durante el tiempo necesario y de forma que suponga el menor costo posible para el paciente y la comunidad. Por lo tanto, la libertad de prescripción de la que disponen los facultativos, en la que deben asegurar el tratamiento más adecuado para el paciente, implica, inevitablemente, tener en cuenta también una serie de criterios económicos. El documento desarrolla ampliamente la responsabilidad del médico en la prescripción de medicamentos y las limitaciones existentes, la primera de las cuales, como se señala, es la necesaria acomodación al uso racional del medicamento. En el punto VI, se señalan los límites para la protección de los pacientes y la salvaguarda de la evidencia científica, los medicamentos de prescripción médica restringida, los informes de posicionamiento terapéutico, así como la prescripción en situaciones especiales. También se aborda cuándo debe prevalecer la libertad de prescripción sobre los motivos económicos y la relación que se establece entre el médico y el enfermero en cuanto a la indicación, uso y autorización en la dispensación de medicamentos. Como conclusión al informe se señala que la libertad de prescripción en tanto en cuanto es protegida por la Constitución Española, como parte de la libertad de ejercicio de la profesión es obligado que prevalezca por encima de cualquier limitación legal o administrativa cuando la falta de acceso al tratamiento pueda poner en grave riesgo la salud del paciente. 

Ética en la toma de decisiones sanitarias
Obra de Francisco Javier Rivas Flórez, este libro, editado por la Fundación Gaspar Casal y Almirall como tercera entrega de sus Cuadernos de Gestión Sanitaria, expone los criterios cognitivos, procedimentales y éticos (bioéticos) que están, o deberían, estar presentes en la toma de decisiones. El autor apunta que la toma diaria de decisiones en la clínica tiene una importante dimensión ética, donde la bioética cobra especial importancia dado que una de sus misiones, por no decir la principal es mejorar la calidad de la toma de decisiones en el mundo de la salud y enfermedad, puesto que el quehacer médico va más allá de solucionar problemas científicos tales como hacer un diagnóstico o decidir cuál es el tratamiento más eficaz.


#MiVotoCuenta
Campaña de Plena Inclusiónque tiene como objetivo garantizar que los partidos políticos realicen sus programas electorales en lectura fácil, informar de manera accesible cómo es el proceso para ir a votar y solicitar a los organismos públicos que los colegios electorales sean accesibles desde el punto de vista cognitivo, para que las personas con discapacidad intelectual vean garantizado su derecho.

Juan Medrano
Bilbao


Artículo comentado.-

TDAH: ¿FINAL DE UNA POLÉMICA?

Para asentar en las taxonomías médicas una nueva entidad mórbida, (y poco importa a efecto de conducta preventiva o terapéutica si la etiquetamos de “enfermedad” o “trastorno”), precisamos que esta entidad tenga especificidad biológica, clínico-epidemiológica y terapéutica.

En el caso del trastorno por déficit de atención e hiperactividad existen tests validados que apuntan a la especificidad clínica, hay seguimientos epidemiológicos de cohortes que indican un patrón de morbididadcaracterístico, y faltaban marcadores biológicos específicos.

Dos artículos apuntan hacia esta especificidad biológica:

      Hoogman, Martine et al. Subcortical brain volume differences in participants with attention deficit hyperactivity disorder in children and adults: a cross-sectional mega-analysis  Lancet Psychiatry. 2017 Feb 16. pii: S2215-0366(17)30049-4. doi: 10.1016/S2215-0366(17)30049-4
      Bralten J. Greven CU, Franke B et al. Voxel-based morphometry analysis reveals frontal brain differences in participants with ADHD and their unaffected siblings  J Psychiatry Neurosci. 2016 Jul; 41(4): 272–279

Hagamos un breve sumario del primer trabajo: 1713 participantes con ADHD y 1529 controles de 23 lugares geográficos diferentes.
La media de edad fue de 14 años (rango 4-63 años). Las estructures para las que se encontraron diferencias fueron:  accumbens,  amígdala, caudado, hipocampo , putamen , y el volumen intracraneal. En estos casos el volumen de estas estructures fue menor.  No hubo diferencias en el tamaño del volumen en pallidum (p = 0 · 95) y tálamo (p = 0,39) entre las personas con ADHD y los controles.
Este estudio abona el modelo de que el TDAH es un trastorno que afecta estructures subcorticales, las cuales tienen una menor maduración. 

El segundo trabajo dice literalmente: We performed voxelbased morphometry analyses on MRI scans of patients with ADHD, their unaffected siblings and typically developing controls. We identified brain areas that differed between participants with ADHD and controls and investigated whether these areas were different in unaffected siblings.
Influences of medication use, age, sex and IQ were considered. Results: Our sample included 307 patients with ADHD, 169 unaffected siblings and 196 typically developing controls (mean age 17.2 [range 8–30] yr). Compared with controls, participants with ADHD had significantly smaller grey matter volume in 5 clusters located in the precentral gyrus, medial and orbitofrontal cortex, and (para)cingulate cortices. Unaffected siblings showed intermediate volumes significantly different from controls in 4 of these clusters (all except the precentral gyrus).


Estos autores concluyen que las areas relacionadas con la motivación y el control cognitivo y motor se encuentran representadas con un menor volumen de masa encefàlica en las personas afectadas por el TDAH.

Si estos hallazgos son fiables deberíamos admitir que, (ya lo conceptuemos de enfermedad o de trastorno) el TDAH es una realidad clínica, con suficiente especificidad clínica, epidemiológica y, ahora, también biológica..

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes.

Vídeo recomendado.-

http://annals.org/aim/web-exclusives

Recomendamos a nuestros lectores esta serie de vídeos de Annals of Medicine, que ofrecen en abierto, y que aborda un variado elenco de temas clínicos que, por uno u otro motivo, suscitan polémica.  Desfilan por estos vídeos líderes mundiales en las materias que aborda. Material interesante para complementar sesiones clínicas en centros y servicios clínicos.
BOLETIN IATROS, JUNIO 2017 .

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Perspectivas en Bioética; Bioética Complutense

Comentario de libros.-  Transhumanismo  Antonio Diéguez , Herder, Barna 2017.

Webs de interés.-  El síndrome de resignación y otras noticias.-
Obra de teatro.- Ivanov, de Chejov  , versión A. Rigola.   
Video recomendado.- Transhumanismo según J. Enriquez.

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Noticias.- 

CURSO: PERSPECTIVAS EN BIOÉTICA.- Universidad  de Verano de Teruel.  Universidad de Zaragoza  INSCRIPCIÓN EN EL CURSO   Enviar comunicación a raloren@unizar.es

Durante los días 3, 4 y 5 de Julio de 2017, se organiza el Curso “Perspectivas actuales en Bioética”, en el marco de los Cursos de Verano de la Universidad de Zaragoza, patrocinado por la Fundación Mindán Manero, y celebrado en el Centro Buñuel de Calanda (Teruel).

BOLETIN DE BIOÉTICA.- número 29 de la revista Bioética Complutense. Puedes encontrarlo en: https://www.ucm.es/mpsphc/bioetica-complutense

Comentario de libros.-

Transhumanismo  Antonio Diéguez , Herder, Barna 2017.  

 

 

¿Definitivamente la evolución natural de las especies, (y en concreto, de nuestra especie) pasa a manos de los genetistas? ¿Podemos volcar nuestra mente en un ordenador y conseguir la inmortalidad? ¿Estamos a punto de alumbrar una super-inteligencia que desplace a la inteligencia humana? 
A.Diéguez
Antonio DIéguez es catedrático de Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Málaga, y ha sabido escribir un libro entretnido a la par que riguroso. No es fácil tratándose de un tema tan vidrioso como el transhumanismo... ¿una moda?
Transhumanismo sería el intento de mejorar la raza humana por medio de la tecnología o la biologia. En 1983 se difundió el “Manifiesto Transhumanista”, de Natasha Vita-More que en esencia proclamaba el derecho de cada persona a mejorar su inteligencia, longevidad, vitalidad, etc., por medios mecánicos o biológicos.  Otros autores apostaron por alcanzar una “singularidad”, es decir, un momento futuro en el que la Inteligencia Artificial (IA) supere la humana en todos los aspectos, y permita una transición de la especie humana a la inteligencia basada en el silicio. Tal parece como si algunos (o quizás bastantes) transhumanistas profesaran una religión que les promete la eternidad y poderes que ahora solo podemos soñar. He aquí, por ejemplo, las conclusiones de otro manifiesto, (blog de “singularity”):
Transhumanists of the world unite – we have immortality to gain and only biology to lose. Together, we can break through the chains of biology and transcend scarcity, sex, age, ethnicity, race, death and even time and space.
In short, transhumanists everywhere must support the revolutionary movement against death and the existing biological order of things. Transhumanists disdain to conceal their views and aims. They openly declare that their ends can be attained only by the overthrow of all existing biological limitations and, most of all, death.
Omega
Theillard de Chardin soñó con el punto omega, un momento futuro en que toda la Humanidad estaría conectada y en una suspensión temporal de la conciencia. Ahora parecería que este sueño está mas cerca que nunca.... Por un lado la tecnología, con ordenadores cuánticos mas potentes y avances en IA. Las prótesis cerebrales ya se están usando en pacientes con Alzheimer, para potenciar su memoria... ¿Por qué no emular el barco de Teseo? Recordarán que era un barco en que cada año se cambiaban suficientes tablas de madera como para que en 10 años todo el barco estuviera renovado. ¿No sería posible algo así para el ser humano? De esta manera transmutaríamos nuestra carne mortal por un soporte físico prácticamente inmortal y capaz de no se si decir “procrearse”, pero en todo caso “recrearse” en otros planetas. ¿Quizás transmutarnos en el monolito de 2001 Odisea del Espacio?


Diéguez les echa un buen jarro de agua fría a estas especulaciones… Por un lado suponer que un ordenador dotado de IA y con todo lo que contiene nuestra mente -(lo cual ya es mucho suponer)- equivale a ser “nosotros mismos”, va contra el sentido común. Imaginemos que una empresa realiza esta transferencia de persona a ordenador-robot, para luego destruir el cuerpo biológico del agraciado. Imaginemos que contratamos este servicio y todo va a pedir boca, pero en el tramo final, justo cuando ya hemos realizado la transferencia de nuestra mente al ordenador, hay un fallo eléctrico y no se destruye nuestro cuerpo biológico. Salimos de la habitación el robot y nosotros, pero el portero nos dice: “lo siento, usted ya no debería existir, usted ahora es este robot, por favor vuelva a la habitación y en breve procederemos a destruir su antiguo y viejo cuerpo”… ¿Aceptaríamos? (pág 103).

 

Lo mas probable es que no aceptáramos... Sin embargo admitimos con una ingenuidad exasperante dos afirmaciones que distan de ser lógicas: 1- que sea posible que un robot con IA supere nuestras capacidades creativas y… 2- que dotado de un inmenso poder sea la futura especie que nos reemplazará.

 

Mucho de lo que afirman los transhumanistas acerca la IA no deja de ser una antropormización de la IA. Los robots no tienen por qué tener nuestras motivaciones ni nuestras apetencias. Ni tampoco tienen por qué competir por nuestro ecosistema. Además postular que desapareceremos a manos de estos super-ordenadores, (a la manera que imaginó B Beckett en Génesis), no debería alegrarnos… ¿qué puede importarnos lo que vaya a ocurrir si perecemos como especie?, se pregunta Diéguez.

 

El autor disecciona con acierto los conceptos de type- type idenjtity versus token-token identity, asi como el concepto de identidad corporal, y cita como colofón una tesis doctoral curiosa: Pattie Maes investigó cuantas personas habían profetizado el volcado de la conciencia humana en un ordenador, y cuándo este volcado a su entender sería posible, así como su edad. Pues bien, sin que ellos se percataran anunciaban la buenanueva para cuando ellos mismos cumplieran la edad de 70 años…. 

 

¿Y qué decir de la mejora del ser humano
por medios biológicos? El sistema de edición CRISPR-CAS9 tiene unas posibilidades hasta hace poco inimaginables sobre el genoma humano. Podría darse el caso de que fuera posible diseñar bebés ultra-inteligentes, o erradicar enfermedades genéticas. ¿Acaso no tenemos el derecho, como afirma Savulescu, de hacer todo lo posible para tener la mejor descendencia (principio de beneficencia procreativa)?


Muchos son los argumentos favorables a esta mejora: nadie ha podido establecer lo que pudiera ser una naturaleza humana inviolable, (aunque se hable mucho de ello), y la mejora de capacidades no tiene por qué aumentar las desigualdades, (todo depende de cómo se use). Además, si no lo hacemos nosotros lo harán otros…. Pero ¿son estos argumentos válidos?

Diéguez se toma muy en serio los peligros de la experimentación genética, y viene a decirnos, siguiendo a H Jonas, que la mejor valentía en ocasiones es la cautela. Pocas veces  sabemos lo que comporta tocar una parte de nuestro genoma, y nos arriesgamos a crear niños super-inteligentes que bien pudieran ser depravados morales. También pudiera ser que lográramos erradicar enfermedades hereditarias, o curar enfermedades genéticas… en todo caso la experimentación tiene que prever las consecuencias. Y hay poderosos argumentos económicos para que muchos equipos  científicos adopten políticas altamente arriesgadas. Para Diéguez éste va a ser un tema crucial en el debate bioético del futuro.

Manuel Rodríguez Delgado
 Dos aspectos mas de la obra: Diéguez es un buen conocedor de Ortega, y realiza   una lectura de su pensamiento relativo a la tecnología aplicándola al tema del transhumanismo.  Y tampoco es menor el interés que despierta la historia del profesor Manuel Rodríguez Delgado, quien realizó unos implantes cerebrales a chimpancés y toros en la década de los 60, lo que no fue del agrado de Miguel Delibes.

El lector interesado encontrará un extenso informe (en formato pdf) sobre los peligros y oportunidades de la experimentación en biología molecular y sintética en este enlace.


Pablo Oliveres
Murcia


Webs de interés.- 

Arkansas acelera la ejecución de ocho presos para que no se caduque el anestésico empleado en el procedimiento de inyección letal, según leemos en una crónica de Ahrens en El País. El producto utilizado, midazolam, se ha asociado a alguna ejecución fallida con agonía y sufrimiento prolongados para el reo, pero es actualmente el fármaco disponible, dado que los fabricantes de estos productos han descartado surtirlos para esta finalidad por las connotaciones que conlleva y la mala imagen de reporta a las empresas. Una vez caduquen las actuales existencias de esta benzodiazepina, el fabricante no servirá el producto a las autoridades penitenciarias, por lo que el gobernador del estado se ha decantado por una macabra optimización de las reservas existentes.

Reclaman ante Naciones Unidas el fin de la discriminación en el útero al síndrome de Down. G.E., en Diario Médico, describe la intervención de una adolescente de 17 años y con síndrome de Down en la sede de Naciones Unidas para reclamar el fin de la discriminación hacia este tipo de personas. Tanto ella como su madre explicaron que su vida es digna de ser vivida.

Conflicto acerca de la utilización del esperma del marido fallecido para buscar un embarazo. Leemos en Diario Médicoque un juez permite a una mujer utilizar el esperma de su marido fallecido, en tanto que la Fiscalía ha recurrido la decisión judicial aduciendo un argumento moral y valorativo, y no jurídico (sostiene que el embarazo no conviene a la mujer por ser madre soltera). La Audiencia deberá dilucidar la cuestión, y para cuando se produzca su fallo la mujer se acercará a los 40 años.

Aspectos éticos de la valoración forense de la imputabilidad. Trabajo de Stevens en Psychiatry, Psychology and theLaw en el que el autor analiza los conflictos relacionados con la confidencialidad en el marco de la práctica y la normativa de Sudáfrica.

Síndrome de resignación
Síndrome de resignación. O, en sueco, uppgivenhetssyndrom. Según un reportaje de Rachel Aviv en The New Yorker, es un cuadro que existe solo en Suecia y entre niños refugiados, que muestran una absoluta apatía y falta de deseo de vivir en ausencia de enfermedad física o neurológica y en el contexto, como el ejemplo que centra el reportaje, de la no concesión de estatus de refugiado. También denominado apatiska, es en opinión de algunos profesionales “una forma de protección a través del coma”.

Juan Medrano
Bilbao


Obra de Teatro comentada

IVANOV de Anton Chéjov versión libre y dirección Àlex Rigola
Intérpretes nao albet / andreu benito / joan carreras / pep cruz / sara espígul / vicky luengo / sandra monclús / ágata roca / pau roca
Dramaturgo Ferran Dordal / espacio escénico max glaenzel / diseño de personaje y máscara silvia delagneau / iluminación carlos marquerie / composición musical y espacio sonoro nao albet / sonido igor pinto ayudante de dirección alba pujol / ayudante de escenografía josé iglesias / ayudante de vestuario laura garcia / preparación en técnica viewpoints carlota subirós. Producción teatro libre. En este espectáculo, los actores visten  su ropa personal.

Acostumbrados a despacharnos con un “me gusta” (o lo contrario), se nos olvida que muchas propuestas artísticas pueden tener valor incluso cuando global o parcialmente no acaben de satisfacernos. El Ivanov de Rigola es una adaptación muy libre del texto, incluso podemos decir que se trata de una adaptación atrevida, creativa, moderna… Y sin embargo…. en ocasiones la originalidad no lo es todo, ni siempre salva una puesta en escena. El resultado final, en el caso de Ivanov,  no es redondo, no acaba de satisfacer al espectador iletrado, (la mayoría) que atiende a la obra sin conocer el libreto original. Pero de manera simultánea uno reconoce muchas cosas buenas, muchos aciertos y un trabajo profesional de primer orden. 

Ocurre que Ivanov se estrenó en 1887. En este contexto la lectura nos lleva al medio rural ruso, donde Ivanov, casado con Anna, se encuentra en una situación económica delicada. Nos enteramos por otros protagonistas que desposó a su mujer quizás por interés económico, lo que de nada le sirvió, pues su esposa (judía) quedó desheredada al contraer nupcias por la iglesia ortodoxa.  Ahora que ella está en fase terminal (tuberculosis), se espera de Ivanov que la cuide y le proporcione todo cuanto precise, algo que no ocurre. Ivanov ya no la ama, pero no sabe por qué. No la ama, ni tiene tampoco la vitalidad para hacer frente a su precaria situación económica, luchar para sacar adelante su hacienda, devolver los préstamos, etc…

Aparece un médico de cabecera que le reprocha a Ivanov su pasividad, su falta de cariño hacia su esposa… Ivanov no solo no rectifica, sino que  llega a desear la muerte de su esposa. La pobre mujer fallece y un año mas tarde  todo está preparado para unas segundas nupcias, precisamente con la hija de la familia Lebedev con la que Ivanov ha contraído su principal deuda económica.

La hija (Sasha) está verdaderamente enamorada de Ivanov, pero los padres sospechan que pudiera haber un interés económico por parte de Ivanov. El padre intenta disuadirla del matrimonio, pero al final consiente. Sin embargo es el propio Ivanov quien no soporta los rumores que circulan, y rompe con el compromiso de la manera mas dramática posible…. 

El mérito de Chéjov, a mi entender, estriba en las dudas que le surgen al protagonista en relación a sus motivaciones. Con ojos actuales hablaríamos de un sujeto melancólico al que enviaríamos al psiquiatra y no cejaríamos hasta verle con un porrón de antidepresivos en su mesita de noche. Pero a los ojos de un ciudadano del siglo XIX la obra tiene perfiles diferentes…

Una de las partes culminantes de la obra original, a mi manera de ver, es el Acto III, escena 6ª, donde Ivanov sostiene un monólogo en el que revela sus sentimientos mas íntimos: desesperanza, impotencia, pasividad, asco hacia sí mismo por no cumplir con su deber hacia su esposa… Pero nada puede hacer para revertir estos sentimientos que le atenazan. Nada puede hacer para dominar  su voluntad y obligarse a querer lo que se supone que es correcto querer.

Si Ivanov al final de la obra desposara a la hija de Lebedev, Sasha, (recordemos, Ivanov debe dinero a esta familia) quedaría como un truhan. El final de la obra, sin embargo, deja abierta varias posibilidades: ¿es un depresivo incapaz de tomar las riendas de su vida?, ¿accede al matrimonio forzado por Sasha?, ¿es sensible a los argumentos de la gente, contrarios a la boda, o su última decisión parte de él mismo?  De alguna manera se nos antoja que esta obra precede a una típica reflexión que mas tarde harían los existencialistas franceses: ¿experimenta Ivanov una terrible aprensión a asumir su propia libertad?

La adaptación de Rigola es entretenida y capta la atención de la audiencia. Hay dos líneas diferentes a mi manera de ver de re-interpretar el texto. Por un lado Rigola introduce juegos y símbolos relativos al azar, (partido de fútbol, confetis, los gatos de la suerte chinos….). Una música en directo agradable, y con temas que han sido escogidos de manera intencionada… Pero en algún momento es inevitable pensar si estas florituras son necesarias, si en verdad encajan bien o desvían la atención de los mensajes básicos que el autor deseaba provocar. Admitiendo algunos aciertos, quizás una cierta poda a tanta creatividad redundaría en una mejor comprensión del texto original.

Por otro lado quiere proporcionar al espectador toda la fuerza del texto, desvistiéndolo de la trama narrativa. De tal manera los diálogos desdibujan el relato original de Chéjov, que nos hemos esforzado en explicar mas arriba. El resultado es como si contempláramos la obra original de Chéjov sobre un espejo medio roto. Aún así es posible seguirla y degustarla, sobre todo por la buena interpretación de todos los actores, sin excepción, y de manera particular Joan Carreras, en su papel de Ivanov, Pep Cruz, y todas las actrices. Merece la pena verla sobre todo si no nos importa que “no todo nos guste”. Hay que acostumbrarse a ello. Despreciemos el maniqueísmo de Facebook….  y  nos crearemos nuevas oportunidades para desarrollar el placer estético.

Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes.

Vídeo recomendado.-

The next species of human | Juan Enriquez

Diéguez nos advierte de la ingenuidad que supone antropormizar la tecnologia, creer que los robots tendrán nuestras apetències y manías. Pero Juan Enriquez opta por ser uno de los gurúes de la llamada “singularidad” (ver mas arriba la crítica del libro Transhumanismo). Tras exponer el caos de una Sociedad que adivinamos al borde del precipicio vienès las buenas noticies: la ciència pondrà algo de orden a todo eso. Nacerá un nuevo ser humano que esta vez si, serà sostenible, justo, inteligente.... 

La Redacción