BLOG LÍDER EN HUMANIDADES MEDICAS Y FILOSOFIA DE LA MEDICINA.- FUNDACION LETAMENDI- FORNS Comité Editorial: Francesc Borrell. Juan Carlos Hernández Clemente. Director del blog: F. Borrell Carrió; Secretario de Redacción: Juan Medrano Albeniz.

BOLETÍN IATROS ISSN 2014-1556

Este Boletín tiene por objetivo difundir y compartir comentarios de libros y artículos en Humanidades Médicas y Filosofía de la Medicina y difundir las actividades de la Fundación Letamendi Forns y Fundación Iatrós.

BOLETIN IATROS, NOVIEMBRE 2015.


CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Boletín del Grupo comunicación y Salud
Comentario de libros.-  Stefan Zweig. Montaigne. Traducción de J. Fontcuberta. Acantilado. Barcelona, 2007. Weston A. Las claves de la argumentación. Ariel. Barna 2012.
Webs de interés.-  Kayrós. Conversaciones que ayudan.
Artículo comentado.-  A propósito de las emociones y la creatividad. La creatividad vista desde oriente (y 2).- 
Video recomendado.- Enfermería Basada en Evidencias.
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Noticias.- 

Aparece el Boletín del Grupo comunicación y Salud. Encontraréis artículos y referencias bibliográficas de gran interés. Algunas frases memorables de este Boletín que no debierais perderos:

“Dicen que de alguna manera somos administradores de la felicidad de nuestros pacientes, precisamente por dedicarnos a este bien tan preciado, que junto con el dinero y el amor, como dice la canción, son prioritarios. En ninguna otra profesión si tu le dices a alguien abre la boca la abre, o si le dices baja los pantalones los baja. O una palabra tuya, o un gesto mientras auscultas puede generar tanta tranquilidad o tanta angustia”.

Hay dos ingredientes en este equipo, que considero “dos especias básicas en la receta de la vida”: la pasión y el sentido del humor.  Esto nos hace diferentes… Recuerdo una entrevista que le hicieron a Steve Jobs poco antes de morir; le preguntaron cual era el elemento clave que le había ayudado a dar salto en su vida personal y profesional, y el contestó: LA PASION ¿por qué la pasión? Y dijo: “porque yo no habría aguantado la cantidad de fracasos que he tenido si no hubiese estado apasionado por lo que hacía

Todo esto y mas en:



Comentario de libros.-


Stefan Zweig. Montaigne. Traducción de J. Fontcuberta. Acantilado. Barcelona, 2007.
Stefan Zweig ( -1942) fue uno de los escritores mas leídos de su generación, hasta que los nazis empezaron con la quema de libros, los suyos en lugar preeminente.

Zweig con su esposa
Zweig tuvo que huir y se refugió físciamente en EE.UU, y mentalment escribiendo  biografías sobre personajes tan atribulados como él mismo. Pese a que la escritura figura como excelente arma psicoterapèutica, en 1942, presa de una profunda depresión, se sucida en Petrópolis, junto a su segunda esposa.

Jaume Vallcorba recupera para Acantilado sus mejores títulos, entre ellos esta deliciosa biografia de Montaigne. Otras obras de Zweig serían:  «El mundo de ayer», «Novela de ajedrez», «Impaciencia del corazón» (editado también como «La piedad peligrosa»), «Calidoscopio» (en particular los relatos «Noche fantástica» y «Mendel el de los libros»), «Momentos estelares de la Humanidad», «Fouché», «Carta de una desconocida», «Castellio contra Calvino. Conciencia contra violencia», «Balzac» y «La lucha contra el demonio».

Pero volvamos a Montaigne. Según refiere Zweig:  “No se puede ser demasiado joven, ni tampoco carecer de experiencia y desengaños, para poder apreciarlo como es debido, y su pensamiento libre e imperturbable es aún más beneficioso cuando se muestra a una generación que, como la nuestra, ha sido arrojada por el destino a una catarata mundial de proporciones catastróficas”.

El primer contacto que tiene Zweig con Montaigne le parece un autor anacrónico.... Cada época tendemos a pensar que es major que las anteriores.... lo que Popper llamó “historicismo”. Pero la llegada de los nazis cambió su percepción: “Es en esta hermandad de destino cuando Montaigne se convierte en mi hermano indispensable, en mi amigo, mi amparo y mi consuelo, pues ¡qué desesperadamente parecido es su destino al nuestro!”

El interés de Zweig es un interès primariamente humano, incluso diria psicológico, y solo secundariamente lo analiza en tanto que  escritor. Vemos a un Montaigne reacio a entrar en confrontaciones,  mas racional que emocional, ducho en latín y griego (sus mentores le hablaban en latín durante su infància), que es muy sincero en sus limitacions,( cuéntase que cuando estalló la epidèmia de peste en  Burdeos, siendo alcalde, huyó despavorido  diciendo a sus partidarios que “ya os advertí que no tengo coraje”), y cuya verdadera pasión era encerrarse en su Castillo, en la torre que le servia de biblioteca, y dedicarse a la lectura y meditación.
Montaigne

“Ya nadie sabe si su casa y sus bienes le pertenecen, si mañana vivirá aún o estará muerto, si seguirá siendo libre o caerá prisionero, y Montaigne, ya anciano, escribe en 1 5 88 : «En esta confusión en la cual nos encontramos desde hace treinta años, todo francés, sea en particular, sea en general, se encuentra a cada momento a punto de sufrir un vuelco completo de fortuna».

Montaigne también tuvo su caída del caballo, y ésta se produjo en  1568. Al noble señor Michel Eyquem de Montaigne (1533-1592), de 35 años,  aquella caída casi le cuesta la vida (nos cuesta bastante imaginar lo peligroso que en todas las épocas ha sido montar a caballo, acostumbrados a manejar coches con 120 caballos...), pero como  ocurrió con  Pablo de Tarso los ojos se le abrieron: dejó sus cargos en la magistratura de Burdeos para retirarse a sus posesiones en el Périgord y dedicarse por entero a leer y escribir.  Es notorio que su estilo es un tanto deslavazado, pasa de un tema a otro citando en todo momento a los clásicos, (¿disponía de fichas?, ¿subrayaba los textos?.... qué tipo de metodología usaba?...) como si de un diálogo se tratara. Recordemos que su padre había alquilado los servicios de institutrices y profesores para que asimilara el latín como una lengua viva desde la mas tierna infancia.  Lo mismo charlaba con ellos sobre los gustos o costumbres de la época que sobre la fealdad, los miasmas o la oratoria. Un estilo hasta cierto punto intimista, pues no dudaba en reconocer sus limitaciones, su falta de ambición, la necesidad de reconocer y conocer la opinión de las demás personas… 

"Filosofar es aprender a morir", se suele citar de Montaigne,  y Zweig  nos muestra a una persona razonable en tiempos de locura, que trata de vivir su soledad  pero sin  rehusar  un somero  contacto con otros seres humanos….  ¿Qué  persigue Montaigne como ideal de vida? ¿Quizás su otra frase mas famosa…. Què sais je?... ¿O quizás simplemente tener una vida intelectual digna?…
Pablo Oliveres
Murcia.


Weston A. Las claves de la argumentación. Ariel. Barna 2012.

Manual de bolsillo que compendia mucha literatura académica, algo así como los apuntes de retórica de un buen estudiante. No le preocupa a Weston las estructuras gramaticales ni los silogismos que encierran los argumentos, sino trazar unas reglas sencillas –en total 44- que contengan la mayor parte de lo conocido sobre el arte (¿y ciencia?) de la argumentación.

Weston A.
El libro se estructura en 9 apartados con unas 5 reglas de media por apartado. El primero es el mas importante: cómo escribir argumentos cortos. El autor justifica la preeminencia de este apartado porque entiende que los argumentos largos vienen de los cortos, incluso un ensayo tiene por germen un argumento corto.  Construya usted un buen argumento corto y … hèlas! ya le aparecerán los largos por  yuxtaposición.

La construcción de los argumentos cortos debieran seguir, según Westn, 6 reglas de oro:

*Identifique las premisas y las conclusiones. Es decir, distingamos con claridad cual es la conclusión  de nuestro argumento y en qué la fundamentamos.
*Desarrolle las ideas en su orden natural.  Lo de “natural” no me parece expresión acertada…. Mejor entendamos por “natural” el orden lógico de una exposición, el orden si se quiere pedagógico. Podemos enunciar la conclusión seguida de las premisas que la sustentan, o al revés, pero el nexo entre ambas tiene que estar bien hilvanado.
*Parta de premisas fidedignas.  Hay que analizar concienzudamente de donde partimos, y a ello dedicará sus esfuerzos en otros apartados, en particular cuando trata de las generalizaciones.   Quizás peque Weston de ingenuo pensando que  la gente va a ser escéptica con las premisas de sus argumentos por el simple hecho de quererlo… ¡Precisamente un fanático lo es por su incapacidad de ser auto-critico con sus premisas! El escepticismo nada puede contra lo que cada cual entiende por sagrado, o por lo que cada cual considera  su auto-estima…. El primer paso para lograr una visión crítica sobre los propios argumentos que manejamos es ese desasimiento del orgullo sobre lo que creemos o dejamos de creer.
*Sea concreto y conciso. Demasiadas palabras confunden…
*Céntrese en lo sustantivo, no en las connotaciones.  Weston entiende por connotaciones argumentos que se derivan del principal… algo así como sinónimos del argumento fundamental. Si nos despistamos y damos preeminencia a estas “derivadas” del argumento fundamental corremos el riesgo de: a) demostrar que en realidad no hemos entendido  bien el asunto en discusión; b) perdernos por los Cerros de Úbeda.
*Sea coherente en el uso de los términos.  Weston da un gran valor a la claridad de los conceptos e incluso dedica uno de los apéndices al tema de las definiciones.

Me sorprenden un par de aspectos de este enfoque. En primer lugar que no argumenta mejor quien se ciñe a unas normas de estilo, como  nos invita Weston, sino quien es capaz de hacerse preguntas, (algo que parece alejado de las preocupaciones de Weston). De hecho Sócrates ya lo mostró con claridad en sus diálogos, su famosa  mayéutica.  Los buenos argumentos nacen de una incomodidad… ¿por qué eso es así y no de otra manera? ¿por qué hay algo y no nada?

La incomodidad  de una situación solo la nota quien la sufre, no quien se beneficia. Luego el buen argumentador es alguien que practica a diario la empatía de interrogarse sobre la realidad desde  ángulos lógicos diferentes, desde roles sociales diferentes, desde encarnaduras diferentes. Ello supone un ejercicio de modestia, de solidaridad y sobre todo de desasimiento, porque comprender las razones de los otros muchas veces implica renunciar a privilegios propios.

De todas maneras este par de objeciones no disminuye el valor de tener compendiadas las reglas básicas de  una buena argumentación. Una temática cada vez mas cuidada en todas las carreras universitarias, como atestiguan los concursos nacionales de oratoria y deliberación.

Francesc  Borrell
Sant Pere de Ribes. Barcelona.

Webs de interés.- 


Kayrós – Conversaciones que ayudan


Página webconcebida como un espacio para facilitar la reflexión, la comunicación y la planificación cuando estamos enfermos y/o estamos cuidando a alguien enfermo. El proyecto busca afrontar con naturalidad esta realidad de que somos humanos, frágiles, vulnerables, mortales. Para ello apuesta por ayudar a reformular las amenazas que cada uno afronta en la vida y aumentar los recursos de que dispone para ello, persiguiendo disminuir el sufrimiento, físico y emocional, que acompaña estas situaciones de fragilidad. Kayrós – Conversaciones que ayudan pretende rescatar, promover y desarrollar nuestra capacidad de comunicación y nuestras habilidades relacionales para afrontar los desafíos de la enfermedad que antes o después, directa o indirectamente, a todos nos van a afectar a lo largo de nuestra vida. 

Juan Medrano
Bilbao.

Artículo comentado.- 


A propósito de las emociones y la creatividad. La creatividad vista desde oriente (y 2).

Emotions and creativity, East and West
James R. Averill et al.
Asian Journal of Social Psychology (2001) 4: 165-183
http://people.umass.edu/jra/studiesofemotion/articles/creativity/EastWest.pdf

En el Boletín Iatros del mes de Octubre analizaba este artículo aparecido en el año 2001 en la revista asiática de psicología social. Entonces me centraba en la arquitectura de la emoción, vista desde el prisma de estos autores: distinguen el temperamento emocional, en la base mas biológica del individuo, los esquemas emocionales adquiridos en su desarrollo infantojuvenil, y los síndromes emocionales, en plena coalescencia con las pautas culturales.
En la segunda parte de este complejo artículo los autores defienden una tesis que como mínimo me llama la atención: cuando evaluamos la creatividad, las culturas occidentales tendemos a priorizar la novedad, mientras que las culturas orientales dan más peso e importancia a la autenticidad. Esta diferencia en el énfasis puede estar relacionada con la orientación individualista (hacia uno mismo) de occidente y la orientación colectivista (hacia el colectivo) propia de oriente.

Hemos mencionado novedad y autenticidad como parámetros que legitiman una acción humana como creativa, pero a estas dos características hay que juntarle la efectividad. Efectividad se refiere a que consiga el fin que se propone, es decir, que impacte en el terreno de las emociones si se trata de una obra de arte, o en el terreno económico si fuera un avance tecnológico…   La efectividad es compleja dado que depende de… a)con qué valores se mida, b)porque en general se mide a posteriori (con lo cual no podemos saber a ciencia cierta si la ocurrencia será o no efectiva), y c) porque algo puede ser efectivo para el individuo y no para el grupo y viceversa.

Muchas innovaciones en el terreno  de las ciencias aplicadas  son efectivas pero meras imitaciones algo mejoradas. Pensemos en los fármacos “me too”.  Empero  algunas de estas mejoras suponen a la larga  verdaderos avances sociales.  No podemos descartar que en ocasiones lo meramente cuantitativo acabe en salto cualitativo. E incluso es difícil adivinar si un avances es cuantitativo o encierra el germen de un salto cualitativo…

Novedad, autenticidad, (que la nueva propuesta refleje valores y creencias del individuo que las propone) y efectividad….  De acuerdo, he aquí unos posibles parámetros para juzgar una propuesta, una acción o una ocurrencia como creativa… ¿Qué sería entonces una emoción creativa?

Podríamos especular que hay dos niveles de emociones creativas: aquellas que experimentamos en la intimidad de nuestra particular vida, y las que ofrecemos a los demás como caminos de experimentación o percepción.

Si empezamos por las primeras cabe decir que cualquier transformación de uno mismo implica transformación de las emociones, y viceversa.  Los niños odian las espinacas pero en un acto de transformación puede que empiecen a apreciarlas, (sobre todo si las condimenta Ferrán Adrià). ¿Es esa una emoción creativa? En cierta medida sí, por autenticidad y efectividad. Desde luego le faltaría el marchamo de novedad…. Mas bien nos limitamos a saborear algo que otros muchos han descubierto hace muchos siglos… Podemos hablar mas de ajuste al contexto social que de creatividad.

Ahora bien, cuando apreciamos por nosotros mismos emociones cotidianas, aunque dichas emociones estén profusamente descritas en otros lugares, no dejan de ser descubrimientos genuinos que nos hacen avanzar en nuestra particular biografía. En este sentido si vemos la creatividad como un descubrimiento personal, el descubrimiento de nuestras fibras emocionales y la manera de reaccionar al mundo con mayor efectividad, (de manera mas ajustada y eficaz), el componente de novedad pierde importancia.  Somos creativos a nuestra manera. En realidad un lector capaz de disfrutar de Proust o Balzac siempre es alguien que ha realizado estos micro-actos de creatividad en su vida íntima.


Los autores del artículo creen que  cualquier aspecto antes citado de las emociones puede ser objeto de manipulación creativa: estados emocionales, síndromes emocionales, esquemas emocionales, respuestas emocionales, rasgos emocionales, siempre y cuando cumplan los tres criterios de efectividad, novedad y ser auténticos. Para fundamentar esta opinión revisan trabajos que comparan diferentes ámbitos socioculturales. Me ha interesado la descripción que realizan del test de creatividad emocional que tiene en cuenta la preparación (la predisposición a reflexionar y aprender de las experiencias emocionales del pasado), la novedad (la tendencia a experimentar emociones diferentes o nuevas) y la efectividad/autenticidad (tendencia a expresar emociones persuasiva y honestamente). Las personas que puntúan alto en este test están mejor capacitadas para expresar sus emociones, refieren haber vivido más experiencias traumáticas, están más abiertos a nuevas experiencias y son menos autoritarias que quienes puntúa bajo.

Seguramente hay una correlación entre estas personas creativas en lo personal, y las personas creativas en lo social, es decir, personas que muestran caminos de percepción emocional “diferente” a otras. ¿No es esa la misión de todo artista que se precie? Desde luego no es artista quien quiere, sino quien logra exactamente eso, una conexión con un público (aunque sea minoritario), para mostrar nuevas maneras de percibir aspectos de este mundo, (he aquí la clásica discusión de si la gastronomía es o no un arte).

El artista se ve abrumado por lo que en este artículo aparece bajo el rótulo de “El debate 4-7”. Este debate o mejor, conflicto, se establece entre sentimientos morales, (4 a entender de los autores,  compasión, pena, vergüenza y perspicacia) y las “pasiones” emocionales, las 7  emociones de alegría, ira, tristeza, miedo, asco y deseo.

Los 4 sentimientos morales serían innatos y se corresponderían, según los autores, a las 4 virtudes humanas de benevolencia, justicia, corrección y sabiduría. Las 4 virtudes, relacionadas con los 4 principios, construyen los bloques de los ideales de cada individuo, aquello por lo que merece la pena luchar. Para finalizar concluyen que las 7 emociones sobrepasan y pesan más que los 4 principios, por eso los clásicos se referían a las emociones como “pasiones”…  El carácter invasivo de las emociones son las que nos arrastran a actuaciones límite que provocan el aprendizaje del individuo. Se produce un conflicto entre ideales y emociones-pasiones…

Posiblemente los autores quieren cerrar la complejidad humana en unos esquemas que tienen mucho de teóricos. Concedamos, sin embargo que quizás acierten cuando vaticinan que al final cada individuo se tendrá que reacomodar con las pautas de su sociedad, y en las sociedades orientales tendentes al colectivismo el conflicto está servido cuando surgen ambiciones tendentes al enriquecimiento personal…  Como se compadece esta aseveración con el desarrollo de la economía capitalista en China, por ejemplo, sería una interesante aplicación  de estas ideas….

Eva Peguero
Barcelona.



Vídeo recomendado.-

ENFERMERIA BASADA EN LA EVIDENCIA

Explicando lo que es la Enfermeria Basada en Evidencias a los ciudadanos: Azucena Santillan



Programa televisivo "Cita Previa" emitido el 21 de Noviembre de 2013: Explicación dirigida a los ciudadanos sobre el concepto y necesidad de la enfermeria basada en evidencias.







 BOLETIN IATROS, OCTUBRE 2015.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-Noticias.-  Nace la revista Folia Humanística.

Comentario de libros.-  Charles Rosen. El piano: notas y vivencias.

Webs de interés.-  The Spudd

Artículo comentado.-       Emotions and creativity, East and West

Vídeo recomendado: Gregori Luri- Trastornos del aprendizaje.
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Noticias.-

Nace la Revista Folia Humanística, en Open Acces, de la Fundación Letamendi.- Bajo el lema de “Salud, Ciencias sociales y Humanidades”  nace una nueva revista de libre acceso. En el primer número destacan los artículos de Victoria camps, Gómez Pin, y de los dos directores de la revista, Francesc Borrell y Marc Antoni Broggi. Podeis descargarla aquí.
En relación al modelo centrado en el paciente y aspectos relativos a la investigación de dicho modelo puede seros de interés: Brocher foundation: "Ethical aspects of Participant-centred research Initiatives" October 1st-2nd, 2015


Comentario de libros.-



Charles Rosen. El piano: notas y vivencias. Ed. Alianza Editorial. Madrid 2011.-

¿Por qué algunos concertistas leen  la partitura y otros la tocan de memoria? ¿Es posible interpretar una partitura compleja en una primera lectura? ¿Cuáles son las virtudes y limitaciones del piano y cuánto hay de mito en su afinación? ¿En qué sentido afecta el envejecimiento a un concertista profesional?  Si usted es un melómano empedernido, como quien escribe estas líneas, se habrá preguntado estas y otras cuestiones, y agradecerá la honestidad con que las responde Charles Rosen. Pero el libro que comentamos ofrece algo mas que la vivencia de un concertista profesional, nos ofrece un apasionado periplo por la historia del piano. Y quizás uno de los aspectos de esta historia, -oculto a todo historiador que no sea pianista-, es lo mucho que ha influido sobre los compositores las limitaciones y sonoridades propias del instrumento, desde el clave al pianoforte, y de éste al piano moderno.


Charles Welles Rosen (1927 – 2012) fue concertista, pedagogo, catedrático de Literatura Francesa, compositor y escritor. Muy recomendale “The Clasical Style”, un libro de anàlisis musical donde desfilan los grandes compositores europeos del siglo XVIII y XIX. Por cierto, un libro que pueden leer en versión inglesa en formato pdf y gratuito.

Los primeros años de su formación fueron influidos notablemente por Rosenthal, a su vez alumno de Litz. De Rosenthal son bastantes concepciones clásicas en la manera de entender y tocar el piano.  En 1951 lo encontramos estudiando literatura francesa en Paris, con una beca Fullbright. Su vida de concertista vendría de la mano de Columbia, siendo reconocido sobre todo por su interpretación de Beethoven y Debussy.  En sus últimos años de carrera musical estudió e interpretó  música atonal. Pero regresemos a este libro que, de alguna manera, es un libro de culto, un libro de los que se realizan nuevas ediciones sin que nadie se preocupe lo mas mínimo en publicitarlo.



“Cuerpo y mente” es el título del primer capítulo: “una interpretación puede ser tanto una reacción muscular instintiva del cuerpo como un acercamiento razonado”.  En efecto el pianista interpreta cada obra hasta la saciedad… literalmente puede leer un libro, (no muy profundo, por ejemplo de género policíaco, especifica Rosen), mientras interpreta una obra.  La complejidad del hábito en su mas excelsa expresión, añadiríamos, pero… ¡Ay…!, lo que ganamos en seguridad lo perdemos en expresividad. El verdadero intérprete adapta su cuerpo “al esfuerzo gimnástico” de un Beethoven o a la ligereza de un Debussy, y de la experiencia física pasa a la melódica.   “El peligro del piano y su gloria es que el pianista puede sentir la música con todo su cuerpo sin tener que escucharla”…. de lo que deduce que “hay que escuchar al piano”, escucharlo no en un sentido de grabar mediante un artilugio  la propia interpretación, sino hacer consciente lo que estamos tocando. Ganar un estado de consciencia que nos haga estar en posición de receptores, además de ejecutores, de la música producida.

La interpretación pianística es un constante ejercicio de consciencia: el músico  “cuando mejor trabaja la técnica es cuando la parte involuntaria de la mente se hace con el control de un modo mas completo”. Esta basculación de la automaticidad a la reflexión se pone de relieve cuando obligamos a un aprendiz a interpretar una pieza musical a un ritmo deliberadamente lento. Ocurre que a veces es incapaz. Sin embargo este ejercicio es muy adecuado para hacer mas reflexiva la interpretación.

No se asuste el potencial  lector por los pentagramas que encontrará esparcidos aquí y allí. No son imprescindibles para comprender el fondo del asunto. Además puede recurrir a Internet para escuchar los fragmentos que le propone el autor, (donde por cierto también encontrará interpretaciones y otros documentos de Rosen). Las anécdotas de conciertos propios y ajenos trufan una obra que de fondo nos dice algo importante: para ser un buen músico no basta ser un virtuoso, hay que desarrollar una comprensión histórica de lo que interpretamos. Pero vayamos a las preguntas iniciales:
¿Por qué algunos concertistas leen  la partitura y otros la tocan de memoria? En realidad todos saben de memoria las piezas que van a interpretar….  La partitura la tienen para recordar, “por si acaso” o meramente como un amuleto que les da seguridad. A medida que los concertistas envejecen tienden a situar las partituras abiertas…  “por si acaso”… Los niños tienen una retentiva asombrosa. Se da el caso, como refiere Rosen, de alumnos que ven interpretar por primera vez una pieza relativamente compleja a su profesor, y por la pereza de leer la partitura son capaces de reproducirla “de oídas”.


      



 ¿Es posible interpretar una partitura compleja en una primera lectura?  La velocidad de lectura es variable, sobre todo para pianistas no profesionales. En general el pianista no profesional interpreta  mejor de memoria, pero algunos pianistas se ven limitados precisamente por la falta de memoria. Sin embargo cuando hablamos de pianistas profesionales su capacidad de lectura puede ser extraordinaria. Litz, por ejemplo, era capaz de interpretar  sin errores partituras de altísimo nivel, (se cuenta la anécdota de que interpretó a primera lectura obras del joven Grieg). Sin embargo la modulación de voces, o pequeños detalles interpretativos son imposibles en una primera lectura.
¿Cuáles son las virtudes y limitaciones del piano y cuánto hay de mito en su afinación?  El piano es un instrumento a medio camino entre un instrumento melódico y de percusión. Ello le proporciona una gran versatilidad. Casi puede interpretar cualquier  melodía de cualquier instrumento, aunque para partituras melódicas (para violín, por ejemplo), deberán adaptarse a riesgo de una importante pérdida de sentido.

       ¿En qué sentido afecta el envejecimiento a un concertista profesional?  Las grabaciones son peores que los conciertos. En las grabaciones puede apreciarse pequeñas fluctuaciones en el tempo, obligando a tediosas repeticiones o a echar mano de cortes. Pero, ¿resulta ético editar una pieza de piano? También  este tema lo aborda Rosen. Observen esta afirmación: “una unidad de interpretación requiere una visión a gran escala del tempo, incluso cuando hay una gran cantidad de rubato o cambios de velocidad, y un control del timbre para unificar toda la obra” (pág. 173).  El pianista saca lo mejor de su instrumento calibrando el impulso de sus dedos sobre las teclas: cuando pulsa un acorde puede fragmentar el sonido del acorde para subrayar algunas notas. Es decir, toca hasta 10 notas a la vez, pero puede calibrar un relieve de las diferentes notas.  Me pregunto…. ¿qué efectos biológicos conlleva un control motriz tan importante? ¿Tienen los pianistas un perfil de morbimortalidad específico?

Francesc Borrell Carrió.

Sant Pere de Ribes, Barcelona.


Amartya Sen. La idea de la justicia. Editorial: Santillana Ediciones Generales,  2010
Amartya Sen dedica el libro a la memoria de John Rawls quien en 1971 publicase su conocido libro La teoría de la Justicia. A lo largo del libro, ahora reseñado, el autor  critica de modo constructivo el libro de Rawls y lo va comparando durante muchas páginas del mismo con el libro escrito por Adam Smith: La teoría de los sentimientos morales, para a su vez, ir construyendo su propia idea de la justicia. Amartya Sen desde el principio deja claro que no pretende una teoría de la justicia trascendental y que no se centrará en la búsqueda de una justicia perfecta, lo que denomina Institucionalismo trascendental, el cual  en su búsqueda de perfección se dedica  de manera primaria a hacer justas las instituciones por lo cual no se ocupa de las sociedades reales. Por el contrario, sí tratará de seguir la senda abierta por otros teóricos de la Ilustración que optaron por enfoques comparativos y que se ocuparon de las realizaciones sociales resultantes de instituciones reales y comportamientos reales. 


Sigue la senda de Adam Smith, el marqués de Condorcet, Jeremy Bentham, Mary Wollstonecraft, Karl Marx o John Sturat Mill por citar a los más relevantes. Todos ellos estaban implicados en comparaciones entre sociedades que ya existían o que podían existir pero no reducían su análisis a la búsqueda trascendental de una sociedad perfectamente justa. Así el propio autor nos dice que “este libro es un intento de investigar comparaciones basadas en realizaciones que se orientan al avance o al retroceso de la justicia”. Amartya Sen aboga por una teoría constructivista de la justicia que no se confine a la elección de instituciones,  ni a la identificación de esquemas sociales ideales sino por una comprensión de la justicia cuyos argumentos y logros no puedan ser indiferentes  a las vidas, experiencias y realizaciones humanas.
Para comprender mejor el contraste entre una visión de la justicia basada en esquemas y una visión de la justicia basada en realizaciones recurre a una antigua distinción de la literatura sánscrita sobre ética y filosofía del derecho: “Consideremos dos palabras diferentes, niti y nyaya, que se emplean para referirse a la justicia en sánscrito clásico. Entre los principales significados del término niti está idoneidad de las instituciones y corrección del comportamiento. En contraste con  niti, la expresión nyaya entraña un concepto comprehensivo de la justicia realizada. En esta línea, las funciones de las instituciones, las reglas y la organización, a pesar de su importancia, han de ser evaluadas en la perspectiva más amplia e inclusiva del nyaya, que está ligada de manera ineludible al mundo que realmente surge y no sólo a las instituciones o reglas que tenemos por casualidad”.  Según Sen esta perspectiva enfocada a la realización también hace más fácil comprender la importancia de la prevención de la injusticia manifiesta en el mundo, en lugar de buscar lo perfectamente justo.


Sen afirma que lejos de planteamientos teóricos cerrados en sí mismos y trascendentales, para determinar cómo puede avanzar la justicia hay una necesidad básica de razonamiento público que implique  argumentos diferentes y perspectivas divergentes. Según el autor el razonamiento público es crucial en la búsqueda de la justicia, algo ya propuesto por Adam Smith cuando hacía referencia al espectador imparcial en su Teoría de los sentimientos morales. Al igual que da importancia al razonamiento público también lo hace sobre la pluralidad de razones que pueden ser razonablemente ajustadas en un ejercicio de evaluación. Para el autor hay una clara conexión entre la objetividad de un juicio y su capacidad de soportar el escrutinio público. El autor, frente a las formas contractualistas de la justicia aboga por ocuparse de asuntos prácticos, lo cual solo puede ser sobre comparaciones. No dice: Los cambios o las reformas para la mejora de la justicia exigen evaluaciones comparativas y no sólo una identificación inmaculada de la justa sociedad o las justas instituciones”.
Por último, Sen  plantea un escenario sobre su idea de la justicia que debe ir más allá de las fronteras de un estado o una región y esto lo ve así “por la importancia y relevancia de los intereses de otras personas para evitar prejuicios y preservar la equidad hacia los demás y en la pertinencia de las perspectivas de otras personas que ensanchen nuestra propia investigación de los principios relevantes para evitar el parroquialismo acrítico de valores y suposiciones en la comunidad local”.
Juan Carlos Hernández Clemente.
Madrid, 2015.

Webs de interés.- 

Una web: The Spudd (http://thespudd.com/)
Página satírica que se proclama como una fuente no fiable de información científica que viene desarrollando su actividad desde hace más de 0 años. En las noticias de The Spudd se encontrarán puyas a los movimientos antivacuna, a las medicinas alternativas (en particular a la homeopatía) y a lo que los anónimos autores de la web llaman “conspiraciones médicas”. Nos cuentan así que el CEO de Pfizer ha dimitido porque no está satisfecho con los mínimos casos de autismo que generan sus productos, que una madre antivacunas ha decidido no alimentar a su hijo ni dejarle montar el coche después de leer que los atragantamientos y los accidentes causan más muertes que las vacunas o todo un cuerpo pseudodoctrinal sobre las estelas químicas y los oscuros designios que permiten entrever.
Juan Medrano
Bilbao

Artículo comentado.- 


Emotions and creativity, East and West
James R. Averill et al.
Asian Journal of Social Psychology (2001) 4: 165-183

Publicado en el año 2001 en la revista asiática de psicología social en colaboración con la asociación japonesa de psicología dinámica, este artículo está de rabiosa actualidad (espero que los lectores hayan disfrutado ya de la última y más exitosa película de Pixar “Del revés”). Aprovechando la coyuntura, ofrecemos a continuación las tres ideas principales seguidas de un resumen del artículo en cuestión.
- Los “síndromes emocionales”, se construyen de acuerdo con las creencias y normas de la sociedad. El proceso de construcción no termina con la socialización del individuo. Los individuos somos capaces de cambiar en el terreno emocional tal y como lo hacemos en el terreno intelectual; y, cuando este cambio es efectivo (se adapta a la situación), novedoso y auténtico (reflejo de uno mismo), hablamos de creatividad emocional.




- Cuando evaluamos la creatividad de una respuesta, las culturas occidentales tendemos a priorizar la novedad, mientras que las culturas orientales dan más peso e importancia a la autenticidad (asumiendo que la respuesta sea efectiva). Esta diferencia en el énfasis puede estar relacionada con la orientación individualista (hacia uno mismo) de occidente y la orientación colectivista (hacia el colectivo) propia de oriente.
- Dado que las emociones expresan los valores de una cultura, las sociedades tienden a ser intolerantes con las respuestas emocionales que se desvían demasiado de las aceptadas (esto sucede tanto en sociedades tendientes al individualismo al expresar emociones nuevas que van hacia el colectivismo y viceversa, en sociedades tendentes al colectivismo cuando se  expresan emociones nuevas que van hacia el enriquecimiento personal). En cualquier caso, la creatividad emocional puede ser una fuente de estrés para el individuo y para la sociedad. En vez de entender el estrés como algo a evitar, debemos verlo como parte del precio a pagar para una vida plena y creativa. ¡Las personas sobreviven en la adversidad y perecen en el confort!.
A continuación un resumen del artículo referido a cómo entienden los autores la arquitectura de una emoción:
Popularmente las emociones se han entendido como respuestas biológicas y primitivas que interfieren con la deliberación y el pensamiento racional y la creatividad. De manera mas actual  se valoran las emociones como proceso de pensamiento que nos permite decidir con rapidez, (la famosa “intuición”). Hoy en día -(el artículo está escrito en el año  2001, aunque la afirmación está a nuestro entender vigente)-,  la línea entre emociones y creatividad parece como una línea fácilmente trazable, siendo el acto creativo un acto que puede partir de una emoción, pero que precisa una elaboración cognitiva para asentarse. Este artículo argumenta que las emociones y la creatividad no sólo interaccionan si no que las emociones en sí mismas son productos de cambio creativo.
Para el análisis de las emociones los autores utilizan la figura que transcribimos traducida a continuación, Figura 1. Procedamos a explicar esta figura:
*Podemos distinguir tres niveles: en el nivel superior se configura el temperamento de la persona, y lo hace a partir de la herencia biológica y de la herencia  social. El genotipo se refiere ha la herencia biológica y el “sociotipo es la suma de la herencia cultural de una persona adquirida durante la socialización.
Los aspectos del genotipo más relevantes para las emociones son los referentes al comportamiento instintivo (sistemas biológicos de comportamiento). De manera análoga podemos hablar de sistemas sociales de comportamiento, que son patrones de comportamiento institucionalizados que ayudan a asegurar la supervivencia de una sociedad.





Figura 1
*Pasemos ahora a la parte media de la figura. El genotipo y sociotipo de una persona, junto con las experiencias de ese individuo conforman sus esquemas emocionales. Son las predisposiciones a responder de determinada manera propias de cada uno. Cabe diferenciar rasgo emocional de estado emocional (el primero perdura en el tiempo y el segundo no). Los esquemas emocionales configuran la manera de sentir de cada cual, es decir, el carácter. Volveremos a estos esquemas un poco mas adelante.
La aportación quizás mas original del artículo residen en el concepto de síndrome emocional. Los síndromes emocionales  son constructos culturalmente definidos que  encarnan los valores de una sociedad.  Nuestra manera de sentir tiene que manifestarse o mejor, encauzarse, mediante síndromes emocionales, formas socialmente válidas de expresar nuestras emociones. Ante una situación concreta se nos ofrecen normalmente diversas posibilidades de reaccionar, y en realidad podemos hablar de diversas emociones simultáneas sobre las que al final prima una de ellas.

El significado de una emoción para una cultura depende de una matriz de creencias culturales (teorías implícitas) respecto de la naturaleza de la emoción (se puede hacer el símil con el significado de las enfermedades como por ejemplo la varicela, que depende de las creencias científicas sobre los microbios, inmunidad, etc). Dos categorías de creencias son relevantes en los síndromes emocionales, las creencias existenciales y las normas o reglas  sociales.
Algunas creencias existenciales son demostrables como por ejemplo que ante la ira las personas desean corregir algo equivocado, y otras son mitos como que una persona explota si la ira no se manifiesta. Ambas son creencias.
Cabe decir que existen reglas al respecto de las emociones (por ejemplo, si no se cumplen las reglas de la ira, no hay ira sino expresiones inarticuladas de rabia y frustración); reglas, que al igual que las gramaticales no sólo dicen como expresarse en cada ocasión si no que ayudan a construir el lenguaje emocional.
Para que un síndrome emocional pueda ser manifestado con pensamientos, sentimientos y comportamientos de un individuo, las creencias y normas relevantes deben ser internalizadas y lo hacen mediante esquemas emocionales que son únicos para cada persona y momento. El estilo de sentir de cada persona es la manera como esta persona hace viable sus emociones en un entorno concreto como estrategia vital.
Los síndromes y esquemas emocionales dan lugar finalmente a un estado emocional que se expresará en un contexto sociopsicológico determinado.  Podemos estar tristes pero no siempre nos echaremos a llorar. Hay limitaciones de entorno. Como también hay facilitadores, contextos concretos que nos invitarán  a llorar, (por ejemplo una película romántica).
Tal como muestra la figura 1 la cultura influencia la vida emocional de los individuos de dos maneras: a través de sistemas sociales de comportamiento que contribuyen al sociotipo y sus influencias en los rasgos emocionales, y a través de teorías implícitas (creencias y normas) que ayudan a construir síndromes emocionales y regulan su expresión. Analizando las diferencias culturales desde el colectivismo versus el individualismo podemos decir en términos generales que las sociedades orientales enfatizan el bienestar del grupo sobre los intereses individuales y en cambio las sociedades occidentales enfatizan los derechos del individuo aunque sea expensas de los beneficios grupales. Estas diferencias influyen en los rasgos emocionales de las respectivas culturas. También hay evidencia de que los individuos de cultura oriental tienden a ser mas reservados o introvertidos en sus expresiones.
Los rasgos emocionales solo asientan límites en el tipo de síndromes emocionales que una persona está predispuesta a experimentar.
Si le preguntamos a una persona de cultura oriental como se siente dirá que no les interesa a los demás porque lo que interesa es la sociedad, el sentimiento general. En cambio en la cultura occidental las emociones individuales son las que legitiman acciones sociales (la ira legitima las respuestas agresivas o el amor legitima  las respuestas sexuales, el dolor el aislamiento social, etc.).
Las emociones están sujetas por tanto a transformación y en este sentido podemos hablar de creatividad emocional, una creatividad que no solo es del individuo, sino de la propia sociedad. Obsérvese como muchas películas antiguas nos parecen infantiles e ingenuas en la expresión de las emociones de sus protagonistas…. El conjunto de la sociedad madura y hace mas compleja la expresión de las emociones mediante una sutil enseñanza y aprendizaje desde edades infantiles de sus miembros.
Eva Peguero
Barcelona

Vídeo recomendado.-

Gregori Luri.- Una reflexión filosófica en torno a los trastornos del aprendizaje en la sociedad terapéutica.

En el marco de las Primeras Jornadas Moisés Broggi, que este año 2015 han versado sobre los Trastornos del aprendize, el filósofo y pedagogo Gregori Luri disertó sobre el concepto que tenemos de los mismos en la sociedad contemporánea. La conferencia puede seguirse en la web de la Fundación Letamendi.


BOLETIN IATROS, SEPTIEMBRE 2015.

CIRCULO DE CIBERLECTURA

INDICE.-
Noticias.-  Fundación Letamendi,  Fundación Iatrós.
Comentario de libros.-  De Waal F. El Bonobo y los diez mandamientos; Edward O. Wilson. The Social Conquest of Earth.
Webs de interés.-  Filósofos utilitaristas.
Artículo comentado.-       Peter Singer:  ETHICS AND INTUITIONS
Vídeo recomendado.- De Waal:  Conducta moral en los animales.
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Noticias.- 

La Fundación Letamendi cerró con éxito sus primeras Jornadas Moisés Broggi dedicadas a los Trastornos del aprendizaje. Los lectores interesados encontrarán la Conferencia Inaugural (profesor Gegorio Luri)  en :

Próximamente colgaremos también algunas de las intervenciones que se produjeron en el Simposium de medicina narrativa celebrada en Madrid, y que organizó la Fundación Iatrós.


Atención al: SEMINARIO DE EPISTEMOLOGÍA HISTÓRICA, dedicada al EFECTO PLACEBO, que tendrá lugar el miércoles 23 de septiembre en la sala Manuel de Terán (3F) del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC.
El programa de las intervenciones es el siguiente:
10.00 – 13.30: The Placebo Effect
JAVIER MOSCOSO (CSIC): Introduction – A Short History of the Placebo Effect
CHARLOTTE ROSALIND BLEASE (University College Dublin): The Placebo Concept in Psychotherapy
MARCO ANNONI (CNR, Italy): Exceptional Lies: The Ethics of Using Deceptive Placebos in Clinical Settings
DAVID TEIRA (UNED): Telling Placebos Apart

16.00 – 18.30: El efecto placebo y la enfermedad de fibromialgia
Para más información: http://www.hist-ex.com

Comentario de libros.-

De Waal F. El Bonobo y los diez mandamientos. Tusquets Ed. Barna 2015.-

El autor del libro
El libro que comentamos es posterior al del mismo autor, “las edades de la empatía”, que comentamos en el último Boletín de Junio. La línea discursiva es similar: la moralidad del ser humano está anclada en su animalidad, y es fruto de un proceso evolutivo. Podemos reseguir este proceso evolutivo en otros animales gregarios, y de manera llamativa entre los primates. De Waal argumenta que la moralidad humana parte de dos sentimientos morales, la empatía y la justicia. En lo que concierne a la empatía el libro desarrolla nuevamente la idea que ya estudiábamos en su anterior libro, a saber, que los animales gregarios disfrutan haciendo el bien, (beneficiando), a sus congéneres, siempre que se trate de conocidos. En cuanto a la justicia distingue dos niveles: un sentimiento de justicia en primera persona, consistente en no recibir menos que los demás; y un segundo nivel en que el sujeto busca la paz social, la cohesión del grupo o su bienestar. Las últimas frases de la obra expresan con rotundidad la idea-fuerza que atraviesa todas las páginas: “Todo lo que la ciencia ha aprendido en las últimas décadas contradice la visión pesimista de que la moralidad es un delgado barniz sobre una naturaleza humana vil. Bien al contrario, nuestro trasfondo evolutivo tiende una mano amiga sin la cual nunca habríamos llegado tan lejos” (pág 249).
La segunda preocupación netamente filosófica del autor concierne al debate entre ciencia y religión. De Waal se declara ateo pero no es beligerante con las religiones. Por el contrario opina que las religiones son consustanciales a la vida humana. Nos propone al respecto extender el experimento mental que Golding plantea en “El señor de las moscas”… aquellos niños abandonados en una isla desierta… sin duda serían sensibles a la justicia, y a buen seguro desarrollarían algún tipo de industria, pero lo que casi seguro no serían capaces es de desarrollar un método de observación y teorización científico (pag 225-6).  La ciencia en algún sentido es inhumana, porque lo que busca el ser humano es creer en algo que le tranquilice… La ciencia nos obliga a veces a aceptar “verdades” incómodas e incluso intranquilizadoras.
¿Por qué entonces defender la religión? De Waal define religión como “reverencia compartida por lo sobrenatural, lo sagrado o lo espiritual, junto con los símbolos, rituales y cultos asociados” (pág 222). Todas las sociedades han desarrollado algún tipo de manifestación religiosa.
El autor distingue una elaboración tribal de tipo espiritista, y una religión mas normativizada, que surge con las ciudades. Podríamos en este punto seguir el pensamiento de Mircea Eliade, al que no cita. La religión con un Dios moralizante se hace necesario, para De Waal, para cohesionar personas que no están unidas por lazos de proximidad. La tribu hace innecesario ue se sacralice la dignidad humana porque automáticamente el prójimo es uno mismo. Pero enla ciudad eso no resulta tan obvio…
Ahora bien, ¿no resulta la religión también, en alguna medida, “el opio del pueblo”? ¿Por qué defenderla desde una óptica netamente científica? En primer lugar porque “tenemos derecho a soñar” (pag 215). Aunque los mitos cosmológicos que incorporan muchas religiones no sean creíbles, le sirven al sujeto que las cree, e incluso lo puede creer como cree en la realidad de una obra de arte, (por ejemplo una película). Se emociona aunque sepa que no es verdad. Por consiguiente un científico podría elaborar teorías completamente contradictorias con los mitos cosmológicos, sin que ello le supusiera una contradicción insalvable.
En segundo lugar porque pensar en la muerte es algo imposible para muchas personas, y la religión, - como elaboración colectiva que incorpora la muerte- , suple esta deficiencia y brinda un conjunto de justificaciones y razonamientos que pone al alcance de cualquiera.
En tercer lugar porque las religiones proporcionan un poso comunitario de valores compartidos y generan capital social. Ello redunda al bienestar de las personas, pero también a la longevidad de las instituciones, argumenta De Waal (pag 224). Es el “ojo vigilante” que nos hace ser un poco mejores aunque sepamos que tras la fotografía de estos ojos no hay nadie que nos mire. Commo colofón a este argumento De Waal cita a Freud, quien refiriéndose al comunismo vaticinó que la religión solo podía ser substituida por otra doctrina que tuviera mecanismos psicológicos similares. Los experimentos de ateísmo institucional fracasaron o tuvieron efectos perniciosos… ¿no es mejor por consiguiente dejar que las religiones tradicionales cumplan con su rol social? En este punto nos parece oír la voz de William James, en su obra “las variedades de la experiencia religiosa”, que por desgracia no parece conocer De Waal.
El libro en su conjunto está trufado de anécdotas relativas a experimentos y observaciones con primates, (chimpancés y bonobos). Las observaciones a nivel de comunicación no verbal son las que he encontrado mas interesantes. Las referencias bibliográficas son extensas y muy interesantes:  corresponden a trabajos de campo relativos a capacidades cognitivas con primates y niños. Lo que la etología nos puede aportar a la reflexión filosófica y humanista aún nos deparará gratas sorpresas.

Pablo Oliveres
Murcia

Edward O. Wilson. The Social Conquest of Earth. Liveright New York 2013.-

Gauguin P:“¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos?
¿Adónde vamos?”
Wilson es uno de los mayores expertos mundiales en el conocimiento y estudio de las hormigas. De joven perdió un ojo al clavársele un anzuelo mientras pescaba, y para compensar su mala visión,(como nos explica en sus páginas biográficas), decidió especializarse en el estudio de lo diminuto. No es esta una de las menores paradojas de su trabajo. Comparar la sociedad humana a la organización matriarcal de las hormigas parece tarea insensata. O un abuso del lenguaje, pues poco podría inspirarnos un hormiguero como no fuera una distopia como la que  Huxley traza en The Brave New World, (traducido como “Un mundo feliz”).





Sin embargo la perspectiva que adopta Wilson le permite saltar los millones de años que nos separan de la aparición de las hormigas y del Homo Sapiens. Lo que le interesa a Wilson es analizar el tipo de fuerzas evolutivas que actúan en la sociedad humana y las sociedades de insectos sociales. La complejidad psicológica y social de los humanos radica, a su manera de ver, en la convergencia de dos presiones evolutivas de enorme calado: la competencia entre individuos  y la competencia entre grupos. Mientras que en las especies animales en general solo podemos percibir la primera, la selección de grupos se realiza sobre una base cultural que con los siglos implica también –(y modela)- nuestro substrato genético:
“Traits (targets) that are acted upon exclusively by selection between groups  are those emerging from interactions among members of each group. These interactions include communication, division of labor, dominance, and cooperation in performing communal tasks. If the quality of these interactions favors the colony (…) the genes prescribing their performances will spread through the population”.
“Individual- versus- group selection results in a mix of altruism and selfishness, of virtue and sin,  among the members of a society. If one colony member devotes its life to service over marriage, the individual is of benefit to the society, even though it does not have personal offspring”.  (pag 163).
“Selection at the individual level  tends to create competitiveness and selfish behavior among group members –in status, mating and the securing of resources. In opposition, selection between groups tends to create selfless behavior, expressed in greater generosity and altruism, which in turn promote stronger cohesion and strength of the group as a whole”. (pag 274).
 El largo camino de la selección cultural es también el largo camino de educar nuestros sentimientos hacia la empatía y la cooperación, por encima de la imposición y la fuerza. A Wilson no se le escapa la lucha que comporta este cruce de fuerzas En tanto los grupos compiten en la cúspide de la historia colectiva, cada uno de nosotros tiene su particular lucha entre satisfacer nuestras necesidades o sacrificarnos por el grupo. “We, all of us, live out our lives in conflict and contention” (pag 290) .
El cruce de estas dos fuerzas impacta directamente en la organización de nuestros cerebros. Cada uno de nosotros es campo de batalla para emociones encontradas, emociones de supervivencia versus emociones solidarias, flujos de empatía automática versus impulsos de supremacía o intimidación hacia congéneres… La vida civilizada requiere de una cada vez mas sofisticada circuitería cerebral para inhibir nuestro sustrato animal, las reacciones de origen mas predatorio. Y en este punto la sociedades modernas crean un contexto que favorece determinados fenotipos sentimentales, creciendo en altura, si, pero quizás mas en altura moral que somática.
EO Wilson
EEl libro tiene una amplia disquisición biológica pero también filosófica. El paralelismo con los libros de De Waal, (ver mas arriba), resulta inevitable. También aquí encontramos la pregunta que todo etólogo de pro se debe a sí mismo: ¿qué pinta la religión en la evolución humana? Coinciden ambos en el papel cohesionador de la religión, y en la función tranquilizadora de los mitos.”The power of organized religions is based upon their contribution to social order and personal security, not to the search of truth. The rol of religions is submission to the will and common good of the tribe”. (pag 259).
En el capítulo de las anécdotas: Wilson dedica bastantes páginas  a desmentir la teoría del gen egoísta, que inicialmente fue enunciada por Hamilton. Al parece no hay suficiente casuística para postular que los insectos, ni otras especies, priorizan conductas altruistas a mayor igualdad de carga genética. Y segunda anécdota: el libro, al igual que el libro de De Waal, también tiene como motivo artístico un cuadro, en este caso de Gauguin. “¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos?” es un cuadro de Paul Gauguin hecho en diciembre de 1897 durante su segunda estancia en Tahití. Se conserva en el Museo de Bellas Artes de Boston y concitó la curiosidad de Wilson, quien empieza y acaba su libro preguntándose por el sentido de estas preguntas.

Franccesc Borrell
Sant Pere de Ribes, Barcelona

Webs de interés.- 

 The dictates of utility are neither more nor less than the dictates of the most extensive and enlightened (that is, well-advised) benevolence.
Jeremy Bentham

Con estas palabras se presenta este portal que de manera concisa presenta los libros, artículos y otros escritos de los principales filósofos utilitaristas. Es muy de agradecer el esfuerzo para poner a disposición de Internet materiales que de otra manera sería casi imposible consultar.


Artículo comentado.- 

PETER SINGER:  ETHICS AND INTUITIONS
(traducido al español en: Adela Cortina (Ed.). Guía Comares de Neurofilosofia. )

Original accesible en versión inglesa en:

http://www.utilitarian.net/singer/by/200510--.pdf

Nos manejamos en la vida cotidiana con intuiciones acerca de lo que está bien y está mal. Un ejemplo: imaginemos que dos hermanos en sus 20 y 22 años deciden –provistos de métodos anticonceptivos- tener una aventura amorosa. No tienen compromisos afectivos con terceras personas y practican un sexo seguro. La experiencia les resulta agradable y la repiten un par de veces, antes de continuar con sus vidas por separado…. ¿Qué juicio moral le inspira esta historia? La mayor parte de personas interrogadas al respecto  -según  Haidt J- coincidieron en que se trataba de una conducta que no podía aprobar, aunque no supieron razonarlo.
Peter Singer
Existen bastantes intuiciones morales que entran en contradicción con éticas normativas, eso es, éticas que desde uno u otro punto de partida, (utilitarista, principalista…),  prescriben lo que debemos o no hacer. En el ejemplo anterior está bien claro que esta pareja, aunque sean hermanos, no han hecho daño a nadie con su conducta…. Sin embargo no podemos evitar que prejuicios o tabúes ancestrales interfieran con nuestros juicios morales. Si juzgáramos esta conducta a la luz del utilitarismo, nada podríamos reprocharles, pues alcanzan una mejor cota de felicidad o bienestar sin perjudicar a nadie. ¿Qué nos molesta?....¿de dónde procede el sentimiento de repulsión con el que escuchamos la historieta?
Nuestros juicios morales no son casuales, sino fruto de una cultura en la que estamos inmersos, fruto también de un proceso evolutivo que como especie hemos atesorado, y fruto de estrategias de supervivencia que no alcanzamos a comprender. Por consiguiente una cosa son las razones que nos damos, o las justificaciones mas o menos científicas, (antropológicas, sociológicas, psicológicas…) que acertemos a darnos, y otra distinta son las causas reales por las que los seres humanos compartimos intuiciones morales que a veces chocan contra los razonamientos mas elementales. Otro ejemplo: ¿por qué razón deberíamos ayudar primero a nuestro vecino relativamente acomodado, o a un familiar en apuros, antes que a una familia con 3 niños que están en una situación desesperada? 
El trabajo de Singer trata de dar una respuesta a partir de los avances científicos, en especial los avances en neurociencias. Publicado en 2005, se considera este artículo como “seminal” en esta nueva disciplina llamada neuroética, y por ello fue seleccionado por Adela Cortina para la Guía Comares de Neurofilosofía Práctica. Por desgracia, desde mi punto de vista, tampoco logra desenredar el ovillo, aunque hay que reconocerle una virtud: es capaz de situar el debate en el corazón mismo de la ética.
Existirían dos posiciones extremas: a) dar crédito a nuestras intuiciones morales y ajustar las teoría morales para satisfacerlas; o bien…b) dar crédito a la ética normativa que tenemos por buena, en el caso de Singer el utilitarismo, y sacar las consecuencias prácticas a que nos conduzca, aunque sea a costa de violentar nuestras intuiciones morales.
Rawls se enfrentó también con este dilema e intentó un camino medio, al que llamo equilibrio reflexivo (reflective equilibrium). De manera similar a como un científico trata de ajustar su modelo a los datos discrepantes que le proporcionan algunos de sus experimentos, de la misma manera el filósofo moral trataría de modificar hasta donde le fuera posible su teoría moral para dar cuenta de sus intuiciones morales.
Singer esta en desacuerdo con este método: en breve, le parece excesivamente respetuoso con las intuiciones morales. En este punto marca una línea roja con el planteamiento de Rawls: el filósofo moral no se las tiene con datos empíricos que tiene que ajustar a un modelo matemático. “Sin embargo, una teoría ética normativa no trata de explicar nuestras intuiciones morales comunes. Podría rechazarlas todas y aún así ser supreior a otras teorías normativas que se ajustan mejor a nuestras intuiciones morales. Porque una teoría moral normativa no es un intento de responder  a la pregunta: ¿Por qué pensamos como pensamos  sobre cuestiones morales?” (pag 294). Y aún contúa:
A normative moral theory is an attempt to answer the question ‘‘What ought we to do?’’ It is perfectly possible to answer this question by saying: ‘‘Ignore all our ordinary moral judgments, and do what will produce the best consequences.’’ Of course, one would need to give some kind of argument for this answer. My concern now is not to give this argument, or any other argument for possible alternatives to whatever theory best explains our intuitive judgments. My point is that the model of reflective equilibrium, at least as presented in A Theory of Justice, appears to rule out such an answer, because it assumes that our moral intuitions are some kind of data from which we can learn what we ought to do. (pag 346 del texto original).
Podría contra-argumentarse que el equilibrio reflexivo podría tomar las intuiciones morales como meros datos en el ajuste de la teoría a los juicios morales a que dicha teoría dará lugar.  Este razonamiento le parece a Singer muy peligroso, pues la teoría moral perderá significado en la medida en que pretenda abrazar el mayor numero de intuiciones morales. Al final será indistinguible del sentido común. De hecho esto es lo que ocurre cuando un periodista le solicita a un filósofo moral que opine sobre un suceso: en general tenderá a agradar a su audiencia y descafeinará todo lo necesario las teorías morales que sepa manejar para acomodarlas a las intuiciones morales culturalmente prevalentes.
La primera conclusión que saca Singer de todo este embrollo es que “tenemos un problema”.  En palabras suyas:
What I am saying, in brief, is this. Advances in our understanding of ethics do not themselves directly imply any normative conclusions, but they undermine some conceptions of doing ethics which themselves have normative conclusions. Those conceptions of ethics tend to be too respectful of our intuitions. Our better understanding of ethics gives us grounds for being less respectful of them.
De acuerdo, pero en relación a como tratar con nuestras intuiciones morales, ¿qué nos aporta Singer? En primer lugar constata que es casi imposible salvarnos de las intuiciones morales. La misma base del utilitarismo tiene mucho de intuición, a saber, pensar que es mejor la felicidad de muchos que la de unos pocos, o que la felicidad de cada persona tiene el mismo valor.... partiendo de esta precaución, (o de este escepticismo, si se quiere), no tenemos sin embargo que llegar a una posición nihilista:
We can take the view that our moral intuitions and judgments are and always will be emotionally based intuitive responses, and reason can do no more than build the best possible case for a decision already made on nonrational grounds. That approach leads to a form of moral skepticism, although one still compatible with advocating our emotionally based moral values and encouraging clear thinking about them. Alternatively, we might attempt the ambitious task of separating those moral judgments that we owe to our evolutionary and cultural history, from those that have a rational basis. This is a large and difficult task. Even to specify in what sense a moral judgment can have a rational basis is not easy. Nevertheless, it seems to me worth attempting, for it is the only way to avoid moral skepticism (pag 351).
Trasladamos el problema a “dotar de razones” nuestras intuiciones, algo que ya había enunciado Diego Gracia: nuestras elecciones son racionales en la medida en que sabemos dar razón de ellas, sabemos razonarlas. Aparece entonces todo el tema de la ética dialógica y la construcción de razones por medio de conversaciones...
Otro camino que se me ocurre,  y ahora  siguiendo a Rawls, sería el camino de los hechos. Las teorias éticas no solo se sustentan por la clarificación de valores (y la jerarquía de valores, cuando estos entran en conflicto) sino que de su práctica devienen consecuencias mejores o peores para los seres humanos. Rawls propone una metodología de “4 pasos” que no deberíamos olvidar en esta discusión:  para él la consecución de la justicia se logra mediante políticas institucionales. Establecer estas políticas exige partir de una “posición original” marcada por el velo de la ignorancia, un cuerpo normativo dialogado y en permanente revisión,  capaz de sustanciar la igualdad de oportunidades, y finalmente una práctica y unos hechos que confirmarán o pondrán en duda algunas de las políticas institucionales y, por qué no, algunos de los valores o principios que las sustentaba. Las dos socluciones, la de Rawls y la de Singer, no me parecen que colisionen. Probablemente es lo que venimos haciendo las sociedades democráticas, aunque no sea fácil de percibir entre tanto ruido de corrupción y mediocridad.
Francesc Borrell
Sant Pere de Ribes, Barcelona

Vídeo recomendado.-  Moral behavior in animals.

De Waal sintetiza sus principales argumentos en esta charla de apenas media hora, en la que destaca unos clips en que se muestra la reacción de elefantes y primates a diferentes pruebas cognitivas. No se peirdan la reacción ante la injusticia de los capuchinos,... memorable.

La Redacción.-